Cuatro bodas y un funeral

mo-toma-de-posesion-de-los-consejeros_9183507_20190122211204

Expectación máxima en el Salón de los Espejos del Palacio de San Telmo durante la toma de posesión de los nuevos consejeros. Foto de Manuel Olmedo

Los universos son cíclicos. Se crean o nacen; se expanden, frenan en seco, se contraen; colapsan y, eterno retorno, vuelta a empezar. El trajín de San Telmo, con la puesta de largo de los consejeros de Juanma Moreno en el Salón de los Espejos escondía tras las bambalinas el adiós de los que se van. El engranaje del poder. «He dejado todo recogido y he pasado la fregona», bromeaba más allá del arco de seguridad una asesora de comunicación. La política se rige por los principios de la vida. Unos llegan, otros marchan; en el marco de lo que supone la cuarta celebración institucional por parte del Gobierno PP-Cs, tras las dos jornadas de investidura y la toma de posesión del máximo dirigente popular en el Parlamento andaluz. Bajo la luz cenital de la antigua Escuela de Mareantes –con la venia de Vázquez Consuegra–, el día después del «Blue Monday», «cuatro bodas y un funeral».

El protocolo marcaba chaqueta, hasta para los fotógrafos. Fuera de San Telmo hace frío. Unos ocho grados a la intemperie. En el interior, calefacción máxima. Tras presidir la toma de posesión de su 11 inicial –Marín, Bendodo, Del Pozo, Velasco, García Valera, Imbroda, Aguirre, Blanco, Crespo, Ruiz y Carazo–, Juanma Moreno señaló, haciendo referencia también al consejero de Educación y ex seleccionador nacional de baloncesto: «La pelota echa a andar».

Por entonces, el socio de investidura de Moreno, Vox, ya había enviado un comunicado con su reclamación de inmediata expulsión de 52.000 inmigrantes irregulares. A un WhatsApp de Vox le sucede una catarata de titulares. Tanto el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, como el hombre fuerte del Ejecutivo de Moreno, el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, con prudencia el primero y habilidad el segundo, echaron balones fuera. «No me corresponde» hablar de inmigración, señaló el médico rural. «Llevo 14 minutos en el cargo –dijo Bendodo tras comprobarlo en su Garmin de corredor de fondo– y mi primera llamada ha sido a Totalán para conocer cómo va el rescate de Julen». «Todo por su orden vamos a ir abordándolo, tenemos una hoja de ruta marcada y transparente, conocida por todos, firmada con luz y taquígrafos, con 21 medidas para los cien primeros días y 90 medidas en la hoja ruta del gobierno del cambio con Ciudadanos y un documento de investidura entre PP y Vox que también vamos a cumplir a rajatabla», garantizó Bendodo.

Vox pide foco, así en las bodas como en los entierros. A su entrada al Salón de los Espejos, la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, la máxima autoridad socialista presente en la sala junto a Jiménez Barrios, saludó a todos los portavoces parlamentarios y miembros de la Mesa de la Cámara. Al juez Serrano, portavoz de Vox en las Cinco Llagas, lo miró a la cara –en el neocórtex, tras la oreja derecha, está la zona del cerebro implicada en la interpretación de los pensamientos internos de otras personas– y se dio la vuelta. «Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos», escribió Calderón. Como decía Camba, «todo hombre que muere por una idea es un apóstol». El partido de Abascal tiene doce diputados en la Cámara como doce discípulos. Serrano recordó que el acuerdo de investidura de PP y Vox incluye una defensa expresa de la Semana Santa, después de trascender un artículo pretérito de la titular de Igualdad, Rocío Ruiz, de Cs, en el que califica la celebración como «desfiles de vanidad y rancio populismo cultural». Tal fue el revuelo que se vio obligada a pedir perdón por una tribuna de hace cinco años. «No representa ni lo que pienso ni lo que defenderé como consejera». Ruiz, precisamente, fue una de las consejeras, al igual que el popular Jesús Aguirre, que al tomar posesión del cargo juró o prometió no desvelar las deliberaciones del «Consejo de Ministros», lo que provocó la sonrisa, primero, y la risa, después, en el Salón. Moreno estuvo rápido en su intervención y señaló que «todo se andará», que España «es una gran nación» pero toca trabajar por Andalucía. Marín juró el cargo dos veces, a las 11:17 como vicepresidente y a las 11:19 como consejero de Turismo, Regeneración Democrática, Administración Local y Justicia. Marta Bosquet se emocionó más que él. En ese intervalo de 120 segundos Juan Marín se convirtió en el cargo de Cs con más poder de España, como vicepresidente de un Gobierno con un presupuesto de más de 34.000 millones. Tras tomar posesión, la consejera de Empleo, con el tesón de los hermanos Wright, apuntó que «esta misma tarde» empezaba a trabajar «contra la precariedad laboral» porque «habrá muchos padres de familia viéndonos ahora y que no llegan a fin de mes».

