Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

La jornada de campaña amaneció cargada de efemérides. Un 18 de junio de 1815 Napoleón fue derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El PSOE tiene en Andalucía su particular Santa Elena, refugio o exilio. Susana Díaz volvió a llamar a la socialdemocracia a no «dejarse arrastrar por el populismo» y a consolidar su «cambio progresista», rechazando los «saltos en el vacío». «Hace falta de nuevo volver a levantar el puño, la rosa, el PSOE, para darle a España oportunidades, a millones de hombres y mujeres que en cuatro años y medio lo han perdido todo», señaló desde Torremolinos (Málaga) ante un auditorio Príncipe de Asturias lleno. Díaz reivindicó lo que significa «el PSOE de siempre», aludiendo a los «momentos decisivos» con Felipe González y Rodríguez Zapatero. «Urge quitar a Rajoy», señaló, sin olvidar a «ese otro por el que ahora tenemos que ir a elecciones, que dice que es socialista y que se ha enamorado de Zapatero», en referencia a Pablo Iglesias. «Para mí no es de fiar, porque si yo quisiese vender Coca-Cola y dijese que me encanta el sabor de la Coca-Cola, pero os pido que bebáis Pepsi, pues estoy engañando a los dos», señaló. «El señor Iglesias puede reivindicar ser socialista, puede querer decidir en nuestro partido, pero si verdaderamente quiere ser socialista, el que es verdaderamente socialista vota al PSOE». «Ni quiero aquel que no quiere reformar nada porque significa más sufrimiento ni quiero al otro que lo quiere cambiar todo porque dice que nada de lo que se ha hecho en España desde la Transición merece la pena», insistió. «Hay que quitar de un lado al indolente, al profundamente mentiroso; pero sobre todo a ese Rajoy insensible que no le duele nada, no le duele ver cómo tiene el país», arremetió. «No quiero hacer la revolución, quiero hacer reformas y que la gente viva mejor», señaló, para remarcar que no quiere «el camino del odio ni del rencor» citando, «orgullosa de pertenecer a la escuela de la vieja socialdemocracia», a Anguita y sus herederos.

Tal día como ayer, de 1178, en Canterbury (Inglaterra) cinco monjes divisaron en la Luna la colisión de un meteorito que formó el cráter ahora llamado Giordano Bruno. También, en 1429 Juana de Arco venció al ejército inglés en la Batalla de Patay. Desde Cádiz, Juanma Moreno subrayó la importancia del voto realmente «útil». Antes de las elecciones del 20D, Aznar recomendó no polarizar la campaña, ante la hipotética necesidad de un PSOE derrotado pero no en ruinas. El PP tiene otra estrategia. El presidente del PP-A pidió «el voto directo al PP», ya que el «único voto útil» que sirva de «dique de contención de las políticas extremistas y populistas». Moreno recordó que «en un alarde de sinceridad» Ciudadanos ha dicho que «no va a apoyar al PP y Rajoy en ninguna circunstancia». Esto es, el pacto con el PSOE «sigue vigente» y el voto a la formación naranja es «un voto indirecto al PSOE» y, por tanto, «un voto intrascendentes, que no es útil». Moreno alertó también del hecho de que algunos dirigentes del PSOE estén «ya diciendo abiertamente que apuestan por un acuerdo con Podemos», advirtiendo a los «moderados del PSOE» de que «su voto puede derivar en llevar a Pablo Iglesias a la Moncloa». «El voto indirecto no vale. Sólo hay un voto claro, útil y nítido, que es el voto a Mariano Rajoy», subrayó Juanma Moreno.

Un 18 de junio de 2010 murió Saramago, autor de cabecera en Podemos, autor de «El Evangelio según Jesucristo» y el «Ensayo sobre la ceguera». Desde unas abarrotadas «setas» de la Encarnación, epicentro del 15M en Sevilla, el secretario político de Podemos y candidato al Congreso por Madrid de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, insistió en la estrategia de cortejo socialista y señaló que el 26J «es una final en la que se está jugando la soberanía de España contra la soberanía de Panamá». Errejón, que comparte lista con comunistas añejos como Monereo o anarcosindicalistas como Cañamero, llamó a decidir entre «pasado y futuro». Errejón insistió en que en Andalucía se juega el «desempate» y volvió a tender la mano al PSOE, al que «vamos a necesitar» en el Gobierno del «cambio». «Algunos dirigentes del PSOE se han manifestado en este sentido, a otros les cuesta y no quieren decidir de qué lado caerá la moneda», señaló, alabando la «generosidad» del ex presidente Zapatero por su «tono». El dirigente que no supo ver la crisis y después la negó, según el cerebro político de Podemos, «quizás esté entendiendo mejor el momento histórico y la encrucijada». La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, defendió que «Andalucía no se usa como piedra arrojadiza ni se construye contra nadie». «Nos ha dolido en el corazón ver a dos ex presidentes de la Junta caminito de los banquillos», susurró ayer la diputada que en el Parlamento gritó al PSOE que «el cortijo apesta». Cuando Aníbal Barca estaba «ad portas» de Roma desoyó a su lugarteniente Mahárbal y no arrasó la cuna del imperio. Decidió aislar Roma y desplegar una intensa labor diplomática. Errejón solicitó ayer a Susana Díaz que «no se equivoque de adversario» y señaló que «para defender a Andalucía hay que sacar al PP».

