“Tengan cuidado ahí fuera”

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Juanma Moreno, séptimo presidente de la Junta de Andalucía, sexto sin contar el período preautonómico. Foto de la cuenta personal del Twitter de @JuanMa_Moreno

En el intervalo de tiempo que arquea dos veces la ceja izquierda, Arenas -al que le dan la enhorabuena a la entrada, como a los suegros en las bodas- ya ha ubicado a todo el espectro parlamentario, ujieres incluidos y hasta a Sor Úrsula, el fantasma del antiguo Hospital de las Cinco Llagas. También a los periodistas. “Te había visto fuera y no nos hemos saludado”, señala, entre la advertencia y el halago. Arenas, de hecho, es un maestro en el arte del mantener el equilibrio entre el palo y la zanahoria. “También te he visto a ti, ni lo dudes, y también sé quién eres tú (o como poco, tiene que parecer que sé quién eres tú porque aunque tú no te creas importante, o sí, para mí todo detalle es importante y, en el peor de los casos, por si acaso)”, sería la traducción libre a las freudianas maneras. Arenas, que por momentos mira al infinito de sus adentros como un matemático buscando el origen del cero, se sienta al lado de José Caballos, con trienios en el Parlamento como para llamarle John Horses y encargarle una banda sonora a Ennio Morricone. Dos cabezas privilegiadas al lado. Caballos fue quien mandó al destierro de Madrid a Susana Díaz cuando ésta todavía no tenía consejeros áulicos, áureos ni máximos que alimentaran su mesianismo. Del combate federal con Pedro Sánchez a esta parte, a Susana le pasó lo que a Cuéllar en el Betis. Se fueron o se quisieron ir -que no es lo mismo, pero es igual- y a la vuelta ya no eran los mismos a ojos de la gente porque, de hecho, no eran los mismos. Lo escribió Sabina y lo cantó mejor que nadie Ana Belén: “En Macondo comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Susana Díaz, acebrada y hermosa como una Dolorosa, entró por un lateral del Parlamento, en un principio desapercibida, a las 12 horas y 27 minutos, hablando de “responsabilidad” y presentándose como “la garantía de la defensa de la igualdad”. Dos minutos antes, a las 12:25 horas, Juanma Moreno apareció en escena, arrullado por un enjambre de medios, mostrándose “muy ilusionado” en “un día para la esperanza y la ilusión”. Cientos de personas, mujeres en su mayoría, alentadas por el PSOE, Podemos, IU, los sindicatos y colectivos sociales y hasta por el Gobierno en funciones, ya protestaban a las puertas del Parlamento contra la “dictadura patriarcal”. “No era el momento”,  señaló Moreno.

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“Boxeo”. “Más boxeo”. “Hoy nos ha dado por el boxeo”: doble homenaje a El Correo en el Parlamento

“Boxeo”. «Más boxeo». «Hoy nos ha dado por el boxeo». El Parlamento aprobó una declaración institucional en apoyo a los trabajadores de El Correo de Andalucía –el tercer periódico más antiguo de España tras el Faro de Vigo y el Diario de Cádiz– ante un ERE que supondría su desaparición y, en el desarrollo del debate, rememoró los históricos cintillos de Pepe Guzmán en las páginas de Deportes. «Mi idea de la vida es la siguiente página, el siguiente párrafo, la siguiente oración», decía Bukowski. Lo que aplicado al político supone «el siguiente Pleno» o, en su defecto, «el siguiente mitin». En épocas preelectorales, ambos escenarios se confunden. Aparte del intercambio de golpes entre políticos, la jornada dejó un anunció: la reunión entre la ministra Montero y el consejero Arellano para abordar la financiación prometida por Pedro Sánchez será el 8 de octubre.

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Entre la mitología y la demagogia

La reforma del sistema de financiación se ha convertido en el principal argumento del PSOE de cara a unas hipotéticas elecciones. La Junta, que abrió un frente común con todos los agentes sociales tras la derrota de Susana Díaz en las primarias socialistas, urge a la reforma. Los tiempos, no obstante, no coinciden con los argumentos que van esgrimiendo los diferentes expertos que se citan desde el 13 de septiembre en el grupo de trabajo abierto en el Parlamento. Mientras los políticos hablan de puertas para afuera de la urgencia de la reforma, de puertas para adentro, los técnicos describen la anatomía del hipotético cambio del sistema de financiación con los rasgos de un animal mitológico.

