Elogio del “manque pierda”: “el sentimiento trágico de la Liga”

Escribió Chirbes («En la orilla») que «si para algo sirve el dinero es para comprarle inocencia a tus descendientes». Decía Rodin que «el modelado es la emoción que la mano experimenta en la caricia». Algo así como la rosca de Jarni –«el mejor jugador de la ‘Juver’», que dijo aquél–; la folha seca que emana del empeine de Assunçao; el abismo a los pies de una barrera que salta en el minuto 92 de un derbi en el Pizjuán a libre y directo de un jugador de la estirpe contrahecha de Garrincha como Beñat; el golpeo eléctrico de Cuéllar en el vértice del área; la manada de elefantes –«Jumanji»– al paso de Emaná; Finidi George en banda gambeteando como la sombra de Peter Pan; o el sutil obús de Calderón (matador) de golpe franco directo. Como le dijeron, todavía imberbe, los veteranos a Valdano en el vestuario de Boca: «No sois vos el que tiembla. Es el estadio». A falta de posibles («desenvolvimiento», también dijo aquél) y uniendo conceptos, el silogismo que resulta es que a través de la emoción también se llega a la inocencia. Es la temporada 91-92 y el Betis remonta al Rayo en el Villamarín, 4-2. Ese día en Heliópolis, cuando se pone el sol en Sevilla, Jaime Pérez –como Alfonso, «qué bonitos» siguen siendo en la memoria «los goles de Alfonsito»– y de segundo Andersen –como el precursor del «Mannequin Challenge», pasaporte a Segunda junto a Sara, susto y muerte en la portería– se «confirma», a lo Unamuno –el filósofo y también el delantero del Betis, como prologa Iwasaki– en «el sentimiento trágico de la Liga». «Como balas de cañón. Sentir Betis: Cómo contárselo a mis hijos» (Samarcanda), presentado el pasado jueves en el Villamarín, supone la biografía particular de la confirmación en el beticismo bajo la máxima del «manque pierda». Una filosofía de vida que se resume en la certeza de que –como le decía Thomas Wayne, y después el fiel Alfred, al «señorito Bruce» en el «Batman Begins» de Nolan– «nos caemos para aprender a levantarnos».

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Licantropía electoral

MO Parlamento, preguntas a la presidenta Susana Diaz 078

Parlamento, preguntas a la presidenta Susana Díaz. Fotón de Manuel Olmedo.

La «licantropía clínica» es un síndrome en el que el paciente cree que puede convertirse, o que se ha transformado ya, en un animal. Con el anuncio de nuevas elecciones –advenimiento, por otra parte, presente del 20N a esta parte–, el político sufre unos síntomas que sólo acaban, si es que terminan, la noche de autos electoral, tras la consabida «fiesta de la democracia» en la que todos los partidos impenitentemente ganan. El Parlamento no es ajeno a los designios electorales. Más aún, viene siendo lo que Guernica a la Gran Guerra mundial. Un laboratorio, un anticipo meridional de posibles pactos y contiendas por venir. El 20N confluye en las Cincos Llagas. Como Picasso respondiendo a sus críticos –«Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera»–, Susana Díaz anunció, durante la sesión de control, que el paro bajará de las 950.000 personas este mes, insistió en que «hay que derogar la reforma laboral» y dejó un nuevo argumento para la confrontación electoral: la PAC.

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“Siete crisantemos” junto al Palacio de San Telmo

A los mitos sólo los juzga el tiempo. A Joaquín Sabina, Hijo Predilecto de madre putativa, jiennense de Madrid, madrileño de Úbeda,  lo llamó «Susana», «la tarde de febrero» que cumplió «67 tacos». «Presidenta, le dije, no me tiente, con medallas impropias de un gualtrapa, aunque si es de mi tierra y de mi gente será un honor lucirla en la solapa», recitó con  mucho arte, escasa voz y calaveras en los calcetines. «Alguna vez he dado más de lo que tengo, me han dado alguna vez más de lo que doy», cantó una vez Sabina, que sabe que «en Las Ventas se trabaja y en La Maestranza se  torea». Sabina llegó a Sevilla, recitó unos versos y cogió el AVE de vuelta a Madrid. Tiempo justo para los abrazos de Susana Díaz y selfis varios, entre ellos con el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, que confesaba que «Sabina ha sido siempre predilecto para mí. Desde hoy es Hijo Predilecto de toda Andalucía».

