Entre la mitología y la demagogia

La reforma del sistema de financiación se ha convertido en el principal argumento del PSOE de cara a unas hipotéticas elecciones. La Junta, que abrió un frente común con todos los agentes sociales tras la derrota de Susana Díaz en las primarias socialistas, urge a la reforma. Los tiempos, no obstante, no coinciden con los argumentos que van esgrimiendo los diferentes expertos que se citan desde el 13 de septiembre en el grupo de trabajo abierto en el Parlamento. Mientras los políticos hablan de puertas para afuera de la urgencia de la reforma, de puertas para adentro, los técnicos describen la anatomía del hipotético cambio del sistema de financiación con los rasgos de un animal mitológico.

Este semana, el portavoz del grupo socialista en la Cámara, Mario Jiménez, llamaba «a la responsabilidad de los grupos para que seamos capaces de, en 10 o 15 días, empezar a consensuar las conclusiones del grupo de trabajo y que Andalucía pueda tener la financiación que necesita y acabar con el castigo del PP». Las palabras de Jiménez difieren de las opiniones de los expertos, que señalan la dificultad de la materia. Tal es el grado de la problemática que ni el propio PSOE-A se ha sentado aún con su dirección federal para conjugar una postura conjunta. Esta semana, Pedro Sánchez sorprendió en Granada con su propuesta del sistema de pensiones.

En la última sesión del grupo de trabajo, el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo Santiago Lago Peñas advertía de que «tenemos una reforma de la financiación autonómica por delante, que es urgente, es necesaria y es difícil; hay que reconocer que es difícil». Lago Peñas abría el melón de las diferencias con las comunidades de régimen foral, un debate en el que los grupos, ni siquiera el PSOE como precursor de la reforma desde Andalucía, se atreve a entrar. «El sistema foral es una anomalía desde una prospectiva comparada». «Además, la forma en la que se aplica acaba generando un volumen de recursos extraordinario en comparación al resto para una presión fiscal que está por debajo de lo que existe en territorio común». «Hay tres casos extraños en España: «País Vasco, Navarra y Canarias». «Si dejamos al margen las forales, las de común tienen en general un problema de suficiencia que tiene que ver fundamentalmente con que en España queremos una cartera de servicios potente, con una sanidad universal buena, con una educación pública de calidad y con unos copagos y unas tasas ya en el escalón universitario que son bajas en perspectiva internacional», expuso. «Queremos ley de dependencia, unas buenas pensiones, queremos un montón de cosas, pero, claro, luego no recaudamos, no tenemos recursos para eso», señaló. «Somos incoherentes colectivamente», diagnosticó. «Tenemos un problema de insuficiencia generalizado y a mi juicio la reforma de la financiación autonómica tendría que venir acompañada desde la reforma fiscal de verdad, no una reforma de parches y remiendos sino una reforma que afronte los diferentes problemas del sistema entre los cuales aparece su capacidad recaudatoria», añadió, señalando que «en toda la UE somos el país con un sistema tributario más descentralizado», «en el top cinco mundial de descentralización de ingresos». El experto señaló que a «Andalucía lo que le interesa muchísimo es la nivelación total», esto es, «que se vuelva a lo que había antes de 2009». Es decir, una enmienda a la totalidad a la reforma del Gobierno Zapatero que contó con el beneplácito expreso de la Junta.

El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid Ruiz Huerta Carbonell recordó que «conseguir acuerdos constituye una tarea especialmente complicada» y apuntó que «hablar de la financiación sin tener en cuenta la crisis es dejar el análisis muy cojo». «Una vez aprobado el sistema de 2009 y firmado por todos los partidos, pasó apenas un año para ponerse todos de acuerdo en que era un desastre, lo cual da también idea del mundo en que vivimos, las presiones que se viven», señaló. Ruiz también advirtió de que el sistema con las comunidades forales, «sin precedentes en el ámbito internacional», «plantea una dificultad enorme». El problema del «statu quo». Ángel de la Fuente, director de Fedea, uno de los mayores expertos en la materia, recordó que el sistema de reparto no es «la carta a los Reyes Magos». Pese a las prisas de cara a la galería del PSOE-A, el grupo de trabajo determinó que sus conclusiones no irán al Parlamento hasta abril. Montoro tampoco tiene prisa. Las eminencias en la materia coinciden: la vía para tener más recursos pasa por subir impuestos. «Y si alguien quiere, que dé la cara, que los ciudadanos sepan quién los sube y a qué se destinan», apuntó De la Fuente. Todo lo cual, incluida la encuesta electoral que el PSOE-A se ha dedicado a difundir y que dibuja al partido de Susana Díaz como el único con capacidad para formar Gobierno en Andalucía, remite a Henry Kissinger: «En política no interesa la verdad; lo que cuenta es lo que la gente percibe como verdad». «La ciudadanía castiga a una oposición destructiva que no está defendiendo los intereses de nuestra tierra», señaló Mario Jiménez sobre la encuesta de intención de voto.

