Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

La jornada de campaña amaneció cargada de efemérides. Un 18 de junio de 1815 Napoleón fue derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El PSOE tiene en Andalucía su particular Santa Elena, refugio o exilio. Susana Díaz volvió a llamar a la socialdemocracia a no «dejarse arrastrar por el populismo» y a consolidar su «cambio progresista», rechazando los «saltos en el vacío». «Hace falta de nuevo volver a levantar el puño, la rosa, el PSOE, para darle a España oportunidades, a millones de hombres y mujeres que en cuatro años y medio lo han perdido todo», señaló desde Torremolinos (Málaga) ante un auditorio Príncipe de Asturias lleno. Díaz reivindicó lo que significa «el PSOE de siempre», aludiendo a los «momentos decisivos» con Felipe González y Rodríguez Zapatero. «Urge quitar a Rajoy», señaló, sin olvidar a «ese otro por el que ahora tenemos que ir a elecciones, que dice que es socialista y que se ha enamorado de Zapatero», en referencia a Pablo Iglesias. «Para mí no es de fiar, porque si yo quisiese vender Coca-Cola y dijese que me encanta el sabor de la Coca-Cola, pero os pido que bebáis Pepsi, pues estoy engañando a los dos», señaló. «El señor Iglesias puede reivindicar ser socialista, puede querer decidir en nuestro partido, pero si verdaderamente quiere ser socialista, el que es verdaderamente socialista vota al PSOE». «Ni quiero aquel que no quiere reformar nada porque significa más sufrimiento ni quiero al otro que lo quiere cambiar todo porque dice que nada de lo que se ha hecho en España desde la Transición merece la pena», insistió. «Hay que quitar de un lado al indolente, al profundamente mentiroso; pero sobre todo a ese Rajoy insensible que no le duele nada, no le duele ver cómo tiene el país», arremetió. «No quiero hacer la revolución, quiero hacer reformas y que la gente viva mejor», señaló, para remarcar que no quiere «el camino del odio ni del rencor» citando, «orgullosa de pertenecer a la escuela de la vieja socialdemocracia», a Anguita y sus herederos.

Tal día como ayer, de 1178, en Canterbury (Inglaterra) cinco monjes divisaron en la Luna la colisión de un meteorito que formó el cráter ahora llamado Giordano Bruno. También, en 1429 Juana de Arco venció al ejército inglés en la Batalla de Patay. Desde Cádiz, Juanma Moreno subrayó la importancia del voto realmente «útil». Antes de las elecciones del 20D, Aznar recomendó no polarizar la campaña, ante la hipotética necesidad de un PSOE derrotado pero no en ruinas. El PP tiene otra estrategia. El presidente del PP-A pidió «el voto directo al PP», ya que el «único voto útil» que sirva de «dique de contención de las políticas extremistas y populistas». Moreno recordó que «en un alarde de sinceridad» Ciudadanos ha dicho que «no va a apoyar al PP y Rajoy en ninguna circunstancia». Esto es, el pacto con el PSOE «sigue vigente» y el voto a la formación naranja es «un voto indirecto al PSOE» y, por tanto, «un voto intrascendentes, que no es útil». Moreno alertó también del hecho de que algunos dirigentes del PSOE estén «ya diciendo abiertamente que apuestan por un acuerdo con Podemos», advirtiendo a los «moderados del PSOE» de que «su voto puede derivar en llevar a Pablo Iglesias a la Moncloa». «El voto indirecto no vale. Sólo hay un voto claro, útil y nítido, que es el voto a Mariano Rajoy», subrayó Juanma Moreno.

Un 18 de junio de 2010 murió Saramago, autor de cabecera en Podemos, autor de «El Evangelio según Jesucristo» y el «Ensayo sobre la ceguera». Desde unas abarrotadas «setas» de la Encarnación, epicentro del 15M en Sevilla, el secretario político de Podemos y candidato al Congreso por Madrid de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, insistió en la estrategia de cortejo socialista y señaló que el 26J «es una final en la que se está jugando la soberanía de España contra la soberanía de Panamá». Errejón, que comparte lista con comunistas añejos como Monereo o anarcosindicalistas como Cañamero, llamó a decidir entre «pasado y futuro». Errejón insistió en que en Andalucía se juega el «desempate» y volvió a tender la mano al PSOE, al que «vamos a necesitar» en el Gobierno del «cambio». «Algunos dirigentes del PSOE se han manifestado en este sentido, a otros les cuesta y no quieren decidir de qué lado caerá la moneda», señaló, alabando la «generosidad» del ex presidente Zapatero por su «tono». El dirigente que no supo ver la crisis y después la negó, según el cerebro político de Podemos, «quizás esté entendiendo mejor el momento histórico y la encrucijada». La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, defendió que «Andalucía no se usa como piedra arrojadiza ni se construye contra nadie». «Nos ha dolido en el corazón ver a dos ex presidentes de la Junta caminito de los banquillos», susurró ayer la diputada que en el Parlamento gritó al PSOE que «el cortijo apesta». Cuando Aníbal Barca estaba «ad portas» de Roma desoyó a su lugarteniente Mahárbal y no arrasó la cuna del imperio. Decidió aislar Roma y desplegar una intensa labor diplomática. Errejón solicitó ayer a Susana Díaz que «no se equivoque de adversario» y señaló que «para defender a Andalucía hay que sacar al PP».