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Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

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El disputado voto de “Los Santos Inocentes”

A mi padre le gusta Karlos Arguiñano. Mucho. Mi madre, que estuvo en el punto de mira del Gobierno, es de la otra mitad de España que piensa que ese derroche de felicidad suyo resulta insultante y que no para de decir tonterías, que parece que está borracho. Parece, dice. Hasta aquí, las dos Españas en mi casa.

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Torres Hurtado: límite 48 horas

Encuentro con el alcalde de Granada Jose Torres Hurtado

El alcalde de Granada, José Torres Hurtado. Foto cedida por Manuel Olmedo.

Sin que conste rastro del apellido Torres Hurtado en los llamados Papeles de Panamá, la filtración de documentos, por la simple coyuntura, por el mero «efecto mariposa», porque sea la gota que colma el vaso en un contexto de hartazgo político, puede suponer el punto de inflexión para la dimisión del alcalde de Granada. El PP le ha dado 48 horas. El lunes, como muy tarde, debe ser ex alcalde. Aunque la petición de dimisión era firme, empezaba a considerarse en el partido la opción que defiende el regidor de tomar una decisión sobre su futuro a partir del 12 de mayo que testifique ante el juez. El mismo día que Alfonso X, en coalición con Abu Yusuf y los Banu Ashqilula, atacó Granada en 1280. Torres Hurtado defendió su postura en público y en privado ante los dirigentes del PP. No lo pudo decir más claro ni tampoco más alto. La noche del jueves, Juanma Moreno consideraba esta postura. Así lo señaló en la Cope. En la mañana de ayer, tenía prevista una comparecencia pública en Sevilla. Entremedio, José Manuel Soria dimitió como ministro por la onda expansiva de los Papeles de Panamá. Moreno Bonilla suspendió la rueda de prensa y el PP dio, oficialmente, hasta el lunes para que Torres Hurtado dimita. El presidente del PP-A, en principio, atenderá hoy a los medios «sobre asuntos de actualidad política en Andalucía». La cita es en junto a la Plaza de Cuba de Sevilla. Más se perdió en el 98. Los casos del ex ministro Soria y de Granada, sumados al reciente de Valencia, se presentan en lo que se considera una previa electoral. El PP toca a rebato. Está en juego el Gobierno central.

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“Siete crisantemos” junto al Palacio de San Telmo

A los mitos sólo los juzga el tiempo. A Joaquín Sabina, Hijo Predilecto de madre putativa, jiennense de Madrid, madrileño de Úbeda,  lo llamó «Susana», «la tarde de febrero» que cumplió «67 tacos». «Presidenta, le dije, no me tiente, con medallas impropias de un gualtrapa, aunque si es de mi tierra y de mi gente será un honor lucirla en la solapa», recitó con  mucho arte, escasa voz y calaveras en los calcetines. «Alguna vez he dado más de lo que tengo, me han dado alguna vez más de lo que doy», cantó una vez Sabina, que sabe que «en Las Ventas se trabaja y en La Maestranza se  torea». Sabina llegó a Sevilla, recitó unos versos y cogió el AVE de vuelta a Madrid. Tiempo justo para los abrazos de Susana Díaz y selfis varios, entre ellos con el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, que confesaba que «Sabina ha sido siempre predilecto para mí. Desde hoy es Hijo Predilecto de toda Andalucía».

El día previo al 28F, en los fastos del PSOE en el Casino de la Exposición, Mercedes de Pablos recordaba que la consejería de Presidencia «cabía en un taxi». Treinta y seis años después, la Junta es el pesebre del 10% de la población activa andaluza De ahí, quizás, que hubiera que habilitar más alas del Teatro de la Maestranza que otros años. De ahí, por ejemplo, que se dejara ver el ex alcalde Monteseirín, flamante nuevo alto cargo a dedo de la Consejería de Salud. El titular del ramo, Aquilino Alonso, sonreía orgulloso cuando le decían, a las puertas del teatro que tres de los galardones eran para Ángel Salvatierra (especialista en trasplantes en Córdoba), Miguel Ángel Arráez (Neurocirugía en Málaga) y Medicus Mundi.