Tal día como ayer de 1942 nació Paul McCartney, uno de los dos cantautores, en definición de Sabina, de los Beatles. Ciudadanos llevó su «banda de rock», en descripción de Juan Marín, al Muelle de la Sal de Sevilla. Entrada discreta bajo el Puente de Triana. Abrió el acto Virginia Millán Salmerón, más hecha sobre el escenario que en la anterior campaña. De producirse unas terceras elecciones, la candidata de C’s por Sevilla igual puede romper en diputada. A la telonera siguió Juan Marín, con vocación de Ringo Starr, compartiendo méritos en el logro electoral y electoralista de la reforma del impuesto de Sucesiones. «Decían que era imposible», insistió. «Sigan ustedes viendo cómo lo hacemos nosotros», «recojan firmas» para «ponerse la medalla» del próximo logro, dijo en referencia a los populares andaluces. «Las encuestas siempre se equivocan con nosotros», aseguró para presentar a un presidente «con las manos limpias, honesto y con un proyecto claro». C’s insistió en que es «un proyecto de país» de «centro», aunque hasta los acordes de su sintonía empiecen a confundirse con los del PSOE. Rivera, bajo el sol de justicia sevillano, prescindió de americana –lo cual no deja de ser noticia– y recurrió al polo azul marino y recordó «la tierra de mis abuelos». Rivera animó a votar «con ganas de cambiar las cosas» y no «con miedo o sed de venganza». Podemos y PP fueron el principal objeto de sus críticas, con «la subasta de promesas que no se van a poder cumplir». «No dejemos que sólo los extremos vayan a las urnas», señaló, no sin recordar que «en un solo año» C’s «ha logrado cambiar más cosas que otros en 35». No fue una referencia al Ibex sino a los años de oposición del PP en Andalucía. «Algunos se piensan que el cambio es proponer disparates, como prohibir la Semana Santa», advirtió, arremetiendo contra la «sopa de letras» de Unidos Podemos. «Hace un año Chaves decía que los de C’s éramos unos chantajistas. Se tuvo que ir a su casa», como «Griñán», señaló. En alusión a Rajoy, recordó que «no hay nadie imprescindible». «Algunos quieren bloquear este país pensando más en su sillón que en España», dijo, avanzando que la continuidad del PP es «el caldo de cultivo del populismo». C’s, en su particular «Octopus Garden», en tanto trata con el PSOE de incubar un huevo sin cáscara, se ofrece al electorado descontento del PP.

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El disputado voto de “Los Santos Inocentes”

A mi padre le gusta Karlos Arguiñano. Mucho. Mi madre, que estuvo en el punto de mira del Gobierno, es de la otra mitad de España que piensa que ese derroche de felicidad suyo resulta insultante y que no para de decir tonterías, que parece que está borracho. Parece, dice. Hasta aquí, las dos Españas en mi casa.

Mi padre, que no es nada de meterse en política ni de meterse en casi nada, viene a ser el español medio, al que de verdad sólo le saca de su rutina cosas muy gordas y parece que sólo conoce a personajes que trascienden lo mundano respecto a lo cotidiano. “Se ha muerto Cruyff”. Paco de Lucía. “El pequeño ése del Barcelona dicen que es mejor que Maradona”.  El propio Maradona. Ronaldo -el de verdad- , cuando contradecía las leyes de la física. “Se ha muerto Miliki”. El final de Arrayán. Pacquiao. Juan Imedio. En fin, estas cosas. A mi padre, para que se hagan una idea, le regaló mi madre por Reyes el último disco de Arcángel -que resulta que también le gusta, igual que Diana Navarro-, que es paisano suyo y todo, de Huelva, y si se le pregunta si le gustaría que se lo firmara, te contesta que, mientras el disco suene, a él le vale lo mismo la firma de Arcángel, de San Pedro o que el dependiente de la tienda le ponga una X detrás de la carátula.

Mi padre, a ver, para que me entiendan, mi padre es Alfredo Landa. Cada vez que veo “Los Santos Inocentes” me harto de llorar; yo, que tengo una incapacidad congénita para llorar más de una vez al año (y unos berrinches que me cojo el día en cuestión…). No tanto por el personaje y/o la historia de España, la intrahistoria y sus entrañas, me harto de llorar porque Alfredo Landa es mi padre.

Como digo, mi padre, es muy español (aunque no le guste el fútbol). Muy español no porque un día parara el taxi cuando un señor de las vascongadas se cachondeaba mientras contaban en la radio el último atentado de ETA, y el recuento incesante de víctimas, y le soltara un “ya se está usted bajando, me cago en dios”. Aquello no fue por español sino porque se estaba rifando una hostia y el señor de Euskadi tenía todas las papeletas. Ni siquiera fue por nacionalismo. Mi padre está muy a favor de que el que no esté a gusto, que se vaya pero dar por culo, lo justo. Lo de aquella carrera en el taxi fue la versión hispana de la no violencia de Gandhi. No violencia “si no me toca los güevos”. Tampoco es muy español porque lleve pulseritas rojigualdas o de la República. Mi padre lo más que ha llevado en su vida en la muñeca es un reloj Casio, y de los básicos. Mi padre habrá besado la bandera de España únicamente cuando hizo la mili. Para que se hagan una idea, mi padre fue feliz en la mili. No porque tuviera la más mínima vocación sino porque nació en la posguerra y en el servicio militar tenía garantizadas un par de comidas al día. La pasó en Ceuta pelando a los compañeros, mayormente, y maldita sea la hora, que se llegó a creer que tenía idea de pelar y de chico me dejaba como un Cristo. De hecho, después de la mili, mi padre sólo peló asiduamente a mi abuelo, que era calvo y tenía poco que cortar; a un Bretón que estaba de los nervios y tenía nombre de capitán del Chelsea -Terry-; y a mí. A mí, que cuando salía Miguel Bosé en la tele con la coleta cantando “Bandido”, lo flipaba sentado a los pies de la tele, en el poyete de la mesa camilla, mientras mi padre, sentado en la silla como dios manda, al fondo juraba en arameo por el “maricón de los cojones”. Lo que para un niño de cuatro, cinco o seis años resultaba fascinante, para mi padre -el español medio, repito- era una provocación. Más aún siendo Bosé hijo de quien es. Miguel Luchino González Dominguín Bosé, se llama, y algún apellido me falta. Mi padre es muy de los toreros, de hecho varias veces le he sorprendido diciéndole a mi hijo “Tú vas a ser torero, pero de los que se arriman”. Mi padre puesto a valorar, valora más la valentía que el arte. Alfredo Landa total. De bruto, y de tierno. “Dónde cojones irá con esa pinta”, seguía despotricando mi padre mientras yo, en el subsuelo de la camilla, miraba con admiración a Miguel Bosé con el pañuelo en el bolsillo de los vaqueros. Como si lo estuviera viendo. Ahora entiendo que mi padre, como España, como pasa con Antonio Alcántara en “Cuéntame” -que si no pasa por nuestro padre, es clavado a nuestro tío- fue evolucionando o, simplemente, cambiando. De una España gris oscura tirando a casi negro o directamente de luto -a mi abuela Eduarda yo sólo la conocí enlutada hasta la cabeza, toda su vida de negro-, se fueron adquiriendo otros matices cromáticos. Mi padre, criado en el campo, de la Sierra de Huelva, de Zufre, casi extremeño -no dejen de visitar el Bar de los Benitos, que son mis primos-, donde la hermana de Griñán tiene casa, fue aprendiendo lo que era la democracia y las libertades poco a poco. Como el país. Casi sin darse cuenta. A medida que pasaban los años, fue viendo con normalidad lo que es normal, es decir, la diversidad, al punto que cuando a mí me dio por ir con coleta por la vida nunca me dijo siquiera “Niño, dónde vas con esos pelos”; y no saben ustedes la vara que me dio mi madre durante años.