Tal día como ayer de 1942 nació Paul McCartney, uno de los dos cantautores, en definición de Sabina, de los Beatles. Ciudadanos llevó su «banda de rock», en descripción de Juan Marín, al Muelle de la Sal de Sevilla. Entrada discreta bajo el Puente de Triana. Abrió el acto Virginia Millán Salmerón, más hecha sobre el escenario que en la anterior campaña. De producirse unas terceras elecciones, la candidata de C’s por Sevilla igual puede romper en diputada. A la telonera siguió Juan Marín, con vocación de Ringo Starr, compartiendo méritos en el logro electoral y electoralista de la reforma del impuesto de Sucesiones. «Decían que era imposible», insistió. «Sigan ustedes viendo cómo lo hacemos nosotros», «recojan firmas» para «ponerse la medalla» del próximo logro, dijo en referencia a los populares andaluces. «Las encuestas siempre se equivocan con nosotros», aseguró para presentar a un presidente «con las manos limpias, honesto y con un proyecto claro». C’s insistió en que es «un proyecto de país» de «centro», aunque hasta los acordes de su sintonía empiecen a confundirse con los del PSOE. Rivera, bajo el sol de justicia sevillano, prescindió de americana –lo cual no deja de ser noticia– y recurrió al polo azul marino y recordó «la tierra de mis abuelos». Rivera animó a votar «con ganas de cambiar las cosas» y no «con miedo o sed de venganza». Podemos y PP fueron el principal objeto de sus críticas, con «la subasta de promesas que no se van a poder cumplir». «No dejemos que sólo los extremos vayan a las urnas», señaló, no sin recordar que «en un solo año» C’s «ha logrado cambiar más cosas que otros en 35». No fue una referencia al Ibex sino a los años de oposición del PP en Andalucía. «Algunos se piensan que el cambio es proponer disparates, como prohibir la Semana Santa», advirtió, arremetiendo contra la «sopa de letras» de Unidos Podemos. «Hace un año Chaves decía que los de C’s éramos unos chantajistas. Se tuvo que ir a su casa», como «Griñán», señaló. En alusión a Rajoy, recordó que «no hay nadie imprescindible». «Algunos quieren bloquear este país pensando más en su sillón que en España», dijo, avanzando que la continuidad del PP es «el caldo de cultivo del populismo». C’s, en su particular «Octopus Garden», en tanto trata con el PSOE de incubar un huevo sin cáscara, se ofrece al electorado descontento del PP.

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La retórica victimista y la simpatía por el “Alcorconazo”

La teoría marca que la retórica victimista «es una técnica demagógica que consiste en descalificar al adversario mostrándolo como atacante en lugar de refutar sus afirmaciones». El sujeto «adopta el rol de víctima dentro del contexto de la discusión, de tal forma que el otro interlocutor queda posicionado implícitamente frente a terceros como un impositor autoritario y su argumentación como mera imposición o ataque». La última comisión parlamentaria de Hacienda fue un caso práctico. «Hay que ser contundentes contra la corrupción», señaló María Jesús Montero, instando a los populares a «pedir perdón» ante las «difamaciones y permanentes insidias hacia personas con cargos a los que se le ha archivado la causa, pero el PP tiene afán por arrojar sombras de duda y no le interesa recuperar el dinero público». El PP preguntó por los expedientes de reintegro caducados y las transferencias a IFA/IDEA, el ente del «fondo de reptiles».

Con el 26J a la vista, la actualidad judicial –el sobreseimiento del consejero Ramírez de Arellano en el «caso Centrius» y el auto judicial que asegura que en Jaén no se ha producido fraude en la formación, cargando contra la Policía– ha cargado a la Junta de argumentos para rescatar la teoría de la «causa general». La consejera María Jesús Montero se escudó en los citados casos. «Tienen que pedir perdón», señaló repetidamente aludiendo a Arellano, por más que, por ejemplo, en el bando popular haya sido absuelta la ex alcaldesa de Jerez María José García Pelayo y tampoco nadie haya pedido perdón públicamente. «El chicle no estira más», insistió sobre la formación, acusando al PP de «empozoñar» la vida pública y de seguir «intentando prolongar la comisión de formación y los casos que les aporta rédito electoral, pero ya no estira más». «La misma cantinela, el mismo tam-tam, erre que erre y sin pedir perdón», señaló Montero al ser cuestionada por los fondos recuperados en el «caso ERE» –855 millones en entredicho– o en la formación –tres millones de 90 reclamados, de 2.896 millones repartidos–. «La Junta, junto a la Agencia Tributaria estatal, hará lo imposible para recuperar hasta el último euro», defendió Montero.

«El victimista se disfraza de víctima, consciente o inconscientemente, simulando una agresión o menoscabo inexistente; y/o responsabilizando erróneamente al entorno o a los demás», continúa la teoría. La estrategia y la mercadotecnia –sucesivos cortes en la televisión pública incidiendo en la idea– hacen el resto. El trasfondo psicológico es el mismo que hace que durante una eliminatoria entre el Real Madrid y el Alcorcón o el Barcelona y el Numancia el aficionado vea con simpatía al rival más débil o que en Roland Garros se abucheara a Nadal o en Tour a Indurain. «La Junta no tiene interés en recuperar los fondos porque quedaría al descubierto la red clientelar», señaló el PP. La consejera aseguró que «los reintegros de la Junta los gestiona la Agencia Tributaria de Montoro».