Salvatierra habló «por un quiebro de Sabina». El protocolo no entiende de mitos. Así que, bautizados como «hermanos predilectos», ambos tomaron la palabra. «No digo que sea injusto pero sí que sobrepasa mis méritos, me lo tomo como premio a los miembros del hospital», dijo Salvatierra. Habló de «un sistema sanitario que considero la joya de la corona, imperfecto pero al que todos pueden acceder y de muy alta calidad». «Hacen falta más recursos. Públicos y privados. Salud y Educación», reclamó. En «una época materialista», aludió a «la felicidad que da la entrega» con «gratitud a mis pacientes por lo que me han enseñado de la vida». Sabina bromeó sobre «la magia de Andalucía», de ahí «un hermano predilecto de tal fuste». El trovador jiennense tiró de Machado: «Estos días azules y este sol de la infancia». «Uno acepta encomiendas federales si no son desiguales y gregarias. Urge por eso, en tan inciertos días construir puentes, destruir barreras, que sea la verdiblanca la bandera de la cultura, el pan y la alegría». Señaló que «por ser buen andaluz no es necesario tocarle tantas palmas al ombligo. Mejor pasar a limpio los pecados, los ERE, la ignorancia, el desempleo. Andalucía sabe demasiado lo ingrato que es bailar con el más feo», refirió, para repasar después «el vivan las ‘‘caenas’’», «que aquí nacieron Lorca y su asesino» y «por eso a los tribunos que gobiernan les pido una patria decente, audaz, moderna, humana, justa, libre y progresista». De epitafio: «Dos versos, un cuaderno, un sacramento póstumo del mejor de los Machado, que nos dejó de noble testamento su cómo ser un andaluz honrado».

Entre el gentío, numerosos representantes de la llamada «casta»: Juanma Moreno siguió rompiendo con la tradición de Arenas de no acudir; Zoido; Antonio Sanz; Maeztu, defensor del Pueblo Andaluz, con muletas; Los del Río, cuya «Macarena» bailara Clinton; Diego Valderas, ex vicepresidente de Susana Díaz, y Juan Marín, portavoz de C’s en el Parlamento, unidos por el poderío capilar y como socios capitulares del PSOE en la Junta; los concejales Antonio Muñoz y Carmen Castreño; el ex presidente del Parlamento Torres Vela; o los consejeros de la Junta, entre ellos el actual vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios, que al término del acto salió a fumar y a cuya pareja la Policía no dejaba volver a entrar, igual que a los concejales del pueblo de Manuel Carrasco. De los «anticasta» apenas se dejaron ver los diputados Begoña Gutiérrez y Moreno Yagüe. También, como cada 28F, «mucha, mucha Policía» –como cantó Sabina–, pendiente de la clásica manifestación a las puertas del Maestranza, que volvió a sacar en procesión a la «Santa Vagina».

Dentro del coliseo, hubo tiempo de levantar la bandera de la igualdad y, merecidamente, elevar a los altares a Alejandro Sanz, tanto por Susana Díaz –se barrunta nuevo Hijo Predilecto–, como por Sabina. Las condenas por botellas rotas en rostro de mujer son cosas del pasado, al punto que hasta la diputada y ex directora del IAM, Silvia Oñate, subrayó su talento. Parte del discurso de la presidenta sobre la importancia de los entes supramunicipales, en respuesta al pacto de Pedro Sánchez y Albert Rivera y la tentativa de supresión/cambio de nominación, debieron recordar a Sabina las que siempre ha dicho que fueron las últimas palabras de su padre -el comisario con el que se casó Adelita- en su lecho de muerte: “Ya quisiera yo saber de dónde sacan tanto dinero las diputaciones provinciales”.

