Cuatro bodas y un funeral

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Expectación máxima en el Salón de los Espejos del Palacio de San Telmo durante la toma de posesión de los nuevos consejeros. Foto de Manuel Olmedo

Los universos son cíclicos. Se crean o nacen; se expanden, frenan en seco, se contraen; colapsan y, eterno retorno, vuelta a empezar. El trajín de San Telmo, con la puesta de largo de los consejeros de Juanma Moreno en el Salón de los Espejos escondía tras las bambalinas el adiós de los que se van. El engranaje del poder. «He dejado todo recogido y he pasado la fregona», bromeaba más allá del arco de seguridad una asesora de comunicación. La política se rige por los principios de la vida. Unos llegan, otros marchan; en el marco de lo que supone la cuarta celebración institucional por parte del Gobierno PP-Cs, tras las dos jornadas de investidura y la toma de posesión del máximo dirigente popular en el Parlamento andaluz. Bajo la luz cenital de la antigua Escuela de Mareantes –con la venia de Vázquez Consuegra–, el día después del «Blue Monday», «cuatro bodas y un funeral».

El protocolo marcaba chaqueta, hasta para los fotógrafos. Fuera de San Telmo hace frío. Unos ocho grados a la intemperie. En el interior, calefacción máxima. Tras presidir la toma de posesión de su 11 inicial –Marín, Bendodo, Del Pozo, Velasco, García Valera, Imbroda, Aguirre, Blanco, Crespo, Ruiz y Carazo–, Juanma Moreno señaló, haciendo referencia también al consejero de Educación y ex seleccionador nacional de baloncesto: «La pelota echa a andar».

Por entonces, el socio de investidura de Moreno, Vox, ya había enviado un comunicado con su reclamación de inmediata expulsión de 52.000 inmigrantes irregulares. A un WhatsApp de Vox le sucede una catarata de titulares. Tanto el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, como el hombre fuerte del Ejecutivo de Moreno, el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, con prudencia el primero y habilidad el segundo, echaron balones fuera. «No me corresponde» hablar de inmigración, señaló el médico rural. «Llevo 14 minutos en el cargo –dijo Bendodo tras comprobarlo en su Garmin de corredor de fondo– y mi primera llamada ha sido a Totalán para conocer cómo va el rescate de Julen». «Todo por su orden vamos a ir abordándolo, tenemos una hoja de ruta marcada y transparente, conocida por todos, firmada con luz y taquígrafos, con 21 medidas para los cien primeros días y 90 medidas en la hoja ruta del gobierno del cambio con Ciudadanos y un documento de investidura entre PP y Vox que también vamos a cumplir a rajatabla», garantizó Bendodo.

Vox pide foco, así en las bodas como en los entierros. A su entrada al Salón de los Espejos, la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, la máxima autoridad socialista presente en la sala junto a Jiménez Barrios, saludó a todos los portavoces parlamentarios y miembros de la Mesa de la Cámara. Al juez Serrano, portavoz de Vox en las Cinco Llagas, lo miró a la cara –en el neocórtex, tras la oreja derecha, está la zona del cerebro implicada en la interpretación de los pensamientos internos de otras personas– y se dio la vuelta. «Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos», escribió Calderón. Como decía Camba, «todo hombre que muere por una idea es un apóstol». El partido de Abascal tiene doce diputados en la Cámara como doce discípulos. Serrano recordó que el acuerdo de investidura de PP y Vox incluye una defensa expresa de la Semana Santa, después de trascender un artículo pretérito de la titular de Igualdad, Rocío Ruiz, de Cs, en el que califica la celebración como «desfiles de vanidad y rancio populismo cultural». Tal fue el revuelo que se vio obligada a pedir perdón por una tribuna de hace cinco años. «No representa ni lo que pienso ni lo que defenderé como consejera». Ruiz, precisamente, fue una de las consejeras, al igual que el popular Jesús Aguirre, que al tomar posesión del cargo juró o prometió no desvelar las deliberaciones del «Consejo de Ministros», lo que provocó la sonrisa, primero, y la risa, después, en el Salón. Moreno estuvo rápido en su intervención y señaló que «todo se andará», que España «es una gran nación» pero toca trabajar por Andalucía. Marín juró el cargo dos veces, a las 11:17 como vicepresidente y a las 11:19 como consejero de Turismo, Regeneración Democrática, Administración Local y Justicia. Marta Bosquet se emocionó más que él. En ese intervalo de 120 segundos Juan Marín se convirtió en el cargo de Cs con más poder de España, como vicepresidente de un Gobierno con un presupuesto de más de 34.000 millones. Tras tomar posesión, la consejera de Empleo, con el tesón de los hermanos Wright, apuntó que «esta misma tarde» empezaba a trabajar «contra la precariedad laboral» porque «habrá muchos padres de familia viéndonos ahora y que no llegan a fin de mes».

