“Yo también tendré que descansar”, un homenaje a Blas Infante en el Parlamento

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Juanma Moreno, en el homenaje a Blas Infante, con Susana Díaz y Chiqui Jiménez Barrios abanicándose en segundo plano y la consejera María Jesús Montero en modo “Éxtasis” de Santa Teresa. Foto del PP-A.

Un 11 de agosto, hace 80 años en el kilómetro 4 de la antigua Carretera de Carmona, fue asesinado Blas Infante. En torno a esa fecha y en ese punto su fundación celebra un homenaje en el que suelen destacar las ausencias. La efeméride encarta mal. El calendario laboral manda. Como solía alegar un antiguo jefe de sección, «yo también tendré que descansar». “¿Y yo cuándo como?”, añadiría el maestro Araújo. El Parlamento en su sede de las Cinco Llagas conmemora su nacimiento coincidiendo, ahora que la Transición está tan en boga, con los 40 años (y dos días) de la investidura de Suárez, contrario en principio al «café para todos». La presidenta de la Junta, Susana Díaz, reivindicó la figura y el legado del padre de la Patria Andaluza en el aniversario capicúa, 131, de su nacimiento, llamando a llevar a cabo «de una vez por todas» una reforma del estado de las autonomías para construir «un país más atractivo». «Se trata de construir una España de progreso, dentro de una Europa que tiene que ser más solidaria, más humanitaria y respetuosa con esos ideales más profundos que por historia nos unen».

En la batalla de Adrianópolis el ejército de Licinio fue duramente mermado con 35.000 bajas gracias al ataque por sorpresa de Constantino. En las pasadas elecciones, también sorpresivamente, el PP sacó 99.000 votos más que el PSOE en la comunidad. Se cayó un mito, el de la imbatibilidad electoral de Susana Díaz, y está por ver si no era de porcelana. Los socialistas andaluces sobrellevan el síndrome postraumático. El organismo del perezoso deja de funcionar a las dos semanas de haber muerto. Apenas han pasado diez días desde las elecciones. En «La vida de Pi», no obstante, se contrapone la lentitud de este folívoro con la vertiginosa velocidad de las alas del colibrí, que no se llegan a percibir. Como el «sorpasso» del PP o el hecho de que sea en Andalucía donde la confluencia de Unidos Podemos más creciera en votos coincidiendo con la mayor pérdida de votantes del PSOE de España. El perezoso emparenta en parte con el armadillo, con fama de resistente. La primera muerte del bipartidismo en España implicó repetir elecciones tres veces hasta 1920. El notario de Casares tenía entonces 35 años, la misma edad con la que Susana Díaz se convirtió en Secretaria de Organización del PSOE-A. Maternalmente, Susana Díaz señaló ayer que es Blas Infante «quien guía nuestros pasos en el Parlamento». Sin su arquitectura ideológica, «la Andalucía que hoy conocemos sería otra bien distinta». «Nos debe inspirar para trabajar siempre con responsabilidad y nos debe comprometer a actuar siempre por el bien común», indicó Díaz. «Sin querer ser más pero tampoco menos que nadie, Andalucía alza su voz para defender una España en igualdad, en armonía, en la que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos vivan donde vivan», señaló, como ya hiciera durante la campaña electoral, presentándose como garantía de la unidad nacional. La presidenta señaló que el populismo siembra «intranquilidad e inseguridad» y puso como ejemplo la situación del Reino Unido con el Brexit.

Había en la República de Roma dos caminos al poder: el cursus honorum y la carrera de las armas. El resultado del PP-A en las pasadas elecciones se enmarcaría en la primera casuística. El presidente del Partido Popular Andaluz, Juanma Moreno, destacó la valiosa lección de Blas Infante mostrando la posibilidad de poder cambiar. «El cambio no se hace desde la resignación y el miedo, sino desde la reivindicación y la valentía», apuntó. Entretanto, Susana Díaz y su vicepresidente se abanicaban y la consejera de Hacienda se imbuía en los rayos de sol. «El cambio a mejor es posible siempre, en eso tenemos que ser ambiciosos. No hay que mirar atrás, sino siempre adelante. No hay recrearse en el éxito ni lamentarse con el fracaso. Que ni lo bueno ni lo malo nos paralice», indicó. «Siempre se mostró orgulloso del ingenio andaluz y reclamaba no caer en la resignación ni en el lamento del agravio», agregó. «No debe existir miedo cuando de lo que se trata es de hacer Andalucía, de hacer de Andalucía una comunidad que cree empleo para todos y genere riqueza, que sea referente de progreso e igualdad de oportunidades y una comunidad en la que sus gobernantes sean ejemplo de rectitud y de ética», sentenció. Moreno pidió «afrontar ese reto entre todos, sin dogmatismo, ni sectarismo y sin patrimonializar lo que es de todos los andaluces porque así, con esos mimbres, se hará otra cosa pero no se hará Andalucía». El líder popular sostuvo que «ante la incertidumbre, Andalucía debe reivindicar con más fuerza que nunca, nuestra cualidad como inspiradora y como parte esencial de España».

Teresa Rodríguez, con la bandera andaluza que le legó el diputado José Luis Serrano, pidió recuperar «el reto» de la autonomía y apeló a la emoción como Rajoy en un campo de alcachofas. «Autonomía es la seguridad de poder darle de comer a tus hijos, autonomía es la seguridad de que puedes conservar tu puesto de trabajo aunque reivindiques que se cumpla la normativa laboral; y autonomía es saber que tenemos un futuro próspero propio». Por Ciudadanos, que lleva en su programa la recentralización del país, Julio Díaz, destacó que Blas Infante fue un «precursor de cambios irreversibles». El diputado de IU José Antonio Castro reivindicó que «Andalucía sea como la que más». Como escribió Henrik Ibsen, y recordaba Francisco Javier Recio en la última página de El Mundo de Andalucía -cuya pérdida habría llorado Blas Infante-, «sólo lo que se pierde se tiene para siempre».