La presentadora, Carmen Rodríguez, habló de un «progreso innegable» en Andalucía. Como la inercia en el autobús. Se recordó a Carlos Cano  un par de ocasiones, con los acordes de «La verdiblanca». En la antesala de las Medallas, la fiesta del PSOE a la que no invitaron a Chaves y Griñán, Escuredo, también presente ayer, se acordó de García Caparrós y señaló que «Blas Infante también era nuestro». Está al caer que se presente a Carlos Cano como socialista. «La rosa, por tener tantos significados, ya los ha perdido todos», señaló Umberto Eco. Sabina citó «El nombre de la rosa».« La barba es un hecho semiótico que permite distinguir un capuchino de un dominico», decía su autor. En el estrado había un jesuita y periodista –doble devoción y clausura–, Jaime Loring, que aguantaba para no dormitar durante el discurso, rojo en la vestimenta, de la presidenta. Israel Galván, zapatos verdes, demostró que los bailaores se mueven distinto hasta para recoger un premio. Los de IU, con Centella desprovisto ya de la luz del Congreso, esperaban a la viuda de Marcelino Camacho, Josefina Samper, que recogió el galardón con los brazos en alto, para hacerse fotos en plan «Beliebers». Pilar del Río abrazó la medalla. Susana Díaz entregó el premio a los andaluces más mediáticos entre los citados y Juan de Dios Mellado, Gracia Rodríguez, Migasa, Manuel Carrasco y María Luisa Escribano, mientras Canal Sur retransmitía con inverso entusiasmo que ante el encargo de televisar una comisión de investigación.  Al penúltimo que abrazó Díaz, tras el himno de Andalucía de Dorantes y Arcángel,  fue a un muchacho con síndrome down, días después de tumbar en el Parlamento una ley que garantice la atención temprana en Andalucía. «Siete crisantemos», que cantó Sabina, junto al Palacio de San Telmo.

 

“Ochéntame otra vez”

Reza el «Volver» que inmortalizó Gardel que «20 años no es nada». «Febril la mirada» se presentó el PSOE de Andalucía, en el Casino de la Exposición de Sevilla, donde se realizó el histórico recuento a pizarra y tiza tras el referéndum del 28F, actual enclave del Festival de Cine Europeo. Cuando el guion de un velatorio parecía escrito tras el 20D, con las mismas, sirviéndose del cruce de efemérides, las reivindicaciones patrias y los pactos varios, Susana Díaz, con perfil de tanguista fiero, aprovechó los fastos para una suerte de bodas de coral –35 años, más uno en este caso– de la autonomía. Emulando a los Globos de Oro como preludio de los Oscar, que coinciden en fecha con el Día de Andalucía, la fiesta andalucista del PSOE, BSO de David DeMaría, fue un preludio de las Medallas de la Junta en el que se obviaron dos décadas de Gobierno de Chaves y Griñán, a los que la presidenta apenas nominó de pasada. Como intérpretes de color (de color negro, se entiende) en los premios de Hollywood. Los en otros tiempos actores principales Manuel Chaves y Pepe Griñán permanecen ocultos, como los meteoritos de la Antártida que guardan secretos del sistema solar, en el argumentario socialista, de los ERE a esta parte. Susana Díaz reivindicó la figura de Rafael Escuredo –con cuyo carisma se la ha comparado durante las campañas electorales– y de José Rodríguez de la Borbolla, Pepote para los presentes. La presidenta andaluza se presentó como garante de la igualdad de todos los españoles en la encrucijada política española.

El PSOE presentó a Escuredo y De la Borbolla como representantes de la experiencia de los primeros pobladores, como la memoria de los primeros hombres que fueron juntos a por la autonomía plena igual que a la conquista de la Antártida. «Quien llega al partido socialista es por el amor a una tierra», señaló Susana Díaz, en contraposición a los nuevos políticos «del odio». La presidenta andaluza defendió que «la igualdad es compatible con las singularidades» y se refirió «a los fenicios», «los emperadores de Roma», la apertura por parte de los andaluces «de Despeñaperros a los Reyes Católicos», «vimos irse llorando a un mulsulmán como Boabdil», «por el Guadalquivir llegaba el oro de América»… «Pero no queremos privilegios frente a otros. Eso es ser socialista», defendió. La corrupción fue la gran ausente del discurso de Susana Díaz. Se centró en la historia pero obvió los últimos 20 años, aunque sí mencionó el paro. Habló de «la tierra de las diez universidades públicas, los doce parques tecnológicos», la comunidad donde los cirujanos «operan mientras el paciente toca el saxo». «Cómo que no ha merecido la pena», cuestionó. «Andalucía no quiere ser como la que más –en referencia al discurso del desaparecido diputado de Podemos José Luis Serrano– sino que todas seamos más, que todos vivamos mejor», señaló. «Que cada uno se tome el café como quiera», defendió antes de alertar de los que quieren «unos españoles de primera y otros de segunda». «Siempre que se ha dividido, los andaluces hemos quedado en el vagón de los de segunda. Andalucía necesita cuanto antes un Gobierno sensible, sólido, que garantice los derechos a las personas, que diga que no a los que quieren dejar como papel mojado la Constitución, sensible como Pedro Sánchez», indicó. «También necesita Andalucía no seguir atrapados entre trileros, que llevan en su ADN el egoísmo y entienden la política desde el odio y el rencor», dijo. «Tenemos que saber estar a la altura. Este país necesita el ser andaluz», destacó Díaz. La secretaria general del PSOE-A señaló que «se pueden cambiar los estatutos, las leyes y hasta la Constitución, pero cada vez que asomen la desigualdad y los privilegios de unos frente a otros tendremos que poner sobre la mesa aquel 28F por el que luchó en Andalucía».