GRUPO DE TRABAJO

El grupo de trabajo del Parlamento no llevará sus conclusiones a la Cámara hasta abril. Foto: Parlamento de Andalucía

 

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Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

La jornada de campaña amaneció cargada de efemérides. Un 18 de junio de 1815 Napoleón fue derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El PSOE tiene en Andalucía su particular Santa Elena, refugio o exilio. Susana Díaz volvió a llamar a la socialdemocracia a no «dejarse arrastrar por el populismo» y a consolidar su «cambio progresista», rechazando los «saltos en el vacío». «Hace falta de nuevo volver a levantar el puño, la rosa, el PSOE, para darle a España oportunidades, a millones de hombres y mujeres que en cuatro años y medio lo han perdido todo», señaló desde Torremolinos (Málaga) ante un auditorio Príncipe de Asturias lleno. Díaz reivindicó lo que significa «el PSOE de siempre», aludiendo a los «momentos decisivos» con Felipe González y Rodríguez Zapatero. «Urge quitar a Rajoy», señaló, sin olvidar a «ese otro por el que ahora tenemos que ir a elecciones, que dice que es socialista y que se ha enamorado de Zapatero», en referencia a Pablo Iglesias. «Para mí no es de fiar, porque si yo quisiese vender Coca-Cola y dijese que me encanta el sabor de la Coca-Cola, pero os pido que bebáis Pepsi, pues estoy engañando a los dos», señaló. «El señor Iglesias puede reivindicar ser socialista, puede querer decidir en nuestro partido, pero si verdaderamente quiere ser socialista, el que es verdaderamente socialista vota al PSOE». «Ni quiero aquel que no quiere reformar nada porque significa más sufrimiento ni quiero al otro que lo quiere cambiar todo porque dice que nada de lo que se ha hecho en España desde la Transición merece la pena», insistió. «Hay que quitar de un lado al indolente, al profundamente mentiroso; pero sobre todo a ese Rajoy insensible que no le duele nada, no le duele ver cómo tiene el país», arremetió. «No quiero hacer la revolución, quiero hacer reformas y que la gente viva mejor», señaló, para remarcar que no quiere «el camino del odio ni del rencor» citando, «orgullosa de pertenecer a la escuela de la vieja socialdemocracia», a Anguita y sus herederos.

Tal día como ayer, de 1178, en Canterbury (Inglaterra) cinco monjes divisaron en la Luna la colisión de un meteorito que formó el cráter ahora llamado Giordano Bruno. También, en 1429 Juana de Arco venció al ejército inglés en la Batalla de Patay. Desde Cádiz, Juanma Moreno subrayó la importancia del voto realmente «útil». Antes de las elecciones del 20D, Aznar recomendó no polarizar la campaña, ante la hipotética necesidad de un PSOE derrotado pero no en ruinas. El PP tiene otra estrategia. El presidente del PP-A pidió «el voto directo al PP», ya que el «único voto útil» que sirva de «dique de contención de las políticas extremistas y populistas». Moreno recordó que «en un alarde de sinceridad» Ciudadanos ha dicho que «no va a apoyar al PP y Rajoy en ninguna circunstancia». Esto es, el pacto con el PSOE «sigue vigente» y el voto a la formación naranja es «un voto indirecto al PSOE» y, por tanto, «un voto intrascendentes, que no es útil». Moreno alertó también del hecho de que algunos dirigentes del PSOE estén «ya diciendo abiertamente que apuestan por un acuerdo con Podemos», advirtiendo a los «moderados del PSOE» de que «su voto puede derivar en llevar a Pablo Iglesias a la Moncloa». «El voto indirecto no vale. Sólo hay un voto claro, útil y nítido, que es el voto a Mariano Rajoy», subrayó Juanma Moreno.