El día previo al 28F, en los fastos del PSOE en el Casino de la Exposición, Mercedes de Pablos recordaba que la consejería de Presidencia «cabía en un taxi». Treinta y seis años después, la Junta es el pesebre del 10% de la población activa andaluza De ahí, quizás, que hubiera que habilitar más alas del Teatro de la Maestranza que otros años. De ahí, por ejemplo, que se dejara ver el ex alcalde Monteseirín, flamante nuevo alto cargo a dedo de la Consejería de Salud. El titular del ramo, Aquilino Alonso, sonreía orgulloso cuando le decían, a las puertas del teatro que tres de los galardones eran para Ángel Salvatierra (especialista en trasplantes en Córdoba), Miguel Ángel Arráez (Neurocirugía en Málaga) y Medicus Mundi.

Salvatierra habló «por un quiebro de Sabina». El protocolo no entiende de mitos. Así que, bautizados como «hermanos predilectos», ambos tomaron la palabra. «No digo que sea injusto pero sí que sobrepasa mis méritos, me lo tomo como premio a los miembros del hospital», dijo Salvatierra. Habló de «un sistema sanitario que considero la joya de la corona, imperfecto pero al que todos pueden acceder y de muy alta calidad». «Hacen falta más recursos. Públicos y privados. Salud y Educación», reclamó. En «una época materialista», aludió a «la felicidad que da la entrega» con «gratitud a mis pacientes por lo que me han enseñado de la vida». Sabina bromeó sobre «la magia de Andalucía», de ahí «un hermano predilecto de tal fuste». El trovador jiennense tiró de Machado: «Estos días azules y este sol de la infancia». «Uno acepta encomiendas federales si no son desiguales y gregarias. Urge por eso, en tan inciertos días construir puentes, destruir barreras, que sea la verdiblanca la bandera de la cultura, el pan y la alegría». Señaló que «por ser buen andaluz no es necesario tocarle tantas palmas al ombligo. Mejor pasar a limpio los pecados, los ERE, la ignorancia, el desempleo. Andalucía sabe demasiado lo ingrato que es bailar con el más feo», refirió, para repasar después «el vivan las ‘‘caenas’’», «que aquí nacieron Lorca y su asesino» y «por eso a los tribunos que gobiernan les pido una patria decente, audaz, moderna, humana, justa, libre y progresista». De epitafio: «Dos versos, un cuaderno, un sacramento póstumo del mejor de los Machado, que nos dejó de noble testamento su cómo ser un andaluz honrado».

Entre el gentío, numerosos representantes de la llamada «casta»: Juanma Moreno siguió rompiendo con la tradición de Arenas de no acudir; Zoido; Antonio Sanz; Maeztu, defensor del Pueblo Andaluz, con muletas; Los del Río, cuya «Macarena» bailara Clinton; Diego Valderas, ex vicepresidente de Susana Díaz, y Juan Marín, portavoz de C’s en el Parlamento, unidos por el poderío capilar y como socios capitulares del PSOE en la Junta; los concejales Antonio Muñoz y Carmen Castreño; el ex presidente del Parlamento Torres Vela; o los consejeros de la Junta, entre ellos el actual vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios, que al término del acto salió a fumar y a cuya pareja la Policía no dejaba volver a entrar, igual que a los concejales del pueblo de Manuel Carrasco. De los «anticasta» apenas se dejaron ver los diputados Begoña Gutiérrez y Moreno Yagüe. También, como cada 28F, «mucha, mucha Policía» –como cantó Sabina–, pendiente de la clásica manifestación a las puertas del Maestranza, que volvió a sacar en procesión a la «Santa Vagina».

Dentro del coliseo, hubo tiempo de levantar la bandera de la igualdad y, merecidamente, elevar a los altares a Alejandro Sanz, tanto por Susana Díaz –se barrunta nuevo Hijo Predilecto–, como por Sabina. Las condenas por botellas rotas en rostro de mujer son cosas del pasado, al punto que hasta la diputada y ex directora del IAM, Silvia Oñate, subrayó su talento. Parte del discurso de la presidenta sobre la importancia de los entes supramunicipales, en respuesta al pacto de Pedro Sánchez y Albert Rivera y la tentativa de supresión/cambio de nominación, debieron recordar a Sabina las que siempre ha dicho que fueron las últimas palabras de su padre -el comisario con el que se casó Adelita- en su lecho de muerte: “Ya quisiera yo saber de dónde sacan tanto dinero las diputaciones provinciales”.