El ex alcalde de Huelva, Juan Ceada, se refirió como firmante del Pacto de Antequera, a la «igualdad y unidad». «Andalucía será el mayor aliado de Pedro Sánchez por la igualdad de los pueblos de España», dijo. También intervinieron el alcalde más novel de Andalucía, Rodrigo Rodríguez, de Cañada del Rosal, y la parlamentaria más joven, María Márquez. «Yo siempre he pasado el Día de Andalucía tomando pan con aceite y tocando el himno en la flauta», señaló. Proactivos, resilientes y asertivos. Emponderados con sinergia. Los cachorros del partido.

De la Borbolla, al que la maestra de ceremonias, Mercedes de Pablos, comparó con «el General Caster, que tanto te gusta», dio las gracias a Susana Díaz «por haberme convidado para este acto, esto es muy importante para mí». De la Borbolla destacó que «el 28F de 1980 ha sido el único día de la historia de España en que un único pueblo de España consiguió la única victoria contra los poderes centrales de España». «Otros pueblos se han enfrentado pero desde fuera de los marco legales. Nosotros ganamos. Con un modelo inclusivo, igualitario», señaló, para reivindicar la figura de Plácido Fernández Viagas. Sobre la actual encrucijada territorial, De la Borbolla hizo hincapié en que «lo importante es la financiación, las chorreras importan menos». «Andalucía como la que más, no. Y el resto qué. No ‘‘café para todos’’. El café no da de comer. No alimenta. Lo que hace falta es huevo frito con patatas y con embutido para todos. El embutido, el que cada territorio quiera, a ser posible», manifestó antes de acabar citando la Semana Santa: «To’s por iguá’, valientes».

Escuredo recordó la figura de García Caparrós, de Fernández Viagas –«el primero que levantó la voz para hablar de Andalucía»–, de Blas Infante, «porque también es nuestro». «En Almería también se ganó el referéndum», defendió, recordando que «votaron los muertos y los vivos tenían dificultades». «Sin Pepote –Borbolla– no hubiera habido Pacto de Antequera. Te mereces un homenaje», recordó. «Si tras 36 años gobernamos Andalucía es porque hicimos algo que quería el pueblo: salud, educación, políticas sociales». «Una criatura se quedaba en el paro y no tenía para comer», señaló, y el fantasma de Javier Guerrero se vislumbró en los subconscientes. Sobre Cataluña, explicó que «cuando el Estado hace aguas y la crisis ha masacrado, entonces es cuando vienen a morder los tobillos porque los ven frágiles». «Susana, te toca buscar políticas de unidad, al servicio del legado del 28F, te toca levantar una vez más tu voz, con responsabilidad, con un federalismo que integre en un proyecto común. Advierte a quien te quiera oír, que este pueblo una vez se puso en pie y se puso a caminar y si es necesario otra vez nos pondremos en pie para defender la unidad, la igualdad», señaló Escuredo a la líder andaluza, homenajeando veladamente en un mediodía ochentero, en relación a los pactos de Pedro Sánchez, a uno de los mitos de la década o cuando Lola Flores dijo sobre el escenario, ya asfixiada por Hacienda -que entonces aún éramos todos-, aquello de «pero el pendiente, Íñigo, no lo quiero perder». O lo que es lo mismo (pero no es igual), como una plegaria: Susana Díaz, “ochéntame otra vez”.

El soldado Ryan no tiene quien le escriba

Sevilla 02-05-2012 Debate de investidura del candidato a la Presidencia de la Junta Foto: Manuel Olmedo

Retrato de Viera con Zarrías de fondo. 
Foto: Manuel Olmedo.

