Keynes y Hayek o el pase de la final de Glasgow

Juan Bravo y Rogelio Velasco. Foto: Junta de Andalucía

“La prudencia es la elegancia del marino”. En medio de la marejada, las dos almas económicas de la Junta –Velasco y Bravo, Keynes y Hayek– difieren sobre cómo aplacar el temporal y sobre el concepto mismo de «prudencia». El puerto de salida: Andalucía parte de una situación crítica de pobreza ante la crisis de la Covid-19, con 3,7 millones de afectados, el 37,7% del total de la población, según la Red Andaluza de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social. A una tasa de paro estructural en torno al 20% se suman los ERTE –ahora, 85.035 trabajadores de 26.000 empresas–, ERE y cierres por la pandemia. Los servicios públicos, sanidad, dependencia y educación, van al límite. Ante este panorama, el consejero de Economía, Rogelio Velasco, de Cs, aboga por «ahora gastar, gastar, gastar sin parar». El consejero de Hacienda, el popular Juan Bravo, que es quien dirige el Presupuesto y cuadra los números, y que fue portero profesional de fútbol sala antes que político en ejercicio, trata de parar el efecto del tiro y bajar el balón al suelo. «La deuda habrá que pagarla», señaló en la Comisión de Hacienda en el Parlamento. «La AIReF dice que se tardará más de una década» en pagar la factura del coronavirus, cifró el consejero. Bravo pidió a Montero un calendario para el retorno a la senda de estabilidad.

Sigue leyendo

Rotondas (resiliencia)

No estábamos preparados, en nuestro cómodo mirador con estrés y vistas al spleen, para 2020. Cuando el septiembre previo cogimos piojos y nos vimos con un gorro de papel Albal, como Joaquin Phoenix en «Señales», no identificamos el peligro. Nunca imaginaste tanta impotencia y fracaso como cuando la abuela, de la mano, con dolor más allá de la morfina, te miró a los ojos y eras incapaz de mentir un «todo va a salir bien». Nunca creíste nada más difícil que contar al abuelo en los retornos del alzhéimer que la abuela había muerto. «Qué buena era. Ya descansó». Una primera vez en bucle y sin anestesia. Sísifo, protagonista de «Up». Tampoco estabas listo, un par de años después, para soportar la frustración de elegir entre aparcar tu vida o aparcar al abuelo en una residencia. Ni para cerrar sus ojos en un lecho de muerte y sábanas blancas sin monedas para la laguna Estigia. No estábamos preparados para el recorte de abrazos y la muerte sin velatorio. Las dos Españas, esquizofrenia del alma patria, entre el pecho lobo de Simón y las mechas de Aznar. Las fiestas Covid y los sepelios asintomáticos. Antigénos, obra apócrifa de Jenofonte. Nadie te prepara en este mundo cuqui, trasunto de la felicidad, para explicar a un niño que mamá y papá ya no se quieren, repartir los gatos, exiliarte del tiempo, ser apátrida y emérito. La vida sin puntos suspensivos. Salir de un confinamiento matando un ruiseñor. Ahí comprendes de golpe la cara de tu padre cuando con acné y sin barba decías que la vida en realidad es sencilla. El tiempo del tango de Gardel para descifrar un rostro como una aparición en Bélmez. Aquel silencio era el poema de Gil de Biedma y la vida, al fin, «iba en serio». Lo escuchaste en una venta en La Puebla del Río, frente a un arroz con pato, mucho antes del coronavirus y del mosquito del Nilo. «Ahora estás en una rotonda, aún puedes elegir hacia dónde tirar», le decía un padre a su hijo, de la vida. La UE anuncia planes Marshall y de súbito volveremos a ser la Silicon Valley de Europa, la California del Viejo Mundo, por más que no llegáramos ni a Las Vegas o Disneylworld. La vida de nuevo ante una gran rotonda para elegir destino, y ni tenemos claro el carril o el intermitente. Ya mismo van a estar los ayuntamientos levantando aceras y poniendo glorietas a este valle de lágrimas en los párpados y silicona en los pómulos. Joaquin Phoenix ahora tiene un Oscar con cara de Jóker. Mafalda viste luto y Enrique Ponce saca disco enamorado. Ya si eso, vamos a salir mejor.

El valido de Ferraz frente a la «operación Vara» de Susana Díaz

La ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz Pacheco. Foto: PSOE-A.

La luna, según los astronautas que estuvieron allí, huele a pólvora quemada. Como la sede de la calle San Vicente la noche oscura del alma en la que el PSOE-A se vio despojado del poder de San Telmo tras casi cuatro décadas. La vicepresidenta del Gobierno eludió el debate –«En Andalucía soy militante de base y no hablo sobre mi partido»– este viernes en Sevilla, donde compartieron escena varios de los actores del serial. Con todo, dejó algún haiku a la manera Calvo, subrayando que el PSOE, como partido con más de un siglo, «leemos bien la realidad». De los primeros en llegar al acto fue el diputado jiennense Felipe Sicilia, quien esta semana en «Sur» no descartó disputar el liderazgo del PSOE-A a Susana Díaz y quien fue incluso protagonista en el Parlamento. «Yo estoy con Felipe… Con Felipe González. No voy a sembrar la discordia», le soltó Juanma Moreno a la jefa de la oposición. «Es un compañero muy válido. Un chaval con mucho potencial», le definió la lideresa andaluza en 7TV.