La presentadora, Carmen Rodríguez, habló de un «progreso innegable» en Andalucía. Como la inercia en el autobús. Se recordó a Carlos Cano  un par de ocasiones, con los acordes de «La verdiblanca». En la antesala de las Medallas, la fiesta del PSOE a la que no invitaron a Chaves y Griñán, Escuredo, también presente ayer, se acordó de García Caparrós y señaló que «Blas Infante también era nuestro». Está al caer que se presente a Carlos Cano como socialista. «La rosa, por tener tantos significados, ya los ha perdido todos», señaló Umberto Eco. Sabina citó «El nombre de la rosa».« La barba es un hecho semiótico que permite distinguir un capuchino de un dominico», decía su autor. En el estrado había un jesuita y periodista –doble devoción y clausura–, Jaime Loring, que aguantaba para no dormitar durante el discurso, rojo en la vestimenta, de la presidenta. Israel Galván, zapatos verdes, demostró que los bailaores se mueven distinto hasta para recoger un premio. Los de IU, con Centella desprovisto ya de la luz del Congreso, esperaban a la viuda de Marcelino Camacho, Josefina Samper, que recogió el galardón con los brazos en alto, para hacerse fotos en plan «Beliebers». Pilar del Río abrazó la medalla. Susana Díaz entregó el premio a los andaluces más mediáticos entre los citados y Juan de Dios Mellado, Gracia Rodríguez, Migasa, Manuel Carrasco y María Luisa Escribano, mientras Canal Sur retransmitía con inverso entusiasmo que ante el encargo de televisar una comisión de investigación.  Al penúltimo que abrazó Díaz, tras el himno de Andalucía de Dorantes y Arcángel,  fue a un muchacho con síndrome down, días después de tumbar en el Parlamento una ley que garantice la atención temprana en Andalucía. «Siete crisantemos», que cantó Sabina, junto al Palacio de San Telmo.

 

Donde habite la investidura (“La Realidad y el Deseo”)

El presidente del Parlamento, Juan Pablo Duran, se reune con el

El reflejo de Carlos Rojas, Juanma Moreno y Loles López en el Parlamento de Andalucía. Todos los derechos de Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

Las primeras impresiones carecen de segundas oportunidades. El presidente del PP-A, Juanma Moreno, defendió ayer «otras recetas económicas para que Andalucía deje de ser líder de paro» y aseguró que quiere llevar una parte del programa electoral del PP al Gobierno andaluz, «porque puede ayudar a crear empleo y riqueza, y ha sido apoyado por más de un millón de andaluces». «Una parte de ese programa debería plasmarse en distintas iniciativas», señaló Moreno, que indicó que «no ha habido ningún cambio ni propuesta del PSOE que posibilite un cambio de la posición del PP» en relación con la investidura.

Moreno –que se reunió ayer con el presidente del Parlamento y le trasladó que está «muy en desacuerdo» con el reparto de la Mesa y va a recurrir–reiteró que «lo importante es un cambio de programas pero no hemos visto cambio de actitud en el PSOE en las materias que consideramos fundamentales».

El presidente del PP-A destacó la necesidad de «un paquete de medidas de protección a los más vulnerables, porque hay muchas promesas incumplidas en políticas sociales». Moreno señaló entre sus prioridades «iniciativas en materia de regeneración ética y democrática, que logren más transparencia y mayor fiscalización del Gobierno», así como una comisión de investigación de los cursos de formación. Insistió en que no ha habido en el PSOE «ningún cambio en materia económica y nosotros no estamos para negociar puestos o recursos sino iniciativas positivas para el conjunto de los andaluces». Moreno señaló que «no cierra la puerta a hablar con ningún grupo parlamentario» pero recordó que «Díaz, que ha ganado elecciones, tiene que conformar mayoría social y para eso tiene que moverse, acercarse a los grupos, ceder, buscar puntos de encuentros y dialogar». Por tanto, emplazó a Díaz a que «de una vez por todas coja el toro por los cuernos y empiece a trabajar para generar una mayoría en torno a ese Gobierno que quiere conformar». El PP no ve «posibilidad alguna» de facilitar la ascensión de Díaz.

«La Realidad y el Deseo», en mayúsculas por indicación del autor, pasa por la biografía poética de Cernuda, que desde el exilio dibujó en «Ocnos» una Sevilla al margen del canon de la sevillanía. Al margen del cortijo. La líder de Podemos, Teresa Rodríguez, negó «tajantemente» que la formación morada haya llegado a «ningún tipo de acuerdo con el PSOE» para la investidura de Susana Díaz, a la que afeó que «confunda el deseo con la presión». «Es una forma de presionar y yo no la veo sana. Trasladar a los ciudadanos que no hay Gobierno en la Junta y que hay un bloqueo es reconocer la incompetencia propia», señaló.

