Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

La jornada de campaña amaneció cargada de efemérides. Un 18 de junio de 1815 Napoleón fue derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El PSOE tiene en Andalucía su particular Santa Elena, refugio o exilio. Susana Díaz volvió a llamar a la socialdemocracia a no «dejarse arrastrar por el populismo» y a consolidar su «cambio progresista», rechazando los «saltos en el vacío». «Hace falta de nuevo volver a levantar el puño, la rosa, el PSOE, para darle a España oportunidades, a millones de hombres y mujeres que en cuatro años y medio lo han perdido todo», señaló desde Torremolinos (Málaga) ante un auditorio Príncipe de Asturias lleno. Díaz reivindicó lo que significa «el PSOE de siempre», aludiendo a los «momentos decisivos» con Felipe González y Rodríguez Zapatero. «Urge quitar a Rajoy», señaló, sin olvidar a «ese otro por el que ahora tenemos que ir a elecciones, que dice que es socialista y que se ha enamorado de Zapatero», en referencia a Pablo Iglesias. «Para mí no es de fiar, porque si yo quisiese vender Coca-Cola y dijese que me encanta el sabor de la Coca-Cola, pero os pido que bebáis Pepsi, pues estoy engañando a los dos», señaló. «El señor Iglesias puede reivindicar ser socialista, puede querer decidir en nuestro partido, pero si verdaderamente quiere ser socialista, el que es verdaderamente socialista vota al PSOE». «Ni quiero aquel que no quiere reformar nada porque significa más sufrimiento ni quiero al otro que lo quiere cambiar todo porque dice que nada de lo que se ha hecho en España desde la Transición merece la pena», insistió. «Hay que quitar de un lado al indolente, al profundamente mentiroso; pero sobre todo a ese Rajoy insensible que no le duele nada, no le duele ver cómo tiene el país», arremetió. «No quiero hacer la revolución, quiero hacer reformas y que la gente viva mejor», señaló, para remarcar que no quiere «el camino del odio ni del rencor» citando, «orgullosa de pertenecer a la escuela de la vieja socialdemocracia», a Anguita y sus herederos.

Tal día como ayer, de 1178, en Canterbury (Inglaterra) cinco monjes divisaron en la Luna la colisión de un meteorito que formó el cráter ahora llamado Giordano Bruno. También, en 1429 Juana de Arco venció al ejército inglés en la Batalla de Patay. Desde Cádiz, Juanma Moreno subrayó la importancia del voto realmente «útil». Antes de las elecciones del 20D, Aznar recomendó no polarizar la campaña, ante la hipotética necesidad de un PSOE derrotado pero no en ruinas. El PP tiene otra estrategia. El presidente del PP-A pidió «el voto directo al PP», ya que el «único voto útil» que sirva de «dique de contención de las políticas extremistas y populistas». Moreno recordó que «en un alarde de sinceridad» Ciudadanos ha dicho que «no va a apoyar al PP y Rajoy en ninguna circunstancia». Esto es, el pacto con el PSOE «sigue vigente» y el voto a la formación naranja es «un voto indirecto al PSOE» y, por tanto, «un voto intrascendentes, que no es útil». Moreno alertó también del hecho de que algunos dirigentes del PSOE estén «ya diciendo abiertamente que apuestan por un acuerdo con Podemos», advirtiendo a los «moderados del PSOE» de que «su voto puede derivar en llevar a Pablo Iglesias a la Moncloa». «El voto indirecto no vale. Sólo hay un voto claro, útil y nítido, que es el voto a Mariano Rajoy», subrayó Juanma Moreno.

Un 18 de junio de 2010 murió Saramago, autor de cabecera en Podemos, autor de «El Evangelio según Jesucristo» y el «Ensayo sobre la ceguera». Desde unas abarrotadas «setas» de la Encarnación, epicentro del 15M en Sevilla, el secretario político de Podemos y candidato al Congreso por Madrid de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, insistió en la estrategia de cortejo socialista y señaló que el 26J «es una final en la que se está jugando la soberanía de España contra la soberanía de Panamá». Errejón, que comparte lista con comunistas añejos como Monereo o anarcosindicalistas como Cañamero, llamó a decidir entre «pasado y futuro». Errejón insistió en que en Andalucía se juega el «desempate» y volvió a tender la mano al PSOE, al que «vamos a necesitar» en el Gobierno del «cambio». «Algunos dirigentes del PSOE se han manifestado en este sentido, a otros les cuesta y no quieren decidir de qué lado caerá la moneda», señaló, alabando la «generosidad» del ex presidente Zapatero por su «tono». El dirigente que no supo ver la crisis y después la negó, según el cerebro político de Podemos, «quizás esté entendiendo mejor el momento histórico y la encrucijada». La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, defendió que «Andalucía no se usa como piedra arrojadiza ni se construye contra nadie». «Nos ha dolido en el corazón ver a dos ex presidentes de la Junta caminito de los banquillos», susurró ayer la diputada que en el Parlamento gritó al PSOE que «el cortijo apesta». Cuando Aníbal Barca estaba «ad portas» de Roma desoyó a su lugarteniente Mahárbal y no arrasó la cuna del imperio. Decidió aislar Roma y desplegar una intensa labor diplomática. Errejón solicitó ayer a Susana Díaz que «no se equivoque de adversario» y señaló que «para defender a Andalucía hay que sacar al PP».

Tal día como ayer de 1942 nació Paul McCartney, uno de los dos cantautores, en definición de Sabina, de los Beatles. Ciudadanos llevó su «banda de rock», en descripción de Juan Marín, al Muelle de la Sal de Sevilla. Entrada discreta bajo el Puente de Triana. Abrió el acto Virginia Millán Salmerón, más hecha sobre el escenario que en la anterior campaña. De producirse unas terceras elecciones, la candidata de C’s por Sevilla igual puede romper en diputada. A la telonera siguió Juan Marín, con vocación de Ringo Starr, compartiendo méritos en el logro electoral y electoralista de la reforma del impuesto de Sucesiones. «Decían que era imposible», insistió. «Sigan ustedes viendo cómo lo hacemos nosotros», «recojan firmas» para «ponerse la medalla» del próximo logro, dijo en referencia a los populares andaluces. «Las encuestas siempre se equivocan con nosotros», aseguró para presentar a un presidente «con las manos limpias, honesto y con un proyecto claro». C’s insistió en que es «un proyecto de país» de «centro», aunque hasta los acordes de su sintonía empiecen a confundirse con los del PSOE. Rivera, bajo el sol de justicia sevillano, prescindió de americana –lo cual no deja de ser noticia– y recurrió al polo azul marino y recordó «la tierra de mis abuelos». Rivera animó a votar «con ganas de cambiar las cosas» y no «con miedo o sed de venganza». Podemos y PP fueron el principal objeto de sus críticas, con «la subasta de promesas que no se van a poder cumplir». «No dejemos que sólo los extremos vayan a las urnas», señaló, no sin recordar que «en un solo año» C’s «ha logrado cambiar más cosas que otros en 35». No fue una referencia al Ibex sino a los años de oposición del PP en Andalucía. «Algunos se piensan que el cambio es proponer disparates, como prohibir la Semana Santa», advirtió, arremetiendo contra la «sopa de letras» de Unidos Podemos. «Hace un año Chaves decía que los de C’s éramos unos chantajistas. Se tuvo que ir a su casa», como «Griñán», señaló. En alusión a Rajoy, recordó que «no hay nadie imprescindible». «Algunos quieren bloquear este país pensando más en su sillón que en España», dijo, avanzando que la continuidad del PP es «el caldo de cultivo del populismo». C’s, en su particular «Octopus Garden», en tanto trata con el PSOE de incubar un huevo sin cáscara, se ofrece al electorado descontento del PP.