Reconduciendo, como diría Teodoro Montes en la comisión de investigación de la formación, mi padre es lo que era un español medio hasta ahora. Un tío que (casi) lo único que sabe hacer es trabajar, desde que tenía 5 o 6 años y al que su abuelo le liaba los cigarros para que diera sus primeras caladas. Pues eso, el español medio hasta ahora, jubilado ya, con sus achaques, aficionado a los programas de cocina, cocinillas y amo de casa de los 65 a esta parte, con su inteligencia emocional -de la otra nunca ha ido sobrado, el teórico del carnet de conducir se lo sacó a la decimoquinta- es de izquierdas man non troppo, que significa “no demasiado”, papá. Centro izquierda, vaya. Votó al PSOE siempre que pudo, hasta que no tuvo más remedio que “cagarse en la puta madre de estos tíos que nos están robando”. Entiéndase, mi padre trabajaba de 8:00 de la mañana a 1:00 de la noche fácil todos los días, parando a medio día a comer media hora o comiendo cuando podía y en la tele día sí y día también salía Roldán, el hermano de Alfonso Guerra, el otro y el de la moto. Ya he mencionado que se trata de una generación que lo único que sabe hacer, y no es poco, es “trabajar como un cabrón de sol a sol”. Cuando el PSOE de Felipe González ya apestaba, votó por oposición “al del bigote”. (Mi madre le fue fiel hasta el final a Felipe, pero es que mi madre es felipista igual que las niñas de ahora son Believers). España vivió unos años buenos. Los años buenos de la burbuja. Con las bombas del 11M, como el españolito común, fue a votar influenciado por este acontecimiento. Si no, igual ni hubiera ido. Confió en ZP y ocho años después no tuvo más remedio que cagarse también en sus muertos. Mi padre es muy de cagarse en las cosas. Muy como La Casera, se viene arriba con nada y se queda en nada antes. En Andalucía creo que siempre ha votado al PSOE. De Arenas, por lo que sea, simplemente no se fiaba. En las pasadas elecciones nacionales votó a Pedro Sánchez. Desde ayer, ya sabe que hay elecciones anticipadas. La sensación de mi padre, de la calle, o sea, es que “a Rajoy no lo quiere nadie y si no lo quiere nadie, por algo será”. “Pero el tío no se va”. “Como todos quieren que sea vaya, yo también quiero que se vaya”. Pedro Sánchez le parece que ha estado mareando la perdiz, “tonteando” con unos y con otros. Podemos no le gusta “ni un pelo”. “El de la Coleta, ni a tiros. Ése es un radical. Del partido de Hugo Chávez, del que le decía al Rey ‘por qué no te callas‘”. “Así que voy a votar al pequeño”, dice. 

“¿El pequeño quién es, papá?”. El pequeño, obviamente, por eliminación, es Albert Rivera, el niño bonito de Metroscopia, que no es que sea pequeño pero que tampoco es grande y más comparado con Rajoy y Pedro Sánchez. Al españolito medio más o menos informado y preocupado por las cosas del día a día le parece que Rivera “ha intentado hablar con todos”. Por eliminación y por eso, igual le premian. “Eso sí, gana otra vez el PP”, sentencia. El PP, el suelo de los siete millones de votos no hay quien se los quite. Así haga el pino puente Rita Barberá, Rodrigo Rato y el señor Bárcenas. Así pillen a Marcelo, el ángel de la guarda del ministro de Interior, como en aquel temazo de Sabina para un programa de cocina de la época. Con las manos en la masa. 

Si la campaña electoral no cambia mucho la cosa, que no la va a cambiar, en base a la realidad de la calle de mi padre, todo apunta a que Ciudadanos esta vez sí puede ser la bisagra para que el pacto encaje. Todo dependerá, como hace cinco meses, de si don Mariano se entera de que “todo el mundo quiere que se vaya”. A Javier Clemente también le cuadraban las estadísticas hasta que se tuvo que ir por cojones. Está por ver si Rajoy quiere irse como Luis Aragonés -que eligió su destino, aunque fuera por cabezonería, y quedó como dios- o tiene que venir Chipre a ganarnos para que, como le dijo mi padre a aquel señor de las vascongadas, “se vaya de una vez a tomar por culo”. Los “Santos Inocentes” lo tienen clarinete. Hay que pensarse dos veces la opción de preguntarle a mi padre “si tiene huevos”. Hay que pensarse dos veces, señorito, si conviene matar a la milana y jugar con la paciencia y el pan de los millones de personas que, como “Paco, el bajo” o como mi padre, suponen el último reducto de decencia en un cortijo con pintas de Babel y ventanas a la calle. Lo escribió Delibes: “El pájaro perdiz no abandona el surco cuando apeona a ocultarse”.

Cristiano Ronaldo, Torres Hurtado, la importancia de un cambio a tiempo y una canción de Sabina

Granada tendrá nuevo alcalde para las fiestas de las cruces. Tras la sesión de hoy se inician los plazos que contempla la ley para la convocatoria del Pleno de elección. El máximo legal previsto es de diez días hábiles, el 10 de mayo como muy tarde. Hoy se celebra el Pleno para oficializar una dimisión que es «una y trina», con el cariz religioso que conlleva: el alcalde José Torres Hurtado, la delegada de Urbanismo Isabel Nieto; y el primer teniente de alcalde y presidente del PP de Granada, Sebastián Pérez. Padre, Hijo y hasta Espíritu Santo ha sacrificado el PP, en modo apostólico en una ciudad que rinde tributo a su toma por los Reyes Católicos, por tener alguna opción de salvar la Alcaldía. Conseguida la dimisión de Torres Hurtado por imposición de Génova y San Fernando, toda estrategia pasa por dilatar la toma del bastón de mando al máximo para que puedan surgir tensiones entre PSOE y Ciudadanos, por más que el «matrimonio» esté apalabrado en Madrid y Sevilla. Por «conveniencia», nadie lo esconde. Igual que la inercia es la propiedad de los cuerpos a mantener su estado de reposo o movimiento si no es por la acción de una fuerza, la convivencia aplicada a la política, y a los matrimonios, es la tendencia de los partidos a tirarse los trastos a la cabeza ya sea por meros celos, protagonismo o porque “la lavadora te tocaba a ti”. En esta línea de consejero espiritual, padrino, cuñado y/o suegra, Juanma Moreno señaló ayer que «C’s tiene puño de acero con el PP y guante de seda con el PSOE». Moreno defiende que no hay motivos para «regalarle a la izquierda» Granada y «condenar a los granadinos a tres años de inestabilidad».