Rodríguez recordó que Chaves y Griñán abandonan (en diferido) por «la presión de partidos como el suyo» y calificó como «patéticas y vergonzosas» las excusas ofrecidas. «Chaves se ha quitado de en medio con muchísima cobardía y asume cierta responsabilidad aunque sea de tapadillo, pero queremos cambiar la vida de los andaluces más allá del ámbito de lo simbólico. Hay una relación directa entre su decisión y el debate de investidura». «Poco o nada ha cambiado», dijo. «Lo que pedimos es sencillo, de coste cero, de sentido común. Que respondan a esas tres propuestas (dimisión de Chaves y Griñán, no tratar con bancos que desahucian y recorte de altos cargos) y dejen de jugar al juego de tronos», añadió. «La Realidad y el Deseo» incluye los poemas «Los placeres prohibidos» y «Donde habite el olvido». La posición de Podemos sigue siendo rechazar la investidura.

Ciudadanos asegura también que se opondrá en la votación, ya que el PSOE no ha exigido a Chaves y Griñán que dejen sus escaños ni ha respondido a su pacto anticorrupción. Fuentes de C’s señalaron a Efe que no hay «ningún motivo» para apoyar a Díaz porque no ha habido respuesta a sus exigencias. C’s exigió la marcha «por escrito» de los ex presidentes y el PSOE le ha enviado un mensaje de texto para proponerle una nueva reunión. La hipotética abstención de C’s, en cualquier caso, no es suficiente para la proclamación de Díaz.

El presidente del Parlamento, Juan Pablo Duran, se reune con el

Mario Jiménez y Francisco Cornejo, los negociadores del PSOE- A. Todos los derechos de Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

El PSOE, ante la ausencia de candidatos a la Presidencia por parte del resto de grupos, sigue vendiendo que es “optimista” y confía en un acuerdo antes del 24M, igual que las gitanas de la Plaza de España venden amores eternos y flores que no se marchitan. Mario Jiménez y Francisco Cornejo, tras el encuentro con el PP, recordaron que los populares son un «partido de Gobierno» que es «consciente» de que tiene la «obligación de aportar estabilidad». El PSOE insistió en que la campaña de las municipales no debe «interferir» en la investidura y pasar del «en funciones» a la «plena competencia». «Lo normal es la desgracia; y lo accidental, la chispa, el optimismo y la sonrisa permanente». La cita es de J. M. Coetzee y el título de la obra, «Desgracia». Susana Díaz ofreció ayer de nuevo diálogo a todos los partidos para abrir un «nuevo tiempo en la política en España y Andalucía».

La Mesa del Parlamento y la sopa de pollo en metacrilato

Reunion entre delegaciones del PSOE-A y de IULV-CA

José Antonio Castro, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

La «nueva política» anunciada tras el 22M ha nacido bajo el signo de Benjamin Button. El «nuevo tiempo» que todos los partidos celebraron tras las elecciones se va pareciendo tanto al «viejo» que coincide en «tics» como negociar de espaldas a la ciudadanía, sin conocer lo que se plantea, y llegar a la casilla de salida de la legislatura con los interesados –los ciudadanos; no los políticos por más que la lucha de sillones pueda confundir– con el asombro intacto y la misma capacidad de respuesta que ante la metafísica culinaria –«¿Puede el metacrilato reinventar la sopa de pollo?»– de Ferrán Adriá. A menos de 24 horas para la constitución del Parlamento, se cumplían ayer 150 años de la muerte del presidente Lincoln, asesinado la noche anterior en el teatro Ford, y los partidos con representación en la Cámara se empeñaron en la labor de crear incertidumbre con ínfulas de historia de cara a la apertura de la X Legislatura. La cultura de pactos pinta virgen como una Inmaculada de Murillo, en vísperas también del centenario electoralista de su nacimiento.