Entre los asistentes, los alcaldes de Almería y Málaga –al que el Gobierno le da «buenas vibraciones»–; el negociador de Cs, Villegas cuyo parecido es más que razonable con el cura de la comedia romántica de Hugh Grant y Andie MacDowell, y Loles López, flamante portavoz parlamentaria del PP-A, que entró en la sala a las 10:49; Rafa Carmona, otrora consejero en el Gobierno que no fue de Arenas; o el propio presidente de honor del partido y Gabriel Amat, a los que citó expresamente Moreno en su intervención. El presidente también subrayó la necesidad de «una nueva forma de hacer política», «un nuevo estilo» al fin de «prestigiar la vida pública». Desde «la sensatez» y «con la máxima honestidad», prometió que «no van a defraudar». Einstein advirtió sin referencia física alguna que la gravedad no era una fuerza, como sostenía Newton, sino una deformación del espacio, lo que puede remitir a los más de 36 años del PSOE en la Junta. El PP y Cs –los que llegan– ya venden la especie de que son indivisibles como un número primo. El PSOE –los que se van– se aferra a sus desvelos en San Telmo, entre Calderón de la Barca –«La vida es sueño»–, y el título de la obra de Milena Busquets: «También esto pasará».

Anuncios

Un pacto ignífugo, un candidato anti “Dora, la exploradora” y un señor de Murcia

“‘Tú dices: todo’, y yo te digo: ‘Sí; todo, todo, todo'”… Los versos que adornan los cuadros de la exposición en el Salón de Usos Múltiples del Parlamento de Andalucía componían a modo de premonición la metaobra del pacto entre PP-A y Cs de cara a la conformación del nuevo Gobierno denominado -más de 36 años de ejecutivos socialistas nos contemplan- del “cambio” (y lo que te rondaré, morena). “En este manantial abrevaron los dioses sucesivos”… (“Nacimiento del Guadalquivir”) y allí se presentaron Juan Marín, en el papel de Héctor, y Juanma Moreno, en el papel de Aquiles. En la sala tomó cuerpo una tercera presencia, clave en esta historia: Vox, en su papel de Caballo de Troya (con los que es sabido que hay que tener cuidado, porque, como poco, tienen premio en la rima). En una mesa redonda se sentaron los citados Marín -con su clásica camisa azul, su clásico peinado, sus clásicas gafas, todo él un clásico- y Moreno -con corbata y de vuelta al zapato formal con doble hebilla. “Malamente”, dirían Rosalía, Lourdes Lucio y Carlos Mármol-, dispuestos a conformar la “doble M”, y Loles López, Teodoro García Egea, Maroto, el de la moto, que al parecer es Villegas, Ana Llopis y Marta Bosquet. Fuera también se dejaron ver Elías Bendodo y Carmen Crespo. En resumen, entre otros, tres mujeres; al menos, dos personas que hace años que tiraron todas las puertas de los armarios; y un señor de Murcia. “Un viaje de mil millas comienza con un primer paso”, declaró vía Twitter García Egea. Lo cual, siendo de la zona oriental de España, trasciende la metáfora, porque llegar de Murcia o Almería a Sevilla es un suplicio sin coche oficial. Supuestamente, en la mesa redonda -de banda ancha, podría decir Susana Díaz-, estaban representantes de gran parte de lo que presuntamente abomina Vox y, sin embargo, lo que ellos decidan tendrá que ser aceptado por la formación ultracatólica si de verdad los de la Reconquista, los no xenófobos pero sí ordenados -como el chiste- y los que “aman a las mujeres” quieren el cambio para Andalucía. Carrèrre insinuó que Truman Capote con “A sangre fría” se salvó como escritor pero se condenó como ser humano. A esto alude el PSOE con la posibilidad de pactar con Vox. Por ello, el partido de Albert Rivera plantea un pacto ignífugo, sin posibilidad de quemarse. Cs se entenderá con PP y será el PP quien se meta en el fango de Vox. (Susana Díaz, entretanto, prosigue prisionera de la hybris, el pecado de soberbia y orgullo, decían los griegos, en el que incurren los que han sido mimados por la diosa Fortuna. También decían los griegos, que la hybris lleva aparejada un castigo divino del que Némesis, diosa de la justicia retributiva, se encarga. A Susana Díaz, como a los saltadores de pértiga, todavía le queda tocar suelo y cuanto más alto alcanza uno, más dura es la caída). El destino al que se aferra Cs, por tanto, su apuesta, es el de, como escribió Galdós en “Zaragoza”, “poder vivir, como la salamandra, en el fuego”. Rivera es consciente de que aunque se diga que la fe mueve montaña, en realidad la explicación proviene de las placas tectónicas. De ahí la estrategia anti  “Dora la Exploradora”, esto es, presentar la opción de Marín como presidente de la Junta “porque no tiene mochila” (de corrupción, se entiende) -esta metáfora sólo está al alcance de niños de tres años- y por si suena la flauta. (Cabe recordar que Pedro Sánchez ha colado como presidente del Gobierno o que el Leicester ganó una Liga).  Tal día como el que arrancó la negociación entre la doble M -Moreno y Marín- en el Parlamento de Andalucía, nacieron Gardel y Julio del Caro, por lo que se celebra el Día Internacional del Tango. De momento, pretenden cuatro de siete puestos de la Mesa, que es un órgano que históricamente da mucho juego para las crónicas banales pero que es básico para el devenir de la legislatura. El juez Serrano ya ha dicho que en la negociación del pacto quiere Vox y voto -hoy estamos que lo tiramos con los juegos de palabras, oiga-. “El cambalache” ha comenzado y ya lo cantó Enrique Santos Discépolo.

