“Estábamos en lo de la austeridad…”: 9.000 euros en la reparación de un coche de alta gama

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Vehículos oficiales en el Parlamento de Andalucía. Foto de Manuel Olmedo.

«Estábamos en lo de la austeridad, el control del gasto público y la cosa, pero sus señorías se han cansado de aburrirse gratis y ahora quieren aburrirse cobrando más, que la vida sube. No es muy ejemplar la medida mientras se tacañea un duro a los jubilatas, a los reviejos y a los muertos que hacen cola en el Seguro. Es una iniciativa de la derecha que ha caído muy bien en la izquierda. En cuestiones de trinque todo el mundo se pone de acuerdo en seguida, y hasta hay un baranda que saca tabaco y se marca una ronda, anda ahí que el enfisema pulmonar se lo soplen los vaqueros de Marlboro». Umbral (casi) siempre escribió la misma columna con certera prosa y visión y (casi) siempre sobre el mismo tiempo. La Transición -pre o post–, con la que los políticos de ahora no se acaban de poner de acuerdo en si aún no ha acabado o debe empezar de nuevo. Según datos del Parlamento de Andalucía, a mayo de 2015, la Cámara andaluza cuenta con un total de once vehículos oficiales en uso, uno de ellos averiado. El 13 de febrero de este año, según la información de contratación de la Cámara, se adjudicó, por un importe de 8.993,25 euros, la «reparación del vehículo Audi A-6 3.0» con matrícula acabada en FJH «asignado a la ilustrísima señora vicepresidenta Teresa Jiménez Vílchez». Se trata de un modelo que en la actualidad puede alcanzar los 132.000 euros, según datos de Audi. Sigue leyendo

Donde habite la investidura (“La Realidad y el Deseo”)

El presidente del Parlamento, Juan Pablo Duran, se reune con el

El reflejo de Carlos Rojas, Juanma Moreno y Loles López en el Parlamento de Andalucía. Todos los derechos de Manuel Olmedo: http://manuelolmedofotografo.blogspot.com.es/

Las primeras impresiones carecen de segundas oportunidades. El presidente del PP-A, Juanma Moreno, defendió ayer «otras recetas económicas para que Andalucía deje de ser líder de paro» y aseguró que quiere llevar una parte del programa electoral del PP al Gobierno andaluz, «porque puede ayudar a crear empleo y riqueza, y ha sido apoyado por más de un millón de andaluces». «Una parte de ese programa debería plasmarse en distintas iniciativas», señaló Moreno, que indicó que «no ha habido ningún cambio ni propuesta del PSOE que posibilite un cambio de la posición del PP» en relación con la investidura. Sigue leyendo

Partida de póker y “Coplas a la muerte de su padre”

Günter Grass contaba que en su niñez en Danzig veía pescar las anguilas con cabezas de caballo. Los campesinos sacaban del agua la mollera equina mientras las anguilas devoraban el cerebro. El PSOE-A ya dispone de la palabra de dos cabezas principales de la llamada «vieja política» para comenzar a negociar con los novísimos y no tan nuevos partidos la investidura de Susana Díaz. El objetivo es que haya fumata blanca para la sesión plenaria de la primera semana de mayo.

El PSOE-A, que confía en la investidura, retoma los contactos con el PP a las 10:00. El encuentro se desarrolla una hora antes de la reunión del presidente del Parlamento, Juan Pablo Durán, con los cinco portavoces parlamentarios, comenzando con el PSOE, previo a la propuesta de candidatura para la Presidencia de la Junta. Sólo una, la de Susana Díaz. A las 12:00, Durán recibirá al portavoz popular Carlos Rojas. Mañana recibe a Podemos, Ciudadanos e IU. «Si el PP no favorece la legislatura estará desvirtuando el Estatuto de Autonomía», señaló el PSOE. El presidente del PP de Córdoba, José Antonio Nieto, recordó que la marcha de Chaves y Griñán no garantiza saber a dónde ha ido el dinero de los ERE. Apoyar a Díaz con esta «excusa», señaló, es «apoyar al partido que no quiere que sepamos por qué se perdieron los fondos para los más necesitados».

El PSOE pide «altura de miras» porque Andalucía «tiene que tener un Gobierno dentro de su agenda propia». El tiempo apremia, las municipales ya se ven en el calendario y la Junta sigue con una presidenta en funciones. El riesgo de las situaciones de interinidad es que, como le pasó a Del Bosque en el Madrid, la afición se dé cuenta de que las competiciones -la batalla- prosiguen sin un liderazgo marcado al mando y hasta se ganan Copas de Europa. Como decía Umbral, en verano, con los políticos de vacaciones, el mundo sigue girando y las administraciones, mal que bien, como siempre, funcionando. El coordinador de la Interparlamentaria del PSOE-A, Miguel Ángel Heredia, señaló que sería «un error de los partidos minoritarios» entender el resultado electoral «como un derecho a vetar e impedir que haya un Gobierno» o «como una carta blanca para boicotear el momento constituyende de la legislatura».