La posibilidad de un adelanto electoral es otra de las bazas del PP: que Albert Rivera no quiera confundirse ante el electorado como el socio recurrente de los socialistas. Aquello de las malas compañías. De ahí que el PP recuerde que el PSOE tiene «43 imputados sólo en el caso de los ERE y hay cuatro directores generales imputados en el Gobierno de Susana Díaz». La hoja de ruta marca que en apenas una semana se convoquen los comicios generales. En menos de un año, de los ocho regidores del PP que había en las capitales de provincia antes de 2015, sólo quedará Francisco de la Torre. Los populares salvaron Almería y Jaén tirando de cantera y banquillo. En Granada, Torres Hurtado, después de tres mayorías absolutas y una cuarta victoria en minoría, a lo figura del Real Madrid o del Barcelona, se resistió a la sustitución. De aquellos barros, estos percances y estas lesiones. En Chamartín, que se juegan la Liga y la Champions, se arrepienten ahora de no haber cambiado a Cristiano (“Sí, qué quieres que te diga”, reconoció Zidane) ; y Rajoy y Moreno, que se juegan el Gobierno y la Alcaldía de Granada, lamentan ahora no haber forzado tras los comicios locales el final de la era Torres Hurtado. Paradójicamente, a quien más perjudica la dimisión es al PSOE. Sin alcalde, no hay moción de censura que pueda garantizar tres años de Gobierno para el socialista Francisco Cuenca, al poderse promover sólo una por mandato. El nuevo alcalde, por tanto, sí podría verse en esta tesitura.

C’s exige al PSOE, aparte de que Vamos Granada e IU no formen parte del Gobierno local, que haga dimitir a Mariano Lorente, concejal de Iznalloz y diputado del grupo socialista en la Diputación, investigado por unas presuntas contrataciones irregulares en el Ayuntamiento de esa localidad. El portavoz de C’s en el Ayuntamiento de Granada, Luis Salvador, ya negó que su partido tenga «una doble vara de medir», tras haber exigido al PP las dimisiones. Salvador confirmó que C’s sólo apoyará al PSOE en minoría y aseguró no tener dudas de que en el Pleno «va a salir» elegido Francisco Cuenca, porque se le están dando las garantías de que se van a cumplir sus exigencias y porque «el PSOE tiene que elegir entre cumplir lo firmado o perder la Alcaldía de Granada». El líder local de Ciudadanos señaló que su formación «promoverá la fórmula para que Cuenca salga», haciendo «lo estrictamente necesario» y «sin una demostración de cariño excesiva». Buscando que «el cariño» no vaya a más, el líder del PP-A, que promueve a la concejal de Turismo Rocío Díaz, indicó ayer que «C’s tiene una obsesión con el PSOE, le gustan las políticas y los dirigentes del Partido Socialista». Juanma Moreno está a nada de ponerle ojitos y cantarle el “Contigo” o el “Y sin embargo” de Sabina a Albert Rivera.

Ponga un Juan Marín en su vida (un homenaje a Buster Keaton)

Ciudadanos realizó en el debate sobre el estado de la comunidad un homenaje de culto a Buster Keaton y la infundada leyenda de un enfrentamiento con Chaplin, más dado a la sensiblería, a «la piel» en palabras de Susana Díaz. Juan Marín, con talante de anestesista, trató de hacer ver que la oposición de C’s, tras nueve meses, va más allá del asentimiento mudo. «Tendo dudas de que el debate sirva de algo», arrancó.

El líder de C’s citó a Einstein, quizás por aquello de la «relatividad» de la posición de C’s respecto al PSOE en Andalucía: «Si quieres resultados diferentes, no puedes seguir siempre haciendo las mismas cosas». Marín habló de una «mejor inversión» para Educación, «de ir eliminando privilegios», «reducir la carga de impuestos». «Hay que erradicar corrupción, no sacar pecho. Ya hay muchos cargos que no están. Tolerancia cero, ahí nos va a encontrar. Cualquier acuerdo pasará por alejar la corrupción» señaló, «cansado del ‘y tú más’». Respondió a los que acusan a C’s de dar «su apoyo a cambio de nada». «No queremos sillones sino más recursos», indicó, para esgrimir las cifras de su pacto de investidura. En este punto, Marín amagó con la dureza, con sacar las uñas, pero acabó en ronroneo. La «ternura» de la que adolece, según sus críticos, por más que C’s rechace el término «bisoñez». «Que esos acuerdos se ejecuten ya», solicitó. «Si no se hace, desde el respeto, no vamos a poder seguir siendo comprensivos», señaló, amagando con no apoyar unos «nuevos Presupuestos si lo que está firmado no se cumple». «No estamos plenamente satisfechos», señaló como antesala de la peligrosa frase de «tenemos que hablar» que pronostica una ruptura en todo pacto y toda pareja, también política. Marín reclamó a Susana Díaz que «se ponga las pilas» y que sean «alcalinas».

En su réplica, la presidenta esquivó las respuestas. «Andalucía ha avanzado muchísimo», destacó, aún reconociendo que «la tasa de desempleo es insoportable», y solicitó, en cuanto a la corrupción, que no se meta a todos «en el mismo saco». «No es lo mismo meter la pata que meter la mano», indicó Marín, que al hablar de «responsabilidades políticas» aludió a la comisión sobre la formación que arranca tras nueve meses de burocracia. «No sólo se puede ir más deprisa sino que se puede ir menos lento», sentenció Marín respecto a un pacto cuyo cumplimiento Albert Rivera cifró en «más de 20 de los 72 puntos». Los tonos pastel, por momentos, dieron sensación de diálogo pactado. Llegados a ese punto, Marín indicó que es «buen momento para hacer el esfuerzo» de reducir el impuesto de Sucesiones «este año». «De eso dependerá que pueda contar con nuestro apoyo». Susana Díaz destacó el esfuerzo«con las pequeñas pymes». Con las donaciones, tiró del comodín del «grupo de trabajo» y su «compromiso de corregir el error de salto». Sin fechas. En su pacto con IU, Susana Díaz ya creó un grupo de trabajo para una banca pública, en la que ayer reconoció varias veces que «no cree». Decía Woody Allen que la comedia es drama más tiempo.