Entre el «muera el consenso» del PSOE en forma de «ordeno y mando» y una suerte de pinza a cuatro partidos se divide la negociación. IU, cuyo grupo parlamentario casi puede viajar en taxi (en un 7 plazas caben sobrados) se percató de que las nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos, todavía no han ponderado la importancia de la Mesa del Parlamento, de cómo se las gasta el PSOE y ni siquiera –no es tan fácil– de cómo no perderse por las numerosas salas del antiguo Hospital de las Cinco Llagas, carente de una aplicación para el móvil y con pocas más referencias que un magnolio en el patio, la cafetería o el pasillo con los cuadros de los presidentes del Parlamento, entre los que sobresale por el cambio de estilo pictórico y su coste (y por el pelazo) el de Diego Valderas. De qué partido será la persona que habite el próximo cuadro. He ahí la cuestión, con la efemérides del 14 de abril, cuando se produjo otro cambio de régimen, a vista de almanaque. IU ofrece candidato «si todos los grupos se lo piden porque estimen que sería bueno por higiene democrática». El hipotético acuerdo, si el PSOE no lo impide in albis, se cerraría poco antes del Pleno. El portavoz parlamentario de IU, José Antonio Castro, que hace un año lucía por la Cámara la camiseta de la selección con los colores republicanos, señaló tras el segundo encuentro bilateral con el PSOE, que la coalición estaba abierta a contactos con el resto de fuerzas para lograr «certidumbre». Castro criticó el «modelo de negociación» impuesto por el PSOE, que «no responde a la realidad del Parlamento».

El PP también señaló que mantendría conversaciones con el resto de fuerzas, tras un nuevo fracaso en la reunión con el PSOE. Los populares insisten en que le corresponden dos miembros en la Mesa y acusaron a los socialistas de querer convertir el Parlamento en una «prolongación de San Telmo». Ante el cierre en banda socialista, el PP planteó incluso que otros partidos presidan la Mesa.

El secretario de Organización del PSOE, Juan Cornejo, recordó que los dos miembros que ansía el PP no son posibles con sus votos. No se trata de «ofrecer puestos, sino de respetar la voz de los andaluces y acatar el resultado de las elecciones», señaló Loles López. El PSOE le ofreció al PP la Vicepresidencia primera. Cornejo señaló que «mal empezaríamos configurando un Parlamento que no refleja la voluntad mayoritaria de los ciudadanos» con un acuerdo entre PP y Podemos para el que ambas formaciones tendrían que dar «muchas explicaciones». La sombra de la pinza, como la de los cipreses de la trasera del Parlamento, es alargada.

La líder de Podemos, Teresa Rodríguez, anunció ayer que la formación morada no va a presentar candidato para presidir la Mesa del Parlamento. Tampoco para las secretarías. El único será Juan Moreno Yagüe, que aspira a una Vicepresidencia en correspondencia a los votos del 22M. Salvo acuerdo de PP y Podemos (48 escaños) o la unión de las cuatro fuerzas contra el PSOE, los socialistas se garantizan la Presidencia de la Mesa. La posibilidad de reeditar la «pinza» de 1994 se apareció como un fantasma por las Cinco Llagas. El diputado de Podemos David Moscoso señaló que su formación plantea –al margen de la investidura– que la Presidencia de la Mesa recaiga en el grupo minoritario, es decir, IU, aunque su partido lo tildó de «una ocurrencia» personal.

En caso de desacuerdo, cada grupo podrá presentar candidatos, que tendrán que ser elegidos por mayoría absoluta o simple en otra posterior votación entre los dos aspirantes con más apoyos. El resultado, como «el metacrilato» en la gastronomía del futuro, es algo que resolverá el tiempo. El nacimiento de la X Legislatura se debate entre el aire de ruptura del manifiesto futurista –de febrero, cuando Susana Díaz gestaba el 22M, pero de 1909; Marinetti: «Un espectro recorre Europa»– y una Mesa del Parlamento con el consenso deshecho y deconstruida.

ferrán

De cábalas, encuestas, reflexiones y apuestas

6_1_hijos_predilectos_270x270_0El escaño del PA, o de VOX, en las casas de apuestas debe valer oro. De existir un Bet365 (Bet de Bética, se entiende) o una sucursal de William Hill andaluza -Blas Infante puede ser un nombre socorrido-, igual podría andar el diputado andalucista o de la formación con nombre diccionarioenciclopédico a 500 a 1, o cosa así. Una apuesta arriesgada, sin duda. Algo más que la de adelantar las elecciones, que, el 22M se confirmará, pasa, estratégicamente, por un acierto. Una jugada maestra en el Risk. Andalucía es el inicio de todo lo que está por venir. Durante unas semanas no ha sido sol, Semana Santa y Feria de Abril. Ahí lo llevas. El día que Madrid se entere de que es una villa, lo van a flipar.

