Sherlock Kennedy Rus

Sevilla 15-03-2016 Miguel Rus, presidente de la CESFoto: Manuel Olmedo

Miguel Rus, presidente de la CES, por Manuel Olmedo

Sucedió a Antonio Galadí -que era muy del sombrero cordobés- por aclamación y ha sido reelegido sin oposición. Miguel Rus dirige la patronal sevillana -la CES- sin necesidad de levantar la voz pero pendiente de cada detalle. En Sevilla, Randolph Hearst se pronuncia Juan Robles. Y el I+D+i más visible radica en los veladores, con sus aspersores y estufitas. «¿Esa bicicleta de quién es, María Luisa?», pregunta a su (hoy) contracturada jefa de comunicación tras capear al sol de frente desde la azotea de la nueva sede de la calle Granada, desde cuya oficina, dotada de proyector, se ve el Ayuntamiento, como si fuera un contrapoder en el mismo centro neurálgico de la capital. María Luisa Roldán, en sí misma, tiene una entrevista, con todo el empresariado en la cabeza. ¿Qué fue antes María Luisa Roldán o la CES? Sigue leyendo

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Dos alcaldables en Varsovia y segunda vuelta de chaqué en la ciudad de la ojana

Sevilla 07-06-2012 Procesion del Corpus Christi  Foto: Manuel Olmedo

Espadas y Zoido en el Corpus. Fotografía del inefable Manuel Olmedo.

Con los dos alcaldables en Varsovia para apoyar al Sevilla FC en la Europa League –Zoido, en calidad de alcalde en funciones y sevillista; y Espadas, como jefe de la oposición, bético y «manque pierda» los comicios favorito para el bastón de mando–, los movimientos en la capital hispalense se circunscribieron al cierre del recuento por parte de la Junta Electoral con «discrepancias mínimas» y a recomendaciones con membrete oficial del Ayuntamiento, y la frialdad del clima polaco, a los posibles actores del pacto contra el PP. «A IU su relación con el PSOE en Ayuntamiento y Junta le ha costado 4.000 votos y estar a punto de desaparecer», señaló vía comunicado del Consistorio el portavoz municipal Curro Pérez. Sigue leyendo

La púrpura mortal del César

Sevilla (Andalucía)-Zoido presenta sus propuestas para que las administraciones cumplan su compromiso con Sevilla.18-5-2011.Foto cortesía del PP de Sevilla.

Zoido presentando sus propuestas para que las administraciones cumplan su compromiso con Sevilla. Mayo de 2011, foto cortesía del PP de Sevilla.

El color púrpura fue descubierto por los fenicios y cargado de connotaciones por los romanos. En tiempos de César, un pañuelo de ésos que gasta el director de Fibes, Felipe Luis Maestro –presente en la sala, como José Joaquín Gallardo, Santiago Herrero, María José Segarra y otros representantes sociales–, teñido de púrpura podía costar el sueldo de un mes de un funcionario y, en el siglo III a. C., un kilo de la púrpura de Tiro costaba tres veces el salario de un panadero del corte de Juan Gallardo, el tendero de Su Eminencia, también presente, protagonista de la campaña de Zoido. Sigue leyendo

Memoria taquigráfica para la democracia

Emilio el hombre de los plenos del ayuntamiento

Emilio, el “abuelo” del Ayuntamiento. Por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

El bebé más prematuro del mundo nació en 2007, cuando las penúltimas municipales en España; pesó 284 gramos, midió 25 centímetros. La Democracia fue un parto largo, de ésos que llaman «de burra», con una Transición que ahora, instalados en una red de incertidumbres y seres desalojados, tras años con la desmesura del elefante, se antoja efímera como el amanecer en Ecuador. Emilio Díaz Campos tenía 11 años cuando acabó la guerra y «unos meses menos que Sarita Montiel». Ya vivía en San Jerónimo. «No se podía ni hablar». Como el barrio está «cerca del cementerio», se oían «disparos». Recuerda a su madre rezando. Llora más el ateo que el creyente. Tratar de resumir de los albores democráticos a una época sobrepasada de lamentaciones viene a ser como meter la Iliada en un tweet. Con 30 monedas de plata no se iba a ninguna parte. Sin embargo, cuentan que Judas vendió a Cristo en tiempos de los romanos. En tiempos del pelotazo, por muchos millones se hipotecó el sistema. «Al que más y al que menos, se nos fue la cabeza». Roma locuta, causa finita. Este viernes se cumplieron 34 años de los primeros ayuntamientos democráticos.

A Franco le dio un trombo viendo por la tele el Mundial que Beckenbauer ganó a Cruyff en el 74. Desde el 19 de abril de 1979 hasta 2011, nueve legislaturas nos contemplan. En Andalucía, en la primera, el 98,69% de alcaldes fue hombre; en 2007, el 82,86%. Hubo dos listas más votadas: UCD y PSOE, Emilio tenía 51 años; en 2007, el PSOE copó el 63,77% de consistorios, Emilio ya tenía 79. Había crisis también tras la «larga noche de piedra» del Franquismo. Entusiasmo, aquel 3 de abril del 79, con las calles llenas de cartelería, 30 días de campaña, movilizaciones, mítines. La ilusión de las primeras luces. Tierno Galván, en Madrid. Serra, Barcelona. Uruñuela en Sevilla. Después vino el 23F de 1981. «Se sienten, coño». La Democracia, apuntalada por silencios, se levantó. «Cedant arma togae». En arquitectura, las obras maestras suelen ser la solución a exigencias opuestas; como la anatomía de la mujer, que nació de dos necesidades contradictorias: correr rápido y dar a luz.