Los objetivos de esta estrategia pasan por polarizar (se señala a un enemigo externo, a un antagonista reconocible); desacreditar («El PP va a dar lecciones, teniendo que pagar una fianza por la reforma de su sede», recordó Montero); y reforzar (la pertenencia a un grupo). La polarización y el refuerzo tienen un efecto evidente sobre el voto propio (Chaves utilizó esta estrategia del agravio con rédito durante los años de Aznar). El descrédito del rival, por su parte, persigue debilitar el voto ajeno más susceptible de cambiar de opción política así como los indecisos. Otro efecto es el del «recuerdo negativo», provocando que a la hora de la decisión electoral se asocie determinada marca con determinado caso. PP-Gürtel, PSOE-ERE o Formación, por ejemplo. Se trata de una técnica recurrente y en muchas eficaz a corto plazo –caso de Camps en Valencia, que con las acusaciones iniciales de los trajes ganó un escaño– en los casos en los que se exige la asunción de responsabilidades y se cuenta con un importante caladero de votos y otros tantos que fluctúan en su intención.El PP denunció que “todo lo que ocurre pone en evidencia que la Administración carece de mecanismos para controlar lo que se recupera. No sabemos la cuantía reclamada y la cuantía reintegrada”, señaló la diputada Ruiz Sillero, dudando de las “cifras redondas” que ofreció la Junta tras meses sin respuesta. Miranda, también por el PP, señaló que la Junta “ha denunciado al funcionario” que denunció la “falta de procedimiento” en el “caso Invercaria” en lugar de perseguir el fraude. “No es lo mismo un ilícito penal que errores contables. No utilice la fiscalización cuando le interesa”, respondió Montero, cuestionando continuamente “de qué año habla” y acusando a la oposición de crear “una apariencia de que es ahora mismo” cuando “la Junta toma nota de todos los órganos de fiscalización y no difamamos como ustedes”.

El disputado voto de “Los Santos Inocentes”

A mi padre le gusta Karlos Arguiñano. Mucho. Mi madre, que estuvo en el punto de mira del Gobierno, es de la otra mitad de España que piensa que ese derroche de felicidad suyo resulta insultante y que no para de decir tonterías, que parece que está borracho. Parece, dice. Hasta aquí, las dos Españas en mi casa.

Mi padre, que no es nada de meterse en política ni de meterse en casi nada, viene a ser el español medio, al que de verdad sólo le saca de su rutina cosas muy gordas y parece que sólo conoce a personajes que trascienden lo mundano respecto a lo cotidiano. “Se ha muerto Cruyff”. Paco de Lucía. “El pequeño ése del Barcelona dicen que es mejor que Maradona”.  El propio Maradona. Ronaldo -el de verdad- , cuando contradecía las leyes de la física. “Se ha muerto Miliki”. El final de Arrayán. Pacquiao. Juan Imedio. En fin, estas cosas. A mi padre, para que se hagan una idea, le regaló mi madre por Reyes el último disco de Arcángel -que resulta que también le gusta, igual que Diana Navarro-, que es paisano suyo y todo, de Huelva, y si se le pregunta si le gustaría que se lo firmara, te contesta que, mientras el disco suene, a él le vale lo mismo la firma de Arcángel, de San Pedro o que el dependiente de la tienda le ponga una X detrás de la carátula.

Mi padre, a ver, para que me entiendan, mi padre es Alfredo Landa. Cada vez que veo “Los Santos Inocentes” me harto de llorar; yo, que tengo una incapacidad congénita para llorar más de una vez al año (y unos berrinches que me cojo el día en cuestión…). No tanto por el personaje y/o la historia de España, la intrahistoria y sus entrañas, me harto de llorar porque Alfredo Landa es mi padre.

Como digo, mi padre, es muy español (aunque no le guste el fútbol). Muy español no porque un día parara el taxi cuando un señor de las vascongadas se cachondeaba mientras contaban en la radio el último atentado de ETA, y el recuento incesante de víctimas, y le soltara un “ya se está usted bajando, me cago en dios”. Aquello no fue por español sino porque se estaba rifando una hostia y el señor de Euskadi tenía todas las papeletas. Ni siquiera fue por nacionalismo. Mi padre está muy a favor de que el que no esté a gusto, que se vaya pero dar por culo, lo justo. Lo de aquella carrera en el taxi fue la versión hispana de la no violencia de Gandhi. No violencia “si no me toca los güevos”. Tampoco es muy español porque lleve pulseritas rojigualdas o de la República. Mi padre lo más que ha llevado en su vida en la muñeca es un reloj Casio, y de los básicos. Mi padre habrá besado la bandera de España únicamente cuando hizo la mili. Para que se hagan una idea, mi padre fue feliz en la mili. No porque tuviera la más mínima vocación sino porque nació en la posguerra y en el servicio militar tenía garantizadas un par de comidas al día. La pasó en Ceuta pelando a los compañeros, mayormente, y maldita sea la hora, que se llegó a creer que tenía idea de pelar y de chico me dejaba como un Cristo. De hecho, después de la mili, mi padre sólo peló asiduamente a mi abuelo, que era calvo y tenía poco que cortar; a un Bretón que estaba de los nervios y tenía nombre de capitán del Chelsea -Terry-; y a mí. A mí, que cuando salía Miguel Bosé en la tele con la coleta cantando “Bandido”, lo flipaba sentado a los pies de la tele, en el poyete de la mesa camilla, mientras mi padre, sentado en la silla como dios manda, al fondo juraba en arameo por el “maricón de los cojones”. Lo que para un niño de cuatro, cinco o seis años resultaba fascinante, para mi padre -el español medio, repito- era una provocación. Más aún siendo Bosé hijo de quien es. Miguel Luchino González Dominguín Bosé, se llama, y algún apellido me falta. Mi padre es muy de los toreros, de hecho varias veces le he sorprendido diciéndole a mi hijo “Tú vas a ser torero, pero de los que se arriman”. Mi padre puesto a valorar, valora más la valentía que el arte. Alfredo Landa total. De bruto, y de tierno. “Dónde cojones irá con esa pinta”, seguía despotricando mi padre mientras yo, en el subsuelo de la camilla, miraba con admiración a Miguel Bosé con el pañuelo en el bolsillo de los vaqueros. Como si lo estuviera viendo. Ahora entiendo que mi padre, como España, como pasa con Antonio Alcántara en “Cuéntame” -que si no pasa por nuestro padre, es clavado a nuestro tío- fue evolucionando o, simplemente, cambiando. De una España gris oscura tirando a casi negro o directamente de luto -a mi abuela Eduarda yo sólo la conocí enlutada hasta la cabeza, toda su vida de negro-, se fueron adquiriendo otros matices cromáticos. Mi padre, criado en el campo, de la Sierra de Huelva, de Zufre, casi extremeño -no dejen de visitar el Bar de los Benitos, que son mis primos-, donde la hermana de Griñán tiene casa, fue aprendiendo lo que era la democracia y las libertades poco a poco. Como el país. Casi sin darse cuenta. A medida que pasaban los años, fue viendo con normalidad lo que es normal, es decir, la diversidad, al punto que cuando a mí me dio por ir con coleta por la vida nunca me dijo siquiera “Niño, dónde vas con esos pelos”; y no saben ustedes la vara que me dio mi madre durante años.