“Siete crisantemos” junto al Palacio de San Telmo

A los mitos sólo los juzga el tiempo. A Joaquín Sabina, Hijo Predilecto de madre putativa, jiennense de Madrid, madrileño de Úbeda,  lo llamó «Susana», «la tarde de febrero» que cumplió «67 tacos». «Presidenta, le dije, no me tiente, con medallas impropias de un gualtrapa, aunque si es de mi tierra y de mi gente será un honor lucirla en la solapa», recitó con  mucho arte, escasa voz y calaveras en los calcetines. «Alguna vez he dado más de lo que tengo, me han dado alguna vez más de lo que doy», cantó una vez Sabina, que sabe que «en Las Ventas se trabaja y en La Maestranza se  torea». Sabina llegó a Sevilla, recitó unos versos y cogió el AVE de vuelta a Madrid. Tiempo justo para los abrazos de Susana Díaz y selfis varios, entre ellos con el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, que confesaba que «Sabina ha sido siempre predilecto para mí. Desde hoy es Hijo Predilecto de toda Andalucía».

El día previo al 28F, en los fastos del PSOE en el Casino de la Exposición, Mercedes de Pablos recordaba que la consejería de Presidencia «cabía en un taxi». Treinta y seis años después, la Junta es el pesebre del 10% de la población activa andaluza De ahí, quizás, que hubiera que habilitar más alas del Teatro de la Maestranza que otros años. De ahí, por ejemplo, que se dejara ver el ex alcalde Monteseirín, flamante nuevo alto cargo a dedo de la Consejería de Salud. El titular del ramo, Aquilino Alonso, sonreía orgulloso cuando le decían, a las puertas del teatro que tres de los galardones eran para Ángel Salvatierra (especialista en trasplantes en Córdoba), Miguel Ángel Arráez (Neurocirugía en Málaga) y Medicus Mundi.

Salvatierra habló «por un quiebro de Sabina». El protocolo no entiende de mitos. Así que, bautizados como «hermanos predilectos», ambos tomaron la palabra. «No digo que sea injusto pero sí que sobrepasa mis méritos, me lo tomo como premio a los miembros del hospital», dijo Salvatierra. Habló de «un sistema sanitario que considero la joya de la corona, imperfecto pero al que todos pueden acceder y de muy alta calidad». «Hacen falta más recursos. Públicos y privados. Salud y Educación», reclamó. En «una época materialista», aludió a «la felicidad que da la entrega» con «gratitud a mis pacientes por lo que me han enseñado de la vida». Sabina bromeó sobre «la magia de Andalucía», de ahí «un hermano predilecto de tal fuste». El trovador jiennense tiró de Machado: «Estos días azules y este sol de la infancia». «Uno acepta encomiendas federales si no son desiguales y gregarias. Urge por eso, en tan inciertos días construir puentes, destruir barreras, que sea la verdiblanca la bandera de la cultura, el pan y la alegría». Señaló que «por ser buen andaluz no es necesario tocarle tantas palmas al ombligo. Mejor pasar a limpio los pecados, los ERE, la ignorancia, el desempleo. Andalucía sabe demasiado lo ingrato que es bailar con el más feo», refirió, para repasar después «el vivan las ‘‘caenas’’», «que aquí nacieron Lorca y su asesino» y «por eso a los tribunos que gobiernan les pido una patria decente, audaz, moderna, humana, justa, libre y progresista». De epitafio: «Dos versos, un cuaderno, un sacramento póstumo del mejor de los Machado, que nos dejó de noble testamento su cómo ser un andaluz honrado».

Entre el gentío, numerosos representantes de la llamada «casta»: Juanma Moreno siguió rompiendo con la tradición de Arenas de no acudir; Zoido; Antonio Sanz; Maeztu, defensor del Pueblo Andaluz, con muletas; Los del Río, cuya «Macarena» bailara Clinton; Diego Valderas, ex vicepresidente de Susana Díaz, y Juan Marín, portavoz de C’s en el Parlamento, unidos por el poderío capilar y como socios capitulares del PSOE en la Junta; los concejales Antonio Muñoz y Carmen Castreño; el ex presidente del Parlamento Torres Vela; o los consejeros de la Junta, entre ellos el actual vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios, que al término del acto salió a fumar y a cuya pareja la Policía no dejaba volver a entrar, igual que a los concejales del pueblo de Manuel Carrasco. De los «anticasta» apenas se dejaron ver los diputados Begoña Gutiérrez y Moreno Yagüe. También, como cada 28F, «mucha, mucha Policía» –como cantó Sabina–, pendiente de la clásica manifestación a las puertas del Maestranza, que volvió a sacar en procesión a la «Santa Vagina».

Dentro del coliseo, hubo tiempo de levantar la bandera de la igualdad y, merecidamente, elevar a los altares a Alejandro Sanz, tanto por Susana Díaz –se barrunta nuevo Hijo Predilecto–, como por Sabina. Las condenas por botellas rotas en rostro de mujer son cosas del pasado, al punto que hasta la diputada y ex directora del IAM, Silvia Oñate, subrayó su talento. Parte del discurso de la presidenta sobre la importancia de los entes supramunicipales, en respuesta al pacto de Pedro Sánchez y Albert Rivera y la tentativa de supresión/cambio de nominación, debieron recordar a Sabina las que siempre ha dicho que fueron las últimas palabras de su padre -el comisario con el que se casó Adelita- en su lecho de muerte: “Ya quisiera yo saber de dónde sacan tanto dinero las diputaciones provinciales”.

La presentadora, Carmen Rodríguez, habló de un «progreso innegable» en Andalucía. Como la inercia en el autobús. Se recordó a Carlos Cano  un par de ocasiones, con los acordes de «La verdiblanca». En la antesala de las Medallas, la fiesta del PSOE a la que no invitaron a Chaves y Griñán, Escuredo, también presente ayer, se acordó de García Caparrós y señaló que «Blas Infante también era nuestro». Está al caer que se presente a Carlos Cano como socialista. «La rosa, por tener tantos significados, ya los ha perdido todos», señaló Umberto Eco. Sabina citó «El nombre de la rosa».« La barba es un hecho semiótico que permite distinguir un capuchino de un dominico», decía su autor. En el estrado había un jesuita y periodista –doble devoción y clausura–, Jaime Loring, que aguantaba para no dormitar durante el discurso, rojo en la vestimenta, de la presidenta. Israel Galván, zapatos verdes, demostró que los bailaores se mueven distinto hasta para recoger un premio. Los de IU, con Centella desprovisto ya de la luz del Congreso, esperaban a la viuda de Marcelino Camacho, Josefina Samper, que recogió el galardón con los brazos en alto, para hacerse fotos en plan «Beliebers». Pilar del Río abrazó la medalla. Susana Díaz entregó el premio a los andaluces más mediáticos entre los citados y Juan de Dios Mellado, Gracia Rodríguez, Migasa, Manuel Carrasco y María Luisa Escribano, mientras Canal Sur retransmitía con inverso entusiasmo que ante el encargo de televisar una comisión de investigación.  Al penúltimo que abrazó Díaz, tras el himno de Andalucía de Dorantes y Arcángel,  fue a un muchacho con síndrome down, días después de tumbar en el Parlamento una ley que garantice la atención temprana en Andalucía. «Siete crisantemos», que cantó Sabina, junto al Palacio de San Telmo.