La retórica victimista y la simpatía por el “Alcorconazo”

La teoría marca que la retórica victimista «es una técnica demagógica que consiste en descalificar al adversario mostrándolo como atacante en lugar de refutar sus afirmaciones». El sujeto «adopta el rol de víctima dentro del contexto de la discusión, de tal forma que el otro interlocutor queda posicionado implícitamente frente a terceros como un impositor autoritario y su argumentación como mera imposición o ataque». La última comisión parlamentaria de Hacienda fue un caso práctico. «Hay que ser contundentes contra la corrupción», señaló María Jesús Montero, instando a los populares a «pedir perdón» ante las «difamaciones y permanentes insidias hacia personas con cargos a los que se le ha archivado la causa, pero el PP tiene afán por arrojar sombras de duda y no le interesa recuperar el dinero público». El PP preguntó por los expedientes de reintegro caducados y las transferencias a IFA/IDEA, el ente del «fondo de reptiles».

Con el 26J a la vista, la actualidad judicial –el sobreseimiento del consejero Ramírez de Arellano en el «caso Centrius» y el auto judicial que asegura que en Jaén no se ha producido fraude en la formación, cargando contra la Policía– ha cargado a la Junta de argumentos para rescatar la teoría de la «causa general». La consejera María Jesús Montero se escudó en los citados casos. «Tienen que pedir perdón», señaló repetidamente aludiendo a Arellano, por más que, por ejemplo, en el bando popular haya sido absuelta la ex alcaldesa de Jerez María José García Pelayo y tampoco nadie haya pedido perdón públicamente. «El chicle no estira más», insistió sobre la formación, acusando al PP de «empozoñar» la vida pública y de seguir «intentando prolongar la comisión de formación y los casos que les aporta rédito electoral, pero ya no estira más». «La misma cantinela, el mismo tam-tam, erre que erre y sin pedir perdón», señaló Montero al ser cuestionada por los fondos recuperados en el «caso ERE» –855 millones en entredicho– o en la formación –tres millones de 90 reclamados, de 2.896 millones repartidos–. «La Junta, junto a la Agencia Tributaria estatal, hará lo imposible para recuperar hasta el último euro», defendió Montero.

«El victimista se disfraza de víctima, consciente o inconscientemente, simulando una agresión o menoscabo inexistente; y/o responsabilizando erróneamente al entorno o a los demás», continúa la teoría. La estrategia y la mercadotecnia –sucesivos cortes en la televisión pública incidiendo en la idea– hacen el resto. El trasfondo psicológico es el mismo que hace que durante una eliminatoria entre el Real Madrid y el Alcorcón o el Barcelona y el Numancia el aficionado vea con simpatía al rival más débil o que en Roland Garros se abucheara a Nadal o en Tour a Indurain. «La Junta no tiene interés en recuperar los fondos porque quedaría al descubierto la red clientelar», señaló el PP. La consejera aseguró que «los reintegros de la Junta los gestiona la Agencia Tributaria de Montoro».

Los objetivos de esta estrategia pasan por polarizar (se señala a un enemigo externo, a un antagonista reconocible); desacreditar («El PP va a dar lecciones, teniendo que pagar una fianza por la reforma de su sede», recordó Montero); y reforzar (la pertenencia a un grupo). La polarización y el refuerzo tienen un efecto evidente sobre el voto propio (Chaves utilizó esta estrategia del agravio con rédito durante los años de Aznar). El descrédito del rival, por su parte, persigue debilitar el voto ajeno más susceptible de cambiar de opción política así como los indecisos. Otro efecto es el del «recuerdo negativo», provocando que a la hora de la decisión electoral se asocie determinada marca con determinado caso. PP-Gürtel, PSOE-ERE o Formación, por ejemplo. Se trata de una técnica recurrente y en muchas eficaz a corto plazo –caso de Camps en Valencia, que con las acusaciones iniciales de los trajes ganó un escaño– en los casos en los que se exige la asunción de responsabilidades y se cuenta con un importante caladero de votos y otros tantos que fluctúan en su intención.El PP denunció que “todo lo que ocurre pone en evidencia que la Administración carece de mecanismos para controlar lo que se recupera. No sabemos la cuantía reclamada y la cuantía reintegrada”, señaló la diputada Ruiz Sillero, dudando de las “cifras redondas” que ofreció la Junta tras meses sin respuesta. Miranda, también por el PP, señaló que la Junta “ha denunciado al funcionario” que denunció la “falta de procedimiento” en el “caso Invercaria” en lugar de perseguir el fraude. “No es lo mismo un ilícito penal que errores contables. No utilice la fiscalización cuando le interesa”, respondió Montero, cuestionando continuamente “de qué año habla” y acusando a la oposición de crear “una apariencia de que es ahora mismo” cuando “la Junta toma nota de todos los órganos de fiscalización y no difamamos como ustedes”.

“Siete crisantemos” junto al Palacio de San Telmo

A los mitos sólo los juzga el tiempo. A Joaquín Sabina, Hijo Predilecto de madre putativa, jiennense de Madrid, madrileño de Úbeda,  lo llamó «Susana», «la tarde de febrero» que cumplió «67 tacos». «Presidenta, le dije, no me tiente, con medallas impropias de un gualtrapa, aunque si es de mi tierra y de mi gente será un honor lucirla en la solapa», recitó con  mucho arte, escasa voz y calaveras en los calcetines. «Alguna vez he dado más de lo que tengo, me han dado alguna vez más de lo que doy», cantó una vez Sabina, que sabe que «en Las Ventas se trabaja y en La Maestranza se  torea». Sabina llegó a Sevilla, recitó unos versos y cogió el AVE de vuelta a Madrid. Tiempo justo para los abrazos de Susana Díaz y selfis varios, entre ellos con el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, que confesaba que «Sabina ha sido siempre predilecto para mí. Desde hoy es Hijo Predilecto de toda Andalucía».

El día previo al 28F, en los fastos del PSOE en el Casino de la Exposición, Mercedes de Pablos recordaba que la consejería de Presidencia «cabía en un taxi». Treinta y seis años después, la Junta es el pesebre del 10% de la población activa andaluza De ahí, quizás, que hubiera que habilitar más alas del Teatro de la Maestranza que otros años. De ahí, por ejemplo, que se dejara ver el ex alcalde Monteseirín, flamante nuevo alto cargo a dedo de la Consejería de Salud. El titular del ramo, Aquilino Alonso, sonreía orgulloso cuando le decían, a las puertas del teatro que tres de los galardones eran para Ángel Salvatierra (especialista en trasplantes en Córdoba), Miguel Ángel Arráez (Neurocirugía en Málaga) y Medicus Mundi.

Salvatierra habló «por un quiebro de Sabina». El protocolo no entiende de mitos. Así que, bautizados como «hermanos predilectos», ambos tomaron la palabra. «No digo que sea injusto pero sí que sobrepasa mis méritos, me lo tomo como premio a los miembros del hospital», dijo Salvatierra. Habló de «un sistema sanitario que considero la joya de la corona, imperfecto pero al que todos pueden acceder y de muy alta calidad». «Hacen falta más recursos. Públicos y privados. Salud y Educación», reclamó. En «una época materialista», aludió a «la felicidad que da la entrega» con «gratitud a mis pacientes por lo que me han enseñado de la vida». Sabina bromeó sobre «la magia de Andalucía», de ahí «un hermano predilecto de tal fuste». El trovador jiennense tiró de Machado: «Estos días azules y este sol de la infancia». «Uno acepta encomiendas federales si no son desiguales y gregarias. Urge por eso, en tan inciertos días construir puentes, destruir barreras, que sea la verdiblanca la bandera de la cultura, el pan y la alegría». Señaló que «por ser buen andaluz no es necesario tocarle tantas palmas al ombligo. Mejor pasar a limpio los pecados, los ERE, la ignorancia, el desempleo. Andalucía sabe demasiado lo ingrato que es bailar con el más feo», refirió, para repasar después «el vivan las ‘‘caenas’’», «que aquí nacieron Lorca y su asesino» y «por eso a los tribunos que gobiernan les pido una patria decente, audaz, moderna, humana, justa, libre y progresista». De epitafio: «Dos versos, un cuaderno, un sacramento póstumo del mejor de los Machado, que nos dejó de noble testamento su cómo ser un andaluz honrado».