La “reprobación De Llera” y el “Periodismo Cien Montaditos”

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Susana Díaz y De Llera, en plena reprobación. Foto de Manuel Olmedo.

Empezó el día muy poético en el Parlamento andaluz, con Maíllo citando a León Felipe (supuestamente): “Las palabras no sirven, son palabras”. Mercedes de Pablo apuntaba después en Twitter que la cita en realidad es de Alberti. “Rafael no se enfadaría”, añadió Maíllo. Si el coordinador de IU en Andalucía, que sabe latín, puede equivocarse, cualquiera puede hacerlo. Y no es en este caso por las confluencias. (Que también). Continuó en la sesión vespertina Mario Jiménez con la lírica y le pidió “unas palabras a Machado” no sabemos si vía ouija, vía wikipedia o vía biblioteca.

Las cosas se fueron poniendo tensas, como en la RAE. Se debatía la reprobación del consejero Emilio de Llera. Susana Díaz se sentó junto al consejero, para que la retrataran; y se fue. La diputada Patricia Navarro (PP), recién operada de apendicitis, sin embargo, vino expresamente al Parlamento para reprobar a De Llera porque el presidente del Parlamento le negó la delegación del voto en otro alarde de comprensión y democracia. La intervención de José Antonio Castro, por parte de IU, fue un tirón de orejas desde el cariño. IU estaba más por ponerle un “coach” a De Llera que por reprobarle, por eso anunció su abstención. “Cuídese, contrólose y no meta más la pata”. Pero la retranca castrense hizo mella en el consejero, que miraba el móvil y no sabía muy bien dónde meterse, después de llegar del Rocío, con la que estaba cayendo, para la cosas del Plan Romero. La portavoz del PP, Carmen Crespo, centró su intervención en que De Llera es un “dique de contención” en el caso de los ERE más que en las declaraciones en sí. Llegado este punto, el debate fue deslizándose entre el homenaje bizarro al Mineralismo de Arrabal y el tributo sutil a Beckett, Ionesco y el absurdo. Marta Bosquet, por Ciudadanos, anunciaba el apoyo a la reprobación pero en su tono, en sus gestos y hasta en sus palabras no había atisbo alguno de reprobación. La portavoz de C’s incluso besó a De Llera tras confirmar su voto. Del turno inicial de palabra, quedaba claro que, aunque se le reprobara, en el trasfondo se teatralizaba a modo de “remake” el “Yo quiero tener un millón de amigos” de Roberto Carlos. El brasileño, pero no el que jugó en el Real Madrid sino el cantante al que el lateral izquierdo con la voz que tendría Harpo si no fuera mudo le debe su nombre. (De los mejores de la historia en su puesto, por cierto).

Emilio de Llera está por ver si es o no de los mejores consejeros de la historia de la Junta. En determinadas declaraciones, por decir muchas veces lo que todo el mundo piensa y no se atreve -porque no es político, vaya, sino fiscal en excedencia- ha metido la pata. Más allá de sus declaraciones sobre la independencia de los jueces -¿En serio se puede uno escandalizar por eso, más allá del paroximo de que lo diga el titular de Justicia?- o sobre la capacidad de trabajo y la belleza de la jueza Alaya -dos aspectos que puede ver cualquiera con ojos en la cara-, a De Llera se le puede reprochar falta de sensibilidad y empatía en algunas afirmaciones en relación al caso Marta del Castillo.

El diputado de Podemos Moreno Yagüe, alias Hackabogado, siguió en la misma línea que IU y C’s. Reprobando, pero “sólo la puntita”. En el grupo de Podemos había dudas sobre el sentido del voto y hasta se barajó la elección individual en plan Eurovisión. La actuación matutina de Susana Díaz – “Si ustedes quieren nombrar consejeros, ganen las elecciones”-, tras mentar Juanma Moreno el apellido Moriche, y la posterior de Mario Jiménez, en cuanto terminó de citar a Machado, fue determinante para orientar el sentido del voto de la formación morada hacia la reprobación. “El Sr. De Llera tiene parte de razón en sus declaraciones. Nuestra justicia está muy mal”, señaló Moreno Yagüe, a quien no deben confundir con Josema Yuste de Martes y 13.

Entrado en materia Mario Jiménez, empezó por acordarse del cuerpo de letrados del Parlamento. Mario Jiménez es al PSOE lo que Arbeloa al Madrid o la Selección. Un tipo que resuelve, lateral derecho nato, puede jugar por la izquierda si se tercia y no va a dudar en ir a la espinilla si hace falta. Tal fue el tono de Jiménez que Carmen Crespo se ofuscó. “Usted ha sido un radical en esta tribuna”. Tanto subió el tono, que le faltó a la portavoz popular decir aquello de “Estoy cansada de la familia Rivera. No era tu marido, Pepa”. Para hacerse una idea, en los mercados de Sevilla, se grita menos que en el Parlamento andaluz.Así estaba la película cuando volvió Susana Díaz, otra vez a fotografiarse con De Llera. Paco Correal escribía del cierre de la calentería del Postigo y Emilio de Llera -también Susana Díaz- salió calentito del Parlamento. De Llera fue reprobado.

Entonces, empezó a correr como la pólvora la especie de que se trataba del primer consejero reprobado en la historia del Parlamento. Así salió publicado en la mayoría de medios, aunque no se ajustaba a la realidad. De los últimos diez años a esta parte, los medios han prescindido de los periodistas con mayor bagaje. El periodismo en los años del Twitter. El nuevo periodismo no es para viejos. Si quiera es periodismo. David Simon. El creador de “The Wire” recuerda que “el periodismo, cuando se practica adecuadamente, es un acto increíblemente delicado, ético y exigente de tiempo que requiere conocer un asunto, mantener las fuentes, saber qué usar y qué no usar de estas fuentes, volver cada día para saber qué es nuevo y relevante en la institución que estás cubriendo y escribir de un modo sofisticado que a la larga desvele cosas complicadas sobre esa institución. Es algo que no puede hacerse desde el cuarto de estar, sino desde la calle y con llamadas telefónicas. La mejor gente que he conocido lo hacía, y cubría las instituciones durante ocho, nueve o diez años. En los periódicos de hoy en día, los reporteros con 10, 15 o 20 años de experiencia se han ido y no confío en que vayamos a descubrir lo que deberíamos descubrir en el ayuntamiento, en el departamento de policía o en el sistema escolar porque el reportero de 24 años que lo cubre lleva sólo seis meses”.