IMG_6435

Juan Marín y Juanma Moreno se abrazan ante el escrutinio de Maroto /Foto: PP-A

La “reprobación De Llera” y el “Periodismo Cien Montaditos”

IMG_2273

Susana Díaz y De Llera, en plena reprobación. Foto de Manuel Olmedo.

Empezó el día muy poético en el Parlamento andaluz, con Maíllo citando a León Felipe (supuestamente): “Las palabras no sirven, son palabras”. Mercedes de Pablo apuntaba después en Twitter que la cita en realidad es de Alberti. “Rafael no se enfadaría”, añadió Maíllo. Si el coordinador de IU en Andalucía, que sabe latín, puede equivocarse, cualquiera puede hacerlo. Y no es en este caso por las confluencias. (Que también). Continuó en la sesión vespertina Mario Jiménez con la lírica y le pidió “unas palabras a Machado” no sabemos si vía ouija, vía wikipedia o vía biblioteca.

Las cosas se fueron poniendo tensas, como en la RAE. Se debatía la reprobación del consejero Emilio de Llera. Susana Díaz se sentó junto al consejero, para que la retrataran; y se fue. La diputada Patricia Navarro (PP), recién operada de apendicitis, sin embargo, vino expresamente al Parlamento para reprobar a De Llera porque el presidente del Parlamento le negó la delegación del voto en otro alarde de comprensión y democracia. La intervención de José Antonio Castro, por parte de IU, fue un tirón de orejas desde el cariño. IU estaba más por ponerle un “coach” a De Llera que por reprobarle, por eso anunció su abstención. “Cuídese, contrólose y no meta más la pata”. Pero la retranca castrense hizo mella en el consejero, que miraba el móvil y no sabía muy bien dónde meterse, después de llegar del Rocío, con la que estaba cayendo, para la cosas del Plan Romero. La portavoz del PP, Carmen Crespo, centró su intervención en que De Llera es un “dique de contención” en el caso de los ERE más que en las declaraciones en sí. Llegado este punto, el debate fue deslizándose entre el homenaje bizarro al Mineralismo de Arrabal y el tributo sutil a Beckett, Ionesco y el absurdo. Marta Bosquet, por Ciudadanos, anunciaba el apoyo a la reprobación pero en su tono, en sus gestos y hasta en sus palabras no había atisbo alguno de reprobación. La portavoz de C’s incluso besó a De Llera tras confirmar su voto. Del turno inicial de palabra, quedaba claro que, aunque se le reprobara, en el trasfondo se teatralizaba a modo de “remake” el “Yo quiero tener un millón de amigos” de Roberto Carlos. El brasileño, pero no el que jugó en el Real Madrid sino el cantante al que el lateral izquierdo con la voz que tendría Harpo si no fuera mudo le debe su nombre. (De los mejores de la historia en su puesto, por cierto).