El PSOE-A lanzó ayer dos ideas fuerza. No deja tirados a «los suyos» y «Chaves y Griñán son dos caballeros que se visten por los pies». Los socialistas andaluces han propuesto como los cinco representantes que le corresponden en el Senado a su secretario de Organización y diputado autonómico Juan Cornejo; el ex parlamentario andaluz José Caballos; y los ex consejeros Elena Víboras, Francisco Menacho y Mar Moreno, recién exculpada por el Tribunal Supremo en el «caso de los ERE». El PSOE premia a dos ex consejeros ahora sin cartera como Víboras y Menacho; y «rescata» a la ex presidenta del Parlamento, que repetirá en el Senado.

Mario Cornejo defendió la trayectoria, la valía, la formación y las cualidades humanas y personales de Mar Moreno. Habló del «respeto» de los compañeros y aseguró que no hay ningún motivo para que la ex diputada, a la que se buscó abrigo en la Cámara Baja para conservar el aforamiento, no siga siendo senadora. La dirección del PSOE-A defendió la «honestidad y honradez» de los ex presidentes Chaves y Griñán, negando que el «caso ERE» tenga como base una «red clientelar». «El PSOE cumple con sus compromisos y con su palabra y ahora también lo va a cumplir», señaló. Los «dos caballeros que se visten por los pies» –Chaves y Griñán– son, además, «dos grandes personas» y «en ningún momento se les acusa de haberse llevado ni un solo euro». Ninguno llegó a la política con intención de «aprovecharse o enriquecerse». En cualquier caso, oficialmente no consta que Ferraz les vaya a pagar la defensa. «Enemigo a las puertas».

En relación a Viera, Cornejo lamentó su decisión de no dejar el escaño tras abandonar la militancia socialista «después de 30 años en el PSOE». «Un mal final para un político acabar como un tránsfuga para los meses que quedan», añadió. De las dos ideas fuerzas lanzadas por el PSOE andaluz subyace una tercera implícita. Si Griñán y Chaves «son dos caballeros que se visten por los pies», en contraposición, Viera, al no renunciar a su acta en el Congreso, no atesora esta dignidad, no se viste por los pies, no es un caballero o todo a un tiempo. En su condición de ciudadano romano, San Pablo fue degollado con una espada por Nerón en lugar de ser crucificado. Como aforado, Viera –versión oficial del PSOE– prefiere el oprobio de su propio partido a la posibilidad de comparecer ante la jueza Alaya. Viera, bajo el signo de Hernán Cortés, cuyos restos ni son ni se espera que sean visitados por los Reyes de España a su paso por México. Escondido y olvidado en una iglesia cerrada en el país azteca y, pese a todo, conquistador y artífice de una de las mayores (y más sangrientas) gestas de la historia. No está bien visto reconocer la valía y los servicios prestados al Imperio (español o socialista). El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, pidió ayer «perdón» por la «deslealtad» del ex consejero de Empleo y ex secretario general de los socialistas en Sevilla. «Pido perdón a los ciudadanos porque este señor –el término que usó Susana Díaz emulando a Carlos Floriano con Bárcenas– ha sido elegido diputado con las siglas del PSOE. Viera ha traicionado la confianza de los militantes y pido perdón por el mal ejemplo», dijo.

Viera señaló en la Ser que al no renunciar al acta usa su derecho al aforamiento «porque durante cuatro años he recibido a través de los medios, por filtraciones de los autos y atestados de la Guardia Civil y la Policía, que yo jugaba un papel esencial en las ayudas de la Sierra Norte de Sevilla». Según Viera –que cobra 4.636 euros al mes, no ha presentado ni una iniciativa en el Congreso y tiempo atrás aseguró que el aforamiento le perjudicaba–, ante el TS «es la primera vez» que ha podido defenderse. El ex presidente del IFA dijo no temer «al juzgado de Instrucción 6 ni a ningún otro». Defendió que es «un señor» y recordó que Susana Díaz trabajó en el PSOE de Sevilla con él «seis años» y le enseñó «a ser una persona leal y democrática, orgánica, institucional y personalmente». «He sido un buen socialista, he puesto capacidad y honradez al servicio de los ciudadanos y en este momento de despedida esa tristeza me embarga y me llevo esa amargura». El soldado Ryan no tiene quien le salve ni quien le escriba. Se escucha en la grabación del «caso Mercasevilla» que desembocó en la causa de los ERE: «La Junta ayuda a quien le ayuda».

Resaca electoral y rociera en lunes de Pentecostés

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Susana Díaz, tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Regional. Foto del PSOE-A.

