El Gobierno del cambio, la bandera de Mozambique y el cortisol

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El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, desde la barrera. Foto de su cuenta personal de Twitter.

Sólo hay una bandera en el mundo –Mozambique– que incluye entre sus símbolos un kalashnikov. El Gobierno «del cambio» ha gozado de los 100 días de gracia y el fin de la tregua política coincide con el varapalo electoral al PP del pasado 28A. El cortisol es una hormona clave para la supervivencia. El homo sapiens 3.0 vive en un estado de alerta permanente. El organismo, para sobrevivir, sobresaltado, manda señales al hipotálamo y activa otras zonas cerebrales. Así comienza una respuesta involuntaria del organismo a través de señales hormonales y nerviosas. Es lo que se conoce como estrés. Tras ello, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina y el cortisol, que no es malo pero en exceso es contraproducente. Las elecciones del 28A han supuesto el principal test de estrés para el Gobierno del cambio. Sigue leyendo

Susana Díaz y el mito del pebetero olímpico (“¿Velaske, yo soy guapa?”)

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Antonio  Rebollo, retratado por Efe, grabado en la memoria de una generación. Foto de Efe.

La luna, según los astronautas que estuvieron allí, huele a pólvora quemada. Igual que la sede de la calle San Vicente la noche del 2D o la de Génova y San Fernando a la caída del sol este 28A. El clásico bipartidismo cae al 51,4% en Andalucía –13,3 puntos menos que en junio de 2016, con una pérdida de casi 405.000 votos– y queda bajo la lupa demoscópica, por diversos motivos. Unos por el fracaso sin paliativos y sobrepasado de lamentaciones, caso de Génova; otros por un éxito sobrevenido que plantea cuestiones con mar de fondo. El Gobierno andaluz cierra filas a pesar del «sorpasso» de Cs en la comunidad -aunque en lontananza se oye el galope de Abascal amenazando con no apoyar los presupuestos- y Ferraz mira de reojo a Susana Díaz, todavía «enemiga» necesaria al menos hasta que las próximas elecciones municipales y europeas confirmen la ruta de las especias que emprendió Pedro Sánchez, al que en Alemania llaman “el guapo”, siguiendo los cantos de sirena de Pablo Iglesias, cual Magallanes y Elcano. La ex presidenta de la Junta se aferra al mito del pebetero olímpico. La noche del 25 de julio de 1992 pasadas las 22:38 horas, un arquero paralímpico,  Antonio Rebollo, lanzó una flecha en llamas en el Estadio de Montjüic. Milésimas de segundo después, el pebetero ardió en llamas. El mito y la inocencia defienden que efectivamente Rebollo alcanzó a acertar, con su flecha en el momento y el lugar exactos, su objetivo. La razón, prima hermana de la malicia, atribuye a la técnica mecánica aquella proeza. Se pulsó un botón y el pebetero ardió mientras la flecha, en expresión de la abuela de Sara Arguijo, “sabe Dios dónde andará” y unos operarios la buscaban allende la montaña mágica de Montjüic. De hecho, por aquella época, “Quién sabe dónde” era un programa de gran éxito. El botón estas elecciones ha sido la fábula de Pedro y/o el lobo. Al final, pudo más que el “efecto Vox” su contraefecto. “El defecto Vox”. Susana Díaz defenderá que en Andalucía ella lanzó la flecha en llamas y ardió el pebetero. 

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De la semiótica, la guasa y la investidura de Susana Díaz (o “la’vangelio, según la cámara de Manuel Olmedo)