Emilio de Llera está por ver si es o no de los mejores consejeros de la historia de la Junta. En determinadas declaraciones, por decir muchas veces lo que todo el mundo piensa y no se atreve -porque no es político, vaya, sino fiscal en excedencia- ha metido la pata. Más allá de sus declaraciones sobre la independencia de los jueces -¿En serio se puede uno escandalizar por eso, más allá del paroximo de que lo diga el titular de Justicia?- o sobre la capacidad de trabajo y la belleza de la jueza Alaya -dos aspectos que puede ver cualquiera con ojos en la cara-, a De Llera se le puede reprochar falta de sensibilidad y empatía en algunas afirmaciones en relación al caso Marta del Castillo.

El diputado de Podemos Moreno Yagüe, alias Hackabogado, siguió en la misma línea que IU y C’s. Reprobando, pero “sólo la puntita”. En el grupo de Podemos había dudas sobre el sentido del voto y hasta se barajó la elección individual en plan Eurovisión. La actuación matutina de Susana Díaz – “Si ustedes quieren nombrar consejeros, ganen las elecciones”-, tras mentar Juanma Moreno el apellido Moriche, y la posterior de Mario Jiménez, en cuanto terminó de citar a Machado, fue determinante para orientar el sentido del voto de la formación morada hacia la reprobación. “El Sr. De Llera tiene parte de razón en sus declaraciones. Nuestra justicia está muy mal”, señaló Moreno Yagüe, a quien no deben confundir con Josema Yuste de Martes y 13.

Entrado en materia Mario Jiménez, empezó por acordarse del cuerpo de letrados del Parlamento. Mario Jiménez es al PSOE lo que Arbeloa al Madrid o la Selección. Un tipo que resuelve, lateral derecho nato, puede jugar por la izquierda si se tercia y no va a dudar en ir a la espinilla si hace falta. Tal fue el tono de Jiménez que Carmen Crespo se ofuscó. “Usted ha sido un radical en esta tribuna”. Tanto subió el tono, que le faltó a la portavoz popular decir aquello de “Estoy cansada de la familia Rivera. No era tu marido, Pepa”. Para hacerse una idea, en los mercados de Sevilla, se grita menos que en el Parlamento andaluz.Así estaba la película cuando volvió Susana Díaz, otra vez a fotografiarse con De Llera. Paco Correal escribía del cierre de la calentería del Postigo y Emilio de Llera -también Susana Díaz- salió calentito del Parlamento. De Llera fue reprobado.

Entonces, empezó a correr como la pólvora la especie de que se trataba del primer consejero reprobado en la historia del Parlamento. Así salió publicado en la mayoría de medios, aunque no se ajustaba a la realidad. De los últimos diez años a esta parte, los medios han prescindido de los periodistas con mayor bagaje. El periodismo en los años del Twitter. El nuevo periodismo no es para viejos. Si quiera es periodismo. David Simon. El creador de “The Wire” recuerda que “el periodismo, cuando se practica adecuadamente, es un acto increíblemente delicado, ético y exigente de tiempo que requiere conocer un asunto, mantener las fuentes, saber qué usar y qué no usar de estas fuentes, volver cada día para saber qué es nuevo y relevante en la institución que estás cubriendo y escribir de un modo sofisticado que a la larga desvele cosas complicadas sobre esa institución. Es algo que no puede hacerse desde el cuarto de estar, sino desde la calle y con llamadas telefónicas. La mejor gente que he conocido lo hacía, y cubría las instituciones durante ocho, nueve o diez años. En los periódicos de hoy en día, los reporteros con 10, 15 o 20 años de experiencia se han ido y no confío en que vayamos a descubrir lo que deberíamos descubrir en el ayuntamiento, en el departamento de policía o en el sistema escolar porque el reportero de 24 años que lo cubre lleva sólo seis meses”.

