“Yo también tendré que descansar”, un homenaje a Blas Infante en el Parlamento

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Juanma Moreno, en el homenaje a Blas Infante, con Susana Díaz y Chiqui Jiménez Barrios abanicándose en segundo plano y la consejera María Jesús Montero en modo “Éxtasis” de Santa Teresa. Foto del PP-A.

Un 11 de agosto, hace 80 años en el kilómetro 4 de la antigua Carretera de Carmona, fue asesinado Blas Infante. En torno a esa fecha y en ese punto su fundación celebra un homenaje en el que suelen destacar las ausencias. La efeméride encarta mal. El calendario laboral manda. Como solía alegar un antiguo jefe de sección, «yo también tendré que descansar». “¿Y yo cuándo como?”, añadiría el maestro Araújo. El Parlamento en su sede de las Cinco Llagas conmemora su nacimiento coincidiendo, ahora que la Transición está tan en boga, con los 40 años (y dos días) de la investidura de Suárez, contrario en principio al «café para todos». La presidenta de la Junta, Susana Díaz, reivindicó la figura y el legado del padre de la Patria Andaluza en el aniversario capicúa, 131, de su nacimiento, llamando a llevar a cabo «de una vez por todas» una reforma del estado de las autonomías para construir «un país más atractivo». «Se trata de construir una España de progreso, dentro de una Europa que tiene que ser más solidaria, más humanitaria y respetuosa con esos ideales más profundos que por historia nos unen».

En la batalla de Adrianópolis el ejército de Licinio fue duramente mermado con 35.000 bajas gracias al ataque por sorpresa de Constantino. En las pasadas elecciones, también sorpresivamente, el PP sacó 99.000 votos más que el PSOE en la comunidad. Se cayó un mito, el de la imbatibilidad electoral de Susana Díaz, y está por ver si no era de porcelana. Los socialistas andaluces sobrellevan el síndrome postraumático. El organismo del perezoso deja de funcionar a las dos semanas de haber muerto. Apenas han pasado diez días desde las elecciones. En «La vida de Pi», no obstante, se contrapone la lentitud de este folívoro con la vertiginosa velocidad de las alas del colibrí, que no se llegan a percibir. Como el «sorpasso» del PP o el hecho de que sea en Andalucía donde la confluencia de Unidos Podemos más creciera en votos coincidiendo con la mayor pérdida de votantes del PSOE de España. El perezoso emparenta en parte con el armadillo, con fama de resistente. La primera muerte del bipartidismo en España implicó repetir elecciones tres veces hasta 1920. El notario de Casares tenía entonces 35 años, la misma edad con la que Susana Díaz se convirtió en Secretaria de Organización del PSOE-A. Maternalmente, Susana Díaz señaló ayer que es Blas Infante «quien guía nuestros pasos en el Parlamento». Sin su arquitectura ideológica, «la Andalucía que hoy conocemos sería otra bien distinta». «Nos debe inspirar para trabajar siempre con responsabilidad y nos debe comprometer a actuar siempre por el bien común», indicó Díaz. «Sin querer ser más pero tampoco menos que nadie, Andalucía alza su voz para defender una España en igualdad, en armonía, en la que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos vivan donde vivan», señaló, como ya hiciera durante la campaña electoral, presentándose como garantía de la unidad nacional. La presidenta señaló que el populismo siembra «intranquilidad e inseguridad» y puso como ejemplo la situación del Reino Unido con el Brexit.

Había en la República de Roma dos caminos al poder: el cursus honorum y la carrera de las armas. El resultado del PP-A en las pasadas elecciones se enmarcaría en la primera casuística. El presidente del Partido Popular Andaluz, Juanma Moreno, destacó la valiosa lección de Blas Infante mostrando la posibilidad de poder cambiar. «El cambio no se hace desde la resignación y el miedo, sino desde la reivindicación y la valentía», apuntó. Entretanto, Susana Díaz y su vicepresidente se abanicaban y la consejera de Hacienda se imbuía en los rayos de sol. «El cambio a mejor es posible siempre, en eso tenemos que ser ambiciosos. No hay que mirar atrás, sino siempre adelante. No hay recrearse en el éxito ni lamentarse con el fracaso. Que ni lo bueno ni lo malo nos paralice», indicó. «Siempre se mostró orgulloso del ingenio andaluz y reclamaba no caer en la resignación ni en el lamento del agravio», agregó. «No debe existir miedo cuando de lo que se trata es de hacer Andalucía, de hacer de Andalucía una comunidad que cree empleo para todos y genere riqueza, que sea referente de progreso e igualdad de oportunidades y una comunidad en la que sus gobernantes sean ejemplo de rectitud y de ética», sentenció. Moreno pidió «afrontar ese reto entre todos, sin dogmatismo, ni sectarismo y sin patrimonializar lo que es de todos los andaluces porque así, con esos mimbres, se hará otra cosa pero no se hará Andalucía». El líder popular sostuvo que «ante la incertidumbre, Andalucía debe reivindicar con más fuerza que nunca, nuestra cualidad como inspiradora y como parte esencial de España».