Sevilla es una ciudad “puntera” en la semiótica. De la Semana Santa a la Feria de Abril o la semiótica del bar de Pepe el Muerto, destapada por Julio Muñoz Gijón, alias @rancio, el periodista con epicentro en Bami y que escapó del ataque de un campanario murciano en pleno terremoto lorqueño. Como le contó a Paco Camero y a servidor. La “liturgia del taburete”: “Sólo se lo da a tres personas; sólo tres lo pueden tener, y el nota que ha estado sentado, cuando se va, le devuelve el taburete, que ahí cualquiera no se puede sentar. No es el único código secreto. Ese sitio es pura semiótica”. Sevilla puede que tenga un color especial, que compuso César Cadaval, el Moranco bajito -en verdad, no es tan chico; es que Jorge Cadaval es más alto-; lo que es seguro es que Sevilla tiene mucha semiótica. Tanta, que a centenares de licenciados en Periodismo en vez de Periodismo nos enseñaron semiología y “comunicología”. Un recuerdo para el emisor, el receptor y allegados. Mensaje, código, canal, contexto (y desempleo o empleo precario). Ferdinand de Saussaure, Loius Hjelmslev, Roman Jakobson y Ludwig Wittgenstein. La delantera estuca de la Linguïstica. Lo que también tiene de sobra Sevilla es mucha guasa. Susana Díaz es de Triana, aunque en el señero barrio en los últimos años la fuerza más votada es el PP. Paradojas de la vida y de la política. Como es residente en el Tardón, no es tan raro que la investidura de Susana Díaz haya acabado en salve rociera más de 80 días después de la elecciones del 22M. Phileas Fogg tardó menos en dar la vuelta al mundo. Susana Díaz va sobradita también de semiótica. Y de guasa. Pedro Sánchez se llevó todas su vocales a comer con Pablo Iglesias. En Andalucía, la líder de Podemos no se merece ni un beso, no se vaya a pegar algo, oiga. El “abrazo cariñoso” será el método por el cual el PSOE va a dejar sin escaños a C’s. Que le pregunten a Maíllo. Diego Valderas y Marín pueden compartir algo más que pelazo. Busquen las siete diferencias entre la serie de Susana Díaz con el “tito” Juan Marín y con Teresa Rodríguez. Habemus investidura. Cuando Manuel Olmedo hace ‘clic’ en la cámara, retrata el evangelio.

Recibimiento a Juan Marín:

Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo

Recibimiento a Teresa Rodríguez:
Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Teresa Rodriguez, de Podemos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Teresa Rodriguez, de Podemos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Teresa Rodriguez, de Podemos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Teresa Rodriguez, de Podemos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Teresa Rodriguez, de Podemos Foto: Manuel Olmedo Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Teresa Rodriguez, de Podemos Foto: Manuel Olmedo

Susana Díaz en la zona Cesarini

El periodista Eugenio Danese bautizó los minutos finales en los que el delantero de la Juventus Renato Cesarini acostumbraba a marcar goles decisivos. El proceso de investidura de Susana Díaz, zarina del PSOE andaluz, ha entrado en su propia «zona Cesarini», con el anuncio de la candidata socialista de abordar las negociaciones en primera persona y el órdago de, si no hay acuerdo, convocar elecciones. Susana Díaz, experta en no mover hasta conocer la ubicación y el destino posible de las fichas en el tablero, cuenta con un as en la manga: Ciudadanos, que del 22M a esta parte sólo manejaba el «no» o la abstención en la votación –insuficiente para sacar adelante la Presidencia de Susana Díaz sin el apoyo de otro grupo– ya abre la puerta al «sí». Sigue leyendo

Resaca electoral y rociera en lunes de Pentecostés

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Susana Díaz, tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Regional. Foto del PSOE-A.

Coincidiendo con la procesión de la Virgen del Rocío, Susana Díaz, devota de la Blanca Paloma, mostró su predisposición al salto de la reja de los pactos postelectorales por más que se defina ortodoxa de los «gobiernos sólidos» y que «lo ideal es que el PSOE pueda aplicar íntegramente su programa». Con Díaz, el diálogo confluye, comienza y acaba en ella;y su frustrada investidura resulta una muestra y su consecuencia. A las 12:21 de ayer, la Señora de las Marismas alcanzó la Concha Peregrina que corona su Santuario y puso punto y final a una procesión de casi nueve horas y media por las calles de la aldea almonteña. Algo más de media hora después, Susana Díaz, presidenta en funciones de la Junta, cuya investidura ha sido rechazada en tres ocasiones por la oposición, escenificó el nuevo reparto de cartas en las negociaciones tras reunirse con la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A y los secretarios generales de las ocho provincias. Baraja nueva. Hagan juego. «Asumimos con responsabilidad la tercera victoria electoral consecutiva del PSOE en Andalucía», aseguró, añadiendo que los socialistas «defenderán la mejor alternativa para la gente» en cada municipio e institución sin una única orientación a la hora de formar gobiernos, analizando caso por caso la conveniencia de alianzas con las «marcas blancas» de Podemos, con Ciudadanos y con IU. Sigue leyendo