Sigue leyendo

El Gobierno del cambio, la bandera de Mozambique y el cortisol

IMG_7139 (1)

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, desde la barrera. Foto de su cuenta personal de Twitter.

Sólo hay una bandera en el mundo –Mozambique– que incluye entre sus símbolos un kalashnikov. El Gobierno «del cambio» ha gozado de los 100 días de gracia y el fin de la tregua política coincide con el varapalo electoral al PP del pasado 28A. El cortisol es una hormona clave para la supervivencia. El homo sapiens 3.0 vive en un estado de alerta permanente. El organismo, para sobrevivir, sobresaltado, manda señales al hipotálamo y activa otras zonas cerebrales. Así comienza una respuesta involuntaria del organismo a través de señales hormonales y nerviosas. Es lo que se conoce como estrés. Tras ello, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina y el cortisol, que no es malo pero en exceso es contraproducente. Las elecciones del 28A han supuesto el principal test de estrés para el Gobierno del cambio. Sigue leyendo

Susana Díaz y el mito del pebetero olímpico (“¿Velaske, yo soy guapa?”)

imagen

Antonio  Rebollo, retratado por Efe, grabado en la memoria de una generación. Foto de Efe.

La luna, según los astronautas que estuvieron allí, huele a pólvora quemada. Igual que la sede de la calle San Vicente la noche del 2D o la de Génova y San Fernando a la caída del sol este 28A. El clásico bipartidismo cae al 51,4% en Andalucía –13,3 puntos menos que en junio de 2016, con una pérdida de casi 405.000 votos– y queda bajo la lupa demoscópica, por diversos motivos. Unos por el fracaso sin paliativos y sobrepasado de lamentaciones, caso de Génova; otros por un éxito sobrevenido que plantea cuestiones con mar de fondo. El Gobierno andaluz cierra filas a pesar del «sorpasso» de Cs en la comunidad -aunque en lontananza se oye el galope de Abascal amenazando con no apoyar los presupuestos- y Ferraz mira de reojo a Susana Díaz, todavía «enemiga» necesaria al menos hasta que las próximas elecciones municipales y europeas confirmen la ruta de las especias que emprendió Pedro Sánchez, al que en Alemania llaman “el guapo”, siguiendo los cantos de sirena de Pablo Iglesias, cual Magallanes y Elcano. La ex presidenta de la Junta se aferra al mito del pebetero olímpico. La noche del 25 de julio de 1992 pasadas las 22:38 horas, un arquero paralímpico,  Antonio Rebollo, lanzó una flecha en llamas en el Estadio de Montjüic. Milésimas de segundo después, el pebetero ardió en llamas. El mito y la inocencia defienden que efectivamente Rebollo alcanzó a acertar, con su flecha en el momento y el lugar exactos, su objetivo. La razón, prima hermana de la malicia, atribuye a la técnica mecánica aquella proeza. Se pulsó un botón y el pebetero ardió mientras la flecha, en expresión de la abuela de Sara Arguijo, “sabe Dios dónde andará” y unos operarios la buscaban allende la montaña mágica de Montjüic. De hecho, por aquella época, “Quién sabe dónde” era un programa de gran éxito. El botón estas elecciones ha sido la fábula de Pedro y/o el lobo. Al final, pudo más que el “efecto Vox” su contraefecto. “El defecto Vox”. Susana Díaz defenderá que en Andalucía ella lanzó la flecha en llamas y ardió el pebetero. 

Sigue leyendo

Elogio del “manque pierda”: “el sentimiento trágico de la Liga”

Escribió Chirbes («En la orilla») que «si para algo sirve el dinero es para comprarle inocencia a tus descendientes». Decía Rodin que «el modelado es la emoción que la mano experimenta en la caricia». Algo así como la rosca de Jarni –«el mejor jugador de la ‘Juver’», que dijo aquél–; la folha seca que emana del empeine de Assunçao; el abismo a los pies de una barrera que salta en el minuto 92 de un derbi en el Pizjuán a libre y directo de un jugador de la estirpe contrahecha de Garrincha como Beñat; el golpeo eléctrico de Cuéllar en el vértice del área; la manada de elefantes –«Jumanji»– al paso de Emaná; Finidi George en banda gambeteando como la sombra de Peter Pan; o el sutil obús de Calderón (matador) de golpe franco directo. Como le dijeron, todavía imberbe, los veteranos a Valdano en el vestuario de Boca: «No sois vos el que tiembla. Es el estadio». A falta de posibles («desenvolvimiento», también dijo aquél) y uniendo conceptos, el silogismo que resulta es que a través de la emoción también se llega a la inocencia. Es la temporada 91-92 y el Betis remonta al Rayo en el Villamarín, 4-2. Ese día en Heliópolis, cuando se pone el sol en Sevilla, Jaime Pérez –como Alfonso, «qué bonitos» siguen siendo en la memoria «los goles de Alfonsito»– y de segundo Andersen –como el precursor del «Mannequin Challenge», pasaporte a Segunda junto a Sara, susto y muerte en la portería– se «confirma», a lo Unamuno –el filósofo y también el delantero del Betis, como prologa Iwasaki– en «el sentimiento trágico de la Liga». «Como balas de cañón. Sentir Betis: Cómo contárselo a mis hijos» (Samarcanda), presentado el pasado jueves en el Villamarín, supone la biografía particular de la confirmación en el beticismo bajo la máxima del «manque pierda». Una filosofía de vida que se resume en la certeza de que –como le decía Thomas Wayne, y después el fiel Alfred, al «señorito Bruce» en el «Batman Begins» de Nolan– «nos caemos para aprender a levantarnos».