Entre los asistentes, los alcaldes de Almería y Málaga –al que el Gobierno le da «buenas vibraciones»–; el negociador de Cs, Villegas cuyo parecido es más que razonable con el cura de la comedia romántica de Hugh Grant y Andie MacDowell, y Loles López, flamante portavoz parlamentaria del PP-A, que entró en la sala a las 10:49; Rafa Carmona, otrora consejero en el Gobierno que no fue de Arenas; o el propio presidente de honor del partido y Gabriel Amat, a los que citó expresamente Moreno en su intervención. El presidente también subrayó la necesidad de «una nueva forma de hacer política», «un nuevo estilo» al fin de «prestigiar la vida pública». Desde «la sensatez» y «con la máxima honestidad», prometió que «no van a defraudar». Einstein advirtió sin referencia física alguna que la gravedad no era una fuerza, como sostenía Newton, sino una deformación del espacio, lo que puede remitir a los más de 36 años del PSOE en la Junta. El PP y Cs –los que llegan– ya venden la especie de que son indivisibles como un número primo. El PSOE –los que se van– se aferra a sus desvelos en San Telmo, entre Calderón de la Barca –«La vida es sueño»–, y el título de la obra de Milena Busquets: «También esto pasará».

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El “iscosistema” en el Parlamento andaluz y la melva canutera

Anda el personal alterado ante la posibilidad de que Vox juegue un papel preponderante en el Parlamento andaluz esta XI Legislatura a punto de arrancar. Ciudadanos hace como que se echa las manos a la cabeza cuando se entera de que Juanma Moreno se ha tomado un café en el Alfonso XIII con Francisco Serrano, líder de Vox en Andalucía. Cabe recordar que para que “el frente del cambio” logre el objetivo de desalojar al PSOE de la Junta tras 36 años de gobiernos socialistas, necesitan, al menos, el voto de cuatro de los doce diputados de Vox o el apoyo súbito del propio PSOE o de los aficionados a la autocrítica “pero sólo un poquito” de Adelante Andalucía. El escenario en el Parlamento se asemeja a la situación que describía Diego Torres -probablemente el periodista que mejor fabula de España y Argentina- durante el pasado Mundial en relación a Isco Alarcón. Al juez Serrano, de nombre Francisco como el futbolista de Arroyo de la Miel, se le achaca también que “cuando baja al medio, no es para jugar rápido con balón y moverse, sino para trasladar y frenar el juego”. Dentro del propio vestuario, según Diego Torres, los galones a Isco -que, por otro lado, estaba desarrollando a la perfección su juego hasta que de unas semanas a esta parte ha entrado en barrena- motivaron las críticas por el paso del juego de toque rápido de la España del tiki-taka a una posesión más densa que conlleva una horizontalidad excesiva que algunos denominan tiqui-tuqui. Es decir, el juego de Isco implica, para bien o para mal -y en función del partido- que todo pase por él. Exactamente como pasa con el juez Serrano en el Parlamento.

Las andanzas de otro juez en excedencia, Juan Ignacio Zoido, también desvelan al personal. Zoido, cospedalista declarado y casadista de segundo turno, iba de número 1 por Sevilla por el PP con el objetivo claro de gestionar, junto a José Antonio Nieto, la miseria posterior al 2D y el seguro fracaso de Juanma Moreno. La caída en votos del PP en Andalucía fue suficiente para colocar a Juanma Moreno como el principal candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía. La noche de las elecciones, Zoido ya estaba en Madrid. Días después, tras la dulce derrota popular, como pasó con el alcalde de Vejer -casadista éste de origen que también renunció al Parlamento-, anunció que seguiría en el Congreso.