Los ríos secretos de la Antártida

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a una pérdida. El 22M rozó el homenaje al filme «Cuatro bodas y un funeral». El resultado desembocó en tres festejos –el único verdaderamente feliz, el de Ciudadanos– y tres sepelios y medio (UPyD; PA, que igual ya estaba políticamente muerto; IU; y PP, que anda enfermo). En lo que a representación parlamentaria y expectativas se refiere, la comedia británica del 94, el año de la «pinza», pero al revés: «Una boda y cuatro funerales». Se habló también de la defunción del bipartidismo pero los últimos movimientos vislumbran que de la alternancia entre las grandes formaciones, como de un edredón en invierno, no es sencillo salir. El líder del PP-A, Juanma Moreno, por primera vez desde el 22M varió el tono. El primer estado del duelo es la negación. El segundo, el enfado, la indiferencia y la ira: «Susana Díaz manda a negociar a unos ‘hooligans’, nos insultan y después pide que apoyemos». Sigue leyendo

La Mesa del Parlamento y la sopa de pollo en metacrilato

Reunion entre delegaciones del PSOE-A y de IULV-CA

José Antonio Castro, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

La «nueva política» anunciada tras el 22M ha nacido bajo el signo de Benjamin Button. El «nuevo tiempo» que todos los partidos celebraron tras las elecciones se va pareciendo tanto al «viejo» que coincide en «tics» como negociar de espaldas a la ciudadanía, sin conocer lo que se plantea, y llegar a la casilla de salida de la legislatura con los interesados –los ciudadanos; no los políticos por más que la lucha de sillones pueda confundir– con el asombro intacto y la misma capacidad de respuesta que ante la metafísica culinaria –«¿Puede el metacrilato reinventar la sopa de pollo?»– de Ferrán Adriá. A menos de 24 horas para la constitución del Parlamento, se cumplían ayer 150 años de la muerte del presidente Lincoln, asesinado la noche anterior en el teatro Ford, y los partidos con representación en la Cámara se empeñaron en la labor de crear incertidumbre con ínfulas de historia de cara a la apertura de la X Legislatura. La cultura de pactos pinta virgen como una Inmaculada de Murillo, en vísperas también del centenario electoralista de su nacimiento.

Entre el «muera el consenso» del PSOE en forma de «ordeno y mando» y una suerte de pinza a cuatro partidos se divide la negociación. IU, cuyo grupo parlamentario casi puede viajar en taxi (en un 7 plazas caben sobrados) se percató de que las nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos, todavía no han ponderado la importancia de la Mesa del Parlamento, de cómo se las gasta el PSOE y ni siquiera –no es tan fácil– de cómo no perderse por las numerosas salas del antiguo Hospital de las Cinco Llagas, carente de una aplicación para el móvil y con pocas más referencias que un magnolio en el patio, la cafetería o el pasillo con los cuadros de los presidentes del Parlamento, entre los que sobresale por el cambio de estilo pictórico y su coste (y por el pelazo) el de Diego Valderas. De qué partido será la persona que habite el próximo cuadro. He ahí la cuestión, con la efemérides del 14 de abril, cuando se produjo otro cambio de régimen, a vista de almanaque. IU ofrece candidato «si todos los grupos se lo piden porque estimen que sería bueno por higiene democrática». El hipotético acuerdo, si el PSOE no lo impide in albis, se cerraría poco antes del Pleno. El portavoz parlamentario de IU, José Antonio Castro, que hace un año lucía por la Cámara la camiseta de la selección con los colores republicanos, señaló tras el segundo encuentro bilateral con el PSOE, que la coalición estaba abierta a contactos con el resto de fuerzas para lograr «certidumbre». Castro criticó el «modelo de negociación» impuesto por el PSOE, que «no responde a la realidad del Parlamento».

El PP también señaló que mantendría conversaciones con el resto de fuerzas, tras un nuevo fracaso en la reunión con el PSOE. Los populares insisten en que le corresponden dos miembros en la Mesa y acusaron a los socialistas de querer convertir el Parlamento en una «prolongación de San Telmo». Ante el cierre en banda socialista, el PP planteó incluso que otros partidos presidan la Mesa.