Resulta que antes que De Llera, la entonces consejera Magdalena Álvarez ya fue reprobada. Es cierto que el Parlamento informó mal.  Lo que conduce al: “¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”, que decía Groucho Marx. La credibilidad se gana día a día, palabra a palabra, titular a titular; pero se pierde en segundos. La máxima de que hay que hacer “más con menos” es una falacia. Hacen falta Pepones y Pavones en las redacciones. Con menos, de pura lógica, siempre, quitando un hipotético arreón de dignidad inicial, siempre se hará menos. En los Cien Montaditos no busquen caviar. 

 

“El melocotonazo de miedo” de los Faffe (o “La mandanga” en el Parlamento)

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Susana Díaz y Chiqui Jiménez Barrios, por Manuel Olmedo

Las caras en la bancada de Susana Díaz eran un poema. En este caso, hasta podría pasar por buena la analogía de Teresa Rodríguez entre Miguel Hernández y su compañero de partido «Unchained» en las protestas –a lo Tarantino o a lo Cañamero–. La profesión va por dentro. Una máxima que, por otro lado, también sirve de explicación a las labores de los ex Faffe, y similares, cuyas funciones, como era público y notorio, no saben explicar ni en la comisión de investigación sobre los fondos de formación. Otra vez toda la oposición en contra de Susana Díaz. Como en aquellos 80 días de (no) investidura. (La estaban peinando). El PSOE no consiguió ni un solo apoyo a su Decreto-Ley –«decretazo de enchufados» definieron– en el Parlamento. Todos los grupos votaron que no. En puridad, C’s amagó con votar en contra y finalmente, con esa querencia del partido naranja en Andalucía a intentar evitar disgustos a su socia de investidura, se quedó en abstención. Ciudadanos quería pero no podía –a lo Millán Salcedo– ante la falta de consenso y la notoria imposición. Es la segunda vez que cae esta legislatura un Decreto-Ley de Susana Díaz. En septiembre tampoco salió adelante el remitido a la Cámara para reconocer a los funcionarios de la Administración regional los servicios previos como personal interino y así computar la antigüedad en los concursos de traslado y promoción interna.

El Pleno del Parlamento rechazó convalidar el Decreto-Ley 1/2016, de 15 de marzo, por el que se modifican la Ley 2/2015, de 29 de diciembre, de medidas urgentes para favorecer la inserción laboral, la estabilidad en el empleo, el retorno del talento y el fomento del trabajo autónomo; el Decreto-Ley 6/2014, de 29 de abril, por el que se aprueba el Programa Emple@Joven y la Iniciativa @mprede+, y el Decreto Ley 9/2014, de 15 de julio, por el que se aprueba el Programa Emple@30+. La Disposición Adicional Primera del Decreto-Ley acaparó gran parte de las críticas. La misma hace referencia a la participación del personal laboral del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) en la prestación de servicios y desarrollo de programas, lo que, para los sindicatos equivale a «burlar» los fallos que han impedido que «enchufados» desempeñen potestades públicas.

El consejero José Sánchez Maldonado justificó la disposición, en base a lo aprobado en Consejo de Gobierno el 15 de marzo, en que la norma trata de facilitar el acceso a todos los ayuntamientos a los planes que recoge la norma, aunque tengan deudas con Hacienda o condenas por despido improcedente. Maldonado defendió que estos trabajadores –los «enchufados», según los sindicatos– «conocen los territorios y las características» para desempeñar la función y recordó que fueron «sancionados por despido nulo el año anterior a la convocatoria de las ayudas». El consejero aludió a «un servicio público de calidad» y la necesidad de «atender el volumen de personas desempleadas» (981.950, según las cifras del pasado lunes) y «agilizar labores admisnitrativas». Maldonado, al fin, habló de «dar respuesta a los más de 100.000 jóvenes inscritos en el sistema de garantía juvenil» y «combatir los efectos de la crisis».

El diputado José Antonio Castro (IU) reprochó a la Junta las «deficiencias del Decreto-Ley», con «tantísimos errores que lo hacían inaplicable» Castro calificó como «una vergüenza» que haya pasado «año y medio para poder desarrollar planes de empleo que todavía están exclusivamente en los papeles». «El proyecto de ley eran un auténtico truño», señaló. Los «cambios», reconoció, son «necesarios, añadiendo: «¿Por qué hacen esto? ¿Por qué se cargan el contenido?». Castró señaló «una puñalada trapera desde el punto de vista jurídico técnico». «Traen un chatanje: ayuntamientos y parados frente laborales del SAE», denunció.«No es de recibo ese debate. Retiren el Decreto-Ley y traiganlo sin Disposición Adicional Primera», finalizó.

El diputado Hernández White: (C’s) criticó que el Gobierno «no ha contado con sindicatos» ni con el resto de partido. Rechazó aprobar la disposición « con personal de una fundación disuelta, en los tribunales». «C’s no apoya la convalidación del decreto ley en las actuales condiciones», zanjó.

Romero Sánchez (Podemos) consideró «redundante un decreto que en marzo ya era urgente y todavía no se ha tomado ninguna medida» y acusó a la Junta de utilizar este instrumento «como ley escoba» para «alejar del control parlamentario la actividad legislativa». Podemos rehusó la «dinámica de volver a crear exoneraciones de manera general, lo único que produce es una puerta abierta la fraude» y exigió una «mejora de financiación» para los ayuntamientos.