 

“¿Usted de qué lado calza?”

La clave la dio Ana Velasco -impagable reescribiendo refranes y la mejor maquetadora de la historia, empate técnico con Fátima Rojas-, mientras buscábamos una explicación a las tres tallas de menos del pantalón del novio de Paz Padilla, con el móvil bien  apretao’, en el paseíllo para declarar por el fraude en los fondos de formación en Andalucía. Velasco Fernández-Nieto, que podría haber firmado buena parte del guión de “Amanece que no es poco” pero en serio, aludió a lo que le preguntaron a su marido, Luis Rivera, cuando buscaba chaqué para la boda en la que les casaría un concejal del PP que, paradojas del destino, después se pasó a Ciudadanos, dimitió, volvió y volvió a dimitir. “¿Usted para qué lado calza?” es la duda metódica con querencia existencial. Hay interesante jurisprudencia al respecto. Teniendo en cuenta que el PSOE andaluz y Ciudadanos han firmado un acuerdo para la investidura de Susana Díaz que supone, prácticamente, un corta y pega del discurso de Susana Díaz cuando fue rechazada por primera vez hace más de 80 días, la única respuesta lógica posible es que durante este tiempo Ciudadanos tenía el acuerdo pero “lo estaban peinando”. De hecho, Albert Rivera ya frenó en una ocasión el “sí, quiero” del tito Juan Marín. Ahora han pasado más de 80 días con unas elecciones municipales y autonómicas de por medio y C’s ha dicho “sí” a lo que antes decía “no”, “lo quiero por escrito”, “Chaves y Griñán, vade retro Satana”. Parece evidente la solución a la pregunta. “¿De qué lado calza usted, Juan Marín?”. Del lado que diga Albert Rivera. Entretanto, con el mismo acabado y el mismo corte que el del emperador de la fábula, Susana Díaz ya le ha hecho un traje a Ciudadanos.

Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo

Susana Díaz le ha tomado la medida a Juan Marín. Foto: Manuel Olmedo

Barrio Sésamo como metáfora de los pactos

Metáfora visual de cómo Ciudadanos controla claramente al PSOE andaluz tras el acuerdo para la investidura de Susana Díaz y al PP de Madrid posibilitando el Gobierno de Cristina Cifuentes. En próximos capítulos, tratado sobre “cerca” y “lejos” de la Moncloa, con Albert Rivera en el papel de Supercoco.

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Susana Díaz en la zona Cesarini

El periodista Eugenio Danese bautizó los minutos finales en los que el delantero de la Juventus Renato Cesarini acostumbraba a marcar goles decisivos. El proceso de investidura de Susana Díaz, zarina del PSOE andaluz, ha entrado en su propia «zona Cesarini», con el anuncio de la candidata socialista de abordar las negociaciones en primera persona y el órdago de, si no hay acuerdo, convocar elecciones. Susana Díaz, experta en no mover hasta conocer la ubicación y el destino posible de las fichas en el tablero, cuenta con un as en la manga: Ciudadanos, que del 22M a esta parte sólo manejaba el «no» o la abstención en la votación –insuficiente para sacar adelante la Presidencia de Susana Díaz sin el apoyo de otro grupo– ya abre la puerta al «sí».

Según pudo saber LA RAZÓN de Andalucía de fuentes de la formación naranja, la hipótesis sobre la que trabaja C’s para justificar un sí –al que en Andalucía, por otra parte, era proclive su líder Juan Marín, que ya pactó con el PSOE en Sanlúcar–, pasa por «una bajada de impuestos a las pymes y familias andaluzas»; «la firma del pacto anticorrupción»; «la petición por escrito de que se vayan Chaves y Griñán»; y el despliegue del «plan de apoyo al autónomo» del partido de Albert Rivera. Ciudadanos rehuye del «sectarismo» y del «no por el no». Si se dan los anteriores supuestos, la formación de Rivera «podría llegar a plantear un sí» a la investidura de Susana Díaz, bajo el argumento de la adopción del «grueso principal de su programa electoral y por escrito». La cuestión que se plantea en C’s es si Díaz va «a firmar y cumplir lo firmado desde el primer día», algo que ponen en duda porque sería «cambiar muchísimo en tan poco tiempo». Ciudadanos quiere diferenciarse de otros grupos cuyo argumento es «bloquear por bloquear». «C’s no ha venido a romper nada pero sí ha cambiar las cosas de verdad», sostienen fuentes del partido. «¿Si adoptan el grueso de tu programa y se comprometen por escrito a cosas tan importantes como las que planteamos, qué sentido tiene seguir diciendo ‘no’?», señalaron desde Ciudadanos a LA RAZÓN. Con todo, C’s mantiene que «el voto afirmativo es muy, muy, muy complicado porque son muchísimas cosas y muy importantes por escrito».

Susana Díaz ya prometió una bajada de impuestos a las rentas medias y bajas en su discurso de investidura que, como informó LA RAZÓN de Andalucía, supondría un ahorro mensual de 16 euros a las familias beneficiadas (1,5 millones de andaluces con rentas por debajo de 30.000 euros). Gestha estima en 295 millones el impacto de la rebaja del tramo autonómico de 2 a 3,5 puntos. El pacto anticorrupción de C’s no está suponiendo un escollo para el PSOE en aquellos ayuntamientos en los que negocia con la formación naranja. El reglamento del PSOE ya recoge por escrito que en caso de apertura de juicio oral, cualquier aforado debe dimitir. Díaz presentó antes del 22M un plan apoyado por las asociaciones de autónomos.