El secretario de Organización del PSOE, Juan Cornejo, recordó que los dos miembros que ansía el PP no son posibles con sus votos. No se trata de «ofrecer puestos, sino de respetar la voz de los andaluces y acatar el resultado de las elecciones», señaló Loles López. El PSOE le ofreció al PP la Vicepresidencia primera. Cornejo señaló que «mal empezaríamos configurando un Parlamento que no refleja la voluntad mayoritaria de los ciudadanos» con un acuerdo entre PP y Podemos para el que ambas formaciones tendrían que dar «muchas explicaciones». La sombra de la pinza, como la de los cipreses de la trasera del Parlamento, es alargada.

La líder de Podemos, Teresa Rodríguez, anunció ayer que la formación morada no va a presentar candidato para presidir la Mesa del Parlamento. Tampoco para las secretarías. El único será Juan Moreno Yagüe, que aspira a una Vicepresidencia en correspondencia a los votos del 22M. Salvo acuerdo de PP y Podemos (48 escaños) o la unión de las cuatro fuerzas contra el PSOE, los socialistas se garantizan la Presidencia de la Mesa. La posibilidad de reeditar la «pinza» de 1994 se apareció como un fantasma por las Cinco Llagas. El diputado de Podemos David Moscoso señaló que su formación plantea –al margen de la investidura– que la Presidencia de la Mesa recaiga en el grupo minoritario, es decir, IU, aunque su partido lo tildó de «una ocurrencia» personal.

En caso de desacuerdo, cada grupo podrá presentar candidatos, que tendrán que ser elegidos por mayoría absoluta o simple en otra posterior votación entre los dos aspirantes con más apoyos. El resultado, como «el metacrilato» en la gastronomía del futuro, es algo que resolverá el tiempo. El nacimiento de la X Legislatura se debate entre el aire de ruptura del manifiesto futurista –de febrero, cuando Susana Díaz gestaba el 22M, pero de 1909; Marinetti: «Un espectro recorre Europa»– y una Mesa del Parlamento con el consenso deshecho y deconstruida.

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“¿Sentado dónde?”

Teresa Rodríguez, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

Teresa Rodríguez, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

«Ese hombre tiene una pistola» fue la frase que pasó a la posteridad de la junta de accionistas de 1997 del Sevilla FC. Del Nido acorraló al presidente Caldas formando un alboroto con la presunta condición armada del mandatario. El argumentario de Podemos y Ciudadanos en los preliminares a la ronda de «contactos bilaterales» con el PSOE para la investidura de Susana Díaz engarza con el anecdotario y remite a otras dos frases históricas de la Sevilla -sede vacante o en funciones de la Junta- más profunda. El «¿Sentado dónde?» atribuido a un histórico de las ondas y su consiguiente «Me levanto y me voy». Podemos lo ve, se apodera del «luz y taquígrafos» de Zoido, sube la apuesta y, además de especificar sus «líneas rojas», solicita formalmente la retransmisión de las negociaciones «por cualesquiera de los medios técnicos disponibles».

«Seguimos esperando una respuesta de Susana Díaz a las medidas de sentido común que le hemos planteado. Mientras tanto, nada que hablar», indicó Teresa Rodríguez vía Twitter. La candidata de Podemos agradeció a Pablo Iglesias su «apoyo» a las condiciones planteadas como «líneas rojas» y no negociables. No es que Podemos se enroque en sus «líneas rojas» sino que mueve ficha. Hoy detallarán las tres medidas interpuestas (dimisiones, no tratar con bancos que desahucien, recorte en altos cargos), se las harán llegar al resto de grupos «y en particular al PSOE-A» y la sociedad civil y se reunirán con «estas fuerzas políticas y colectivos». «Es voluntad de Podemos que dichas reuniones sean públicas tanto en su desarrollo como en sus resultados» y propone que sean retransmitidas «por cualesquiera medios técnicos disponibles». «Cuando del futuro de los andaluces se esté hablando, luz y taquígrafos», subraya.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, acusó, en una entrevista en A3, a Susana Díaz y a Pedro Sánchez de no cumplir su palabra al no expulsar a los ex presidentes Chaves y Griñán, quienes, insinuó, fueron «sus jefes», «facilitaron avales para la secretaría a Sánchez» y «pusieron a Díaz de recambio» en la comunidad. Rivera recordó que para permitir la investidura, el candidato en Andalucía Juan Marín «ha escrito una carta» con su pacto anticorrupción.

