El Colce y “la guerra de la aceituna”

Jaén es una provincia que respira por la herida y las palabras de la vicepresidenta Carmen Calvo, oriunda de Cabra –«Se lo tengo que agradecer mucho al presidente del Gobierno, – han sentado como un dedo – en concreto, el que decanta una balanza– que penetra en la llaga. El Plan Colce supone una inversión de 350 millones, 1.600 empleos directos e indirectos y una pica en Flandes como polo tecnológico. Jaén sale a la calle hoy en masa y ayer realizó una cacerolada en respuesta a la gota que colmó el vaso del agravio. Un diputado del PSOE por Córdoba, Antonio Hurtado Zurera, escribió en Facebook que «Carmen Calvo se lo ha pedido personalmente a Pedro Sánchez y se lo ha concedido. Ha sido la gran valedora de nuestra candidatura». La mecha de la indignación de Jaén y el resto de aspirantes estaba desatada.

Una decena de ciudades españolas competían por el maná militar, entre ellas, Córdoba y Jaén. La sede del Plan Colce (Concentración de Órganos Logísticos Centrales del Ejército) se lleva por delante una oportunidad de reactivación (activación para Jaén) en el peor escenario económico desde la Guerra Civil y también ha roto la paz entre familias políticas –PSOE de Jaén y Córdoba; PP andaluz y los dos castellanos– y ha sacudido a la propia Junta, tras el apoyo del Parlamento a la candidatura de Jaén y el desdoble final con la opción cordobesa. En la ciudad califal gobierna el PP y en la capital jiennense, el PSOE en coalición con Cs.

El vicepresidente andaluz Juan Marín acusó directamente a Calvo de elegir a dedo a Córdoba. Luego tuvo que pedir disculpas a Jaén, que se sentía favorita tras la llamada el 24 de diciembre de Defensa solicitando la financiación. Jaén tenía hasta mascota para el Colce y ofrecía 87 hectáreas de suelo. Córdoba se presentó el 7 de enero. El popular Juan Bravo, titular de Hacienda, defendió la opción de Jaén, provincia a la que está muy ligado, pero la doble candidatura ya había germinado en la Junta.

El alcalde socialista de Jaén, Julio Millán, cuya presencia está anunciada en la manifestación, escribió una durísima carta al presidente del Gobierno: «Te pido que de forma urgente se corrija esta decisión y esta afrenta». Las finalistas para Defensa eran Córdoba, Jaén y Toledo. Todas recibieron la llamada que Jaén tomó como definitoria y definitiva. En Toledo, que llevaba desde Cospedal como ministra de Defensa a la espera del proyecto, sorprendió la rapidez de la elección de Córdoba. Castilla-La Mancha también está en pie de guerra, con Maroto a punto de presentar en el Senado una propuesta para revocar la elección que, tras la llamada de la secretaria general del PP-A, Loles López, pasó a reprobación a Calvo y a la petición de los criterios técnicos, algo que también exige el propio PP de Jaén. El alcalde jiennense apuntaba a la «voluntad expresa de la vicepresidenta».

Las elucubraciones han llegado, y el propio Marín apuntó a ello, a la guerra interna del PSOE-A por su liderazgo y una factura pendiente por las primarias en las que venció Sánchez. Jaén fue con Díaz, pero ahora es una de las federaciones que piden cambio o entente con Sánchez e, incluso, uno de los posibles candidatos es de su federación, caso de Felipe Sicilia. Susana Díaz se ha puesto de perfil evitando conflictos con Ferraz y dando por bueno que la base llegue a Andalucía. «Esto se ha resuelto por el dedazo de una persona que tiene responsabilidades y que, de manera unilateral, lo ha decidido», señaló Paco Reyes, secretario general del PSOE de Jaén y presidente de la Diputación. Tras el arrebato jiennense, Reyes se reunió con Ábalos en busca de inversiones. Más allá de la política está la economía, o de la mano. En Córdoba se fragua hace años un gran nodo logístico que, a efectos técnicos, es un argumento de primera línea. No es casual que, por ejemplo Gallo se traslade de Cataluña a la provincia de la Mezquita. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, avisó de las posibles consecuencias de la polémica, si continúa esta suerte de guerra de la aceituna -el aceite cordobés y jiennense también pelean por el cetro mundial históricamente- la consecuencia será “que se cansen y acabe yéndose a otra tierra, que no sea ni Jaén, ni Córdoba, sino Toledo, que es donde nació el proyecto”.

Jaén es la provincia de España con mayor tasa de paro, por encima del 27%. Ha perdido desde hace 30 años el 90% de los trenes, literalmente. Las ayudas de la PAC caen. Se puede hablar, en este caso, de provincia vaciada, no vacía. Los “andaluces de Jaén, aceituneros altivos”, que escribió Miguel Hernández, hoy claman en la calle porque su tierra «se desangra» sin un futuro más allá del olivo.

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