Un 18 de junio de 2010 murió Saramago, autor de cabecera en Podemos, autor de «El Evangelio según Jesucristo» y el «Ensayo sobre la ceguera». Desde unas abarrotadas «setas» de la Encarnación, epicentro del 15M en Sevilla, el secretario político de Podemos y candidato al Congreso por Madrid de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, insistió en la estrategia de cortejo socialista y señaló que el 26J «es una final en la que se está jugando la soberanía de España contra la soberanía de Panamá». Errejón, que comparte lista con comunistas añejos como Monereo o anarcosindicalistas como Cañamero, llamó a decidir entre «pasado y futuro». Errejón insistió en que en Andalucía se juega el «desempate» y volvió a tender la mano al PSOE, al que «vamos a necesitar» en el Gobierno del «cambio». «Algunos dirigentes del PSOE se han manifestado en este sentido, a otros les cuesta y no quieren decidir de qué lado caerá la moneda», señaló, alabando la «generosidad» del ex presidente Zapatero por su «tono». El dirigente que no supo ver la crisis y después la negó, según el cerebro político de Podemos, «quizás esté entendiendo mejor el momento histórico y la encrucijada». La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, defendió que «Andalucía no se usa como piedra arrojadiza ni se construye contra nadie». «Nos ha dolido en el corazón ver a dos ex presidentes de la Junta caminito de los banquillos», susurró ayer la diputada que en el Parlamento gritó al PSOE que «el cortijo apesta». Cuando Aníbal Barca estaba «ad portas» de Roma desoyó a su lugarteniente Mahárbal y no arrasó la cuna del imperio. Decidió aislar Roma y desplegar una intensa labor diplomática. Errejón solicitó ayer a Susana Díaz que «no se equivoque de adversario» y señaló que «para defender a Andalucía hay que sacar al PP».

Tal día como ayer de 1942 nació Paul McCartney, uno de los dos cantautores, en definición de Sabina, de los Beatles. Ciudadanos llevó su «banda de rock», en descripción de Juan Marín, al Muelle de la Sal de Sevilla. Entrada discreta bajo el Puente de Triana. Abrió el acto Virginia Millán Salmerón, más hecha sobre el escenario que en la anterior campaña. De producirse unas terceras elecciones, la candidata de C’s por Sevilla igual puede romper en diputada. A la telonera siguió Juan Marín, con vocación de Ringo Starr, compartiendo méritos en el logro electoral y electoralista de la reforma del impuesto de Sucesiones. «Decían que era imposible», insistió. «Sigan ustedes viendo cómo lo hacemos nosotros», «recojan firmas» para «ponerse la medalla» del próximo logro, dijo en referencia a los populares andaluces. «Las encuestas siempre se equivocan con nosotros», aseguró para presentar a un presidente «con las manos limpias, honesto y con un proyecto claro». C’s insistió en que es «un proyecto de país» de «centro», aunque hasta los acordes de su sintonía empiecen a confundirse con los del PSOE. Rivera, bajo el sol de justicia sevillano, prescindió de americana –lo cual no deja de ser noticia– y recurrió al polo azul marino y recordó «la tierra de mis abuelos». Rivera animó a votar «con ganas de cambiar las cosas» y no «con miedo o sed de venganza». Podemos y PP fueron el principal objeto de sus críticas, con «la subasta de promesas que no se van a poder cumplir». «No dejemos que sólo los extremos vayan a las urnas», señaló, no sin recordar que «en un solo año» C’s «ha logrado cambiar más cosas que otros en 35». No fue una referencia al Ibex sino a los años de oposición del PP en Andalucía. «Algunos se piensan que el cambio es proponer disparates, como prohibir la Semana Santa», advirtió, arremetiendo contra la «sopa de letras» de Unidos Podemos. «Hace un año Chaves decía que los de C’s éramos unos chantajistas. Se tuvo que ir a su casa», como «Griñán», señaló. En alusión a Rajoy, recordó que «no hay nadie imprescindible». «Algunos quieren bloquear este país pensando más en su sillón que en España», dijo, avanzando que la continuidad del PP es «el caldo de cultivo del populismo». C’s, en su particular «Octopus Garden», en tanto trata con el PSOE de incubar un huevo sin cáscara, se ofrece al electorado descontento del PP.