Desde el PSOE, Mario Jiménez insistió en que la líder socialista ha ofrecido a todas las formaciones un gran acuerdo para garantizar la transparencia en la actividad política e institucional y combatir y prevenir la corrupción. «El 22M ha sido el epicentro de un terremoto que está afectando al conjunto de la política en España y que ha marcado claramente las expectativas de futuro en nuestro país», señaló El negociador socialista reclamó a los partidos emergentes «clarificarse internamente» y rechazó líneas rojas «no entendibles» para la ciudadanía. Para el PSOE, «no existe ninguna razón para que las fuerzas que han obtenido representación en las urnas no se sienten a dialogar y a buscar entendimiento desde el punto de vista institucional». «Quien no responda a ese mandato, los ciudadanos van a volverle la espalda», indicó Jiménez. «Si somos capaces de dejar a un lado las cuestiones partidistas y poner encima de la mesa el interés general de Andalucía, estamos convencidos de que podemos alcanzar acuerdos», señaló Cornejo, que claramente juega el papel de agente «bueno» en la negociación. Desde la Junta, el portavoz Miguel Ángel Vázquez llamó a la «responsabilidad» y señaló que las fuerzas parlamentarias «tendrán que ceder» en la negociación para facilitar la investidura.

Las formaciones emergentes saben que las tomas de contacto con el PSOE están viciadas por lo que ocurra tras el desfile de ex presidentes y ex consejeros camino del Supremo y del TSJA. Podemos y C’s saben que los cantos de sirena de Susana Díaz, aunque parezca que aguardan las puertas del cielo, encierran la combinación de la caja de Pandora y ven a los emisarios socialistas como una suerte de cancerbero político con dos cabezas –a saber, Mario Jiménez y Francisco Cornejo–. Cuando les dicen investidura (de investir), visualizan embestidura (de embestir), con el ejemplo moribundo de IU tras el 22M, con quien los socialistas se reunieron ayer.

Las negociaciones bilaterales duraron menos de una hora. Cornejo y Jiménez por los socialistas; José Antonio Castro y María del Carmen Cantero, por IU, recordando que «nadie entendería» que Podemos y C’s no acudieran a las reuniones. Según Mario Jiménez, trasladaron a sus ex socios las líneas marcadas por Díaz para la investidura, vinculadas a la reactivación económica, la transparencia, la lucha contra la corrupción o la defensa de un nuevo sistema de financiación. Castro señaló que IU «ha venido a escuchar» e insistió en que votarán «no» en la investidura, con la experiencia (y un parte político de politraumatismo severo) del abrazo del oso del bipartito. «A partir de ahí, esperamos más encuentros con el resto de grupos». Castro indicó que «la pluralidad de la Cámara tiene que ponerse a funcionar, tenemos que hablar todos pensando en la necesaria estabilidad», dijo. La «política con mayúscula». «Podemos y C’s ya son protagonistas y tienen una responsabilidad». El coordinador Antonio Maíllo especificó que «a IU que la registren cuando se habla de estabilidad, cuando ha sido Díaz la que ha adelantado las elecciones; ahora no le salen las cuentas porque aunque aparente que ha ganado se encuentra en un sistema de minoría mayoritaria y hay un Parlamento con el que tendrá que dialogar».

Una nueva cita electoral se antoja ahora mismo más viable que meter en el redil de la investidura a los emergentes. La corriente más poderosa a día de hoy en Podemos y Ciudadanos es la de no sentarse a dialogar, con la conciencia de que un pacto, como la niñez, sólo adquiere sentido desde lejos.

Los restos del naufragio

Antonio Maíllo, tras los resultados electorales del 22M. Foto: IU Andalucía.

Antonio Maíllo, tras los resultados electorales del 22M. Foto: IU Andalucía.