El diputado Miguel Ángel Torrico (PP) acusó al consejero de «faltar al respeto a los 109 diputados». «Se acabó el mangonear. No vamos a permitir que encubran la entrada en la función pública de empleados de Faffe», indicó. «Eso es un zasca en toda la boca, que diría mi niño», añadió. «Pepín, tírale a ver si cuela», indicó como posible sugerencia a la iniciativa de colar en una proposición no de ley -aprobada el 25 de febrero con los votos del PSOE y C’s y que instaba a la Junta a eliminar requisitos de la Ley General de Subvenciones y en la Ley de Hacienda Pública andaluza a los ayuntamientos- la posibilidad de que el personal laboral del SAE , en su mayoría procedentes de la extinta Faffe –y que está en los juzgados ya como pieza separada del fraude en la formación–, puedan ostentar las labores de los funcionarios. «La oposición pone en peligro el empleo de los laborales en el SAE y los planes de empleo para más de 30.000 andaluces», barruntó después el portavoz socialista Mario Jiménez.

Con todo, la disertación más clara al respecto sobre lo sucedido la hizo José Luis Cantero hace décadas, en la introducción de una de sus canciones. El tema Faffe -un “melocotonazo de miedo”- y el decreto ley tumbado a la Junta, así como la posición del PSOE, lo explica muy bien el Fary, que tampoco era funcionario, porque era autónomo, en apenas cuarenta segundos:

“Que parezca un accidente”

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Susana Díaz y Nicolaj Coster-Waldau, vía Carlos Rosado y Andalucía Film Commission.

El rey Felipe VI reconoció recientemente que le pusieron una multa de tráfico. Le puede pasar a cualquiera que conduzca. El presidente del Parlamento andaluz, Juan Pablo Durán, hace frente al pago de una multa de 55.000 euros por mala praxis en una caja de ahorro. Le puede pasar a cualquiera (que haya participado en el consejo de administración de una entidad bancaria). Al monarca, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, le regaló «Juego de Tronos». «Yo no soy política, soy la reina» es una de las frases, recuerda Manolo Becerro, que remiten a San Telmo de Khaleesi, uno de los principales personajes de la serie. Cuando se rodó en Sevilla, Susana Díaz acudió al rodaje y admitió sentirse identificada con “la que no arde, rompedora de cadenas, madre de dragones”. Hay politólogos -el mismo Pablo Iglesias ha coordinado un libro que presentó con Tania Sánchez tras su “cese temporal de la convivencia”- que comparan a Khaleesi con Susana Díaz, a quien Podemos y Ciudadanos favorecieron haciendo realidad la composición de la Mesa que la presidenta andaluza (en funciones) pergeñó en su estrategia.

El portavoz del Partido Popular en la Cámara Carlos Rojas, reclamó ayer «el informe jurídico al que alude el PSOE para avalar su atropello al reglamento en la constitución de la Mesa de la Cámara» y señaló que «sería muy grave que el PSOE hubiera utilizado en exclusiva el asesoramiento de los servicios jurídicos del Parlamento de Andalucía para sacar adelante una estrategia partidista». Rojas preguntó «dónde está ese supuesto informe elaborado por los letrados del Parlamento que invoca el PSOE para justificar que hurtara al PP su legítima representación en la Mesa». El portavoz popular recordó que «si ese informe existe, deben tenerlo todos los grupos parlamentarios puesto que los servicios de la Cámara no trabajan para una fuerza política sino para garantizar el buen funcionamiento parlamentario».Rojas anunció que el PP exigirá en la primera reunión de la Mesa que se aclare si existe dicho informe, que se dé cuenta de su contenido y se explique por qué no accedieron a él todos los grupos parlamentarios. El diputado popular aclaró que «lo ocurrido» en la sesión plenaria «no es un asunto de cargos o reparto de sillones sino que el PSOE se fabricó una mayoría a medida en la Mesa que no le otorgaron los andaluces en las urnas». Rojas recordó la importancia de la composición del órgano, que es «la puerta por la que deben pasar todas las iniciativas de la Cámara y la garantía de transparencia, de pluralidad y de control al Ejecutivo». El diputado del PP añadió que «quienes hacen la simplificación populista del reparto de cargos demuestran su ignorancia de la mecánica parlamentaria», ya que es en la Mesa del Parlamento donde se califican las iniciativas, la ordenación de los debates, los tiempos y «donde se decide, por ejemplo, si se admiten a trámite o no las comisiones de investigación o si comparece o no el presidente de la Junta». Rojas señaló que «el PP está ejerciendo su papel de oposición desde el primer minuto y va a ser garantía de control para que el PSOE no pretenda actuar como si tuviera una mayoría que las urnas no le han otorgado». «Vamos a marcar el ritmo del trabajo parlamentario y las primeras iniciativas del PP ya están preparadas», indicó.

«Cómo vamos a facilitar la investidura a un partido que nos ha llevado a un empobrecimiento máximo, que nos ha llevado a la tasa de desempleo más alta de todas las regiones de Europa, que mantiene vínculos estrechos y que no combate la corrupción en Andalucía, y que su primera prueba de diálogo y de buena voluntad hacia el PP ha sido imponer una Mesa», aseguró, de cara a las negociaciones por venir, el líder del PP-A, Juanma Moreno. El presidente de los populares andaluces calificó de «esperpéntica» la bronca de inicio de la X Legislatura. «Desgraciadamente, lo que también pudimos ver es la pasividad del resto de los grupos en esa imposición», señaló Moreno.