Entre el gentío, numerosos representantes de la llamada «casta»: Juanma Moreno siguió rompiendo con la tradición de Arenas de no acudir; Zoido; Antonio Sanz; Maeztu, defensor del Pueblo Andaluz, con muletas; Los del Río, cuya «Macarena» bailara Clinton; Diego Valderas, ex vicepresidente de Susana Díaz, y Juan Marín, portavoz de C’s en el Parlamento, unidos por el poderío capilar y como socios capitulares del PSOE en la Junta; los concejales Antonio Muñoz y Carmen Castreño; el ex presidente del Parlamento Torres Vela; o los consejeros de la Junta, entre ellos el actual vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios, que al término del acto salió a fumar y a cuya pareja la Policía no dejaba volver a entrar, igual que a los concejales del pueblo de Manuel Carrasco. De los «anticasta» apenas se dejaron ver los diputados Begoña Gutiérrez y Moreno Yagüe. También, como cada 28F, «mucha, mucha Policía» –como cantó Sabina–, pendiente de la clásica manifestación a las puertas del Maestranza, que volvió a sacar en procesión a la «Santa Vagina».

Dentro del coliseo, hubo tiempo de levantar la bandera de la igualdad y, merecidamente, elevar a los altares a Alejandro Sanz, tanto por Susana Díaz –se barrunta nuevo Hijo Predilecto–, como por Sabina. Las condenas por botellas rotas en rostro de mujer son cosas del pasado, al punto que hasta la diputada y ex directora del IAM, Silvia Oñate, subrayó su talento. Parte del discurso de la presidenta sobre la importancia de los entes supramunicipales, en respuesta al pacto de Pedro Sánchez y Albert Rivera y la tentativa de supresión/cambio de nominación, debieron recordar a Sabina las que siempre ha dicho que fueron las últimas palabras de su padre -el comisario con el que se casó Adelita- en su lecho de muerte: “Ya quisiera yo saber de dónde sacan tanto dinero las diputaciones provinciales”.

La presentadora, Carmen Rodríguez, habló de un «progreso innegable» en Andalucía. Como la inercia en el autobús. Se recordó a Carlos Cano  un par de ocasiones, con los acordes de «La verdiblanca». En la antesala de las Medallas, la fiesta del PSOE a la que no invitaron a Chaves y Griñán, Escuredo, también presente ayer, se acordó de García Caparrós y señaló que «Blas Infante también era nuestro». Está al caer que se presente a Carlos Cano como socialista. «La rosa, por tener tantos significados, ya los ha perdido todos», señaló Umberto Eco. Sabina citó «El nombre de la rosa».« La barba es un hecho semiótico que permite distinguir un capuchino de un dominico», decía su autor. En el estrado había un jesuita y periodista –doble devoción y clausura–, Jaime Loring, que aguantaba para no dormitar durante el discurso, rojo en la vestimenta, de la presidenta. Israel Galván, zapatos verdes, demostró que los bailaores se mueven distinto hasta para recoger un premio. Los de IU, con Centella desprovisto ya de la luz del Congreso, esperaban a la viuda de Marcelino Camacho, Josefina Samper, que recogió el galardón con los brazos en alto, para hacerse fotos en plan «Beliebers». Pilar del Río abrazó la medalla. Susana Díaz entregó el premio a los andaluces más mediáticos entre los citados y Juan de Dios Mellado, Gracia Rodríguez, Migasa, Manuel Carrasco y María Luisa Escribano, mientras Canal Sur retransmitía con inverso entusiasmo que ante el encargo de televisar una comisión de investigación.  Al penúltimo que abrazó Díaz, tras el himno de Andalucía de Dorantes y Arcángel,  fue a un muchacho con síndrome down, días después de tumbar en el Parlamento una ley que garantice la atención temprana en Andalucía. «Siete crisantemos», que cantó Sabina, junto al Palacio de San Telmo.

 

“Ochéntame otra vez”

Reza el «Volver» que inmortalizó Gardel que «20 años no es nada». «Febril la mirada» se presentó el PSOE de Andalucía, en el Casino de la Exposición de Sevilla, donde se realizó el histórico recuento a pizarra y tiza tras el referéndum del 28F, actual enclave del Festival de Cine Europeo. Cuando el guion de un velatorio parecía escrito tras el 20D, con las mismas, sirviéndose del cruce de efemérides, las reivindicaciones patrias y los pactos varios, Susana Díaz, con perfil de tanguista fiero, aprovechó los fastos para una suerte de bodas de coral –35 años, más uno en este caso– de la autonomía. Emulando a los Globos de Oro como preludio de los Oscar, que coinciden en fecha con el Día de Andalucía, la fiesta andalucista del PSOE, BSO de David DeMaría, fue un preludio de las Medallas de la Junta en el que se obviaron dos décadas de Gobierno de Chaves y Griñán, a los que la presidenta apenas nominó de pasada. Como intérpretes de color (de color negro, se entiende) en los premios de Hollywood. Los en otros tiempos actores principales Manuel Chaves y Pepe Griñán permanecen ocultos, como los meteoritos de la Antártida que guardan secretos del sistema solar, en el argumentario socialista, de los ERE a esta parte. Susana Díaz reivindicó la figura de Rafael Escuredo –con cuyo carisma se la ha comparado durante las campañas electorales– y de José Rodríguez de la Borbolla, Pepote para los presentes. La presidenta andaluza se presentó como garante de la igualdad de todos los españoles en la encrucijada política española.

El PSOE presentó a Escuredo y De la Borbolla como representantes de la experiencia de los primeros pobladores, como la memoria de los primeros hombres que fueron juntos a por la autonomía plena igual que a la conquista de la Antártida. «Quien llega al partido socialista es por el amor a una tierra», señaló Susana Díaz, en contraposición a los nuevos políticos «del odio». La presidenta andaluza defendió que «la igualdad es compatible con las singularidades» y se refirió «a los fenicios», «los emperadores de Roma», la apertura por parte de los andaluces «de Despeñaperros a los Reyes Católicos», «vimos irse llorando a un mulsulmán como Boabdil», «por el Guadalquivir llegaba el oro de América»… «Pero no queremos privilegios frente a otros. Eso es ser socialista», defendió. La corrupción fue la gran ausente del discurso de Susana Díaz. Se centró en la historia pero obvió los últimos 20 años, aunque sí mencionó el paro. Habló de «la tierra de las diez universidades públicas, los doce parques tecnológicos», la comunidad donde los cirujanos «operan mientras el paciente toca el saxo». «Cómo que no ha merecido la pena», cuestionó. «Andalucía no quiere ser como la que más –en referencia al discurso del desaparecido diputado de Podemos José Luis Serrano– sino que todas seamos más, que todos vivamos mejor», señaló. «Que cada uno se tome el café como quiera», defendió antes de alertar de los que quieren «unos españoles de primera y otros de segunda». «Siempre que se ha dividido, los andaluces hemos quedado en el vagón de los de segunda. Andalucía necesita cuanto antes un Gobierno sensible, sólido, que garantice los derechos a las personas, que diga que no a los que quieren dejar como papel mojado la Constitución, sensible como Pedro Sánchez», indicó. «También necesita Andalucía no seguir atrapados entre trileros, que llevan en su ADN el egoísmo y entienden la política desde el odio y el rencor», dijo. «Tenemos que saber estar a la altura. Este país necesita el ser andaluz», destacó Díaz. La secretaria general del PSOE-A señaló que «se pueden cambiar los estatutos, las leyes y hasta la Constitución, pero cada vez que asomen la desigualdad y los privilegios de unos frente a otros tendremos que poner sobre la mesa aquel 28F por el que luchó en Andalucía».