Durante la semana pasada y tras la bronca en la elección de la Mesa del Parlamento, el PSOE sólo ha contactado con el resto de grupos por vía telefónica para concretar las reuniones. Hasta ahora los contactos han tenido la relevancia de la gaseosa. Los socialistas ya tienen un cebo para empezar a hablar. Una pareja de ases –Chaves y Griñán– pasa por la mejor mano que se puede tener en el Texas Hold´em, la versión más popular del póker. La estadística señala que un jugador posee una pareja de ases una vez cada 220 manos. En la mayoría de casos, con ases en la manga suele ocurrir dos cosas: se gana fácilmente o se crea un bote enorme. Dos ases, en cualquier caso, aunque ayudan, no garantizan la victoria. Un error típico es no subir o subir muy poco, para que paguen varios rivales. Cuando en la partida o la negociación hay varios rivales, como sucede en el Parlamento, bajan drásticamente las probabilidades de victoria.

Desde C’s, su líder, Albert Rivera, reclama a Susana Díaz la renuncia «por escrito» de los ex presidentes como si fuera las «Coplas a la muerte de su padre» de Manrique. Para la negociación con el PSOE, C’s cuenta en Andalucía con Juan Marín, con semblante de póker de serie y a quien durante la recepción en la Feria la presidenta en funciones le puso «ojitos». El PSOE busca en C’s un socio estable, que es el estado previo de los partidos que pactan en la Junta (PA, IU)  hasta convertirse en víctimas propiciatorias.

La líder andaluza de Podemos, Teresa Rodríguez, tiró ayer de Twitter para recordar que la renuncia (diferida) de Chaves y Griñán no es la inicio de la negociación sino la simiente para el principio del principio. «Chaves se va refunfuñando y dice que no es para facilitar la investidura. Efectivamente, esa actitud no la facilita», señaló Rodríguez. «No se puede estar a la vez con los desahuciados y con los que desahucian», tuiteaba poco después de que Pablo Iglesias deslizara ya la posibilidad de una abstención en segunda ronda y dejar gobernar a Susana Díaz. Los podemitas andaluces recordaban, tras ello, que el pacto es «con la ciudadanía». «Paremos los desahucios. Los bancos violan los Derechos Humanos y la Junta es cómplice de sus convenios. Por eso votaremos que no a la investidura. Nos tomamos muy en serio nuestros sueños», fueron los últimos 140 caracteres de Teresa Rodríguez. «Hagan juego». Si no hay fumata blanca, el PSOE pretende forzar a la oposición a retratarse ante la ciudadanía con votaciones cada 48 horas en plena campaña de las municipales.

“Por una Andalucía libre de transgénicos” (Carlos Rojas rompe a cantar por Nino Bravo)

Las paradojas vitales llevan a que en la plaza donde se ubicaba el antiguo estadio de Atocha esté prohibido jugar al fútbol y que en el Parlamento, el órgano de representación de los andaluces, no haya consenso ni al darse los buenos días. La materia oscura, según la ciencia, se repele a si misma. Ayer se cumplían 42 años de la muerte de Nino Bravo y Carlos Rojas, el diputado con hechuras de romper a cantar «Noelia» o «Libre» , le cantó las 40 a Luis Pizarro, tío carnal de Alejandro Sánchez Pizarro, Alejandro Sanz para las masas, Medalla de Andalucía y autor del single «Un zombie a la interperie». Un tema sin relación, que se sepa, con el único miembro del PP en la Mesa de un Parlamento al que llegaron, como savia nueva, 64 diputados por primera vez.

Teresa Rodríguez tiene en la Cámara un sitio privilegiado, frente al presidente del Parlamento, controlando todo, con IU y Ciudadanos más PSOE a la diestra; y PP y Juan Marín, en un islote de tranquilidad, a siniestra. Como en la fila 11 del cine, reservada para imprevistos y personas con movilidad reducida. Rodríguez se acercó a las manifestaciones de la puerta. A saber, ALPE, corralas y los Delphi instalados en la protesta hace una década, a punto de salir en «Cuéntame». «Quienes quieren seguir permitiendo el sufrimiento de la gente nos tendrán aquí. Enfrente. Éste es mi sitio», señaló en Twitter.