Sigue leyendo

Licantropía electoral

MO Parlamento, preguntas a la presidenta Susana Diaz 078

Parlamento, preguntas a la presidenta Susana Díaz. Fotón de Manuel Olmedo.

La «licantropía clínica» es un síndrome en el que el paciente cree que puede convertirse, o que se ha transformado ya, en un animal. Con el anuncio de nuevas elecciones –advenimiento, por otra parte, presente del 20N a esta parte–, el político sufre unos síntomas que sólo acaban, si es que terminan, la noche de autos electoral, tras la consabida «fiesta de la democracia» en la que todos los partidos impenitentemente ganan. El Parlamento no es ajeno a los designios electorales. Más aún, viene siendo lo que Guernica a la Gran Guerra mundial. Un laboratorio, un anticipo meridional de posibles pactos y contiendas por venir. El 20N confluye en las Cincos Llagas. Como Picasso respondiendo a sus críticos –«Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera»–, Susana Díaz anunció, durante la sesión de control, que el paro bajará de las 950.000 personas este mes, insistió en que «hay que derogar la reforma laboral» y dejó un nuevo argumento para la confrontación electoral: la PAC.

Sigue leyendo

“Siete crisantemos” junto al Palacio de San Telmo

A los mitos sólo los juzga el tiempo. A Joaquín Sabina, Hijo Predilecto de madre putativa, jiennense de Madrid, madrileño de Úbeda,  lo llamó «Susana», «la tarde de febrero» que cumplió «67 tacos». «Presidenta, le dije, no me tiente, con medallas impropias de un gualtrapa, aunque si es de mi tierra y de mi gente será un honor lucirla en la solapa», recitó con  mucho arte, escasa voz y calaveras en los calcetines. «Alguna vez he dado más de lo que tengo, me han dado alguna vez más de lo que doy», cantó una vez Sabina, que sabe que «en Las Ventas se trabaja y en La Maestranza se  torea». Sabina llegó a Sevilla, recitó unos versos y cogió el AVE de vuelta a Madrid. Tiempo justo para los abrazos de Susana Díaz y selfis varios, entre ellos con el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, que confesaba que «Sabina ha sido siempre predilecto para mí. Desde hoy es Hijo Predilecto de toda Andalucía». Sigue leyendo

“The truth is out there”

«Yo no entiendo de venganzas ni perdones. El olvido es la única venganza y el único perdón», sostenía Borges, presuntamente autor de cabecera de Zapatero y a ello se agarra el PSOE. Chirbes esculpió a tinta que un delito es «un negocio sin capital inicial» emparentando con la máxima de Balzac: «Detrás de la fortuna, el crimen». Podemos suscribe. El resentimiento del PP aspira a ser fructífero asido a Asimov: «Negar un hecho es lo más fácil; mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho». El Parlamento constituye hoy la comisión de investigación sobre el fraude en la formación, la segunda, tras los ERE, en los últimos 20 años. La crispación, lejos de la voluntad común de esclarecer la gestión de los fondos de formación desde 2002, es la única constante hasta ahora tras el bloqueo de las iniciativas que preceden a la constitución de la comisión.

Sigue leyendo

Donde habite la investidura (“La Realidad y el Deseo”)

El presidente del Parlamento, Juan Pablo Duran, se reune con el

El reflejo de Carlos Rojas, Juanma Moreno y Loles López en el Parlamento de Andalucía. Todos los derechos de Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

Las primeras impresiones carecen de segundas oportunidades. El presidente del PP-A, Juanma Moreno, defendió ayer «otras recetas económicas para que Andalucía deje de ser líder de paro» y aseguró que quiere llevar una parte del programa electoral del PP al Gobierno andaluz, «porque puede ayudar a crear empleo y riqueza, y ha sido apoyado por más de un millón de andaluces». «Una parte de ese programa debería plasmarse en distintas iniciativas», señaló Moreno, que indicó que «no ha habido ningún cambio ni propuesta del PSOE que posibilite un cambio de la posición del PP» en relación con la investidura. Sigue leyendo