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“Cuando el dedo de Zoido señala la luz, es que puede haber melva cerca”. Proverbio apócrifo. / Foto: PP

De Zoido ya quedó dicho que igual que José Tomás tiene un misterio, él tuvo un ministerio. Desde esta misma y modesta tribuna, incluso, se le alertó de aquello del “memento mori”. De hecho, hasta se puede entender la decepción que supone votar a un candidato concreto y que a las primeras de cambio se haga un “hasta luego, Lucas”. Lo hizo el ex fiscal Jiménez Villarejo, el tío de Trinidad Jiménez, que pasaba por una eminencia en el desenmascaramiento del sistema establecido entre bambalinas, cuando Podemos se presentó a las Europeas con la cara de Pablo Iglesias como logo -y muchos votantes poco asiduos a la TV aún no sabían ni quién era señor de la coleta-, y lo hace ahora el juez Zoido. Villarejo tuvo la visión de dejar Podemos cuando apenas entraba. En descargo de Zoido, lejos de motivos espurios como los que se le han achacado, cabe recordar que, tras su salida del Ayuntamiento de Sevilla y el fenómeno de convertirse en ministro-alcalde, hay que ponderar su labor para la descentralización convirtiendo Sevilla en sub-sede ministerial, y la labor que viene realizando como embajador de la melva canutera, de la que se declara gran aficionado y cuyas bondades ha llevado por Madrid y toda España.  La próxima estación puede ser llevar el pescado azul que pertenece a la familia de los Scombridae a Bruselas, conquistar Europa. El imperio de la melva se expande. Tras la renuncia de Zoido hay motivos de peso: no es lo mismo la melva canutera que la melva convencional.

“Estábamos en lo de la austeridad…”: 9.000 euros en la reparación de un coche de alta gama

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Vehículos oficiales en el Parlamento de Andalucía. Foto de Manuel Olmedo.

«Estábamos en lo de la austeridad, el control del gasto público y la cosa, pero sus señorías se han cansado de aburrirse gratis y ahora quieren aburrirse cobrando más, que la vida sube. No es muy ejemplar la medida mientras se tacañea un duro a los jubilatas, a los reviejos y a los muertos que hacen cola en el Seguro. Es una iniciativa de la derecha que ha caído muy bien en la izquierda. En cuestiones de trinque todo el mundo se pone de acuerdo en seguida, y hasta hay un baranda que saca tabaco y se marca una ronda, anda ahí que el enfisema pulmonar se lo soplen los vaqueros de Marlboro». Umbral (casi) siempre escribió la misma columna con certera prosa y visión y (casi) siempre sobre el mismo tiempo. La Transición -pre o post–, con la que los políticos de ahora no se acaban de poner de acuerdo en si aún no ha acabado o debe empezar de nuevo. Según datos del Parlamento de Andalucía, a mayo de 2015, la Cámara andaluza cuenta con un total de once vehículos oficiales en uso, uno de ellos averiado. El 13 de febrero de este año, según la información de contratación de la Cámara, se adjudicó, por un importe de 8.993,25 euros, la «reparación del vehículo Audi A-6 3.0» con matrícula acabada en FJH «asignado a la ilustrísima señora vicepresidenta Teresa Jiménez Vílchez». Se trata de un modelo que en la actualidad puede alcanzar los 132.000 euros, según datos de Audi.

El gasto de la reparación corresponde a los «contratos menores actualmente vigentes o adjudicados en el período comprendido entre el 1/01/15 y 31/03/15 (todos ellos con importe de adjudicación igual o superior a 600 euros)». Todo el importe está financiado por el Parlamento andaluz y el adjudicatario es Gerardo Talleres SL, según la información del Parlamento andaluz. El vehículo averiado suma 311.000 kilómetros y fue adquirido el 15 de septiembre de 2004, por lo que habría hecho algo más de 30.000 kms. anuales.