Al capitán Ahab se lo comió la ballena, entre el Leviatán de Podemos y C’s y Susana Díaz henchida de ego y patria. Fuentes oficiosas creyeron anoche ver a Pablo Iglesias aún en el velódromo de Dos Hermanas. Sin estructura, ha arrastrado a IU al peor resultado de su historia en Andalucía, una tierra donde las instituciones tienen querencia de cortijo. Una foto de Iglesias y Teresa Rodríguez en el cierre de campaña junto a un galgo resultó premonitoria. Si les dan una bicicleta, batir el récord de la hora no parece descabellado. Maíllo, en unas elecciones en las que el camino no era largo, se quedó en mastín. A la coalición la ha adelantado Podemos por la izquierda, el centro o la derecha, que los morados se dicen «de arriba y abajo» y «transversales». Ciudadanos, la «banda de rock» –en definición de Albert Rivera– de Juan Marín, convertido ya en Bryan Ferry, por la diestra. Maíllo representaba la nobleza y la elegancia del gato como valores. Dignidad. Un gato son siete vidas. Podemos y Ciudadanos, dos 4×4  que suman 24 escaños. No parece que siete vidas felinas ni cinco diputados aguanten tamaño atropello. Lo dijo Julio Anguita: «Con dignidad no se come pero sin dignidad no se come». La dignidad tampoco da votos por más que se confiara en el retorno de Anguita, la presencia de Syriza y el pestañeo de Maíllo para formar algo parecido a un efecto mariposa el 22M. Dos días después del estallido de la primavera, en Andalucía ha dado tiempo a unas elecciones, un eclipse y el inicio de la temporada de ebastina. El 22M para IU ha sido histamina y Nagasaki. Un naufragio. El pacto  entre PSOE e IU -que fue como el amor entre esquimales, se fue enfriando- ha pasado factura. Los dignos votantes de IU no perdonan el desliz con el bipartidismo ni se llegaron a creer la coartada de evitar que gobernara el PP en 2012. En Andalucía, el PSOE es«casta» pata negra. IU ha pasado del desalojo en la Junta a un tour con los gastos pendientes por el monte Calvario. «Si no hubiera luz, si no la hubiera, buscaríamos un faro en la tormenta, haríamos un fuego, construiríamos la luz», decían los versos de David Eloy en el spot de IU. Sobrepasando los límites entre lo temible y lo acogedor, cinco diputados, lo mínimo para formar grupo parlamentario. «Son unos malos resultados», admitió Antonio Maíllo, junto a Alberto Garzón, circunspecto como cuando murió Chanquete. A todo verso suelto siempre le acecha un mal ripio. El último, con dignidad, que apague la luz.

De cábalas, encuestas, reflexiones y apuestas

6_1_hijos_predilectos_270x270_0El escaño del PA, o de VOX, en las casas de apuestas debe valer oro. De existir un Bet365 (Bet de Bética, se entiende) o una sucursal de William Hill andaluza -Blas Infante puede ser un nombre socorrido-, igual podría andar el diputado andalucista o de la formación con nombre diccionarioenciclopédico a 500 a 1, o cosa así. Una apuesta arriesgada, sin duda. Algo más que la de adelantar las elecciones, que, el 22M se confirmará, pasa, estratégicamente, por un acierto. Una jugada maestra en el Risk. Andalucía es el inicio de todo lo que está por venir. Durante unas semanas no ha sido sol, Semana Santa y Feria de Abril. Ahí lo llevas. El día que Madrid se entere de que es una villa, lo van a flipar.

El tiempo es un cabrón muy didáctico. Enseña cosas. Una de ellas es que Susana Díaz siempre gana. Si no gana, no se presenta. Gana cuando gana y gana cuando pierde y, por ejemplo, la mandan una temporadita a los Madriles. Eran otros tiempos, todavía no era rubia pero gastaba las mismas formas, energía y ambición. A Susana Díaz, de chica, le preguntabas qué quería ser y, cuando los demás niños decían que futbolista o veterinaria, ella ya sabía que quería ser “presidenta, canijo”.  Después, cuando los adolescentes pensaban en ser funcionarios, ella le pidió a los Magos de Oriente, igual que los niños pedían un Scaletrix, un “Partido Susanista Obrero Español”. Y ya lo tiene.