Reconduciendo, como diría Teodoro Montes en la comisión de investigación de la formación, mi padre es lo que era un español medio hasta ahora. Un tío que (casi) lo único que sabe hacer es trabajar, desde que tenía 5 o 6 años y al que su abuelo le liaba los cigarros para que diera sus primeras caladas. Pues eso, el español medio hasta ahora, jubilado ya, con sus achaques, aficionado a los programas de cocina, cocinillas y amo de casa de los 65 a esta parte, con su inteligencia emocional -de la otra nunca ha ido sobrado, el teórico del carnet de conducir se lo sacó a la decimoquinta- es de izquierdas man non troppo, que significa “no demasiado”, papá. Centro izquierda, vaya. Votó al PSOE siempre que pudo, hasta que no tuvo más remedio que “cagarse en la puta madre de estos tíos que nos están robando”. Entiéndase, mi padre trabajaba de 8:00 de la mañana a 1:00 de la noche fácil todos los días, parando a medio día a comer media hora o comiendo cuando podía y en la tele día sí y día también salía Roldán, el hermano de Alfonso Guerra, el otro y el de la moto. Ya he mencionado que se trata de una generación que lo único que sabe hacer, y no es poco, es “trabajar como un cabrón de sol a sol”. Cuando el PSOE de Felipe González ya apestaba, votó por oposición “al del bigote”. (Mi madre le fue fiel hasta el final a Felipe, pero es que mi madre es felipista igual que las niñas de ahora son Believers). España vivió unos años buenos. Los años buenos de la burbuja. Con las bombas del 11M, como el españolito común, fue a votar influenciado por este acontecimiento. Si no, igual ni hubiera ido. Confió en ZP y ocho años después no tuvo más remedio que cagarse también en sus muertos. Mi padre es muy de cagarse en las cosas. Muy como La Casera, se viene arriba con nada y se queda en nada antes. En Andalucía creo que siempre ha votado al PSOE. De Arenas, por lo que sea, simplemente no se fiaba. En las pasadas elecciones nacionales votó a Pedro Sánchez. Desde ayer, ya sabe que hay elecciones anticipadas. La sensación de mi padre, de la calle, o sea, es que “a Rajoy no lo quiere nadie y si no lo quiere nadie, por algo será”. “Pero el tío no se va”. “Como todos quieren que sea vaya, yo también quiero que se vaya”. Pedro Sánchez le parece que ha estado mareando la perdiz, “tonteando” con unos y con otros. Podemos no le gusta “ni un pelo”. “El de la Coleta, ni a tiros. Ése es un radical. Del partido de Hugo Chávez, del que le decía al Rey ‘por qué no te callas‘”. “Así que voy a votar al pequeño”, dice. 

“¿El pequeño quién es, papá?”. El pequeño, obviamente, por eliminación, es Albert Rivera, el niño bonito de Metroscopia, que no es que sea pequeño pero que tampoco es grande y más comparado con Rajoy y Pedro Sánchez. Al españolito medio más o menos informado y preocupado por las cosas del día a día le parece que Rivera “ha intentado hablar con todos”. Por eliminación y por eso, igual le premian. “Eso sí, gana otra vez el PP”, sentencia. El PP, el suelo de los siete millones de votos no hay quien se los quite. Así haga el pino puente Rita Barberá, Rodrigo Rato y el señor Bárcenas. Así pillen a Marcelo, el ángel de la guarda del ministro de Interior, como en aquel temazo de Sabina para un programa de cocina de la época. Con las manos en la masa. 

Si la campaña electoral no cambia mucho la cosa, que no la va a cambiar, en base a la realidad de la calle de mi padre, todo apunta a que Ciudadanos esta vez sí puede ser la bisagra para que el pacto encaje. Todo dependerá, como hace cinco meses, de si don Mariano se entera de que “todo el mundo quiere que se vaya”. A Javier Clemente también le cuadraban las estadísticas hasta que se tuvo que ir por cojones. Está por ver si Rajoy quiere irse como Luis Aragonés -que eligió su destino, aunque fuera por cabezonería, y quedó como dios- o tiene que venir Chipre a ganarnos para que, como le dijo mi padre a aquel señor de las vascongadas, “se vaya de una vez a tomar por culo”. Los “Santos Inocentes” lo tienen clarinete. Hay que pensarse dos veces la opción de preguntarle a mi padre “si tiene huevos”. Hay que pensarse dos veces, señorito, si conviene matar a la milana y jugar con la paciencia y el pan de los millones de personas que, como “Paco, el bajo” o como mi padre, suponen el último reducto de decencia en un cortijo con pintas de Babel y ventanas a la calle. Lo escribió Delibes: “El pájaro perdiz no abandona el surco cuando apeona a ocultarse”.