El parque móvil de la Cámara andaluza cuenta con diez vehículos de alta gama (siete Audi y tres Peugeot) más una furgoneta. Aparte del citado A-6 averiado, el Parlamento cuenta con otros dos vehículos similares adquiridos en la misma fecha: uno con 299.293 kilómetros y otro con 396.500 kilómetros. Otros tres Audi A-6 fueron adquiridos el 7 de diciembre de 2006 y suman 396.500, 397.500 y 400.200 kilómetros. El séptimo Audi es un modelo A-8, comprado el 25 de enero de 2007, con 297.833 kilómetros. El Parlamento dispone de tres Peugeot 508 adquiridos el 9 de noviembre de 2012 y que tienen 110.798, 242.000 y 162.700 kilómetros. La furgoneta, modelo Peugeot Bipper, fue comprada el 29 de diciembre de 2008 y cuenta con 37.124 kilómetros, a 11 de mayo de 2015.

Si el consenso entre los grupos políticos fue imposible para el reparto de la Mesa del Parlamento, para la distribución del Presupuesto, el número de asesores y los coches oficiales sí se alcanzó una entente cordial. La decena de vehículos de la Cámara se reparte a razón de uno por cada miembro de la Mesa –tres diputados del PSOE y uno de PP, Podemos, Ciudadanos e IU– y el resto para los portavoces parlamentarios de PSOE, PP e IU. Podemos y Ciudadanos han anunciado que no harán uso de los mismos, quedando dos coches, con personal de la institución, de libre designación para la Cámara.

En junio de 2013, el Parlamento adjudicó seis vehículo oficiales en subasta pública por un montante de 15.500 euros. La subasta se realizó en dos lotes, uno con un Audi A-8 de unos diez años adjudicado por 4.500 euros, y un segundo lote con cinco Audi A-6, de entre ocho y diez años, adjudicado por 11.000 euros. La enajenación de vehículos oficiales era una de las medidas prevista en el plan de ajuste para adaptar el presupuesto del Parlamento al decreto-ley 1/2012 para el reequilibrio económico financiero de la Junta en el marco de las obligaciones asumidas por las distintas administraciones en materia de reducción del déficit público al objeto de cumplir el objetivo de estabilidad presupuestaria. Un año antes, en agosto de 2012, el Parlamento aprobó, sin publicidad, la compra de vehículos de gama media por unos 60.000 euros, tres semanas después de declarar la no disponibilidad de determinados créditos, entre ellos para material de transporte. Se trata de los citados Peugeot 508. El Consejo de Gobierno de la Junta anunció entonces que reduciría los coches oficiales de los 200 a 30 o 40, ahorrando tres millones y limitando los vehículos oficiales a consejeros, viceconsejeros y delegados del Gobierno. En enero de 2014, la Consejería de Hacienda sacó a subasta un total de 82 vehículos oficiales de gama media y alta, cuya valoración inicial conjunta alcanza los 112.712 euros, con precios entre los 200 y los 5.000 euros. La información sobre el número de coches oficiales de la Junta en la actualidad está «en construcción». El Presupuesto de la Junta para 2015 recoge el gasto de más de 4,3 millones (obviamente, no todo para coches oficiales) en el concepto «combustible». Para combustible, el Parlamento andaluz presupuesta 67.000 euros anuales.

Susana Díaz en la zona Cesarini

El periodista Eugenio Danese bautizó los minutos finales en los que el delantero de la Juventus Renato Cesarini acostumbraba a marcar goles decisivos. El proceso de investidura de Susana Díaz, zarina del PSOE andaluz, ha entrado en su propia «zona Cesarini», con el anuncio de la candidata socialista de abordar las negociaciones en primera persona y el órdago de, si no hay acuerdo, convocar elecciones. Susana Díaz, experta en no mover hasta conocer la ubicación y el destino posible de las fichas en el tablero, cuenta con un as en la manga: Ciudadanos, que del 22M a esta parte sólo manejaba el «no» o la abstención en la votación –insuficiente para sacar adelante la Presidencia de Susana Díaz sin el apoyo de otro grupo– ya abre la puerta al «sí».