La más favorable de las encuestas otorga a Susana Díaz 50 escaños. De media entre los sondeos, le salen 45. En 2012, Griñán se negó a una cita electoral conjunta, esperó a que Rajoy incumpliera sus primeras promesas y en marzo, tras el peor de los escenarios posibles y el castigo a Zapatero como padre de todos los males del país, salvó 47 diputados. El Hotel Renacimiento -ironías del destino- fue una fiesta a la que se fueron sumando dirigentes que estaban en sus casas preparando su currículum vitae para buscarse las habichuelas al margen del calor de una administración que, se daba por hecho, iba a pasar a manos del PP de Javier Arenas. Esa noche, hubo que reescribir las crónicas porque el que más y el que menos llevaba preparado un bruto contando la alegría y el alborozo en la sede popular de la calle San Fernando. La fiesta se convirtió en un velatorio. El papelito de la salida al balcón fue como si se cantara un cumpleaños feliz en un entierro. Los militantes del PP se fueron yendo a sus casas, igual que los del PSOE se echaron a la calle. Algo parecido al último minuto de la final de Champions entre el Atlético y el Real Madrid. La historia que parecía escrita cambió en un instante.  Por tanto, el PSOE, en el peor de los escenarios posibles, salvó 47 diputados. El suelo socialista se encuentra entre esa cifra y los 45 de 1994, en el preludio de Aznar, a punto de convertirse en “Centroman”. Luego, los 50 -quizás la cifra mínima para presentar a Susana Díaz cual Virgen del Rocío salvadora de la debacle socialista, domadora de Podemos- no se antojan ninguna barbaridad. El factor “Italia” es la clave, esto es, la atomización del Parlamento con la previsible entrada de cinco grupos.

Las clases medias-altas creen que los debates, el tono de Susana Díaz, su cuestionable educación durante los mismos, le pueden quitar algún voto. Los debates pasan por una suerte de circo en el que cada cual se retrata ante los suyos. Más que para restar votos -salvo que uno se marque un Arenas y ni aparezca, como en 2012- pueden servir para movilizar a los propios. Y los suyos, a Susana, donde el observador neutral vio marrullería y malos modos, vieron a una señora embarazada que podría ser su hija -el votante medio socialista andaluz no es ya un chavalito- partiéndose la cara por Andalucía y los andaluces. El factor Evita Perón de Susana Díaz es algo inexplicable, de difícil análisis racional, pero que es algo que se tiene o no se tiene. Susana lo tiene. Y por más que duelan los oídos de escuchar hablar del padre fontanero, el marido, el hijo, el barrio, de Susana Díaz al votante medio andaluz le llega. Susana Díaz es una suerte de Raúl González Blanco. Puede que no sea brillante en nada, pero es la más lista sobre el terreno de juego, la que más corre -12.000 kilómetros embarazada en esta campaña- y la que, llegado el momento, nunca falla. Susana Díaz puede que no sea brillante en nada, como Raúl, pero su ambición le da para aspirar al Balón de Oro y ser el 7 de España hasta que un David Villa y el paso del tiempo lo permitan.  Así las cosas, tres décadas de socialismo en Andalucía, una de las tasas de paro más elevadas de Europa o la corrupción, no parece que puedan derribar el “efecto Susana”. Como saque más de 50, Susana se puede venir arriba y no ir ya a por Rajoy sino directamente a por la cancillería de Merkel. Para una posible apuesta, 47-48 es una cifra conservadora; 50, más que posible; más del medio centenar de diputados, el éxtasis del susanismo. Del Susanismo al Susanato hay unos diputados de distancia.

El PP ha conseguido, a base de empadronar a Rajoy  en Andalucía, que a Juanma Moreno se le conozca en España, que suene su cara, que en “El Intermedio” se corten un poco con las bromas. En Andalucía, la presencia del señor Mariano, al votante indeciso, le puede hasta restar votos al PP. La mejor de las encuestas otorga a Juanma Moreno un máximo de 38 diputados. La peor, 27. De media, salen 30, que, como están las cosas, sería salvar los muebles. El peor resultado de los populares fue en 1990, 26 escaños. Es posible, incluso, que el PP se vea más perjudicado por el efecto Ciudadanos que el PSOE por el efecto Podemos, que también afecta a IU.

Luego está IU, que en 2012 arañó votos al PSOE y pasó de los seis diputados de 2008 a 12. Las encuestas le dan a la formación de Antonio Maíllo -que pasa por el candidato más aseao’, con más preparación y bagaje al margen de las encuestas aunque con los tics propios de la coalición y la obsesión por el Tratado de Libre Comercio, la OTAN, la madre que me parió y otras cosas que tanto interesan al andaluz medio-, de media, seis escaños. El suelo electoral de IU, antes de Podemos. Si Maíllo salva 8 diputados, como le da la más favorable de las encuestas, en IU harán la ola al ritmo de sus pestañas. En esta campaña, han movilizado a Julio Anguita y a Syriza. Con Permiso de Podemos, entre los 6 y los 8 diputados puede estar la cosa. Más, sería un éxito rotundo. Menos, para coger y acostarse.