Coincidiendo con la procesión de la Virgen del Rocío, Susana Díaz, devota de la Blanca Paloma, mostró su predisposición al salto de la reja de los pactos postelectorales por más que se defina ortodoxa de los «gobiernos sólidos» y que «lo ideal es que el PSOE pueda aplicar íntegramente su programa». Con Díaz, el diálogo confluye, comienza y acaba en ella;y su frustrada investidura resulta una muestra y su consecuencia. A las 12:21 de ayer, la Señora de las Marismas alcanzó la Concha Peregrina que corona su Santuario y puso punto y final a una procesión de casi nueve horas y media por las calles de la aldea almonteña. Algo más de media hora después, Susana Díaz, presidenta en funciones de la Junta, cuya investidura ha sido rechazada en tres ocasiones por la oposición, escenificó el nuevo reparto de cartas en las negociaciones tras reunirse con la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A y los secretarios generales de las ocho provincias. Baraja nueva. Hagan juego. «Asumimos con responsabilidad la tercera victoria electoral consecutiva del PSOE en Andalucía», aseguró, añadiendo que los socialistas «defenderán la mejor alternativa para la gente» en cada municipio e institución sin una única orientación a la hora de formar gobiernos, analizando caso por caso la conveniencia de alianzas con las «marcas blancas» de Podemos, con Ciudadanos y con IU.

Pedro Sánchez instó a moverse para formar gobiernos de progreso, sin cerrar la puerta a ningún pacto. Díaz incidió que la ciudadanía ha expresado en las urnas su rechazo a «las políticas de sufrimiento del PP», «a la corrupción y a que no todo el mundo actúa de manera implacable cuando surge un caso en sus filas» y «a la actitud de algunos partidos de impedir que se forme el Gobierno legítimo de Andalucía». «Cuántas derrotas necesita el PP para rectificar su actitud obstruccionista, de bloqueo, de ‘no’ sistemático a la formación del Gobierno de la Junta», cuestionó la lideresa andaluza, que dejó un recado para Sánchez: «Hay que administrar la pluralidad con responsabilidad y mucho compromiso. El nuestro es actuar con responsabilidad, pensando en el bien común, que es lo que quiere la gente y lo que se espera del PSOE-A». Por más que durante la campaña renegase de gobernar con el PP y/o Podemos, ahora Díaz admite que «hay otras prioridades por encima» y negociará con todos. Díaz ha ordenado a sus secretarios provinciales que estudien los resultados y no muevan ficha. Ella reparte, ella decide. Las próximas semanas resultarán claves para resolver la investidura y, a continuación, si no de la mano, los gobiernos municipales.

Díaz evitó emparentar el resultado del PSOE en las municipales con la figura de su secretario general, con el que se verá esta semana, y recordó que el de las primarias «es otro debate». La victoria andaluza, no obstante, consciente o «freudianamente», se la atribuyó a ella, saliendo a la palestra tras el escrutinio. Díaz negó que comience ahora un juego de cambalaches entre instituciones para facilitar su investidura pero deslizó el interés por las plazas de Sevilla o Córdoba mientras que en Cádiz prevalecería Por Cádiz Sí Se Puede, la marca blanca de Podemos liderada por la pareja de Teresa Rodríguez, José María González “Kichi”, –denominados ya en La Caleta como «los Clinton de Cai»–, que se ha quedado a dos ediles de Teófila Martínez. Cádiz por la abstención de Podemos en la investidura, puede ser la próxima jugada. De momento, Pablo Iglesias desveló que Susana Díaz le ha enviado un mensaje «bastante cariñoso» tras el 25M. «Vamos a trabajar para que en ningún ayuntamiento pase lo que en la Junta, para que no se pongan los intereses de los partidos sobre el interés ciudadano y que la situación del Gobierno andaluz se resuelva de manera inmediata», dijo Susana Díaz. «En algunos sitios estaremos en el Gobierno y en otros no». Vista la incapacidad de la oposición para formar alternativa al PSOE, el escenario a estrenar, de entrada, beneficia a Susana Díaz, presidenta en funciones, candidata a la investidura y, desde el 25M, a expensas de que se convoque nueva sesión del Parlamento antes del 13 de junio –límite para los ayuntamientos– o no, en la resaca del lunes de Pentecostés, crupier en la mesa de los pactos.