Teresa Rodríguez, con la bandera andaluza que le legó el diputado José Luis Serrano, pidió recuperar «el reto» de la autonomía y apeló a la emoción como Rajoy en un campo de alcachofas. «Autonomía es la seguridad de poder darle de comer a tus hijos, autonomía es la seguridad de que puedes conservar tu puesto de trabajo aunque reivindiques que se cumpla la normativa laboral; y autonomía es saber que tenemos un futuro próspero propio». Por Ciudadanos, que lleva en su programa la recentralización del país, Julio Díaz, destacó que Blas Infante fue un «precursor de cambios irreversibles». El diputado de IU José Antonio Castro reivindicó que «Andalucía sea como la que más». Como escribió Henrik Ibsen, y recordaba Francisco Javier Recio en la última página de El Mundo de Andalucía -cuya pérdida habría llorado Blas Infante-, «sólo lo que se pierde se tiene para siempre».

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Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

La jornada de campaña amaneció cargada de efemérides. Un 18 de junio de 1815 Napoleón fue derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El PSOE tiene en Andalucía su particular Santa Elena, refugio o exilio. Susana Díaz volvió a llamar a la socialdemocracia a no «dejarse arrastrar por el populismo» y a consolidar su «cambio progresista», rechazando los «saltos en el vacío». «Hace falta de nuevo volver a levantar el puño, la rosa, el PSOE, para darle a España oportunidades, a millones de hombres y mujeres que en cuatro años y medio lo han perdido todo», señaló desde Torremolinos (Málaga) ante un auditorio Príncipe de Asturias lleno. Díaz reivindicó lo que significa «el PSOE de siempre», aludiendo a los «momentos decisivos» con Felipe González y Rodríguez Zapatero. «Urge quitar a Rajoy», señaló, sin olvidar a «ese otro por el que ahora tenemos que ir a elecciones, que dice que es socialista y que se ha enamorado de Zapatero», en referencia a Pablo Iglesias. «Para mí no es de fiar, porque si yo quisiese vender Coca-Cola y dijese que me encanta el sabor de la Coca-Cola, pero os pido que bebáis Pepsi, pues estoy engañando a los dos», señaló. «El señor Iglesias puede reivindicar ser socialista, puede querer decidir en nuestro partido, pero si verdaderamente quiere ser socialista, el que es verdaderamente socialista vota al PSOE». «Ni quiero aquel que no quiere reformar nada porque significa más sufrimiento ni quiero al otro que lo quiere cambiar todo porque dice que nada de lo que se ha hecho en España desde la Transición merece la pena», insistió. «Hay que quitar de un lado al indolente, al profundamente mentiroso; pero sobre todo a ese Rajoy insensible que no le duele nada, no le duele ver cómo tiene el país», arremetió. «No quiero hacer la revolución, quiero hacer reformas y que la gente viva mejor», señaló, para remarcar que no quiere «el camino del odio ni del rencor» citando, «orgullosa de pertenecer a la escuela de la vieja socialdemocracia», a Anguita y sus herederos.