Las dos Américas se convirtieron en una mucho antes (13 millones de años) de lo que se pensaba (3,5 millones de años). De confirmarse las fechas, los libros de Historia se tendrán que reescribir. De confirmarse la inacción y el mirar para otro lado de las nuevas fuerzas autodenominadas como de un «nuevo tiempo», habrá que reescribir el concepto por cuya autoría discuten: la llamada «casta». Está en cuestión si de veras existe un «nuevo tiempo».  Ciudadanos habló de una sesión parlamentaria «tranquila» y a Podemos, entre cuyas máximas para negociar la investidura de Susana Díaz está dejar de trabajar con determinadas entidades bancarias, le colaron como presidente de la Cámara a un ex miembro del consejo de dirección de una caja de ahorro condenado por hundirla. «El PSOE impuso el rodillo en contra del sentido común, la coherencia y el diálogo parlamentario. El PSOE junto con IU ya tienen mayoría en la mesa y pueden bloquear distintas iniciativas que son fundamentales para el buen funcionamiento de la democracia en Andalucía», criticó Moreno.

José Antonio Castro, en la Mesa por parte de IU, tachó de «decepcionante» la constitución del órgano y acusó al PSOE de «imponer trágalas». Castro ve ahora una Mesa «desproporcionada». El presidente del Parlamento considera que la queja del PP no se corresponde «con la realidad del Reglamento». El PSOE-A niega el «rodillo», por más que el resultado recuerde al titular aparecido en prensa: «Dispara a un armadillo y la bala rebota hiriendo a su suegra». Aquello de «que parezca un accidente». Los socialistas piden al PP que «recapacite» tras «contaminar «con los tribunales» una sesión constitutiva emparentada con la intranquilidad derivada del adelanto electoral. El Parlamento habita la inestable vida del gato de Schröndinger, vivo y muerto a la vez. La felicidad, dice Punset, «es la sensación de que controlas tu vida». En el antiguo Hospital de las Cinco Llagas se busca una sala de cuidados intensivos para reanimar el consenso, que nació muerto. En base al Reglamento, como apunta Rubén Amón, una vez constituido, el Parlamento ya está listo para volver a ser disuelto.

“Por una Andalucía libre de transgénicos” (Carlos Rojas rompe a cantar por Nino Bravo)

Las paradojas vitales llevan a que en la plaza donde se ubicaba el antiguo estadio de Atocha esté prohibido jugar al fútbol y que en el Parlamento, el órgano de representación de los andaluces, no haya consenso ni al darse los buenos días. La materia oscura, según la ciencia, se repele a si misma. Ayer se cumplían 42 años de la muerte de Nino Bravo y Carlos Rojas, el diputado con hechuras de romper a cantar «Noelia» o «Libre» , le cantó las 40 a Luis Pizarro, tío carnal de Alejandro Sánchez Pizarro, Alejandro Sanz para las masas, Medalla de Andalucía y autor del single «Un zombie a la interperie». Un tema sin relación, que se sepa, con el único miembro del PP en la Mesa de un Parlamento al que llegaron, como savia nueva, 64 diputados por primera vez.

Teresa Rodríguez tiene en la Cámara un sitio privilegiado, frente al presidente del Parlamento, controlando todo, con IU y Ciudadanos más PSOE a la diestra; y PP y Juan Marín, en un islote de tranquilidad, a siniestra. Como en la fila 11 del cine, reservada para imprevistos y personas con movilidad reducida. Rodríguez se acercó a las manifestaciones de la puerta. A saber, ALPE, corralas y los Delphi instalados en la protesta hace una década, a punto de salir en «Cuéntame». «Quienes quieren seguir permitiendo el sufrimiento de la gente nos tendrán aquí. Enfrente. Éste es mi sitio», señaló en Twitter.

El presidente de la Cámara prometió el cargo. La vicepresidenta primera, igual. Oña juró y repitió, tras la bronca, «Acatar la Constitución y el Estatuto». El resto de la Mesa prometió. Castro, «por imperativo legal», y repitió, en respuesta a Oña: «Acatar, acatar». El diputado de Podemos por Cádiz Jesús Rodríguez, fue el primero del año con camiseta reivindicativa. Por la educación pública. Competencia seria para Castro. Maldonado acudió sin fular. Los de Podemos vinieron con bebé y carrito. José Antonio Castro le subió la silla al podemita Juan Antonio Gil. La veteranía es un grado. Que le pregunten al PSOE y a Pizarro.

Arenas, al jurar el cargo, se paró a ponerse las gafas antes de leer. Podemos expuso una amalgama de intenciones: «Recuperar la conciencia del pueblo andaluz», «servir siempre a la gente»; «por cambios legislativos y estatutarios»; «por que las paredes del Parlamento sean de cristal y al servicio de los andaluces» (Begoña Gutiérrez), «como garantía de los derechos humanos en lugar del pago a la banca», «no servir al interés de los propios partidos»; «por una Andalucía libre de paro, desahucios y transgénicos». «Prometo la Constitución hasta que la cambiemos para que obedezca a la gente y no a los bancos», Teresa Rodríguez. Elena Cortés prometió también por exigencia legal, como sus compañeros de IU y muchos de Podemos. Susana Díaz juró, igual que Juanma Moreno y Juan Marín, que salió del islote. Ciudadanos no vio» bronca» y celebró una jornada histórica. Marín, el hombre tranquilo, lo vio todo desde la «normalidad». Podemos señaló que «esta violencia dialéctica es símbolo del declive del bipartidismo». A Juanma Moreno no le aplaudieron durante su toma de posesión. A Susana Díaz, que no pestañeó durante la bronca, los suyos sí. Maíllo calificó la trifulca como «una pataleta un poco heavy». Susana Díaz apuntó que el PP «no quería que IU estuviese en la Mesa». Todos los ex presidentes del Parlamento acudieron, salvo Mar Moreno, que declara el martes por los ERE. Chaves, quizás, y Griñán, seguro, vieron por la tele el nuevo y a la vez tan viejo Parlamento.