La exégesis es el arte que interpreta las señales que nos ofrece la realidad. «Si Díaz ha decidido implicarse ahora es porque hay algún avance con alguna otra fuerza», señalaron desde Podemos, que apuntaba al PP. Susana Díaz necesita una mayoría simple, es decir, más votos positivos que negativos para ser investida, con lo que le valdría con la abstención del PP o de Podemos más C’s El «sí» de C’s deja en segundo plano la decisión de las otras fuerzas, que, previsiblemente, usarían el hipotético apoyo de la fuerza de Rivera al PSOE «de los ERE y el fraude en la formación» o «la casta», para desgastar a una fuerza que crece CIS a CIS. Según un estudio de la Universidad de Oxford, el enamoramiento tiene un precio: la pérdida de dos amigos cercanos. En este caso, dos fuerzas de la oposición más IU, con cinco ediles, a la sazón, comparsa esta legislatura. El PSOE, en cualquier caso, buscará hasta el final la abstención del resto para ganar legitimidad.

En C’s, sin citar a Hegel: «La memoria es la horca de la que cuelgan estrangulados los dioses griegos. La memoria es el sepulcro, el depósito de lo muerto», no barajan exigir la entrada en el Gobierno andaluz. También los griegos ataban a un hombre a un cadáver para que se pudrieran juntos. Rivera no quiere que parezca que se ata al PSOE –ni al PP en Madrid–, de ahí que tras el discurso de investidura de Susana Díaz frenara la querencia de Juan Marín por la conciliación. Más de dos meses después del 22M, C’s se podrá presentar como una fuerza responsable y vigilante en Andalucía y, a la espera de que pierda gas el radicalismo, abanderada del centrismo.

Sevilla 8 de mayo de 2015 Rueda de prensa de Albert Rivera, Juan Marin y Javier Millan, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo

Albert Rivera, Juan Marín y Javier Millán, de Ciudadanos. Foto de Manuel Olmedo.

Partida de póker y “Coplas a la muerte de su padre”

Günter Grass contaba que en su niñez en Danzig veía pescar las anguilas con cabezas de caballo. Los campesinos sacaban del agua la mollera equina mientras las anguilas devoraban el cerebro. El PSOE-A ya dispone de la palabra de dos cabezas principales de la llamada «vieja política» para comenzar a negociar con los novísimos y no tan nuevos partidos la investidura de Susana Díaz. El objetivo es que haya fumata blanca para la sesión plenaria de la primera semana de mayo.

El PSOE-A, que confía en la investidura, retoma los contactos con el PP a las 10:00. El encuentro se desarrolla una hora antes de la reunión del presidente del Parlamento, Juan Pablo Durán, con los cinco portavoces parlamentarios, comenzando con el PSOE, previo a la propuesta de candidatura para la Presidencia de la Junta. Sólo una, la de Susana Díaz. A las 12:00, Durán recibirá al portavoz popular Carlos Rojas. Mañana recibe a Podemos, Ciudadanos e IU. «Si el PP no favorece la legislatura estará desvirtuando el Estatuto de Autonomía», señaló el PSOE. El presidente del PP de Córdoba, José Antonio Nieto, recordó que la marcha de Chaves y Griñán no garantiza saber a dónde ha ido el dinero de los ERE. Apoyar a Díaz con esta «excusa», señaló, es «apoyar al partido que no quiere que sepamos por qué se perdieron los fondos para los más necesitados».

El PSOE pide «altura de miras» porque Andalucía «tiene que tener un Gobierno dentro de su agenda propia». El tiempo apremia, las municipales ya se ven en el calendario y la Junta sigue con una presidenta en funciones. El riesgo de las situaciones de interinidad es que, como le pasó a Del Bosque en el Madrid, la afición se dé cuenta de que las competiciones -la batalla- prosiguen sin un liderazgo marcado al mando y hasta se ganan Copas de Europa. Como decía Umbral, en verano, con los políticos de vacaciones, el mundo sigue girando y las administraciones, mal que bien, como siempre, funcionando. El coordinador de la Interparlamentaria del PSOE-A, Miguel Ángel Heredia, señaló que sería «un error de los partidos minoritarios» entender el resultado electoral «como un derecho a vetar e impedir que haya un Gobierno» o «como una carta blanca para boicotear el momento constituyende de la legislatura».

Durante la semana pasada y tras la bronca en la elección de la Mesa del Parlamento, el PSOE sólo ha contactado con el resto de grupos por vía telefónica para concretar las reuniones. Hasta ahora los contactos han tenido la relevancia de la gaseosa. Los socialistas ya tienen un cebo para empezar a hablar. Una pareja de ases –Chaves y Griñán– pasa por la mejor mano que se puede tener en el Texas Hold´em, la versión más popular del póker. La estadística señala que un jugador posee una pareja de ases una vez cada 220 manos. En la mayoría de casos, con ases en la manga suele ocurrir dos cosas: se gana fácilmente o se crea un bote enorme. Dos ases, en cualquier caso, aunque ayudan, no garantizan la victoria. Un error típico es no subir o subir muy poco, para que paguen varios rivales. Cuando en la partida o la negociación hay varios rivales, como sucede en el Parlamento, bajan drásticamente las probabilidades de victoria.

Desde C’s, su líder, Albert Rivera, reclama a Susana Díaz la renuncia «por escrito» de los ex presidentes como si fuera las «Coplas a la muerte de su padre» de Manrique. Para la negociación con el PSOE, C’s cuenta en Andalucía con Juan Marín, con semblante de póker de serie y a quien durante la recepción en la Feria la presidenta en funciones le puso «ojitos». El PSOE busca en C’s un socio estable, que es el estado previo de los partidos que pactan en la Junta (PA, IU)  hasta convertirse en víctimas propiciatorias.

La líder andaluza de Podemos, Teresa Rodríguez, tiró ayer de Twitter para recordar que la renuncia (diferida) de Chaves y Griñán no es la inicio de la negociación sino la simiente para el principio del principio. «Chaves se va refunfuñando y dice que no es para facilitar la investidura. Efectivamente, esa actitud no la facilita», señaló Rodríguez. «No se puede estar a la vez con los desahuciados y con los que desahucian», tuiteaba poco después de que Pablo Iglesias deslizara ya la posibilidad de una abstención en segunda ronda y dejar gobernar a Susana Díaz. Los podemitas andaluces recordaban, tras ello, que el pacto es «con la ciudadanía». «Paremos los desahucios. Los bancos violan los Derechos Humanos y la Junta es cómplice de sus convenios. Por eso votaremos que no a la investidura. Nos tomamos muy en serio nuestros sueños», fueron los últimos 140 caracteres de Teresa Rodríguez. «Hagan juego». Si no hay fumata blanca, el PSOE pretende forzar a la oposición a retratarse ante la ciudadanía con votaciones cada 48 horas en plena campaña de las municipales.