El ex alcalde de Huelva, Juan Ceada, se refirió como firmante del Pacto de Antequera, a la «igualdad y unidad». «Andalucía será el mayor aliado de Pedro Sánchez por la igualdad de los pueblos de España», dijo. También intervinieron el alcalde más novel de Andalucía, Rodrigo Rodríguez, de Cañada del Rosal, y la parlamentaria más joven, María Márquez. «Yo siempre he pasado el Día de Andalucía tomando pan con aceite y tocando el himno en la flauta», señaló. Proactivos, resilientes y asertivos. Emponderados con sinergia. Los cachorros del partido.

De la Borbolla, al que la maestra de ceremonias, Mercedes de Pablos, comparó con «el General Caster, que tanto te gusta», dio las gracias a Susana Díaz «por haberme convidado para este acto, esto es muy importante para mí». De la Borbolla destacó que «el 28F de 1980 ha sido el único día de la historia de España en que un único pueblo de España consiguió la única victoria contra los poderes centrales de España». «Otros pueblos se han enfrentado pero desde fuera de los marco legales. Nosotros ganamos. Con un modelo inclusivo, igualitario», señaló, para reivindicar la figura de Plácido Fernández Viagas. Sobre la actual encrucijada territorial, De la Borbolla hizo hincapié en que «lo importante es la financiación, las chorreras importan menos». «Andalucía como la que más, no. Y el resto qué. No ‘‘café para todos’’. El café no da de comer. No alimenta. Lo que hace falta es huevo frito con patatas y con embutido para todos. El embutido, el que cada territorio quiera, a ser posible», manifestó antes de acabar citando la Semana Santa: «To’s por iguá’, valientes».

Escuredo recordó la figura de García Caparrós, de Fernández Viagas –«el primero que levantó la voz para hablar de Andalucía»–, de Blas Infante, «porque también es nuestro». «En Almería también se ganó el referéndum», defendió, recordando que «votaron los muertos y los vivos tenían dificultades». «Sin Pepote –Borbolla– no hubiera habido Pacto de Antequera. Te mereces un homenaje», recordó. «Si tras 36 años gobernamos Andalucía es porque hicimos algo que quería el pueblo: salud, educación, políticas sociales». «Una criatura se quedaba en el paro y no tenía para comer», señaló, y el fantasma de Javier Guerrero se vislumbró en los subconscientes. Sobre Cataluña, explicó que «cuando el Estado hace aguas y la crisis ha masacrado, entonces es cuando vienen a morder los tobillos porque los ven frágiles». «Susana, te toca buscar políticas de unidad, al servicio del legado del 28F, te toca levantar una vez más tu voz, con responsabilidad, con un federalismo que integre en un proyecto común. Advierte a quien te quiera oír, que este pueblo una vez se puso en pie y se puso a caminar y si es necesario otra vez nos pondremos en pie para defender la unidad, la igualdad», señaló Escuredo a la líder andaluza, homenajeando veladamente en un mediodía ochentero, en relación a los pactos de Pedro Sánchez, a uno de los mitos de la década o cuando Lola Flores dijo sobre el escenario, ya asfixiada por Hacienda -que entonces aún éramos todos-, aquello de «pero el pendiente, Íñigo, no lo quiero perder». O lo que es lo mismo (pero no es igual), como una plegaria: Susana Díaz, “ochéntame otra vez”.

“The truth is out there”

«Yo no entiendo de venganzas ni perdones. El olvido es la única venganza y el único perdón», sostenía Borges, presuntamente autor de cabecera de Zapatero y a ello se agarra el PSOE. Chirbes esculpió a tinta que un delito es «un negocio sin capital inicial» emparentando con la máxima de Balzac: «Detrás de la fortuna, el crimen». Podemos suscribe. El resentimiento del PP aspira a ser fructífero asido a Asimov: «Negar un hecho es lo más fácil; mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho». El Parlamento constituye hoy la comisión de investigación sobre el fraude en la formación, la segunda, tras los ERE, en los últimos 20 años. La crispación, lejos de la voluntad común de esclarecer la gestión de los fondos de formación desde 2002, es la única constante hasta ahora tras el bloqueo de las iniciativas que preceden a la constitución de la comisión.

El PP propone que el presidente de la comisión sea rotatorio y por sorteo. En Génova 13 la lotería es una forma de vida. En la calle San Fernando es toda una estrategia.De hecho, algunas voces apuntan que en el alma de Juanma Moreno mora un niño de San Ildefonso. «Hablo con la autoridad que da el fracaso», dijo F. Scott Fitzgerald y evoca el portavoz parlamentario del PP-A, Carlos Rojas. C’s se opone a la petición popular y propone a su diputado Julio Díaz, que también contaría con los votos socialistas. C’s, como «jugador número 12» del PSOE. En este arranque de legislatura, los cuadros de Ciudadanos se han destapado como más de Susana Díaz que en la misma Triana. Juan Marín acumula méritos para ser el padrino del pequeño “Chicharito”. Podemos postula a Begoña Gutiérrez como presidenta de la comisión en los ratos libres que le dejen las rencillas con Participa Sevilla, el franquiciado podemita que les ha salido un poco rana; IU presentará candidato si hay consenso y el PSOE renuncia a esta posibilidad. El PP pretende que declaren Susana Díaz y los ex presidentes Chaves y Griñán. El portavoz socialista, Mario Jiménez, exige «seriedad y rigor» y sostiene que «no tiene ningún sentido» citar a Díaz. Podemos recalca que no permitirá un «desfile» de cargos sin depurar responsabilidades. Hasta julio, la Junta ha reclamado la devolución de 71,9 millones por ayudas concedidas desde 2007 sin justificar. La Administración concedió 1.613 millones. Hasta 18 juzgados investigan el fraude en los cursos de formación. Para abrir boca, la nueva temporada de Expediente X arranca con homenaje en las Cinco Llagas. Pasarela de otoño. «The truh is out there».

Apadrina un político

Igual que ya mismo es primavera en El Corte Inglés, de un tiempo a esta parte se observa al político de turno pancarta en mano con lemas similares al del anuncio ese que echan por la tele: “regalo abrazos”, “quiéreme”. Ha pasado la época de rebajas y ha llegado la temporada de elecciones en la piel de toro. Por la pasarela del escenario mediático desfilan los políticos de turno, uno a uno, tras la criba previa del aparato (con perdón) del partido para ver si el personal tiene las espaldas lo suficientemente anchas y la cara lo bastante dura para el oficio. Cualquiera no vale pa’ político. Igual que en Cibeles se cuidan de que ninguna niña modelo esté más delgada de la cuenta, en la cosa política se mira y remira que el munícipe tenga vocación de servicio… de servicio al partido y al interés particular, se entiende.

