“Localización, localización, localización”

El aparato de Podemos atenúa los límites. La secretaria de Coordinación ejecutiva, Ángela Ballester, aseguró ayer que «no hay líneas rojas» en la negociación para la investidura de Susana Díaz. Lo que hay sobre la mesa, dice, son propuestas de «higiene democrática». Las dimisiones de Chaves y Griñán más que una obligación para sentarse a negociar –como se dijo antes del 22M– ya «no son condiciones, son propuestas y estamos abiertos al diálogo». En las guerras, también en las electorales, la primera víctima tiende a ser la verdad. Para la líder regional Teresa Rodríguez –que se apresuró a responder vía Twitter: «No facilitaremos un Gobierno que vaya en contra de los andaluces. Éstas son nuestras tres condiciones para dialogar»–, las medidas que trasladó a Susana Díaz para posibilitar su investidura son condiciones «necesarias» e «imprescindibles» para dialogar, aseguraron fuentes de su equipo. El tono de cercanía de la dirección nacional también es radicalmente diferente. «Si se aceptan estas propuestas razonables se vota que sí y si no se aceptan, se vota que no», señaló Rodríguez, con orgullo de reino taifa, tras su entrevista con Susana Díaz.
Según Ballester, que forma parte del aparato nacional de Podemos, la pelota «está en el tejado de Susana Díaz» después de que en su reunión con Teresa Rodríguez en San Telmo, la líder regional de la formación morada le expusiera como requisitos para sentarse a hablar la dimisión de los ex presidentes andaluces, que no haya desahucios sin alternativa y el recorte de altos cargos. Desde que acabaron las elecciones, la delicadeza a la hora de referirse un partido a otro ha florecido, una vez pasada la guerrilla electoral. Según la cúpula de Podemos, la formación en este momento no se posiciona en el sí, el no o la abstención para la investidura. Ballester reiteró que no negociarán sobre la base de «sillones o prebendas» sino en función de los intereses de los andaluces.  Ángela Ballester destacó el «histórico» resultado de Podemos en Andalucía, pasando de cero a 15 diputados. «No es suficiente», admitió. Por el contrario, desde el programa Fort Apache de Pablo Iglesias, al analizar las posibilidades de Podemos el 22M, se habló de expectativas moderadas. Como líder, sin embargo,  Iglesias aún no se ha pronunciado sobre el 22M, más allá de algún tuit. La noche del recuento, por contra, su ex pareja anunció por otra red social el cese de la relación. El resultado electoral, apuntó Ballester, señala «una tendencia» de un cambio que Podemos quiere que «sea real».  Ballester defendió que Teresa Rodríguez cuenta con autonomía para fijar la posición de su grupo parlamentario pese a que el núcleo duro de Pablo Iglesias, reconocido «serieadicto», parece agarrarse a una de las máximas de Frank Underwood en «House of Cards». «El poder es como las propiedades inmobiliarias. Depende de una cosa: localización, localización, localización. Cuando más cerca estás de la fuente más alto es el valor de la propiedad». El aparato de Podemos quiere poder e influencia en la Junta de Andalucía.
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