El pez golfar

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Las vacas se vuelven locas; los pollos se resfrían; y los mismos peces que en navidad beben y beben y vuelven a beber, resulta que en verano muerden en el agua. Que me cuenten cómo le explico a mis sobrinas que Nemo sigue siendo bueno, que no es el responsable de que una niña esté ingresada por el ataque de un pez golfar, palabra que debe ser al lenguaje de los peces lo que el adjetivo “postmoderno” al hombre actual. Esto es, o muerdes o te comen.

Las vacas se vuelven locas; los pollos se resfrían; los peces muerden; y el hombre arriesga y extermina miles de vidas para buscar “armas de destrucción masiva” que resulta no existen o no se encuentran o, en otros casos, para derrocar a tiranos dictadores que nosotros mismos colocamos no hace demasiado tiempo, que la memoria a veces dura lo que la erección a un eyaculador precoz. Muy poquito. No, que a mi no me pasa. No, que eso es mentira. No, que no fue por las armas, que fue por dinero. Ah, pues dilo, coño, que lo sabemos todos. Es que o muerdes o te comen.

Las vacas se vuelven locas; los pollos se resfrían; los peces muerden; el hombre invade países y mata por dinero; y los presidentes de Gobierno –léase Ansar, escríbase Aznar- trabajan para multinacionales de la comunicación, en unos casos, o juegan al Risk y a firmar la paz con asesinos terroristas, en otros –léase Rodríguez, escríbase Zapatero-.

Por si todo esto es poco, Superman está muerto y acabó tetrapléjico, por más que se empeñen en resucitarlo los de la Warner; los payasos de la tele –mitos de nuestra infancia- reconocen en programas de corazón –de corazones destrozados, quiero decir- que son alcohólicos y que se boicotean entre ellos al punto que ahora al cómo están ustedes responden “jodidos y jodiendo”; y Zinedine Zidane, insigne caballero del balón en los pies, vip vaporups (¡viva!) en el pecho y lúcida calva, resulta que es humano y si le mentas a la madre y a la hermana le sale el animal depredador, el pez golfar, que hasta los hombres con mayor proporción de cromosomas divinos llevan dentro. O metes cabezazos en el pecho o te matan, creo que le dijo a Materazzi.

Así, se nos van cayendo los mitos uno a uno y se nos queda el alma como cuando contemplábamos a Indurain desahuciado y sin fuerzas en su último Tour, que igual que los ricos también lloran, los héroes también caen y con ellos nuestros sueños e ilusiones de que ellos son lo que nosotros no hemos podidos ser. La decepción llega al comprender que son como nosotros. Muy poquito, como la erección del eyaculador precoz.Y podría ser peor, podría dejarte la mujer a la que amas. O podría haberte dejado ya. Lo dicho, como el pez golfar, o muerdes o la vida te come.

Lo que W. dejó escrito a Afortunado Obama

bushnapoleonDe 43º a 44º:
Aquí te dejo el chiringuito. A ver cómo lo haces. Como has dicho en el discurso de investidura, hace 60 años a tu padre no le hubieran servido en un restaurante. Y ahora estás tú al frente de la Casa Blanca. Un negro en la Casa Blanca. Manda güevos. Si la hicieron hace tres días esclavos negros (de mierda, con cariño texano) como tú.
Hasta ahora he procurado parecer simpático contigo, pero ya me da totalmente igual, “Afortunado”, que eso me han dicho que significa Barak en las lenguas esas africanas. (¿Y dónde coño estará África?). Si encima andas por ahí poniendo como ejemplo de no sé qué a España, ese país gobernado por socialistas. Si McCarthy levantara la cabeza… En cualquier caso, pronto volverá Ansar. Lo contento que se ponía el chavalote con una foto o una palmadita en la espalda. El bigotito se le ponía derechito y todo.
De colega a colega, negrito, limítate a seguir favoreciendo a las grandes multinacionales. El resto viene solo. No te metas en líos. Lo de la crisis es temporal. Ninguna empresa puede echarme nada en cara, porque conmigo se han enriquecido más que con ningún otro presidente. Al paro irán negritos como tú, así que no des mucho ruido.
Te he dejado una guerra en Afganistán, otra en Gaza y otra en Bagdad. Espero que sepas mantenerlas. No te olvides de que la empresa armamentística es uno de los pilares de esta tierra que Dios bendiga. Una cosa sí te digo, lo de las armas de destrucción masiva ya se supo que tenían menos peligro que Martí tirando faltas al borde del área. Tendrás que “argumentar” otra cosa para futuras invasiones. De entrada, no viene mal decir que has tenido una revelación divina. Dios nos habla a los presidentes del mundo. Es algo supernormal. Ah, y Cuba la dejas bloqueadita, que los cubanos de Miami sueltan bien la guita. No vayas tú ahora a inventar el nuevo orden mundial, que el mundo está ordenadito como está. Déjame de historias, y si te aburres, te metes en feisbuk, coño ya.
Otra cosa, ándate con ojo con las becarias, no te vaya a pasar lo que a Bill; y más tú, que vas a tener a tu suegra dando vueltas por la Casa Blanca y tienes que tener por lo menos cuarto y mitad. Pa’ eso eres negro, ¿no? A ver si vas a “ajogar” a la muchacha y tenemos un lío.
Disfruta estos cuatro añitos –no veas cómo me río sabiendo cómo está el patio-, algún Bush volverá pronto. Para eso somos una dinastía.
Que Dios te bendiga, negrito, pero menos.

W.