Así las cosas, a las campañas electorales sólo les falta proponer, con letras grandotas, “apadrina un político”. Puestos a elegir, puestos a entrar en el simulacro -que diría José Antonio Marina-  de caridad de los telemaratones el catálogo de sofistas es amplio. A saber:

-Manuel Chaves. Experiencia demostrada. Experto en que parezca que no se da cuenta de las cosas y en proponer pactos a dirigentes de equipos de fútbol. ‘Apadrinable’ solo o formando lote con sus hermanos. Cum laude en mantenimiento del status quo. Deportista. Precisa logopeda.

-Javier Arenas. Experiencia demostrada. Centrista. Experto en medias verdades, cuarto y mitad de mentiras y turismo rural. Incansable. No ha ganado ningunas elecciones, pero le llaman “el campeón”.

-Gaspar Zarrías. Gran estratega (jugando al Risk). Irascible. Promesa (política) del Atlético de Madrid. Nota en letra pequeña: las promesas políticas sólo valen durante el periodo electoral.

-Antonio Sanz. . Inexperiencia en la gestión demostrada. Hombre responsable y de frases memorables del corte “la política de la Junta es como la franquista” o superándose, ocho años y medio despúes de estas palabras: “Yo no quiero y no me gusta que a Andalucía se la mande desde Cataluña ni que su futuro lo decida un político que se llama Albert”.

-Rodrigo Rato: añadido por su especial situación de vulnerabilidad y ante las críticas al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, por recibirlo en el Ministerio para velar por su seguridad dadas las amenazas que sufre a través de la cuenta de Twitter que no posee. Aquí, una recreación de los hechos. Como hubiera hecho con cualquier ciudadano. De regalo, y en oferta, si se apadrina un Rodrigo Rato, en otros tiempos amigo del Gran Poder, se puede adquirir también la custodia compartida del ministro. Sólo por tiempo limitado. Por tiempo limitado también, el lote incluye visitas un fin de semana sí y otro no de María Dolores de Cospedal, como insigne profeta del Mineralismo, en cuya doctrina han escrito una página de pan de oro tanto don Rodrigo como el ministro Fernández Díaz.

Nota: una vez “apadrinado” el político sólo puede devolverse cuatro años después. Entre un periodo de tiempo y otro es probable que olviden todos sus compromisos y hagan nada o muy poco. Ninguno de ellos conoce el significado del término “dimisión”, así que, si no queda satisfecho, tendrán que esperar hasta el próximo “telemaratón” electoral.

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Imagen de Ácido en la Red.

Zapatero I, el remendón; Chaves XVIII, el visionario; la crisis; los banqueros; el ajuar de cristal de bohemia: y al carajo el chiringuito

El señor Rodríguez Zapatero, y remendón, se ha reunido con el gremio de los banqueros de España. Para tranquilizarles por eso de la crisis y tal. La instancia elegida para el encuentro colgaba en sus paredes cuadros de Joan Miró tan claros e inteligibles como las informaciones de economía de los periódicos.

Para quien no lo sepa –algún pingüino extraviado o algún esquimal que haya invernado-, los banqueros son esos señores nada chistosos con chistera o bombín, depende; pajarita o corbata, depende; y muchos millones siempre ganados a costa de los intereses que pagamos con el hinchazón de nuestros euríbors el resto de españolitos de a pie; menos en el caso de Emilio Botín, que en lugar de millones tiene billones, que lo dice el Financial Times, vulgo, el Timo de las Finanzas.

Los banqueros son esos señores tan simpáticos que, antes de entrar en la reunión con el señor Zapatero, y remendón, se comentaban unos a otros el color del último yate adquirido. (Nota: los ricos adquieren -del latín, “quieren hacia”-, no compran, que ya pagamos nosotros). “Sí, el mío es del color de cada lunes de octubre”. (Negro). “El mío, del color del íbex”. (Rojo). “El mío, color incremento del IPC en las gráficas”. (Azul).

Como puede apreciarse, el gremio de los banqueros es descojonante. Pero ellos son unos profesionales como la copa de un pino. Mantienen la carita de estirados, mientras, por dentro, se parten de risa pensando que entre todos nosotros les vamos a pagar los platos que ellos han roto, colocando una pieza de la vajilla, de cristal de bohemia, encima de otra, y otra, y otra más. Y los analistas avisando: que se va a romper el ajuar, oiga. Que se va a romper el chiringuito. Y al carajo el chiringuito.

Pero no pasa nada. Ellos no pagan. Pagamos nosotros. Ellos nos se quedan parados. Nos quedamos parados nosotros. Para eso, cuando las ganancias eran billonarias –aún lo son, ver la previsión del Bebauva, vulgo BBVA- las repartieron entre todos, como buenos hermanos. ¿Eh? ¿Cómo dice? Que me comentan que no repartieron nada. Ahora, si tiene un espejo a mano, mírese la cara de tonto.

Ignoro si la crisis es más mala que los banqueros, pero peor fama si tiene. La crisis –para quien no lo sepa- es el monstruo más grande que jamás haya existido en todo el universo conocido. A su lado, el Coco -y hasta Supercoco, con su capa y su casco de caballero andante- es una mariquita. En el colegio, a los niños malos los profesores ya les dicen: “O me haces caso o llamo a la crisis”. Lo que pasa es que los niños saben que la crisis no va a venir así como así, igual que la caja de Pandora no la abre un cerrajero cualquiera. Para que la crisis venga, como ha venido, hay que ir construyéndole un caminito para que pueda llegar. Hay que soplar el globo de la avaricia hasta reventarlo. Y en ese punto, cuando el globo revienta, los que lo reventaron ponen cara de incrédulos, esconden las ganancias bajo la almohada, y dicen: “Que venga alguien a zurcirme el globo, que si se cae, nos caemos todos”.

Aquí es donde aparece el señor Rodríguez Zapatero, y remendón, ofreciendo remiendos de confianza. Y su amiga, la señora Mari Tere de la Vega, diciendo: “Tranquilos, los dineros están asegurados”. Y Pedro Solbes revelando la gran verdad: “Los ahorros de los españoles están garantizados”. Efectivamente, están garantizados porque nunca han existido ahorros de los españoles, porque el 80% de los ingresos familiares se dedican a pagar el piso, unos pisos que han sido vendidos un 40, 50, 60% por encima de su precio real, sin que nadie diga nada, mientras unos silbaban, otros cobraban y otros jugábamos a imitar a ambos, que ya cobraremos nosotros cuando revendamos el chiringuito. Pero el chiringuito se ha ido al carajo.

Y aquí, por estar donde estamos, aparece el faraón Manolo Chaves XVIII, que son los años que lleva en el poder, y su capacidad para ver el futuro. Chaves XVIII, el visionario. Cada una de sus modernizaciones andaluzas –la primera, la segunda y la tercera; cuidado que ya mismo mete la cuarta y el coche se pone a 60-, cada una de sus modernizaciones al ralentí son un ejercicio de predicción y prospección refutado con los hechos. El estadista Chaves ha estado trabajando para que los andaluces sintamos la crisis de los banqueros lo menos posible. Aquí en el sur, la cosa ha variado, pero poco. Estamos como estábamos. En la cola de todos los indicadores económicos. El visionario Chaves –lastrando el globo que ahora hace como que remienda el señor Zapatero, y remendón- ha salvado al pueblo de darnos la gran hostia. No te tires, que ya te empujo yo.

A punto de caer ya al suelo y partirnos la cara, más que el dolor de la hostia, duele más la hostia sin golpe de saber que la opción a la política visionaria de Amenofis Chaves XVIII, el visionario; y a los remiendos del señor Zapatero, y remendón, la otra opción son los amigos de los banqueros. Y, entre todos ellos, yo me quedo con la crisis.