Tal día como ayer, de 1178, en Canterbury (Inglaterra) cinco monjes divisaron en la Luna la colisión de un meteorito que formó el cráter ahora llamado Giordano Bruno. También, en 1429 Juana de Arco venció al ejército inglés en la Batalla de Patay. Desde Cádiz, Juanma Moreno subrayó la importancia del voto realmente «útil». Antes de las elecciones del 20D, Aznar recomendó no polarizar la campaña, ante la hipotética necesidad de un PSOE derrotado pero no en ruinas. El PP tiene otra estrategia. El presidente del PP-A pidió «el voto directo al PP», ya que el «único voto útil» que sirva de «dique de contención de las políticas extremistas y populistas». Moreno recordó que «en un alarde de sinceridad» Ciudadanos ha dicho que «no va a apoyar al PP y Rajoy en ninguna circunstancia». Esto es, el pacto con el PSOE «sigue vigente» y el voto a la formación naranja es «un voto indirecto al PSOE» y, por tanto, «un voto intrascendentes, que no es útil». Moreno alertó también del hecho de que algunos dirigentes del PSOE estén «ya diciendo abiertamente que apuestan por un acuerdo con Podemos», advirtiendo a los «moderados del PSOE» de que «su voto puede derivar en llevar a Pablo Iglesias a la Moncloa». «El voto indirecto no vale. Sólo hay un voto claro, útil y nítido, que es el voto a Mariano Rajoy», subrayó Juanma Moreno.

Un 18 de junio de 2010 murió Saramago, autor de cabecera en Podemos, autor de «El Evangelio según Jesucristo» y el «Ensayo sobre la ceguera». Desde unas abarrotadas «setas» de la Encarnación, epicentro del 15M en Sevilla, el secretario político de Podemos y candidato al Congreso por Madrid de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, insistió en la estrategia de cortejo socialista y señaló que el 26J «es una final en la que se está jugando la soberanía de España contra la soberanía de Panamá». Errejón, que comparte lista con comunistas añejos como Monereo o anarcosindicalistas como Cañamero, llamó a decidir entre «pasado y futuro». Errejón insistió en que en Andalucía se juega el «desempate» y volvió a tender la mano al PSOE, al que «vamos a necesitar» en el Gobierno del «cambio». «Algunos dirigentes del PSOE se han manifestado en este sentido, a otros les cuesta y no quieren decidir de qué lado caerá la moneda», señaló, alabando la «generosidad» del ex presidente Zapatero por su «tono». El dirigente que no supo ver la crisis y después la negó, según el cerebro político de Podemos, «quizás esté entendiendo mejor el momento histórico y la encrucijada». La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, defendió que «Andalucía no se usa como piedra arrojadiza ni se construye contra nadie». «Nos ha dolido en el corazón ver a dos ex presidentes de la Junta caminito de los banquillos», susurró ayer la diputada que en el Parlamento gritó al PSOE que «el cortijo apesta». Cuando Aníbal Barca estaba «ad portas» de Roma desoyó a su lugarteniente Mahárbal y no arrasó la cuna del imperio. Decidió aislar Roma y desplegar una intensa labor diplomática. Errejón solicitó ayer a Susana Díaz que «no se equivoque de adversario» y señaló que «para defender a Andalucía hay que sacar al PP».

Tal día como ayer de 1942 nació Paul McCartney, uno de los dos cantautores, en definición de Sabina, de los Beatles. Ciudadanos llevó su «banda de rock», en descripción de Juan Marín, al Muelle de la Sal de Sevilla. Entrada discreta bajo el Puente de Triana. Abrió el acto Virginia Millán Salmerón, más hecha sobre el escenario que en la anterior campaña. De producirse unas terceras elecciones, la candidata de C’s por Sevilla igual puede romper en diputada. A la telonera siguió Juan Marín, con vocación de Ringo Starr, compartiendo méritos en el logro electoral y electoralista de la reforma del impuesto de Sucesiones. «Decían que era imposible», insistió. «Sigan ustedes viendo cómo lo hacemos nosotros», «recojan firmas» para «ponerse la medalla» del próximo logro, dijo en referencia a los populares andaluces. «Las encuestas siempre se equivocan con nosotros», aseguró para presentar a un presidente «con las manos limpias, honesto y con un proyecto claro». C’s insistió en que es «un proyecto de país» de «centro», aunque hasta los acordes de su sintonía empiecen a confundirse con los del PSOE. Rivera, bajo el sol de justicia sevillano, prescindió de americana –lo cual no deja de ser noticia– y recurrió al polo azul marino y recordó «la tierra de mis abuelos». Rivera animó a votar «con ganas de cambiar las cosas» y no «con miedo o sed de venganza». Podemos y PP fueron el principal objeto de sus críticas, con «la subasta de promesas que no se van a poder cumplir». «No dejemos que sólo los extremos vayan a las urnas», señaló, no sin recordar que «en un solo año» C’s «ha logrado cambiar más cosas que otros en 35». No fue una referencia al Ibex sino a los años de oposición del PP en Andalucía. «Algunos se piensan que el cambio es proponer disparates, como prohibir la Semana Santa», advirtió, arremetiendo contra la «sopa de letras» de Unidos Podemos. «Hace un año Chaves decía que los de C’s éramos unos chantajistas. Se tuvo que ir a su casa», como «Griñán», señaló. En alusión a Rajoy, recordó que «no hay nadie imprescindible». «Algunos quieren bloquear este país pensando más en su sillón que en España», dijo, avanzando que la continuidad del PP es «el caldo de cultivo del populismo». C’s, en su particular «Octopus Garden», en tanto trata con el PSOE de incubar un huevo sin cáscara, se ofrece al electorado descontento del PP.