Futurama (o el mañana)

Máquinas que piensan como hombres. Hombres que piensan y sienten como máquinas (como siempre, o sea). Teléfonos móviles que proyectan imágenes holográficas al hablar y que sirven de mando para la televisión, donde, de una u otra manera, siguen Matías Prats y Ana Blanco dando el telediario y, por supuesto, siguen Los Simpsons, temporada 358. Como toda la vida de dios.

Aparatos domésticos que lanzan un haz visual con la imagen de los seres queridos que ya se fueron, como si siguieran vivos y perduraran más allá de la memoria. Cadenas musicales con las que, al apretar un botón, U2 –el grupo clásico que dejaron los años de antes la colonización humana de varios satélites y pseudoplanetas- o los Beatles –que siguen siendo eternos- se aparecen en el salón de casa y dan un concierto. Juntos o por separado. Raphael, Rodolfo Chikilicuatre, Demiss Roussos y Michael Jackson son grandes mitos, por cierto.

Hombres casados con máquinas con apariencia humana: unos robots –se puede elegir rostro y medidas, incluso copias de personas si éstas han vendido sus derechos de imagen- que realizan el acto sexual mecánicamente -también está la opción del sexo virtual- sumisamente, sonríen, les gusta el fútbol, cocinan y durante las conversaciones asienten cada tres segundos. El producto más vendido durante más de medio siglo. La publicidad decía: “Lo que usted busca. Si se cansa, sólo tiene que darle al botón de ‘stand by’. Si se casa, se arruina”. Lo mismo que antes de la colonización humana de varios pseudoplanetas y satélites, pero con el ahorro de discusiones y divorcios. Lo mismo que antes, pero con la posibilidad de tener al lado a alguien con la cara de Sara Montiel en sus tiempos mozos, el trasero de Belén Esteban –que ha pasado a la historia como el paradigma del talento del ser humano-, la cintura de María Dolores de Cospedal o Shakira, y los pechos, por ejemplo, de Marujita Díaz –galardonada con varios premios Grammy póstumamente-.

Máquinas que niegan que son máquinas y aseguran ser hombres, igual que hay hombres que no lo son y creen serlo y máquinas que inventan máquinas y Juegos Olímpicos de hombres; de máquinas; y de hombres y máquinas. En natación, siempre gana Michael Phelps. Este año, Michael Phelps Jr., tataratarataranieto del nadador que ganó ocho oros en Pekín 2008. Al parecer, la marihuana,que se vende en los estancos desde el 2117, es el secreto. La mejor es la marihuana del águila.

Multinacionales textiles de la marca Camps, que adquirió la firma Zara tras el éxito de sus trajes. La gran sensación es el esmoquin Aznar, una prenda que resalta los abdominales y el bigote. Y el pantalón vaquero “Lady Gaga”. “Para marcar paquete”, dice el anuncio.

El mono es una especie protegida en Gibraltar, por lo que los llanitos temen que se cumpla la leyenda y el Peñón retome la titularidad española, el Estado más meridional de los Estados Unidos de Europa, que se anexionó a la antigua Portugal recuperando el nombre de Iberia tras el affaire a principios del siglo XXI entre José Luis Rodríguez Zapatero, que siempre se declaró afrancesado y con talante, y Carla Bruni, que siempre se confesó polígama. La titularidad de Mallorca la comparten la Little Bretaña (un país que ha menguado) y Alemania. En Estados Unidos, después de un siglo, un candidato blanco, la gran minoría étnica, opta a la Casa Blanca. Palestina existe. Geográficamente, está en lo que en el siglo XX se denominaba Groenlandia. El inglés, el francés, el español, el chino y el togolés son idiomas obligatorios en todo el mundo conocido. El tongolés es el lenguaje para los negocios poco lícitos. La Academia Rumsfeld es la mejor para aprenderlo.

Los desnudos de Scarlett Johannson compiten en precio de venta con los clásicos del siglo XX de Marilyn Monroe, María Teresa Fernández de la Vega, Nicolás Sarkozy, Isabel II de Inglaterra, Cayetana James-Stuart y Federico Trillo Figueroa. Los periódicos en papel existen. Son obligatorios en las escuelas, universidades, bibliotecas, taxis, autobuses, metros y bares. El consumidor medio, no obstante, se informa a través de los diarios electrónicos y los móviles. Con los libros ha pasado igual. “Los hombres que no amaban a las mujeres” se ha equiparado como clásico de la literatura a “El Quijote”. En Iberia, un nuevo premio literario ha irrumpido con poderío. Por supuesto, de la editorial Planeta, que se fusionó con Prisa justo antes del fin de la crisis de los medios de comunicación. El certamen, que ha mermado la popularidad del Premio Nadal, se denomina Premio Federer.

Los terremotos –que en el siglo XXI alcanzaron una frecuencia semanal- se controlan mediante la dinamo gravitacional. Con este método, también se disuelven las tormentas y los huracanes. Naciones Unidas tiene su titularidad, aunque la primacía de los países africanos se deja sentir en las decisiones. Los países ricos del siglo XXI aceptaron, por así decirlo, el poder de África por un periodo similar al que han vivido en la pobreza para mantener la riqueza de un tercio del mundo. Llevan un año así. Así que quedan, en principio, más de veinte siglos de capitalidad mundial en el hemisferio sur.