Golpe en la Mesa (del Parlamento)

Blindaje socialista, con tres secretarios provinciales con máxima afinidad a Susana Díaz, y mínima representación para el PP, que anuncia un recurso ante el Constitucional. Los socialistas, en nombre de la «pluralidad» y el reglamento, quitan un miembro en la Mesa al PP. En el año 73 los judíos para defender la fortaleza de Masada se suicidaron por no entregársela a Roma. En la conformación de la Mesa del Parlamento, X Legislatura, el consenso murió antes de nacer. El 22M dejó un reparto de escaños que convertía la Cámara en un polvorín en el que, parafraseando a «House of Cards», (casi) todos portan una cerilla. En el minuto cero, el consenso estalló por los aires. A las 10:00, el portavoz socialista Mario Jiménez se reunía con los populares Loles López y Carlos Rojas en una representación pública del intento de alcanzar un acuerdo para conformar la Mesa. Pese a los amagos de reeditar una pinza hasta la noche anterior, PP, Podemos, Ciudadanos e IU, por acción u omisión, facilitaron, una vez más, que el PSOE impusiera su criterio, y su mayoría. Ayer, todas las formaciones negaron los movimientos. Lo demás quedó en ruido. De sables, pero ruido al fin y al cabo. El PSOE impone tres miembros en la Mesa y el PP, con 33 diputados, obtiene la misma representación que IU con cinco escaños.

La Mesa del Parlamento cuenta con tres secretarios provinciales del PSOE: Juan Pedro Durán, de Córdoba, como presidente; Teresa Jiménez, de Granada, como vicepresidenta; y Verónica Pérez, de Sevilla, como secretaria. Completan el órgano, la popular Esperanza Oña, como vicepresidenta segunda; Juan Moreno Yagüe, de Podemos, como vicepresidente tercero; y José Antonio Castro (IU) y Julio Díaz Robledo (C’s), como secretarios. A las 12:05 arrancó la sesión. Ampliar la mesa manteniendo la misma retribución a repartir entre un miembro más, lo que podría dictar el sentido común, aseguraron que no es compatible con el Reglamento. Cuando en México’86 Butragueño marcó cuatro goles a Bélgica, Luis Pizarro ya era diputado en la Cámara. Entonces, dijo, «no soñaba ser presidente de edad en la X Legislatura». Pizarro, en un discurso inusual por su corte político que anticipaba lo que se avecinaba, «habló de un Parlamento más plural pero con igual legitimidad». Pizarro dibujó «un horizonte claro: el interés general», que en Andalucía tiende a confundirse con el interés del PSOE. El Parlamento, dijo, «es la garantía de la centralidad política». 33 años después, siguen los mismos retos y desafíos que otras comunidades autónomas que estaban por encima también tienen». «Históricamente ha habido grandes controversias en el Parlamento, diferentes enfoques», para acabar con «tres palabras: diálogo, negociación, acuerdo», que «serán claves».

Toda las elecciones se produjeron en segunda vuelta. El PSOE propuso a Durán como presidente de la Cámara y el PP a Manuel Andrés González. El resto de grupos, a nadie. Cada formación votó a los suyos y el resto en blanco. Para la vicepresidencia, el PSOE presentó a Teresa Jiménez; PP, a Oña y Podemos a Juan Moreno Yagüe. C’s e IU no presentaron a nadie y se abstuvieron. Cada formación volvió a votar a los suyos. La endogamia, versión parlamentaria.

La necesidad de paridad hizo que los grupos presentaran como secretarios a Verónica Pérez (PSOE), Patricia del Pozo (PP), Julio Díaz Robledo por C’s y José Antonio Castro por IU. Cada formación se votó a sí misma, pero la obligatoriedad de que todos los grupos tengan miembro en la mesa dejó fuera a Del Pozo, del PP, con 33 votos, a favor de Castro, de IU, con 5 votos. Entonces, el portavoz popular Carlos Rojas rompió: «Ha pedido diálogo en su discurso», recordó a Pizarro. «Deje que termine. Vamos a terminar bien. Señoría, cumplan el Reglamento que votaron en diciembre. A cuenta de qué pide la palabra», contestó el presidente de la Mesa de Edad. Rojas apeló al artículo 78.3.2.4.1. y al 29.2. «Pido la palabra». El consiguiente lapsus de Pizarro resultó significativo, dada la inestabilidad tras el adelanto electoral: «Nos queda poco tiempo para terminar esta legislatura. Sesión, perdón». «Hemos quedado segundos», recordó Rojas. «¿Por qué los votos no valen? Usted no tiene competencia para interpretar el reglamento. Preside esta sesión, no es el presidente de la Cámara», dijo Rojas citando el artículo 29.2. «¿En base a qué dejan fuera a más de un millón de andaluces? Desalojan al PP. Es un ilícito perseguible. Usted no representa al PSOE, representa a todo el Parlamento, no manche esta institución, señor Pizarro. Apelo al artículo 34 y 35. A la proporción: ¿33 diputados es lo mismo que cinco? Nadie lo va a entender. Si lo censuran, iremos la Tribunal Constitucional por este despropósito, este atropello. Es un ataque a la Constitución. No negamos la representación de todos los grupos pero sin hurtar a otro grupo. Deponga su actitud, no acabe de esta menara su carrera», instó Rojas a Pizarro, acusándole de «robar los votos de las urnas». «En nombre de la democracia, convoque al diálogo».