El presidente de la Cámara prometió el cargo. La vicepresidenta primera, igual. Oña juró y repitió, tras la bronca, «Acatar la Constitución y el Estatuto». El resto de la Mesa prometió. Castro, «por imperativo legal», y repitió, en respuesta a Oña: «Acatar, acatar». El diputado de Podemos por Cádiz Jesús Rodríguez, fue el primero del año con camiseta reivindicativa. Por la educación pública. Competencia seria para Castro. Maldonado acudió sin fular. Los de Podemos vinieron con bebé y carrito. José Antonio Castro le subió la silla al podemita Juan Antonio Gil. La veteranía es un grado. Que le pregunten al PSOE y a Pizarro.

Arenas, al jurar el cargo, se paró a ponerse las gafas antes de leer. Podemos expuso una amalgama de intenciones: «Recuperar la conciencia del pueblo andaluz», «servir siempre a la gente»; «por cambios legislativos y estatutarios»; «por que las paredes del Parlamento sean de cristal y al servicio de los andaluces» (Begoña Gutiérrez), «como garantía de los derechos humanos en lugar del pago a la banca», «no servir al interés de los propios partidos»; «por una Andalucía libre de paro, desahucios y transgénicos». «Prometo la Constitución hasta que la cambiemos para que obedezca a la gente y no a los bancos», Teresa Rodríguez. Elena Cortés prometió también por exigencia legal, como sus compañeros de IU y muchos de Podemos. Susana Díaz juró, igual que Juanma Moreno y Juan Marín, que salió del islote. Ciudadanos no vio» bronca» y celebró una jornada histórica. Marín, el hombre tranquilo, lo vio todo desde la «normalidad». Podemos señaló que «esta violencia dialéctica es símbolo del declive del bipartidismo». A Juanma Moreno no le aplaudieron durante su toma de posesión. A Susana Díaz, que no pestañeó durante la bronca, los suyos sí. Maíllo calificó la trifulca como «una pataleta un poco heavy». Susana Díaz apuntó que el PP «no quería que IU estuviese en la Mesa». Todos los ex presidentes del Parlamento acudieron, salvo Mar Moreno, que declara el martes por los ERE. Chaves, quizás, y Griñán, seguro, vieron por la tele el nuevo y a la vez tan viejo Parlamento.

Golpe en la Mesa (del Parlamento)

Blindaje socialista, con tres secretarios provinciales con máxima afinidad a Susana Díaz, y mínima representación para el PP, que anuncia un recurso ante el Constitucional. Los socialistas, en nombre de la «pluralidad» y el reglamento, quitan un miembro en la Mesa al PP. En el año 73 los judíos para defender la fortaleza de Masada se suicidaron por no entregársela a Roma. En la conformación de la Mesa del Parlamento, X Legislatura, el consenso murió antes de nacer. El 22M dejó un reparto de escaños que convertía la Cámara en un polvorín en el que, parafraseando a «House of Cards», (casi) todos portan una cerilla. En el minuto cero, el consenso estalló por los aires. A las 10:00, el portavoz socialista Mario Jiménez se reunía con los populares Loles López y Carlos Rojas en una representación pública del intento de alcanzar un acuerdo para conformar la Mesa. Pese a los amagos de reeditar una pinza hasta la noche anterior, PP, Podemos, Ciudadanos e IU, por acción u omisión, facilitaron, una vez más, que el PSOE impusiera su criterio, y su mayoría. Ayer, todas las formaciones negaron los movimientos. Lo demás quedó en ruido. De sables, pero ruido al fin y al cabo. El PSOE impone tres miembros en la Mesa y el PP, con 33 diputados, obtiene la misma representación que IU con cinco escaños.

La Mesa del Parlamento cuenta con tres secretarios provinciales del PSOE: Juan Pedro Durán, de Córdoba, como presidente; Teresa Jiménez, de Granada, como vicepresidenta; y Verónica Pérez, de Sevilla, como secretaria. Completan el órgano, la popular Esperanza Oña, como vicepresidenta segunda; Juan Moreno Yagüe, de Podemos, como vicepresidente tercero; y José Antonio Castro (IU) y Julio Díaz Robledo (C’s), como secretarios. A las 12:05 arrancó la sesión. Ampliar la mesa manteniendo la misma retribución a repartir entre un miembro más, lo que podría dictar el sentido común, aseguraron que no es compatible con el Reglamento. Cuando en México’86 Butragueño marcó cuatro goles a Bélgica, Luis Pizarro ya era diputado en la Cámara. Entonces, dijo, «no soñaba ser presidente de edad en la X Legislatura». Pizarro, en un discurso inusual por su corte político que anticipaba lo que se avecinaba, «habló de un Parlamento más plural pero con igual legitimidad». Pizarro dibujó «un horizonte claro: el interés general», que en Andalucía tiende a confundirse con el interés del PSOE. El Parlamento, dijo, «es la garantía de la centralidad política». 33 años después, siguen los mismos retos y desafíos que otras comunidades autónomas que estaban por encima también tienen». «Históricamente ha habido grandes controversias en el Parlamento, diferentes enfoques», para acabar con «tres palabras: diálogo, negociación, acuerdo», que «serán claves».