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Me colé en una fiesta (no puedo vivir sin ti)

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Yo llegué tarde. A este oficio que se extingue y a esta raza de intemperies que es el periodismo. Me colé en la fiesta, en el oficio – preguntándome mil y una veces “qué carajo hago aquí, con lo tranquilo que estaría si le hubiera hecho caso a mi madre y hubiera estudiado magisterio”- y me colé en el “diario que siempre has querido”. El mismo periódico que al que más y al que menos no le devolvió el cariño que le profesó. Quizás, por eso, lo queremos tanto. Y porque, el que más y el que menos, literalmente, lo ha parido de las entrañas, que es donde decían los griegos que está el alma. (Para las cuentas, los números y los contratos, están los buitres con sus largos apellidos y sus cortas miras, ésos que poco o nada saben del cariño y la pasión y subsisten con sucedáneos). Cuando llegamos, llevábamos los años. Ahora, los años nos llevan a nosotros. Al que más y al que menos. Esperando, en palabras de Santa Teresa, “una muerte tan escondida que no te sienta morir”, con la frase, que es oración, de Ernesto Hemingway tatuada en el brazo izquierdo: “El periodismo es la profesión más bonita del mundo… si se deja a tiempo”. Y ahí seguimos. El que más y el que menos. Con dos cojones.

En Rioja 13 aprendimos que los discos de vinilo son como las medias de encaje, que un escote de lunares, y un lunar en un escote, es más sensual que un desnudo integral, que el maltrato y el dejar sin comer quizá le funcionara a Carlos V para que Tiziano pintara, pero no casa con el oficio de contar las verdades y las mentiras del barquero. Y muchas cosas más. Y aprendiendo, nos hicimos libres. Porque libre es quien no espera recompensas. Aprendimos que “los elefantes pueden reconocerse a sí mismos ante el espejo” y esto podría explicarlo mejor Alfonso Pedrosa o Ismael Gaona en una página de ciencia y escribirlo infinitamente mejor el maestro Correal. Los elefantes pueden reconocerse a sí mismos ante el espejo y los sevillanos no saben reconocerse fuera del espejo de las fiestas de la primavera. Es así. Guste o no. Ombliguismo. Nepotismo. Sevilla tiene un color especial. Narciso ante su reflejo en el río. El tiempo detenido en esta ciudad vieja y cínica, arrogante, intacta. Y nosotros, lo contamos, junto a los sucesos, los devaneos políticos, el horóscopo, la pasarela, el Patín Macarena y el Cristo de los Gitanos. El trabajo y las páginas manchadas hasta la madrugada, probablemente, son intrascendentes. Las horas vividas son trascendentes. Son nuestra vida, oiga.

Dice la ciencia que hacen falta mil siglos para borrar el rastro humano de la faz de la tierra. Sólo hace falta una reunión intergeneracional de plumillas para recordar el rastro inherente de Rioja 13. El presente era –espero que siga siendo- tan poderoso en esa redacción que el pasado se ha perdido. Pero el pasado se pierde sin olvidarse. Y el viernes 12 de marzo, resaca de la efeméride del 11-M, el día en que el gruñón de Griñán sucedió al faraón Chaves y en que Miguel Carcaño nos retuvo 14 horas en los juzgados, tal día como el que nació Jesús Gil y Javier Clemente y murieron Tirso de Molina y Miguel Delibes, el día de San Inocencio y San Jerónimo y San Maximiliano, nos juntamos unos pocos (y otros pocos que faltaron: Barea, Floro, Conradi…) y comprendimos que “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos” para rememorar un tiempo hermoso como una niñez perdida.

Comprendimos que “no somos los mismos”, pero somos iguales, que no es lo mismo, pero es igual. Como si nos hubiéramos quedado anclados en una edad de siete días para siempre, como el Peter Pan de Bury, pero sabiendo, como íntimamente sabemos, que las personas que inspiraron el cuento, los niños perdidos de Peter Pan, sufrieron mil y una desgracias que ya las quisiera el Pérez Ávila para las páginas de sucesos. Sabiendo que la verdadera tragedia es la vida. Por eso, una noche, hasta la madrugada, nos reímos y nos abrazamos, porque el sarcasmo es la mejor forma de asumir la derrota. Aquello de Roberto Bolaño en “Putas asesinas” –que tanto le gusta al Camero, con sus dos metros de periodista pata negra- de “acercarse o alejarse del infierno. A eso se reduce todo. He hecho los mejores regalos de cumpleaños. He financiado proyectos faraónicos. He abierto los ojos en la oscuridad”. La otra noche, la oscuridad sirvió de sala para la proyección de las vivencias de la gente que está viva, que es la que siente, que la pasión es la brújula más sensata que tenemos.

Los que parecían hostiles pero sólo eran faltones y lenguaraces siguen pareciendo hostiles pero sólo son faltones y lenguaraces. Los que parecen inabarcables siguen pareciendo inmensos, pero, en las distancias cortas, resultan ser unos niños grandes con una triada capitolina personal –renault, nokia, ducados- y los últimos especímenes de los buenos tiempos del periodismo, de cuando las noticias se escribían con un cigarro en los labios y un gin tonic en la mano. Los que tiran de nobleza siguen siendo humildes, aunque lleven a Lampedusa dentro, y desbordando vocación, así se recorran el planeta de cabo a rabo buscando andaluces por el mundo, o sean el vivo ejemplo de que se puede ser jefe sin ser un inepto, trabajando el periodismo cada día y no inventando el toreo desde el tendido, como hacen los que no tienen huevos de arremangarse ni cojones y estilo para coger el capote. (Po’ agarra). Los ganadores –superorganización- lo son porque saben que de la derrota es de donde nacen las verdaderas victorias. “…Manque pierda”. Está el que sabe, como Camilo José Cela, que “quien resiste, gana”. El que es capaz de dejar la dirección de un periódico porque le dio su palabra a una becaria. Los hay que siguen siendo monótonos como una cara de póker tratada con bótox. Y las hay que me quedé con las ganas de comentarles lo que Penélope Cruz o Leonor Watling se parecen a ellas. Penélope en Cierre y Leonor en Local, el sueño de todo plumilla.

Y entre todos, Fernando Matres, Mateo González, Juan de la Huerga, Samuel Silva, Luis Carlos Peris, Anita Ramos, Anita Velasco, María Rodríguez Aguilar, Paloma Jara, Antonio Acedo, Juan Llamas, Adrián González, Noelia Márquez, Peperoni Ruiz Garrido, Susana Marín, Sara Arguijo, Alejandro Martín, Carolina García, Juan Morilla, Juan Carlos Blanco, Ray Prados, Mar Gómez, Ana Fernández, Inma Carretero, Lorena García Arrabal, Juan Carlos Zambrano, Vanesa Valencia, Stella Benot, Patricia Godino, Eli García, Nolo Ruiz, Fernando San Basilio, Alfonso Beca, Ricardo Gamaza, Marta Rus, Pilar Peña, Javier Ruano, María José Guzmán, Ana Casado, Fátima Sigüenza, Marina Herrero, Tacho Rufino, Elsa Ferreira, Nuria Castaño, Ramón Ramos, Miguel Ángel Lasida, Luis Márquez, Marta Rodríguez, Nacho Iglesias, Pablo Beca, Carlos Navarro, Javi Gutiérrez, Ana Sánchez Ameneiro, Nieves Blasco, Paco Torres, Carlos Gámez, Cristina García, Begoña Rodz, Victoria Hidalgo, José Antonio de Lamadrid, María del Barco, Macarena Hevia, Jesús Ollero, Juan Rubio, Sandra Jara, Raquel Muñoz, Belén Vargas, Victoria Ramírez, Celia Cañada, Felivia Mejía, Carmen González, Diego Lozano, Rocío Cerezo, Pablo Jiménez, Javi Alonso, Jaime Martínez, María José Vázquez, Isa Campanario, Anita Silva, Inmita Izquierdo, David Estrada, Rodrigo Ponce de León, Javier Ciézar, Antonio Fuentes, Mary Esther Campusano, Tomás Monago, Alex Castillero, Mana Palomar, María Fernández Arenas, Chema Muñoz, Ana Castillo, Ángel Navarro, Penélope Nadia, Myriam Casín, Miguel Ángel Moreno, Héctor Rodríguez, Enrique Ballesteros Manzorro, Ana Garía Romero, Sergio Caro, Vanesa Solano, Nuria Frontado, Carmen Millán, Desirée Hernández, Alicia Lozano, Antonio Navarro Amuedo, Daniel Rosell, Inma Alonso, Manolo Ramos, Laura Salado, Erika López, Bea Colado, Marta Lara, Rodolfo Domínguez Petit, Patricia García, Antonio Chamorro, Mercedes García Ayuso, María Rivero, Rosa Llacer, Raquel Feria, Javier Mérida, Pepelu Martínez, Julio Jiménez Heras, Pilar López, Ana Chaves Reyes, Javier García, Fran Barquilla, Manuel Romero, Pepe Izquierdo, Ana Peña, Juan Luis de las Peñas, Juan Luis Pavón, Tamara Velázquez y muchos más que no estuvieron, como algunos de los nombrados y confirmados que no pudieron venir.