Resulta que antes que De Llera, la entonces consejera Magdalena Álvarez ya fue reprobada. Es cierto que el Parlamento informó mal.  Lo que conduce al: “¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”, que decía Groucho Marx. La credibilidad se gana día a día, palabra a palabra, titular a titular; pero se pierde en segundos. La máxima de que hay que hacer “más con menos” es una falacia. Hacen falta Pepones y Pavones en las redacciones. Con menos, de pura lógica, siempre, quitando un hipotético arreón de dignidad inicial, siempre se hará menos. En los Cien Montaditos no busquen caviar. 

 

La reprobación del consejero De Llera o “la que has liao’, pollito”

MO Nuevo Pleno en el Parlamento de Andalucia 042

El consejero De Llera, en el Pleno en el Parlamento de Andalucía. Foto: Manuel Olmedo.

La última propuesta de reprobación en el Parlamento andaluz data de 2012, a cuenta de los asaltos a supermercados encabezados por el entonces diputado de IU y alcalde de Marinaleda (Sevilla), Juan Manuel Sánchez Gordillo.

Se reprobaron los asaltos pero no a Sánchez Gordillo en sí. Por entonces IU era socio de Gobierno del PSOE en la Junta. Fue una suerte de «sí pero no». Un quiebro al principio clásico-lógico-filosófico de no contradicción, también llamado a veces principio de contradicción, según el cual una proposición y su negación no pueden ser verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido. La «reprobación De Llera» lleva el mismo camino.

A Sánchez Gordillo no se le reprobó personalmente por su condición de parlamentario y el PSOE-A remite ahora al informe que los letrados elaboraron entonces para que no se tramite la iniciativa contra el consejero de Justicia por censurar en una entrevista en Ondaluz TV que los jueces de instrucción actúen «como si fueran reyes de Taifas», acusar a sus compañeros fiscales de no ser «independientes» porque pueden «recibir instrucciones de superiores jerárquicos» y éstas pueden ser «de una manera u otra», dependiendo de su «color político»; o subrayar que «los jueces son independientes, pero son tan independientes y tan irresponsables que hacen lo que les da la gana», recordando que «Hitler era independiente y fíjese la que montó». Al día siguiente, tras la petición de dimisión de las asociaciones de juristas y las críticas de todos los partidos y los miembros de la judicatura, un comunicado matizaba las palabras del consejero que, sostenía, formaban parte de una valoración crítica del sistema en su conjunto pidiendo disculpas tanto a los profesionales de la justicia como a los votantes de Podemos – «Si sube, es que la sociedad está enferma», dijo también–, por haberse expresado de forma «desafortunada».

El PSOE-A criticó que Podemos, C’s e IU actúen como «mariachis» del PP-A al apoyar que la reprobación del consejero De Llera llegue al Pleno, lo que consideró «ilegal». En realidad, el PP siempre ha sido más de Nino Bravo.La estratagema burocrática, la vía Sánchez Gordillo, es el último recurso de los socialistas para evitar la reprobación de un consejero al que, justificada o injustificadamente, se le atribuye buena parte del mérito o demérito –siguiendo con el principio de contradicción– de lograr que la jueza Alaya –quien calificó al alto cargo andaluz como un «notorio detractor» de su trabajo– siga con la instrucción de las diferentes macrocausas que afectan a la Junta de Andalucía.