Toda las elecciones se produjeron en segunda vuelta. El PSOE propuso a Durán como presidente de la Cámara y el PP a Manuel Andrés González. El resto de grupos, a nadie. Cada formación votó a los suyos y el resto en blanco. Para la vicepresidencia, el PSOE presentó a Teresa Jiménez; PP, a Oña y Podemos a Juan Moreno Yagüe. C’s e IU no presentaron a nadie y se abstuvieron. Cada formación volvió a votar a los suyos. La endogamia, versión parlamentaria.

La necesidad de paridad hizo que los grupos presentaran como secretarios a Verónica Pérez (PSOE), Patricia del Pozo (PP), Julio Díaz Robledo por C’s y José Antonio Castro por IU. Cada formación se votó a sí misma, pero la obligatoriedad de que todos los grupos tengan miembro en la mesa dejó fuera a Del Pozo, del PP, con 33 votos, a favor de Castro, de IU, con 5 votos. Entonces, el portavoz popular Carlos Rojas rompió: «Ha pedido diálogo en su discurso», recordó a Pizarro. «Deje que termine. Vamos a terminar bien. Señoría, cumplan el Reglamento que votaron en diciembre. A cuenta de qué pide la palabra», contestó el presidente de la Mesa de Edad. Rojas apeló al artículo 78.3.2.4.1. y al 29.2. «Pido la palabra». El consiguiente lapsus de Pizarro resultó significativo, dada la inestabilidad tras el adelanto electoral: «Nos queda poco tiempo para terminar esta legislatura. Sesión, perdón». «Hemos quedado segundos», recordó Rojas. «¿Por qué los votos no valen? Usted no tiene competencia para interpretar el reglamento. Preside esta sesión, no es el presidente de la Cámara», dijo Rojas citando el artículo 29.2. «¿En base a qué dejan fuera a más de un millón de andaluces? Desalojan al PP. Es un ilícito perseguible. Usted no representa al PSOE, representa a todo el Parlamento, no manche esta institución, señor Pizarro. Apelo al artículo 34 y 35. A la proporción: ¿33 diputados es lo mismo que cinco? Nadie lo va a entender. Si lo censuran, iremos la Tribunal Constitucional por este despropósito, este atropello. Es un ataque a la Constitución. No negamos la representación de todos los grupos pero sin hurtar a otro grupo. Deponga su actitud, no acabe de esta menara su carrera», instó Rojas a Pizarro, acusándole de «robar los votos de las urnas». «En nombre de la democracia, convoque al diálogo».

Pizarro aseguró que es un presidente de edad «flexible», permietiendo «que cite artículos que no se corresponden». El diputado socialista recordó que «el Reglamento no establece proporcionalidad en la Mesa sino que todos los grupos tengan un miembro. Se trata, además, del único Parlamento de España que garantiza esta pluralidad. El PP está representando y todos los grupos, la paridad también. Tienen derecho a sus recursos, pero la propuesta es la referida», contestó Pizarro. Rojas invocó al artículo 78.2. Pizarro recordó: «Yo presido el Parlamento El único desorden de la Cámara lo plantea usted». «Invoco al letrado del Parlamento», señaló Rojas. «No le voy a dar la palabra», dijo Pizarro, como tampoco se la dio a la diputada afectada, Patricia del Pozo. «La voy a llamar al orden». A las 14:02 estaba constituida la mesa. Los nuevos grupos ya conocen que la Mesa no es un sistema como el SIRI, que contesta preguntas, sino que puede ejecutar órdenes. «Quien siembra vientos recoge tempestades», se barruntaba en el ambiente. El PSOE, después de tres décadas gobernando, conoce los entresijos del vendaval para crear una central eólica. El Legislativo quedó constituido con la dialéctica de los cañones, falta el Ejecutivo, para el que tampoco hay consenso; por más que en los últimos tiempos el poder con más presencia en Andalucía sea el Judicial.