La energía atómica es, junto a la solar y la eólica, la gran fuente de energía mundial. En el 2006, se consiguió la energía de fisión a partir de una determinada masa crítica de elementos de núcleo inestable. Es más, los humanoides funcionan con una pequeña batería de energía nuclear. El agua es un producto totalmente diferente a lo que se conocía como H20. El agua natural es un producto de lujo. Las grandes masas de población subsisten con agua desalinizada y Casera blanca, aunque en la antigua dehesa rusa siguen prefiriendo el vodka. Coca-Cola, ahogada por las deudas, entre anexionarse a Pepsi o buscar otra salida, optó por “huir hacia adelante” y en 2054 compró la antigua Cruzcampo. Actualmente, la Cruzcampo fresquita es la bebida más consumida del mundo.

En las farmacias venden “virus saludables”, nacidos de la ingeniería genética. Se trata de virus que infectan selectivamente las células que se desea para destruirlas –como los tumores- o para introducir en ellas un código genético. Así se combate el envejecimiento –la esperanza de vida son 120 años y la jubilación se aplazó a los 80 años con la nueva Ley Fraga- o los resfriados -que no gripes- A, B o C. La medicina psicológica patentó los reguladores emocionales, unos principios farmacológicos que inhiben o estimulan las emociones. El válium del siglo XXII. La mayoría de la población es calva; y la mitad estéril, curiosamente, la que guarda mayor parecido con Obélix, es decir, los ciudadanos obesos. Existen cabinas de autosuicidio, que fueron muy usadas durante la gran crisis del año 2082, muy similar a la de 2009. En la actualidad, los periodistas son los principales usuarios de esta tecnología. Es lenta y dolorosa. Hay quien dice que les recuerda a su profesión. Ellos hablan de “muerte vocacional”.

En el 2111, se colonizó un satélite hallado en la Galaxia de Andrómeda. “Un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la humanidad”, dijo, tras hacer unas fotos, el astronauta chino que pisó la nueva luna. (Los chinos lo copian todo, sí). Cuando llegaron los norteamericanos, mucho más peliculeros, dijeron: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”. Los chinos, que ya estaban allí, hicieron una foto y siguieron con lo suyo, aunque, tras varias películas, en la Tierra aún hay quien cree que los primeros pobladores del espacio fueron los americanos.

El satélite fue bautizado como 月亮, que se lee “Mulejos” y, en español quiere decir, “a tomar por culo de lejos”. Aquello es Benidorm en sus buenos tiempos, pero a lo bestia y con microclima. En sus inicios, todo el mundo se tumbaba en las costas de “Mulejos” con su traje de astronauta de neopreno. Posteriormente, se colonizaron más satélites y pseudoplanetas. Se exterminó toda forma humana de estos lugares que no tuviera pechos. Fue “en defensa propia”, según Naciones Unidas. Algunos “marineros de las estrellas” intentaron formalizar relaciones con las formas de vida exterior y con pechos. La Iglesia , ahora bajo el mandato de Benedicto LIII, sigue sin elecciones en el Vaticano, niega que los curas tengan erecciones y censura este tipo de uniones. Como desde que San Pablo, el autor intelectual, lanzara la empresa y como en el siglo XXI. Como toda la vida de dios, o sea.

El “Mineralismo” ha llegado (y Cospedal es su profeta)

Bajo la locución latina españolizada “lapsus línguae” se define el “error lingüístico o tropiezo al hablar”. El subconsciente pasa por “un antiguo término utilizado en psicología y psicoanálisis para referirse a lo inconsciente, a lo débilmente consciente o a lo que se encuentra “por debajo del umbral de la conciencia”. Según ese señor obsesionado con el sexo llamado Sigmund Freud, los lapsus línguae responden a malas jugadas del inconsciente y los relaciona con la ciencia mental.

La ciencia mental es una “reacción del inconsciente ante la manifestación consciente”. Lo que significa que el sujeto sufre un conflicto interno que provoca que no se diga lo que la conciencia pretendía sino lo que en realidad íntimamente se estaba interesado en decir. Presuntamente, como la mayoría de las teorías de Freud; los sobres en B del Partido Popular; o la evasión fiscal de Rodrigo Rato.

Freud -que pasa por un señor muy serio y con barba, igual que Rajoy- apuntaba al afloramiento de lo reprimido a causa, generalmente, del estrés o la angustia. De haber estudiado la España del siglo XXI, igual don Sigmund hubiera añadido el desahogo y la poca vergüenza. Presuntamente.

En ocasiones, lo reprimido no tiene que ser verdad por más que case con la teoría de quien en la actualidad sería considerado un gran pensador español: Paco Gandía y la teoría de lo verídico. En otros casos, lo reprimido emana de un deseo que ha sido reprimido por el inconsciente a causa de imperativos morales. Si la represión es contínua y férrea -como el rostro de algunos representantes públicos- y se produce una relajación por cansancio o fatiga, emana el lapsus línguae.

La RAE habla de “error involuntario que se comete al hablar”. Literalmente, “error de la lengua”. Un “lapsus línguae”, por ejemplo, sería decir que Sigmund Freud era político; Paco Gandía, filósofo; y María Dolores de Cospedal, humorista. Presuntamente. Lo que sí parece verídico es que el PP, en dura competencia con el PSOE, se ha convertido en la mayor cantera de “saqueadores” de España y, en férrea pugna también con los socialistas -sobre todo, Pedro Sánchez, con tantas opciones de ser presidente del Gobierno como de ocupar un sillón de la Real Academia de la Lengua (que Machado lo perdone en su tumba de Colliure)-, en la mayor cantera de humoristas de España. Mucho más graciosos los vídeos a coro con piel del PP o los monólogos de Carlos Floriano -que viene ocupando el hueco dejado por Eugenio en el panorama humorístico español-, que “La alfombra roja” o el “Sopa de Ganso” de Flo. El sindicato de humoristas está encantado con el bipartidismo. Les dan los chistes hechos. José María Aznar, que ha despuntado como feriante y cuenta en casa con una alumna aventajada de Ionesco, en una interpretación digna del mejor Fernando Arrabal, ya lo avisó en su día: “Estamos trabajando en ello”. Presuntamente. La “minoría silenciosa” ya es consciente y Cospedal es su profeta. El “Mineralismo”, “esa maravillosa ideología apocalíptica”, era esto.