Podemos y Ciudadanos suponen una falla en el sistema. Son nuevos y no hay precedentes. En las Europeas, por ejemplo, les daban las encuestas en el mejor de los casos un eurodiputado y sacaron cinco los de Pablo Iglesias. Son la opción del desencanto y, por otro lado, aunque Ciudadanos no presente en Andalucía unos candidatos para tirar cohetes -de hecho, una empresa ya les está buscando talentos-, los “naranjitos” y los morados pasan por los políticos más preparados del momento. Aire fresco. Acudir a sus actos evidencia que algo está cambiando y moviéndose. Por un lado, Podemos, porque no dan puntada sin hilo -como el fin de campaña en el velódromo- y, por otro, por el interés mediático -haberlo haylo desde la encuesta de El País- en que el desencanto, teniendo en cuenta que a PSOE y PP no va a votar, opte por una opción menos rompedora con el sistema como la de Albert Rivera, que, por otro lado, también pasa por un yerno ideal para pasar revista. A Podemos, de media, las encuestas le dan cerca de 17 escaños. Un bastinazo, que podría decir Teresa Rodríguez, la candidata más fotogénica, sin desmerecer otras virtudes y también defectos- de largo. Hasta 20 escaños le dan los sondeos más favorables a Podemos. El efecto velódromo -por más que PSOE y PP hagan el ridículo diciendo la obviedad de que ellos metieron a más gente y callándose lo que se gastaron en autobuses y prebendas- hace pensar que es posible. El voto rural es la incógnita. El fichaje de Cañamero le garantiza algo en alguna zona, igual que le resta en otras. Ciudadanos cuenta con 10 escaños de media en los sondeos; 8, el que menos; 12 el más optimista. Entre la media y el dato ascendente puede andar la cosa. Han tenido una buena campaña gracias a la ayuda inestimable del PP, que les ha buscado apodo -“los naranjitos”- y les ha dado un empujón en los medios con ciertos ramalazos xenófobos. Ya lo dice Montoro, el PP es como Cáritas.

Una opción, aunque arriesgada, suculenta para las apuestas es la de UPyD. La formación de Martín de la Herrán -que pasa por un estupendo candidato para Ciudadanos- se ha centrado en Málaga ante la evidencia de que, salvo milagro, arañar un escaño pasa por la cosmopolita y pujante ciudad. Rosa Díez ha hecho campaña con su candidato-  “Yes we Herrán” en las redes-, lo que puede restarle más votos de los que les pueda otorgar. Díez, sencillamente, le cae mal al personal igual que Susana Díaz le cae bien.

Sucede que en estos comicios el voto oculto favorece a los partidos de la llamada “casta”. Empieza a estar mal visto socialmente votar al “bipartidismo”. En resumen, a trazo grueso, se trata de un partido cuyo presidente se dirige a los españoles a través de un plasma, acusado de recibir sobresueldos en azul, oscuro casi negro y de remodelar su sede directamente en negro. Y otro partido con varios ex presidente autonómicos imputados, señalados o investigados -llámalo x- y con varios fraudes pestilentes a sus espaldas, entre ellos, alguno con dinero de los parados, lo que no pasa por algo muy estético. Así que muchos votantes que se dicen indecisos, al final, porque esto es como cuando se es de una cofradía o de un equipo de fútbol, votará a su partido hegemónico de toda la vida. El Betis tiene un señor acusado de maltrato metiendo goles y varios imputados por vender partidos y cada domingo más de 30.000 almas le hacen la ola. Pues algo igual. “Viva el Betis, manque pierda”. Y el PP y el PSOE, manque presunta o probadamente manguen.

Como escribe Lucas Haurie hoy mismo en La Razón, como uno reflexione mucho, coge y no vota. Reflexión o agarrarse a aquello de “En el país de los ciegos, el tuerto es el rey”. Y a ti te encontré en la calle. Que los Idus de Marzo -alea iacta est- y lo que vendrá después nos cojan confesaos’.