A diferencia de otras votaciones (como con la negativa a aprobar una ley de atención temprana) en las que hubiera quedado en evidencia la debilidad en la Cámara del Gobierno de Susana Díaz (la oposición ha tumbado esta legislatura dos leyes de la Junta), el PSOE-A no cuenta con la posibilidad de tirar del «comodín» de Ciudadanos. Tras las críticas del PP-A a la «doble vara» de medir de la formación naranja al apoyar la continuidad del consejero Arellano pese a estar siendo investigado por el TSJA, Juan Marín anunció que su grupo va a apoyar la proposición no de Ley (PNL) que defiende hoy en el Pleno de la Cámara el PP-A para reprobar a De Llera por sus declaraciones «desafortunadas e impropias de un consejero de la Junta» sobre la justicia. Ciudadanos, haciendo equilibrios de nuevo sobre el principio de contradicción, no obstante, no va a pedir la dimisión del consejero, ya que considera que su continuidad o no en el Gobierno andaluz está en manos del criterio que tenga la presidenta, Susana Díaz. En Juan Marín, bético confeso, ha calado otro principio filosófico que tuvo gran arraigo a finales del siglo XX en Sevilla. “Lo que diga Donmanué“, versión 3.0.

Podemos, por su parte, a pesar de la alusión del consejero en sus declaraciones televisivas, decidió no desvelar el sentido de su voto tras reunirse para debatir su posicionamiento. Aseguran que hay división en el grupo. La abstención morada salvaría a la presidenta andaluza de la tesitura de la reprobación. La portavoz del PP-A en el Parlamento, Carmen Crespo, señaló que la presidenta «sabrá lo que hace» si el consejero es reprobado y no lo cesa. A esta hora, la reprobación del sin par Emilio De Llera, con ese aire a Luis Varela en “Camera Café”, apunta a remake del histórico “la que has liado’, pollito”.

Torres Hurtado: límite 48 horas

Encuentro con el alcalde de Granada Jose Torres Hurtado

El alcalde de Granada, José Torres Hurtado. Foto cedida por Manuel Olmedo.

Sin que conste rastro del apellido Torres Hurtado en los llamados Papeles de Panamá, la filtración de documentos, por la simple coyuntura, por el mero «efecto mariposa», porque sea la gota que colma el vaso en un contexto de hartazgo político, puede suponer el punto de inflexión para la dimisión del alcalde de Granada. El PP le ha dado 48 horas. El lunes, como muy tarde, debe ser ex alcalde. Aunque la petición de dimisión era firme, empezaba a considerarse en el partido la opción que defiende el regidor de tomar una decisión sobre su futuro a partir del 12 de mayo que testifique ante el juez. El mismo día que Alfonso X, en coalición con Abu Yusuf y los Banu Ashqilula, atacó Granada en 1280. Torres Hurtado defendió su postura en público y en privado ante los dirigentes del PP. No lo pudo decir más claro ni tampoco más alto. La noche del jueves, Juanma Moreno consideraba esta postura. Así lo señaló en la Cope. En la mañana de ayer, tenía prevista una comparecencia pública en Sevilla. Entremedio, José Manuel Soria dimitió como ministro por la onda expansiva de los Papeles de Panamá. Moreno Bonilla suspendió la rueda de prensa y el PP dio, oficialmente, hasta el lunes para que Torres Hurtado dimita. El presidente del PP-A, en principio, atenderá hoy a los medios «sobre asuntos de actualidad política en Andalucía». La cita es en junto a la Plaza de Cuba de Sevilla. Más se perdió en el 98. Los casos del ex ministro Soria y de Granada, sumados al reciente de Valencia, se presentan en lo que se considera una previa electoral. El PP toca a rebato. Está en juego el Gobierno central.

El PSOE esgrime los casos de Torres Hurtado y Soria para presionar a favor de un «Gobierno de cambio», en palabras del portavoz parlamentario socialista Antonio Hernando. El propio Pedro Sánchez, que sigue de gira por Andalucía, confía en alcanzar un acuerdo con C’s para presentar una moción de censura contra Torres Hurtado, señaló en Onda Cero. El secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, defendió que «cada día es más evidente que España necesita un cambio de Gobierno». Un argumentario que se va a repetir hasta que haya una jornada de reflexión preelectoral. Cornejo criticó que Moreno «no ha dado la cara».