El tiempo es un cabrón muy didáctico. Enseña cosas. Una de ellas es que Susana Díaz siempre gana. Si no gana, no se presenta. Gana cuando gana y gana cuando pierde y, por ejemplo, la mandan una temporadita a los Madriles. Eran otros tiempos, todavía no era rubia pero gastaba las mismas formas, energía y ambición. A Susana Díaz, de chica, le preguntabas qué quería ser y, cuando los demás niños decían que futbolista o veterinaria, ella ya sabía que quería ser “presidenta, canijo”.  Después, cuando los adolescentes pensaban en ser funcionarios, ella le pidió a los Magos de Oriente, igual que los niños pedían un Scaletrix, un “Partido Susanista Obrero Español”. Y ya lo tiene.

La más favorable de las encuestas otorga a Susana Díaz 50 escaños. De media entre los sondeos, le salen 45. En 2012, Griñán se negó a una cita electoral conjunta, esperó a que Rajoy incumpliera sus primeras promesas y en marzo, tras el peor de los escenarios posibles y el castigo a Zapatero como padre de todos los males del país, salvó 47 diputados. El Hotel Renacimiento -ironías del destino- fue una fiesta a la que se fueron sumando dirigentes que estaban en sus casas preparando su currículum vitae para buscarse las habichuelas al margen del calor de una administración que, se daba por hecho, iba a pasar a manos del PP de Javier Arenas. Esa noche, hubo que reescribir las crónicas porque el que más y el que menos llevaba preparado un bruto contando la alegría y el alborozo en la sede popular de la calle San Fernando. La fiesta se convirtió en un velatorio. El papelito de la salida al balcón fue como si se cantara un cumpleaños feliz en un entierro. Los militantes del PP se fueron yendo a sus casas, igual que los del PSOE se echaron a la calle. Algo parecido al último minuto de la final de Champions entre el Atlético y el Real Madrid. La historia que parecía escrita cambió en un instante.  Por tanto, el PSOE, en el peor de los escenarios posibles, salvó 47 diputados. El suelo socialista se encuentra entre esa cifra y los 45 de 1994, en el preludio de Aznar, a punto de convertirse en “Centroman”. Luego, los 50 -quizás la cifra mínima para presentar a Susana Díaz cual Virgen del Rocío salvadora de la debacle socialista, domadora de Podemos- no se antojan ninguna barbaridad. El factor “Italia” es la clave, esto es, la atomización del Parlamento con la previsible entrada de cinco grupos.

Las clases medias-altas creen que los debates, el tono de Susana Díaz, su cuestionable educación durante los mismos, le pueden quitar algún voto. Los debates pasan por una suerte de circo en el que cada cual se retrata ante los suyos. Más que para restar votos -salvo que uno se marque un Arenas y ni aparezca, como en 2012- pueden servir para movilizar a los propios. Y los suyos, a Susana, donde el observador neutral vio marrullería y malos modos, vieron a una señora embarazada que podría ser su hija -el votante medio socialista andaluz no es ya un chavalito- partiéndose la cara por Andalucía y los andaluces. El factor Evita Perón de Susana Díaz es algo inexplicable, de difícil análisis racional, pero que es algo que se tiene o no se tiene. Susana lo tiene. Y por más que duelan los oídos de escuchar hablar del padre fontanero, el marido, el hijo, el barrio, de Susana Díaz al votante medio andaluz le llega. Susana Díaz es una suerte de Raúl González Blanco. Puede que no sea brillante en nada, pero es la más lista sobre el terreno de juego, la que más corre -12.000 kilómetros embarazada en esta campaña- y la que, llegado el momento, nunca falla. Susana Díaz puede que no sea brillante en nada, como Raúl, pero su ambición le da para aspirar al Balón de Oro y ser el 7 de España hasta que un David Villa y el paso del tiempo lo permitan.  Así las cosas, tres décadas de socialismo en Andalucía, una de las tasas de paro más elevadas de Europa o la corrupción, no parece que puedan derribar el “efecto Susana”. Como saque más de 50, Susana se puede venir arriba y no ir ya a por Rajoy sino directamente a por la cancillería de Merkel. Para una posible apuesta, 47-48 es una cifra conservadora; 50, más que posible; más del medio centenar de diputados, el éxtasis del susanismo. Del Susanismo al Susanato hay unos diputados de distancia.

El PP ha conseguido, a base de empadronar a Rajoy  en Andalucía, que a Juanma Moreno se le conozca en España, que suene su cara, que en “El Intermedio” se corten un poco con las bromas. En Andalucía, la presencia del señor Mariano, al votante indeciso, le puede hasta restar votos al PP. La mejor de las encuestas otorga a Juanma Moreno un máximo de 38 diputados. La peor, 27. De media, salen 30, que, como están las cosas, sería salvar los muebles. El peor resultado de los populares fue en 1990, 26 escaños. Es posible, incluso, que el PP se vea más perjudicado por el efecto Ciudadanos que el PSOE por el efecto Podemos, que también afecta a IU.