Las firmas con más o menos lustre, con más o menos sueños, de un diario con más de una década que a punto estuvo de derribar al coloso de las tres letras…pero ésa es otra historia que se resume en aquello que dijo Serra cuando el Betis ganó la Copa del Rey y se clasificó para la “ChampionsLigui”: “Será lo que quiera Donmanué”. Pues con el Diario, igual: “Será lo que quieran los corbatas”. Ahora mismo, una gran cantera para la competencia más directa y la metáfora perfecta de los tiempos que corren, como la bomba de neutrones: respeta las cosas, achicharra a las personas.

Del viaje lisérgico que emprendimos, nos queda la cautela, que es la elegancia del marino, la voz con radiaciones de nicotina, las botas gastadas por el tiempo, la franqueza del arponero, los espejos que nos traicionan la cara, la calma de un buda blanco y la mala hostia de los dioses griegos. Y nos queda una eterna tendencia a la resurrección, aunque nos bajemos de la esperanza como quien se baja de un caballo cansado, como si la esperanza fuera un caballo cansado.

Hay quien me repite que “los periodistas no somos nada, somos unos sacos de mierda engreídos, pretenciosos, pseudointelectuales pedantes que no aportamos absolutamente nada, sólo verborrea, palabrería hueca, mentiras y más mentiras, una tras otra, pero además desordenadas, embarulladas y repetidas, y nos creemos importantes porque unos cuantos incautos siguen comprando los periódicos como el pan de cada día y escuchan la radio como si fuera lluvia y encienden la televisión antes que ir al baño aunque estén a punto de cagarse porque necesitan creer estupideces para poder opinar (sobre opiniones de charlatanes)”. Hay quien dice que el resto de la sociedad produce cosas útiles: “puertas, tabiques, ventanas, cañerías, tubos, arreglan grifos, tapan agujeros, se juegan el tipo al borde del vacío, encima del tejado”, mientras nosotros tomamos “el sol tibio de una mañana” de marzo, bebemos “el café a cara de perro” y escuchamos “música” y cambiamos “el agua a la tortuga” y bajamos “a interesarnos por el horario y las tarifas de la piscina climatizada que hay justo enfrente” de la casa que arreglamos porque nos lo permite el sueldo que nos pagan “en el periódico de provincias al que vamos cada día a sentarnos ante un ordenador para corregir páginas de escaso interés, la mayoría hechas con la punta de la polla”, y eso después de habernos “levantado nada temprano, todo lo contrario, ya con el sol bien alto, y haber ido antes, tras el café y la ducha y la cagada matinal a reuniones, cargadas de mamoneo, hablando naderías, y en la que quienes participamos nos creemos importantes opinando de esto y de aquello y de lo otro sin puta idea de nada y haciéndolo sin ningún pudor, con nuestra pose de periodistas más que imitada, muy bien estudiada, para pasar en seguida, como si tal cosa, a cotillear, que es lo que más nos gusta, revolcarnos en nuestra propia mierda imposible de esconder en ningún envoltorio de sobreestima, contándonos y recontándonos anécdotas estúpidas protagonizadas por nosotros mismos, un mundo reducido a la primera persona, singular y plural, y nadie más, vociferando todos a la vez que nuestro pasado, presente y futuro es lo único que ocurre de importancia en varios miles de kilómetros a la redonda, porque no hay nada más, no hay otra cosa, sólo importa eso, un ombliguismo gigantesco, apestoso y nauseabundo, el nuestro, el de los periodistas, en un bla bla bla interminable, un empacho de palabras mal habladas y peor escritas mientras otros construyen casas, siembran alimentos, curan pulmones, limpian alcantarillas, lavan a ancianos, defienden a acusados, conducen autobuses, transportan mercancías, cuidan el ganado, talan árboles, apagan incendios, pescan en alta mar, tejen ropa, fabrican medicinas, cortan el pelo y barren las calles”.

Hay quien me dice eso, cargado de razón, y yo le recuerdo, cargado de sensación, que los periodistas tenemos la sana costumbre de perdernos y que, cuando nos encontramos, nos volvemos a perder. Le recuerdo que a nuestro alrededor, el mundo se cae en pedazos y que en los dos días que han pasado entre los dos ratos que he dedicado a escribir esto, se han muerto 50.000 personas de hambre. Personas tan buenas o tan malas como nosotros. Y, la verdad, sobre estas cosas, lo que más nos preocupa es llegar a fin de mes. Le digo que mañana hay un sol y, espero, vendrá la luna. A lo mejor, nuestras sobrinas nos sonríen e, incluso, hasta les arrancamos una sonrisa mientras echamos una carrera, que nos dejaremos ganar, para ver quién llega antes al cajón del chocolate. Y le reconozco que, efectivamente, los periodistas necesitamos un lazarillo y caminar más de la mano, porque, por defecto de fábrica, no sabemos seguir ni huir más que hacia delante. Adelante, siempre. Le reconozco que cuando uno vive caminando en el alambre, llega un momento en que se disfruta de la vista del vértigo. El entusiasmo, sí, es una grosería, con la que está cayendo. Pero es que los periodistas somos maleducados y malencarados y nos criamos leyendo a Tintín y a Spiderman. Nos lo creímos todo, y así nos va. Las quejas, por responsabilidad, las dejamos para los ratos en las barras de los bares, no para las fiestas de ex y actuales del Diario de Sevilla, y se olvidan rápido si la camarera desciende de la estirpe de las sirenas. Y le reconozco que todo esto que he escrito, efectivamente, es diez veces más tonto que la realidad. (Si es que existe una realidad). A ver si hay huevos de cambiarla. La realidad, digo. No hay que echar a la camarera porque no sea sirena. Nos vale también con que sea simpática. Lo cual, nos lleva al principio, a que no sé si el órgano crea la función o la función crea el órgano. A aquello de León Felipe: “En no sabiendo los oficios los haremos con respeto./ Para enterrar a los muertos como debemos/ cualquiera sirve, cualquiera…/ menos un sepulturero”. Y nos conduce al clíper.