En el PP-A habló la portavoz en el Parlamento, Carmen Crespo, para expresar las dudas sobre si hubo un dispositivo «desproporcionado», como señaló la Fiscalía del Estado –que pudo recurrir el auto de registro y no consta que lo hiciera, criticaron las asociaciones de juristas–, en la detención del alcalde o si se «sobreactuó» en el desarrollo de la ahora bautizada como «operación Nazarí». «Son preguntas que hay que aclarar por el bien de la democracia y de los derechos fundamentales», dijo. La presión para la dimisión irradió ayer del PP de Granada. El secretario general, Santiago Pérez, apoyó la petición de la dirección de Génova y de la calle San Fernando para que Torres Hurtado dimita. «Desconocemos cuál será el siguiente paso, el presidente regional ha dado un plazo al alcalde para que reflexione, vamos a respetarlo y a suscribir lo que ha dicho la dirección nacional y regional», indicó. La decisión, añadió, compete a Madrid. Pérez anunció contactos «informales» con C’s con la «esperanza de poder salvar el Ayuntamiento» para el PP. También en la esfera local, el PSOE ha iniciado los contactos para una moción de censura y volvió a rechazar la opción de Sebastián Pérez, presidente del PP granadino y número dos en el Consistorio, como regidor. IU anunció una ronda para la moción. «En IU no nos parece creíble que la dirección del partido y su presidente provincial no supiesen nada de lo que se estaba cociendo», señaló el coordinador local, Joaquín Vega. Podemos presentó un decálogo de buenas prácticas para elegir al futuro alcalde. La secretaria del partido morado en Andalucía, Teresa Rodríguez, recordó al alcalde: «Soria ya ha dimitido por sus mentiras, ahora es su turno». Vamos Granada cree que el PSOE dará un «paso adelante» por el cambio.

El portavoz del Gobierno local, Juan García, apoya al regidor y habla de un «ataque» al PP. La edil investigada Isabel Nieto, aguantando las lágrimas, criticó el «abuso de poder» y se remontó al «franquismo» por los métodos «desproporcionados e innecesarios». Torres Hurtado –que mantiene su agenda oficial para hoy– asegura que se siente «indefenso» y exige saber quién dio la orden de su arresto. Entiende las medidas del PP pero no la «precipitación». Manuel Jabois abre su último libro con una cita de Xacobe Casas: «No eran los pájaros que volaban. Era el cielo, que caía».

“Houston, tenemos un problema”. (“Toda la vida no es más que mientras tanto”)

Encuentro con el alcalde de Granada Jose Torres Hurtado

El alcalde de Granada José Torres Hurtado Foto: Manuel Olmedo

«El tiempo que me corresponda, que me dejen o que Dios me dé salud», señaló el alcalde de Granada sobre su permanencia en el cargo que ostenta desde hace cuatro mandatos durante la rueda de prensa que ofreció en el Ayuntamiento para dar los detalles sobre su retención e imputación de diez cargos por presunta corrupción urbanística.El PP, en el que milita desde 1982, ya le había pedido la dimisión aunque Torres Hurtado dijo conocer la suspensión cautelar de militancia en ese momento. El calendario marcaba como efeméride, 46 años, el célebre «Houston, tenemos un problema». El ambiente recordaba a la misión del Apolo 13 en la madrileña calle Génova, también 13, y en la sevillana San Fernando . «El tiempo que me dejen» está condicionado, aparte de por los requerimientos del partido del que ha sido expulsado cautelarmente junto a su edil de Urbanismo, Isabel Nieto, por la presión del resto de fuerzas tanto en Granada como en Madrid, además de la sociedad granadina, que ayer se concentró frente al Consistorio.

Torres Hurtado desveló que la UDEF le solicitó «escrituras» de sus propiedades y, según fuentes de la investigación, se investigan posibles participaciones del regidor en constructoras que se hayan visto favorecidas por diferentes proyectos. Torres Hurtado reiteró ayer en Onda Cero que «de momento» no se plantea dimitir y que tomará una decisión al respecto cuando declare el 12 de mayo en el Juzgado de Instrucción número 2 de Granada y conozca «por qué» se le acusa. La ronda de declaraciones a las 17 personas en libertad con cargos, entre ellos funcionarios y empresarios, arranca el 26 de abril. Por su edil de Urbanismo, pone «la mano en el fuego». La suspensión de militancia le parece bien porque «por nada del mundo haría daño al PP». El regidor insistió en que se siente «perseguido» después de casi una treintena de denuncias urbanísticas y defendió que «no se puede poner a una persona en la calle porque haya una sospecha de investigación». La portavoz del PP-A en el Parlamento, Carmen Crespo, reiteró la petición «absolutamente razonable y razonada» de que Torres facilite la «gobernabilidad». El vicesecretario de Coordinación Política del PP-A, Toni Martín, también confía en que el alcalde «recapacite» y renuncie. «Hay que saber interpretar la reivindicación de la sociedad, que nos exige responsabilidad y contundencia», destacó.