Según pudo saber LA RAZÓN de Andalucía de fuentes de la formación naranja, la hipótesis sobre la que trabaja C’s para justificar un sí –al que en Andalucía, por otra parte, era proclive su líder Juan Marín, que ya pactó con el PSOE en Sanlúcar–, pasa por «una bajada de impuestos a las pymes y familias andaluzas»; «la firma del pacto anticorrupción»; «la petición por escrito de que se vayan Chaves y Griñán»; y el despliegue del «plan de apoyo al autónomo» del partido de Albert Rivera. Ciudadanos rehuye del «sectarismo» y del «no por el no». Si se dan los anteriores supuestos, la formación de Rivera «podría llegar a plantear un sí» a la investidura de Susana Díaz, bajo el argumento de la adopción del «grueso principal de su programa electoral y por escrito». La cuestión que se plantea en C’s es si Díaz va «a firmar y cumplir lo firmado desde el primer día», algo que ponen en duda porque sería «cambiar muchísimo en tan poco tiempo». Ciudadanos quiere diferenciarse de otros grupos cuyo argumento es «bloquear por bloquear». «C’s no ha venido a romper nada pero sí ha cambiar las cosas de verdad», sostienen fuentes del partido. «¿Si adoptan el grueso de tu programa y se comprometen por escrito a cosas tan importantes como las que planteamos, qué sentido tiene seguir diciendo ‘no’?», señalaron desde Ciudadanos a LA RAZÓN. Con todo, C’s mantiene que «el voto afirmativo es muy, muy, muy complicado porque son muchísimas cosas y muy importantes por escrito».

Susana Díaz ya prometió una bajada de impuestos a las rentas medias y bajas en su discurso de investidura que, como informó LA RAZÓN de Andalucía, supondría un ahorro mensual de 16 euros a las familias beneficiadas (1,5 millones de andaluces con rentas por debajo de 30.000 euros). Gestha estima en 295 millones el impacto de la rebaja del tramo autonómico de 2 a 3,5 puntos. El pacto anticorrupción de C’s no está suponiendo un escollo para el PSOE en aquellos ayuntamientos en los que negocia con la formación naranja. El reglamento del PSOE ya recoge por escrito que en caso de apertura de juicio oral, cualquier aforado debe dimitir. Díaz presentó antes del 22M un plan apoyado por las asociaciones de autónomos.

La exégesis es el arte que interpreta las señales que nos ofrece la realidad. «Si Díaz ha decidido implicarse ahora es porque hay algún avance con alguna otra fuerza», señalaron desde Podemos, que apuntaba al PP. Susana Díaz necesita una mayoría simple, es decir, más votos positivos que negativos para ser investida, con lo que le valdría con la abstención del PP o de Podemos más C’s El «sí» de C’s deja en segundo plano la decisión de las otras fuerzas, que, previsiblemente, usarían el hipotético apoyo de la fuerza de Rivera al PSOE «de los ERE y el fraude en la formación» o «la casta», para desgastar a una fuerza que crece CIS a CIS. Según un estudio de la Universidad de Oxford, el enamoramiento tiene un precio: la pérdida de dos amigos cercanos. En este caso, dos fuerzas de la oposición más IU, con cinco ediles, a la sazón, comparsa esta legislatura. El PSOE, en cualquier caso, buscará hasta el final la abstención del resto para ganar legitimidad.

En C’s, sin citar a Hegel: «La memoria es la horca de la que cuelgan estrangulados los dioses griegos. La memoria es el sepulcro, el depósito de lo muerto», no barajan exigir la entrada en el Gobierno andaluz. También los griegos ataban a un hombre a un cadáver para que se pudrieran juntos. Rivera no quiere que parezca que se ata al PSOE –ni al PP en Madrid–, de ahí que tras el discurso de investidura de Susana Díaz frenara la querencia de Juan Marín por la conciliación. Más de dos meses después del 22M, C’s se podrá presentar como una fuerza responsable y vigilante en Andalucía y, a la espera de que pierda gas el radicalismo, abanderada del centrismo.

Sevilla 8 de mayo de 2015 Rueda de prensa de Albert Rivera, Juan Marin y Javier Millan, de Ciudadanos Foto: Manuel Olmedo

Albert Rivera, Juan Marín y Javier Millán, de Ciudadanos. Foto de Manuel Olmedo.