Luego está IU, que en 2012 arañó votos al PSOE y pasó de los seis diputados de 2008 a 12. Las encuestas le dan a la formación de Antonio Maíllo -que pasa por el candidato más aseao’, con más preparación y bagaje al margen de las encuestas aunque con los tics propios de la coalición y la obsesión por el Tratado de Libre Comercio, la OTAN, la madre que me parió y otras cosas que tanto interesan al andaluz medio-, de media, seis escaños. El suelo electoral de IU, antes de Podemos. Si Maíllo salva 8 diputados, como le da la más favorable de las encuestas, en IU harán la ola al ritmo de sus pestañas. En esta campaña, han movilizado a Julio Anguita y a Syriza. Con Permiso de Podemos, entre los 6 y los 8 diputados puede estar la cosa. Más, sería un éxito rotundo. Menos, para coger y acostarse.

Podemos y Ciudadanos suponen una falla en el sistema. Son nuevos y no hay precedentes. En las Europeas, por ejemplo, les daban las encuestas en el mejor de los casos un eurodiputado y sacaron cinco los de Pablo Iglesias. Son la opción del desencanto y, por otro lado, aunque Ciudadanos no presente en Andalucía unos candidatos para tirar cohetes -de hecho, una empresa ya les está buscando talentos-, los “naranjitos” y los morados pasan por los políticos más preparados del momento. Aire fresco. Acudir a sus actos evidencia que algo está cambiando y moviéndose. Por un lado, Podemos, porque no dan puntada sin hilo -como el fin de campaña en el velódromo- y, por otro, por el interés mediático -haberlo haylo desde la encuesta de El País- en que el desencanto, teniendo en cuenta que a PSOE y PP no va a votar, opte por una opción menos rompedora con el sistema como la de Albert Rivera, que, por otro lado, también pasa por un yerno ideal para pasar revista. A Podemos, de media, las encuestas le dan cerca de 17 escaños. Un bastinazo, que podría decir Teresa Rodríguez, la candidata más fotogénica, sin desmerecer otras virtudes y también defectos- de largo. Hasta 20 escaños le dan los sondeos más favorables a Podemos. El efecto velódromo -por más que PSOE y PP hagan el ridículo diciendo la obviedad de que ellos metieron a más gente y callándose lo que se gastaron en autobuses y prebendas- hace pensar que es posible. El voto rural es la incógnita. El fichaje de Cañamero le garantiza algo en alguna zona, igual que le resta en otras. Ciudadanos cuenta con 10 escaños de media en los sondeos; 8, el que menos; 12 el más optimista. Entre la media y el dato ascendente puede andar la cosa. Han tenido una buena campaña gracias a la ayuda inestimable del PP, que les ha buscado apodo -“los naranjitos”- y les ha dado un empujón en los medios con ciertos ramalazos xenófobos. Ya lo dice Montoro, el PP es como Cáritas.

Una opción, aunque arriesgada, suculenta para las apuestas es la de UPyD. La formación de Martín de la Herrán -que pasa por un estupendo candidato para Ciudadanos- se ha centrado en Málaga ante la evidencia de que, salvo milagro, arañar un escaño pasa por la cosmopolita y pujante ciudad. Rosa Díez ha hecho campaña con su candidato-  “Yes we Herrán” en las redes-, lo que puede restarle más votos de los que les pueda otorgar. Díez, sencillamente, le cae mal al personal igual que Susana Díaz le cae bien.

Sucede que en estos comicios el voto oculto favorece a los partidos de la llamada “casta”. Empieza a estar mal visto socialmente votar al “bipartidismo”. En resumen, a trazo grueso, se trata de un partido cuyo presidente se dirige a los españoles a través de un plasma, acusado de recibir sobresueldos en azul, oscuro casi negro y de remodelar su sede directamente en negro. Y otro partido con varios ex presidente autonómicos imputados, señalados o investigados -llámalo x- y con varios fraudes pestilentes a sus espaldas, entre ellos, alguno con dinero de los parados, lo que no pasa por algo muy estético. Así que muchos votantes que se dicen indecisos, al final, porque esto es como cuando se es de una cofradía o de un equipo de fútbol, votará a su partido hegemónico de toda la vida. El Betis tiene un señor acusado de maltrato metiendo goles y varios imputados por vender partidos y cada domingo más de 30.000 almas le hacen la ola. Pues algo igual. “Viva el Betis, manque pierda”. Y el PP y el PSOE, manque presunta o probadamente manguen.