Aunque Emilio era de Dos Hermanas, de «chico» se vino a Sevilla y ahora, mudanza de pie quebrado o manriqueña, vive en la calle Arroyo. Se le conoce como «el abuelo del Ayuntamiento». Memoria viva. Testigo directo, paciente y silente de cada pleno. Inquilino ocasional en «la casa de todos». Le presentaron a la ministra Pastor y a Cospedal, que le dio «dos besos». «Emilio está más tiempo en el Consistorio que yo», dijo Zoido.

Arroz, pan, garbanzos, tabaco
«Queipo de Llano era muy duro. No lo quería ni el cardenal Segura, que se iba a San Juan cuando venía Franco porque pensaba que no era quién para salir bajo palio». «Y mucha hambre. El dinero no servía. Cartillas de racionamiento, para garbanzos, arroz, pan; y para tabaco». No se votaba ni delegado de clase. Anteayer en la historia. «Con tantas necesidades», le mandan «a estudiar al Colegio de Huérfanos Ferroviarios de Madrid», pero «allí comía todavía peor». El padre de Emilio, José Díaz Rubio, «era jefe de estación en San Bernardo». Se negaba a ponerse el gorrito y «se le conocía porque siempre iba con un sombrero cordobés». El abuelo del Ayuntamiento estudió taquigrafía –«método Pitman»– en los Madriles. Un Día de la Victoria, casi le detienen por copiar el discurso de Franco. Salió de Madrid con 18. Rafael Medina, duque de Alcalá, era el alcalde en Sevilla.

La clase dirigente conoce tres etapas: la edad de la superioridad, la del privilegio y la de la vanidad. Una vez que sale de la primera, se degenera en la segunda y se apaga en la tercera. A los políticos, ahora, les apoya el sindicato de humoristas. Les dan los chistes hechos. Desde la época de Soledad Becerril, Emilio Díaz no se pierde un Pleno. Vinieron Rojas Marcos, Monteseirín y Zoido. Antes, Uruñuela y Del Valle. Recuerda «mejor» las autonómicas, «en las que salió Fernández Viagas». Emilio considera que «hablan, pero a la hora de la verdad…». Monteseirín hizo «mucho bueno y cometió errores». «Le faltó cabeza para las obras». «Y que 11 años pesan». Rojas Marcos y Becerril, «ni fu ni fa». De la marquesa, recuerda «el parque al lado del Consulado de Portugal». Los Jardines del Prado. «La Expo dio mucha vida». Acabó con las colas en la Macarena «de los coches para Madrid con la salida en Carretera de Carmona».

La querencia plenaria de Emilio es un vicio por los debates convertido en virtud ya maduro, cuando colgó el mandil a los 63. Reniega de las «Belenesteban» de la vida. Y optó por pasar largos ratos en «la casa de todos». Primero, en la Diputación y la Casa de la Provincia. Villalobos es «bético y buen amigo» por más que Emilio sea sevillista. Es militante del PSOE desde «hace siete u ocho años», cuando «don Fernando» le dijo: «A ver, Emilio, de centro, nada; ¿tú con quién vas?» Como orador, destaca «a Torrijos». Se queja de que «unos y otros, recuerdan mucho lo antiguo». Espadas le parece «buena gente y bien considerado». Zoido es «muy serio». Recuerda para mal uno de los plenos en los que «Torrijos y el presidente (Landa) tuvieron un agarrón». «Casi se pegan». La pasada legislatura, todos los grupos se pusieron de acuerdo –casi un eclipse en Sevilla– y le entregaron un diploma de reconocimiento. «Hacía más de 20 años que nadie tenía ese honor».

«Pa’bajo que escarba»
Con 85 púas en el DNI, lamenta que «la crisis va a peor». «¿Dónde va a llegar esto?». «Portugal va ‘pa’bajo’ que escarba. Detrás, vamos nosotros». Critica «el exceso de optimismo que vivimos». Con vocación de Pedro, «Zapatero negó la crisis». «¿Peor que en el 39? Qué sé yo. Veníamos de una guerra. Me da miedo». La nieta de Emilio mantiene la tradición ferroviaria del bisabuelo de sombrero cordobés. Similares vías, trenes más rápidos, bonitos, insensibles, sin tiempo para el paisaje –símbolo postmoderno– y que antes transportaban emigrantes con la casa a cuesta y comida en papel de estraza y ahora a los nietos de la Democracia, currículum en mano o PDF. La nieta de Emilio expende billetes en Santa Justa. «Se ha comprado un piso en Sevilla Este. Si la echan, cómo paga», cuenta, con surcos de utopía en la cara. En el 79 –Beckenbauer y Cruyff ya estaban en EE UU– y en el 2013, «las ideas siguen moviendo el mundo» entre las traviesas de la vida. En plena reforma del municipalismo, a falta del cartel de cerrado por derribo, se prepara el de cierre por ruina. Tiempos en los que igual soñamos «por encima de nuestras posibilidades». «Mientras escampa», Emilio Díaz tira de memoria y hace las veces de taquígrafo contra el olvido. Abuelo del Ayuntamiento, agente del asombro. Faltan dos años para las décimas municipales. «Caminito» se llamaba también el tango favorito de Fernán Gómez.