Pizarro aseguró que es un presidente de edad «flexible», permietiendo «que cite artículos que no se corresponden». El diputado socialista recordó que «el Reglamento no establece proporcionalidad en la Mesa sino que todos los grupos tengan un miembro. Se trata, además, del único Parlamento de España que garantiza esta pluralidad. El PP está representando y todos los grupos, la paridad también. Tienen derecho a sus recursos, pero la propuesta es la referida», contestó Pizarro. Rojas invocó al artículo 78.2. Pizarro recordó: «Yo presido el Parlamento El único desorden de la Cámara lo plantea usted». «Invoco al letrado del Parlamento», señaló Rojas. «No le voy a dar la palabra», dijo Pizarro, como tampoco se la dio a la diputada afectada, Patricia del Pozo. «La voy a llamar al orden». A las 14:02 estaba constituida la mesa. Los nuevos grupos ya conocen que la Mesa no es un sistema como el SIRI, que contesta preguntas, sino que puede ejecutar órdenes. «Quien siembra vientos recoge tempestades», se barruntaba en el ambiente. El PSOE, después de tres décadas gobernando, conoce los entresijos del vendaval para crear una central eólica. El Legislativo quedó constituido con la dialéctica de los cañones, falta el Ejecutivo, para el que tampoco hay consenso; por más que en los últimos tiempos el poder con más presencia en Andalucía sea el Judicial.

La Mesa del Parlamento y la sopa de pollo en metacrilato

Reunion entre delegaciones del PSOE-A y de IULV-CA

José Antonio Castro, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

La «nueva política» anunciada tras el 22M ha nacido bajo el signo de Benjamin Button. El «nuevo tiempo» que todos los partidos celebraron tras las elecciones se va pareciendo tanto al «viejo» que coincide en «tics» como negociar de espaldas a la ciudadanía, sin conocer lo que se plantea, y llegar a la casilla de salida de la legislatura con los interesados –los ciudadanos; no los políticos por más que la lucha de sillones pueda confundir– con el asombro intacto y la misma capacidad de respuesta que ante la metafísica culinaria –«¿Puede el metacrilato reinventar la sopa de pollo?»– de Ferrán Adriá. A menos de 24 horas para la constitución del Parlamento, se cumplían ayer 150 años de la muerte del presidente Lincoln, asesinado la noche anterior en el teatro Ford, y los partidos con representación en la Cámara se empeñaron en la labor de crear incertidumbre con ínfulas de historia de cara a la apertura de la X Legislatura. La cultura de pactos pinta virgen como una Inmaculada de Murillo, en vísperas también del centenario electoralista de su nacimiento.

Entre el «muera el consenso» del PSOE en forma de «ordeno y mando» y una suerte de pinza a cuatro partidos se divide la negociación. IU, cuyo grupo parlamentario casi puede viajar en taxi (en un 7 plazas caben sobrados) se percató de que las nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos, todavía no han ponderado la importancia de la Mesa del Parlamento, de cómo se las gasta el PSOE y ni siquiera –no es tan fácil– de cómo no perderse por las numerosas salas del antiguo Hospital de las Cinco Llagas, carente de una aplicación para el móvil y con pocas más referencias que un magnolio en el patio, la cafetería o el pasillo con los cuadros de los presidentes del Parlamento, entre los que sobresale por el cambio de estilo pictórico y su coste (y por el pelazo) el de Diego Valderas. De qué partido será la persona que habite el próximo cuadro. He ahí la cuestión, con la efemérides del 14 de abril, cuando se produjo otro cambio de régimen, a vista de almanaque. IU ofrece candidato «si todos los grupos se lo piden porque estimen que sería bueno por higiene democrática». El hipotético acuerdo, si el PSOE no lo impide in albis, se cerraría poco antes del Pleno. El portavoz parlamentario de IU, José Antonio Castro, que hace un año lucía por la Cámara la camiseta de la selección con los colores republicanos, señaló tras el segundo encuentro bilateral con el PSOE, que la coalición estaba abierta a contactos con el resto de fuerzas para lograr «certidumbre». Castro criticó el «modelo de negociación» impuesto por el PSOE, que «no responde a la realidad del Parlamento».

El PP también señaló que mantendría conversaciones con el resto de fuerzas, tras un nuevo fracaso en la reunión con el PSOE. Los populares insisten en que le corresponden dos miembros en la Mesa y acusaron a los socialistas de querer convertir el Parlamento en una «prolongación de San Telmo». Ante el cierre en banda socialista, el PP planteó incluso que otros partidos presidan la Mesa.

El secretario de Organización del PSOE, Juan Cornejo, recordó que los dos miembros que ansía el PP no son posibles con sus votos. No se trata de «ofrecer puestos, sino de respetar la voz de los andaluces y acatar el resultado de las elecciones», señaló Loles López. El PSOE le ofreció al PP la Vicepresidencia primera. Cornejo señaló que «mal empezaríamos configurando un Parlamento que no refleja la voluntad mayoritaria de los ciudadanos» con un acuerdo entre PP y Podemos para el que ambas formaciones tendrían que dar «muchas explicaciones». La sombra de la pinza, como la de los cipreses de la trasera del Parlamento, es alargada.

La líder de Podemos, Teresa Rodríguez, anunció ayer que la formación morada no va a presentar candidato para presidir la Mesa del Parlamento. Tampoco para las secretarías. El único será Juan Moreno Yagüe, que aspira a una Vicepresidencia en correspondencia a los votos del 22M. Salvo acuerdo de PP y Podemos (48 escaños) o la unión de las cuatro fuerzas contra el PSOE, los socialistas se garantizan la Presidencia de la Mesa. La posibilidad de reeditar la «pinza» de 1994 se apareció como un fantasma por las Cinco Llagas. El diputado de Podemos David Moscoso señaló que su formación plantea –al margen de la investidura– que la Presidencia de la Mesa recaiga en el grupo minoritario, es decir, IU, aunque su partido lo tildó de «una ocurrencia» personal.

En caso de desacuerdo, cada grupo podrá presentar candidatos, que tendrán que ser elegidos por mayoría absoluta o simple en otra posterior votación entre los dos aspirantes con más apoyos. El resultado, como «el metacrilato» en la gastronomía del futuro, es algo que resolverá el tiempo. El nacimiento de la X Legislatura se debate entre el aire de ruptura del manifiesto futurista –de febrero, cuando Susana Díaz gestaba el 22M, pero de 1909; Marinetti: «Un espectro recorre Europa»– y una Mesa del Parlamento con el consenso deshecho y deconstruida.

ferrán

“¿Sentado dónde?”