Como escribe Lucas Haurie hoy mismo en La Razón, como uno reflexione mucho, coge y no vota. Reflexión o agarrarse a aquello de “En el país de los ciegos, el tuerto es el rey”. Y a ti te encontré en la calle. Que los Idus de Marzo -alea iacta est- y lo que vendrá después nos cojan confesaos’.

Eclipse electoral

planet eclipse
El eclipse de sol sólo se verá en su totalidad en el Atlántico norte, en el archipiélago de Svalbard (Noruega) y las Islas Feroe (Dinamarca). Luego está el eclipse de Pedro Sánchez, de nuevo en Andalucía, por Susana Díaz, en el cierre de campaña electoral. Rajoy acompañará a Juanma Moreno también en la capital hispalense. Pablo Iglesias ocupará con Teresa Rodríguez el velódromo de Dos Hermanas. Albert Rivera vuelve a arropar a Juan Marín. Maíllo cierra con una metáfora de la resistencia en el fuerte de Isla Mágica junto a Alberto Garzón y Cayo Lara. Y Martín de la Herrán intentará arañar un escaño en Málaga con Rosa Díez. A UPyD, VOX le ha ofrecido su sede para la noche electoral y no coinciden los politólogos en si se trata de un favor o un intento de quitarle votos. Si algo ha tenido el adelanto electoral es que Andalucía se ha convertido en el centro político de España. Los Idus de Marzo.
Campaña de guerrillas
Casi 6,5 millones de andaluces están llamados a votar en los décimos comicios andaluces; 660 militares en el extranjero ya lo han hecho, tras una campaña a pecho descubierto. La campaña de la hija del fontanero que dio «muchas clases particulares por las tardes», su cuñado y adléteres (Susana Díaz); la del hijo de los emigrantes andaluces que abrieron tienda en Barcelona (Juanma Moreno, al que ayer sus profesores calificaron como un alumno «atento y aplicado», sin entrar en si le llamaban Bonilla, como el aparato socialista, o Juanma, como en RTVE); la del hijo de la panadera y el talabartero (Antonio Maíllo) o la de «la niña de Perfumería Rodríguez» de Rota (Teresa Rodríguez) toca a su fin. La campaña de los dos debates broncos, el «continúe, señor Bonilla» y el «Susana, bonita, la que te espera» de Soraya Sáenz de Santamaría, que ayer suspendió un paseo por el barrio de la candidata socialista. No conviene tentar la suerte. Por eso también los partidos miran de reojo a las encuestas. El primer patinazo de los sondeos tuvo lugar en 1948. George Gallup predijo en EE UU la derrota del candidato demócrata por 5 puntos. Finalmente, Truman ganó por más de 4 y se retrató con la portada del Chicago Daily Tribune que tituló «Dewey derrota a Truman». Algo de eso sabe Griñán, triunfal en su derrota hace tres años, y Arenas, cuya tristeza espectral aún se recuerda en el balcón de la calle San Fernando. Juanma Moreno el domingo guarda armas en el Hotel Los Lebreros.  Lo dicen sus profesores, «es listo y aplicado». Los últimos sondeos dan de media 45 escaños al PSOE; 30, al PP; 17 a Podemos; 10 a Ciudadanos; y 6 a IU. UPyD y PA, conjunto vacío. El eclipse solar será total. El electoral, parcial. Vendrán unas municipales y unas generales. Hay infinidad de pactos posibles, incluso opciones de segunda vuelta o de que Susana Díaz arrase y, entonces sí, Pedro Sánchez sepa lo que es la sombra que deja el sol.  Tras el 22M, la mayoría de líderes harán buena la frase que un día Unai Émery acertó a parir tras una derrota: «Yo no voy a morir con mis ideas». Todos los viajes son de retorno. El futuro es un viaje de ida y vuelta.

Cuando algo viejo está muriendo, y no quiere, y algo nuevo no acaba de nacer

Andalucía, tras muchos años en un segundo plano por la coincidencia de generales y autonómicas, acapara todos los focos de cara al 22M, que se presenta como una fecha para la historia en plena encrucijada para el bipartidismo. El S. XXI,  en Andalucía, en lo que a reparto de poder se refiere tras 40 años de dictadura y 35 de régimen socialista, comienza a nacer ahora por más que los libros de historia marquen el 9 de noviembre de 1989. El clientelismo andaluz  sobrevivó al Muro de Berlín.

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