 

En el nombre de Anguita, “La Rendición de Breda”

velazquez19
«Y si no hubiera luz, si no la hubiera, buscaríamos un faro en la tormenta, haríamos un fuego, construiríamos la luz». Los versos de David Eloy, entre el quejío de  Juan Pinilla, invocaron ayer en Málaga el eco del hombre, el perfil etrusco y el arabesco en la barba, las sienes de plata, el político que volvió a sus clases. Julio Anguita, los restos del Partido Comunista, resucitados tras varios ataques al corazón, cuerpo presente y puño en alto. Anguita invitó a IU a hacer un frente común contra «el bipartidismo»  en sintonía con «Podemos, Equo, Attac».  «Los nuestros».
Muchos apuntaron la hora del retorno en el Palacio de Congresos de Málaga, como en Aguascalientes con José Tomás, y Málaga fue centro de peregrinación de IU en su acto central de campaña, en el regreso del mito rojo tras 15 años, como en el tango pero con un lustro menos, que, visto el actual panorama político, «no es nada». «Febril la mirada», la militancia conjugó el verbo «Volver», tiró el streaming, desbordó las previsiones e hizo abrir dos salas más, ocupó el hall e hizo el «hashtag» de la coalición tendencia nacional con vocación republicana.
En el nombre de Anguita, 6.000 personas puño en alto y Pasionaria en la cartera. «Nunca fuimos héroes. Si acaso niños tirando piedras», dice el spot de IU. «El pueblo unido jamás será vencido», «Aquí está el cielo de verdad», gritaba el respetable. Anguita, antes de tornar en desobediente leal, en insurgente dogmático, dio las gracias «por haberme hecho sentir más joven».
Entonces, desempolvó las esdrújulas desde las entrañas:  «La  fiel infantería capitalista son los apolíticos. El ciudadano que vuelve a votar a los ladrones es responsable del robo». El «califa» defendió «el valor revolucionario del estudio como fuerza de cambio de la sociedad» y se acordó de «Felipe González y Aznar» porque está «en contra de las puertas giratorias». «España está intervenida económicamente por poderes extranjeros». Quien lo permite peca de «alta traición contra España».  Y «hay soldados yanquis por todas partes». «Tú te callas en los Noos, tú en los Gürtel, tú en los ERE», «el pacto de Estado» que denunció Anguita, con la Corona de por medio. «Se ha pactado la continuidad de un régimen moribundo». «Con la dignidad no se come, pero sin dignidad no se come. Sin cuchara no comes sopa. Un pueblo sin dignidad se pone de rodillas y acaba sin comer. ¿Qué vais a hacer, ciudadanos? ¿Seguir votando a ladrones? No hablo para que guste, sino para que la gente piense», criticó Anguita con perfil ya de tanguista fiero, que, al poco, cuestionó: «¿Dónde puñetas estáis los intelectuales que no os comprometéis para sacar de la inmundicia este país? ¿No veis a la gente desahuciada? ¿No veis a la gente en Cáritas?  La Transición murió de cáncer». «No pueden decir que todos somos iguales. Prefieren el ejemplo de los que roban de los que no roban porque les ponen la conciencia en vilo». Caronte desbordando sus verdades en una barca contracorriente. «Esto no lo cambia una fuerza política. Es imposible. Ni cuatro o cinco unidas. Duran menos que un caramelo a la puerta de una escuela. Está el ejemplo del Gobierno griego. Hay un necesidad del pueblo en la calle permanentemente», señaló, para alertar del proyecto de unión del bipartidismo, «como en Alemania». «Felipe no da puntada sin hilo», avisó. El vaticinio del presente futuro se lee en las vísceras del sistema.
«Hay que cambiar esto suavemente, como un calcetín. Con la gente. Yo no lucho por nadie si no lo veo conmigo en la primera fila luchando. Después de las elecciones, el poder va a seguir mandando. Ése es nuestro adversario. IU tiene que tender la mano, no es una rendición, con el ejemplo del cuadro de Breda. Con los demás podremos cambiar esto y con el pueblo  tirar abajo democráticamente este régimen». Anguita pidió «unidad en torno a un programa, medidas mínimas inmediatas». «No podemos criticar el bipartidismo y después negociar con ellos. Los nuestros son otros.  Esta política es más dura que correr delante de los grises.  Hay que tejer la unidad, crear el contrapoder». El candidato Maíllo coincidió en que «con muy buena educación le vamos a decir al bipartidismo que los vamos a echar», en clara contradicción a los tres últimos años de bipartito de IU en la Junta. Maíllo señaló que aspira «a unir todas las fuerzas que quieran transformar Andalucía sobre bases programáticas».
Cuando los restos de Cervantes parece que han sido hallados en Madrid,  Anguita, los restos «de dignidad» del PCE -como el ex soviético y doble subcampeón del mundo Victor Korchnoi  moviendo el alfil negro en el Savoy de Zurich tras un doble ictus y en silla de ruedas-, señaló a IU la estrategia del enroque para evitar que el 22M derive, entre la pujanza de la reina morena -Rodríguez, Teresa- y la reina blanca -Díaz, Susana; dueña también del tablero y las fichas- en el jaque mate final. Los peones se juegan la existencia; su pica en Flandes, que Diego Velázquez vuelva a pintar, con las lanzas de nuevo en alto y un nuevo significado, “La rendición de Breda”.