Teresa Rodríguez, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

Teresa Rodríguez, cedida por Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

«Ese hombre tiene una pistola» fue la frase que pasó a la posteridad de la junta de accionistas de 1997 del Sevilla FC. Del Nido acorraló al presidente Caldas formando un alboroto con la presunta condición armada del mandatario. El argumentario de Podemos y Ciudadanos en los preliminares a la ronda de «contactos bilaterales» con el PSOE para la investidura de Susana Díaz engarza con el anecdotario y remite a otras dos frases históricas de la Sevilla -sede vacante o en funciones de la Junta- más profunda. El «¿Sentado dónde?» atribuido a un histórico de las ondas y su consiguiente «Me levanto y me voy». Podemos lo ve, se apodera del «luz y taquígrafos» de Zoido, sube la apuesta y, además de especificar sus «líneas rojas», solicita formalmente la retransmisión de las negociaciones «por cualesquiera de los medios técnicos disponibles».

«Seguimos esperando una respuesta de Susana Díaz a las medidas de sentido común que le hemos planteado. Mientras tanto, nada que hablar», indicó Teresa Rodríguez vía Twitter. La candidata de Podemos agradeció a Pablo Iglesias su «apoyo» a las condiciones planteadas como «líneas rojas» y no negociables. No es que Podemos se enroque en sus «líneas rojas» sino que mueve ficha. Hoy detallarán las tres medidas interpuestas (dimisiones, no tratar con bancos que desahucien, recorte en altos cargos), se las harán llegar al resto de grupos «y en particular al PSOE-A» y la sociedad civil y se reunirán con «estas fuerzas políticas y colectivos». «Es voluntad de Podemos que dichas reuniones sean públicas tanto en su desarrollo como en sus resultados» y propone que sean retransmitidas «por cualesquiera medios técnicos disponibles». «Cuando del futuro de los andaluces se esté hablando, luz y taquígrafos», subraya.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, acusó, en una entrevista en A3, a Susana Díaz y a Pedro Sánchez de no cumplir su palabra al no expulsar a los ex presidentes Chaves y Griñán, quienes, insinuó, fueron «sus jefes», «facilitaron avales para la secretaría a Sánchez» y «pusieron a Díaz de recambio» en la comunidad. Rivera recordó que para permitir la investidura, el candidato en Andalucía Juan Marín «ha escrito una carta» con su pacto anticorrupción.

Desde el PSOE, Mario Jiménez insistió en que la líder socialista ha ofrecido a todas las formaciones un gran acuerdo para garantizar la transparencia en la actividad política e institucional y combatir y prevenir la corrupción. «El 22M ha sido el epicentro de un terremoto que está afectando al conjunto de la política en España y que ha marcado claramente las expectativas de futuro en nuestro país», señaló El negociador socialista reclamó a los partidos emergentes «clarificarse internamente» y rechazó líneas rojas «no entendibles» para la ciudadanía. Para el PSOE, «no existe ninguna razón para que las fuerzas que han obtenido representación en las urnas no se sienten a dialogar y a buscar entendimiento desde el punto de vista institucional». «Quien no responda a ese mandato, los ciudadanos van a volverle la espalda», indicó Jiménez. «Si somos capaces de dejar a un lado las cuestiones partidistas y poner encima de la mesa el interés general de Andalucía, estamos convencidos de que podemos alcanzar acuerdos», señaló Cornejo, que claramente juega el papel de agente «bueno» en la negociación. Desde la Junta, el portavoz Miguel Ángel Vázquez llamó a la «responsabilidad» y señaló que las fuerzas parlamentarias «tendrán que ceder» en la negociación para facilitar la investidura.

Las formaciones emergentes saben que las tomas de contacto con el PSOE están viciadas por lo que ocurra tras el desfile de ex presidentes y ex consejeros camino del Supremo y del TSJA. Podemos y C’s saben que los cantos de sirena de Susana Díaz, aunque parezca que aguardan las puertas del cielo, encierran la combinación de la caja de Pandora y ven a los emisarios socialistas como una suerte de cancerbero político con dos cabezas –a saber, Mario Jiménez y Francisco Cornejo–. Cuando les dicen investidura (de investir), visualizan embestidura (de embestir), con el ejemplo moribundo de IU tras el 22M, con quien los socialistas se reunieron ayer.

Las negociaciones bilaterales duraron menos de una hora. Cornejo y Jiménez por los socialistas; José Antonio Castro y María del Carmen Cantero, por IU, recordando que «nadie entendería» que Podemos y C’s no acudieran a las reuniones. Según Mario Jiménez, trasladaron a sus ex socios las líneas marcadas por Díaz para la investidura, vinculadas a la reactivación económica, la transparencia, la lucha contra la corrupción o la defensa de un nuevo sistema de financiación. Castro señaló que IU «ha venido a escuchar» e insistió en que votarán «no» en la investidura, con la experiencia (y un parte político de politraumatismo severo) del abrazo del oso del bipartito. «A partir de ahí, esperamos más encuentros con el resto de grupos». Castro indicó que «la pluralidad de la Cámara tiene que ponerse a funcionar, tenemos que hablar todos pensando en la necesaria estabilidad», dijo. La «política con mayúscula». «Podemos y C’s ya son protagonistas y tienen una responsabilidad». El coordinador Antonio Maíllo especificó que «a IU que la registren cuando se habla de estabilidad, cuando ha sido Díaz la que ha adelantado las elecciones; ahora no le salen las cuentas porque aunque aparente que ha ganado se encuentra en un sistema de minoría mayoritaria y hay un Parlamento con el que tendrá que dialogar».

Una nueva cita electoral se antoja ahora mismo más viable que meter en el redil de la investidura a los emergentes. La corriente más poderosa a día de hoy en Podemos y Ciudadanos es la de no sentarse a dialogar, con la conciencia de que un pacto, como la niñez, sólo adquiere sentido desde lejos.