Los barcos dejaron de crecer por la máquina de vapor, que trajo navíos lentos, insensibles al viento, con una tripulación menos exigente, como ha pasado con la artesanía, como ha pasado con el periodismo. Entonces, nació el clíper, la más bella y esbelta nave. Un «beau geste», diría un francés. Un «arrebato de dignidad», diría un castizo. «Por mis cojones», dicen en Sevilla. En la calle Dormitorio, ya se intuye el final de una estirpe, pero, mientras en Ginebra recrean el nacimiento de la vida en un acelerador de partículas, mientras los sesudos intelectuales dicen que el papel muere, en Sevilla, un grupo de plumillas del “diario que siempre has querido” -el que olvidó que no hay mayor patrimonio que el humano- brindamos en velado homenaje a Kierkegaard. “Pierde más quien pierde su pasión que quien se pierde por ella”. Salud.

PD: Y sí, los periodistas no hacemos casas, ni sembramos alimentos, ni curamos pulmones, ni limpiamos alcantarillas… Los periodistas contamos el mundo para que exista, porque las cosas sin nombre y sin crónica no existen, y, el que más y el que menos, lo cuenta para cambiarlo.

El soldado Ryan no tiene quien le escriba

Sevilla 02-05-2012 Debate de investidura del candidato a la Presidencia de la Junta Foto: Manuel Olmedo

Retrato de Viera con Zarrías de fondo. 
Foto: Manuel Olmedo.

El PSOE-A lanzó ayer dos ideas fuerza. No deja tirados a «los suyos» y «Chaves y Griñán son dos caballeros que se visten por los pies». Los socialistas andaluces han propuesto como los cinco representantes que le corresponden en el Senado a su secretario de Organización y diputado autonómico Juan Cornejo; el ex parlamentario andaluz José Caballos; y los ex consejeros Elena Víboras, Francisco Menacho y Mar Moreno, recién exculpada por el Tribunal Supremo en el «caso de los ERE». El PSOE premia a dos ex consejeros ahora sin cartera como Víboras y Menacho; y «rescata» a la ex presidenta del Parlamento, que repetirá en el Senado.

Mario Cornejo defendió la trayectoria, la valía, la formación y las cualidades humanas y personales de Mar Moreno. Habló del «respeto» de los compañeros y aseguró que no hay ningún motivo para que la ex diputada, a la que se buscó abrigo en la Cámara Baja para conservar el aforamiento, no siga siendo senadora. La dirección del PSOE-A defendió la «honestidad y honradez» de los ex presidentes Chaves y Griñán, negando que el «caso ERE» tenga como base una «red clientelar». «El PSOE cumple con sus compromisos y con su palabra y ahora también lo va a cumplir», señaló. Los «dos caballeros que se visten por los pies» –Chaves y Griñán– son, además, «dos grandes personas» y «en ningún momento se les acusa de haberse llevado ni un solo euro». Ninguno llegó a la política con intención de «aprovecharse o enriquecerse». En cualquier caso, oficialmente no consta que Ferraz les vaya a pagar la defensa. «Enemigo a las puertas».

En relación a Viera, Cornejo lamentó su decisión de no dejar el escaño tras abandonar la militancia socialista «después de 30 años en el PSOE». «Un mal final para un político acabar como un tránsfuga para los meses que quedan», añadió. De las dos ideas fuerzas lanzadas por el PSOE andaluz subyace una tercera implícita. Si Griñán y Chaves «son dos caballeros que se visten por los pies», en contraposición, Viera, al no renunciar a su acta en el Congreso, no atesora esta dignidad, no se viste por los pies, no es un caballero o todo a un tiempo. En su condición de ciudadano romano, San Pablo fue degollado con una espada por Nerón en lugar de ser crucificado. Como aforado, Viera –versión oficial del PSOE– prefiere el oprobio de su propio partido a la posibilidad de comparecer ante la jueza Alaya. Viera, bajo el signo de Hernán Cortés, cuyos restos ni son ni se espera que sean visitados por los Reyes de España a su paso por México. Escondido y olvidado en una iglesia cerrada en el país azteca y, pese a todo, conquistador y artífice de una de las mayores (y más sangrientas) gestas de la historia. No está bien visto reconocer la valía y los servicios prestados al Imperio (español o socialista). El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pidió ayer «perdón» por la «deslealtad» del ex consejero de Empleo y ex secretario general de los socialistas en Sevilla. «Pido perdón a los ciudadanos porque este señor –el término que usó Susana Díaz emulando a Carlos Floriano con Bárcenas– ha sido elegido diputado con las siglas del PSOE. Viera ha traicionado la confianza de los militantes y pido perdón por el mal ejemplo», dijo.

Viera señaló en la Ser que al no renunciar al acta usa su derecho al aforamiento «porque durante cuatro años he recibido a través de los medios, por filtraciones de los autos y atestados de la Guardia Civil y la Policía, que yo jugaba un papel esencial en las ayudas de la Sierra Norte de Sevilla». Según Viera –que cobra 4.636 euros al mes, no ha presentado ni una iniciativa en el Congreso y tiempo atrás aseguró que el aforamiento le perjudicaba–, ante el TS «es la primera vez» que ha podido defenderse. El ex presidente del IFA dijo no temer «al juzgado de Instrucción 6 ni a ningún otro». Defendió que es «un señor» y recordó que Susana Díaz trabajó en el PSOE de Sevilla con él «seis años» y le enseñó «a ser una persona leal y democrática, orgánica, institucional y personalmente». «He sido un buen socialista, he puesto capacidad y honradez al servicio de los ciudadanos y en este momento de despedida esa tristeza me embarga y me llevo esa amargura». El soldado Ryan no tiene quien le salve ni quien le escriba. Se escucha en la grabación del «caso Mercasevilla» que desembocó en la causa de los ERE: «La Junta ayuda a quien le ayuda».

“¿Usted de qué lado calza?”

La clave la dio Ana Velasco -impagable reescribiendo refranes y la mejor maquetadora de la historia, empate técnico con Fátima Rojas-, mientras buscábamos una explicación a las tres tallas de menos del pantalón del novio de Paz Padilla, con el móvil bien  apretao’, en el paseíllo para declarar por el fraude en los fondos de formación en Andalucía. Velasco Fernández-Nieto, que podría haber firmado buena parte del guión de “Amanece que no es poco” pero en serio, aludió a lo que le preguntaron a su marido, Luis Rivera, cuando buscaba chaqué para la boda en la que les casaría un concejal del PP que, paradojas del destino, después se pasó a Ciudadanos, dimitió, volvió y volvió a dimitir. “¿Usted para qué lado calza?” es la duda metódica con querencia existencial. Hay interesante jurisprudencia al respecto. Teniendo en cuenta que el PSOE andaluz y Ciudadanos han firmado un acuerdo para la investidura de Susana Díaz que supone, prácticamente, un corta y pega del discurso de Susana Díaz cuando fue rechazada por primera vez hace más de 80 días, la única respuesta lógica posible es que durante este tiempo Ciudadanos tenía el acuerdo pero “lo estaban peinando”. De hecho, Albert Rivera ya frenó en una ocasión el “sí, quiero” del tito Juan Marín. Ahora han pasado más de 80 días con unas elecciones municipales y autonómicas de por medio y C’s ha dicho “sí” a lo que antes decía “no”, “lo quiero por escrito”, “Chaves y Griñán, vade retro Satana”. Parece evidente la solución a la pregunta. “¿De qué lado calza usted, Juan Marín?”. Del lado que diga Albert Rivera. Entretanto, con el mismo acabado y el mismo corte que el del emperador de la fábula, Susana Díaz ya le ha hecho un traje a Ciudadanos.

Sevilla 09-06-2015 Susana Diaz, recibe a Juan Marin, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo

Susana Díaz le ha tomado la medida a Juan Marín. Foto: Manuel Olmedo