El PSOE no sólo da «24 horas» a Torres Hurtado para dimitir, antes de empezar a contactar con el resto de fuerzas para forzar una moción de censura, sino que rechaza la posibilidad de que su sustituto sea el número dos en la Corporación y presidente del PP de Granada, Sebastián Pérez. Sería un «cambio de cromos», según el portavoz municipal socialista, Francisco Cuenca. El PSOE exige la dimisión de los investigados alcalde y delegada de Urbanismo, así como del presidente popular granadino porque «la corrupción está instalada en todo el PP de Granada». Pérez es «corresponsable político», según el PSOE provincial. El PP solicitó a Torres Hurtado que dé «un paso al lado» por la «gobernabilidad». El vicesecretario de Organización popular, Fernando Martínez-Maíllo, justificó la suspensión de militancia en la «gravedad» de los delitos: cohecho, fraude en la contratación, asociación ilícita, prevaricación, tráfico de influencias, malversación, estafa, falsedad en documento mercantil, administración desleal y contra la ordenación del territorio. No obstante, pidió respeto a la «presunción de inocencia».

La moción de censura es una opción cada vez más cercana para la toma de Granada. El PP tiene 11 ediles; PSOE, 8; C’s, 4; Vamos Granada, 3; y Para la Gente (IU), 1. La mayoría absoluta está en 14 ediles, lo que conduce al axioma de Rajoy en el Congreso: «No se trata solamente de hacer un Gobierno, se trata de constituir un Gobierno que pueda ser un Gobierno». Una lógica que explica también que C’s señalara el «desorbitado» despliegue policial (Juan Marín) y, aunque le pese a su portavoz local, no se cierre a dialogar con el PP.
El portavoz de C’s, Luis Salvador, que tras el arresto hablaba de una moción, y que propició el nuevo mandato popular a pesar de que solicitó la retirada de Torres Hurtado, señaló que el partido naranja no tiene «ni un solo interés» en que Sebastián Pérez sea alcalde. C’s aboga ahora por abrir negociaciones sin descartar al PP. Salvador calificó como «enajenación mental política» la renuncia del alcalde a dimitir. «Está totalmente fuera de la realidad», añadió. El vicesecretario general de C’s, José Manuel Villegas, indicó que van a «plantear vías alternativas para que haya otro Gobierno libre de cualquier sospecha de corrupción».

El portavoz de IU, Francisco Puentedura, también rechazó la posibilidad de Sebastián Pérez como alcalde y reclamó a la Junta que retire las competencias urbanísticas como medida preventiva. Podemos también apuntó «la responsabilidad política importante» del presidente del PP granadino.Torres Hurtado, que lleva 34 años en cargos públicos, señaló tras su detención que «no habido corrupción antes, después ni ahora». Juan Ramón Jiménez, no obstante, dejó escrito que «toda la vida no es más que mientras tanto». Torres Hurtado, perito agrícola, en su día, comparó a Zoido con un rotavator. “Sirve para donde le pongan”. Está por ver si Juanma Moreno es una segadora capaz de cortar de raíz con el alcalde de Granada y con la (presunta) corrupción.

La rueda de prensa del alcalde de Granada, tras su detención, en parte, define a una persona marcada por el carácter. «Tengo la satisfacción de haber dados muchas satisfacciones al PP», recordó. Torres Hurtado ha ganado cuatro elecciones consecutivas, tres con mayoría absoluta. En septiembre de 2013, Torres Hurtado (Píñar, 69 años, ingeniero técnico agrícola, ex delegado del Gobierno), declaró por otro caso archivado. Espontáneo y directo –lo que a veces le ha jugado malas pasadas, como el «cuanto más desnudas, más elegantes»–, crítico hasta con el propio Gobierno del PP y la financiación local. Populista y cauto, campechano y superviviente de un infarto de cerebelo. Tras su detención señaló: «No sabéis lo que resiste un tío de Los Montes, y chico, que eso también da mucho aguante».