“Casados a primera vista” y los cementerios de Pekín (con Maná y Antony and The Johnsons de fondo)

Susana Diaz se Reune con Teresa Rodriguez de Podemos

Susana Díaz y Teresa Rodríguez en San Telmo, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

La doble negociación en el Parlamento de Andalucía –investidura y formación de la Mesa–se adentra ya en la fase «contrarreloj», a 48 horas de la constitución de la Cámara y tras varios encuentros, al menos de cara a la galería, instalados en el bucle melancólico de la negación. Tras el fracaso con el PP, el PSOE busca hoy un acuerdo con Podemos y Ciudadanos, coincidiendo con la declaración de Chaves en el Tribunal Supremo. La conformación de la X Legislatura y la aclaración de la posible X de los ERE coinciden en el tiempo.

La candidata socialista Susana Díaz pretende poco menos que una recreación de «Casados a primera vista» entre las formaciones. La escuela pragmática del PSOE de Sevilla que corre por sus venas de «roja y decente» entronca con una máxima: «Conmigo o contra mí». No valen medias tintas. Francisco Cornejo y Mario Jiménez, los negociadores socialistas, se adhieren al discurso del liderazgo norcoreano. «O dejan gobernar o que presenten una alternativa», defienden los socialistas. De las reuniones, los emisarios de uno (PSOE) y otros partidos con representación en la Cámara salen con semblante consternado. En la negociación, la repetición y la aflicción son las constantes, como si de un disco de Maná se tratara. Su «Grandes Éxitos» en bucle, que es como la teoría del eterno retorno aderezada con coros de Antony and The Johnsons. Susana Díaz habla de no «boicotear» la investidura y advierte de que «o gobierna el PSOE o gobierna el PP con Podemos». «No hay otra aritmética en el Parlamento andaluz», señaló. El PSOE-A llama incluso a la responsabilidad del PP y de Rajoy para que Díaz sea la presidenta. Desde Ferraz, Pedro Sánchez señala a los «nuevos partidos». Habla, incluso, de comunicación constante con la presidenta en funciones de Andalucía, lo que quiere decir que sus números 2 se mandan mensajes por WhatsApp.

La secretaria general de Podemos, Teresa Rodríguez, indicó que acudirá al encuentro con el «no» a la investidura de Susana Díaz por delante y si aceptan sus tres propuestas de «sentido común» (dimisión de Chaves y Griñán, no trabajar con bancos que desahucien y recortar altos cargos) será cuando empiecen a «hablar de otra cosa». Teresa Rodríguez criticó el «esfuerzo» del PSOE y de Susana Díaz por trasladar a Podemos «la presión de dejar pasar su investidura» cuando «quien tiene la responsabilidad de dejar pasar una mayoría del PSOE-A en el Parlamento es el PP». «Nos dan miedo las mesas camilla, no nos gustan las reuniones a puerta cerrada», señaló Rodríguez sobre la negativa de los socialistas a retransmitir los encuentros. El encuentro de hoy entre PSOE y Podemos será el primero tras la entrevista y el homenaje a la comunicación no verbal en San Telmo entre Susana Díaz y Teresa Rodríguez. Podemos desveló a pocas horas de su reunión bilateral con el PSOE-A un documento de «propuestas para el consenso» remitido por los socialistas que incluye la aprobación de una Ley de Renta Básica y de una Ley de Protección y Asistencia a colectivos vulnerables «especialmente en lo referente en suministros vitales como luz y agua» o el impulso de un «plan de excelencia de la formación profesional».

Ciudadanos, por su parte, también remitió un decálogo al PSOE como paso previo para negociar. Una de las líneas rojas del partido de Albert Rivera pasa por la dimisión de Griñán y Chaves, quien estará declarando cuando arranque el encuentro a las 13:00 horas con los socialistas en el Parlamento. En el primer encuentro con C’s, según el PSOE, hubo «grandes aproximaciones y un punto de partida de entendimiento» y que podría producirse un acuerdo en relación al pacto anticorrupción que propone C’s.

Los cementerios de Pekín
La composición de la Mesa del Parlamento tampoco pasa por una cuestión baladí. No se trata de un simple reparto de sillones, más sin una mayoría absoluta. Juan Moreno Yagüe, diputado por Sevilla de Podemos, se postula como posible vicepresidente de la Mesa, una de las «cesiones» para que todos los partidos estén «cómodos» que barajan los socialistas. «Ese pacto institucional que ofrecemos lo hacemos desde la generosidad de no dar por cerrado que nos corresponda por ejemplo la vicepresidenta primera», indico Cornejo. En la Mesa del Parlamento, como en los cementerios de Pekín, no caben todos y las formaciones recuerdan al poeta polaco Stanislaw Jercy: «Al derribar las estatuas, dejen los pedestales, siempre pueden ser útiles».

PSOE y PP cerraron ayer otro encuentro infructuoso de alrededor de una hora. Instalados en el mecanismo de defensa del armadillo, llaman al «diálogo» sin entendimiento. Los populares reclaman dos de los siete miembros. El PSOE reivindica que le corresponden tres y pretende uno solo para el PP. Según el reglamento, la Mesa del Parlamento debe estar compuesta por todos los partidos con representación en la Cámara. La disputa está en el reparto de los otros dos miembros restantes.

El secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, señaló que el PP «parece que no se entera del resultado electoral», recordando que si cada partido se vota a si mismo, el PSOE conseguiría tres miembros y «el PP con los votos que tiene, sólo le corresponde uno». Cornejo rechazó que se trate de un «ordeno y mando» del PSOE y señaló que el jueves estén «más o menos de acuerdo» se constituirá el Parlamento.

La secretaria general del PP-A, Loles López, indicó que «la situación está en el mismo lugar que en la última reunión» y achacó a los socialistas que «no quieren dialogar» y siguen «con el ordeno y mando». «Reclamamos lo que nos han dado las urnas», indicó. Carlos Rojas, por su parte, señaló que «Díaz debe percatarse de que el diálogo hay que ejercerlo día a día porque eso es lo que han demandado los andaluces en las urnas». El portavoz popular aseguró que aunque parezca obvio a Susana Díaz «no le queda claro que la Junta de Andalucía no es el PSOE». Rojas consideró que la líder socialista «ha perdido el control de la situación» y «busca desesperadamente a Podemos» para gobernar, ya que «ni siquiera puede garantizar la investidura».

Sobre una ampliación de la Mesa, el PP indicó que es una situación que el PSOE, «si quiere verla, la puede ver». C’s, por su parte, no la va a «vetar» aunque no sea su propuesta al considerar que el actual número es «suficiente». Podemos se opone a más altos cargos. En 48 horas, la X de la ecuación estará resuelta.