El “agravio” de la PAC is blowing in the wing

La confluencia comunista apuntó a la inquietud socialista como uno de los motivos de su unión. Igual que la respuesta en la canción de Bob Dylan, el mensaje del «agravio» a Andalucía con la Política Agraria Común (PAC) ya está flotando en el viento. El argumentario ha entrado en precampaña con relativo éxito. Hay reclamos electorales que, como los agujeros negros, aparecen y se esfuman. La deuda histórica, por ejemplo. Otros, igual que los zapatos que se compran en los chinos, apenas dan para una temporada. El mensaje de fondo a trasladar al votante, sobre todo agrario, y que corre a más velocidad que el SMS de «Pásalo» en 2004 gracias a las redes sociales, es: «Rajoy maltrata a Andalucía». La PAC, beneficiosa o perjudicial, pasa por una de las políticas más importantes y un elemento esencial de la UE. El mensaje, no obstante, se dirige a Rajoy, cuyo Gobierno en cuatro años ha dejado a través de los diversos sistemas de financiación fondos superiores al Presupuesto más expansivo de la Junta este tiempo (más de 31.000 millones). Agravio a los agricultores andaluces, y más aún «a los que menos ayudas reciben», se repite.

El presidente del PP-A, Juanma Moreno, criticó en su visita a Cañete de las Torres (Córdoba) la posición de los socialistas respecto a la PAC. «Están muy nerviosos ante la campaña. Pero ese nerviosismo no puede llevar a mentir, a faltar a la verdad», reclamó Moreno, que se presentó en su día como «nieto de jornaleros». Moreno reclamó a Díaz que deje de «retorcer los argumentos para pelearse con el Gobierno de España, echarle la culpa de todo lo que sucede a Rajoy y ella no asumir ninguna responsabilidad». «Ya sabemos que a Susana Díaz le gustan mucho las peleas», indicó. «Le pedimos que empiece arreglando su casa. Que afortunadamente pudimos evitar esa tarifa plana que nos iba a imponer Zapatero y que la agricultura ha vuelto a contar para este Gobierno después de muchos años olvidada». Moreno señaló que estaría «encantado» de brindar con Díaz en la Feria de Córdoba «por el bien» de la región. La ministra de Trabajo, Fátima Báñez, desde Huelva, destacó que Andalucía es la «más beneficiada» por la PAC al recibir más del 30% de estos fondos. «Gracias a las gestiones del Gobierno, España no ha perdido 3.500 millones», dijo.

Susana Díaz ya ha enviado la carta al presidente del Gobierno pidiendo la revisión de las ayudas de la PAC, incluyendo el olivar de secano en pendiente, la uva pasa y la revisión del diseño de la remolacha para «acabar con los agravios». Díaz reclama una conferencia sectorial antes del 1 de julio y señala a Rajoy que Andalucía ha perdido el 7,5% de los presupuestos destinados a las políticas agraria y pesquera. «La única comunidad –dijo– a la que se le han recortado los fondos de Desarrollo Rural», en concreto un 10%. Susana Díaz, desde Córdoba, tierra también de aceites, habló de un «reparto caprichoso» porque «maltrata a Andalucía». La presidenta respondió a Moreno que brindará en la Feria de Córdoba cuando pida a Rajoy que corrija la PAC.

La consejera de Agricultura, Carmen Ortiz, anunció que el martes se reunirá con Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias para presentar la nueva propuesta de su departamento que justifica la necesidad de incluir al olivar de pendiente en las ayudas de la PAC y que enviará al Ministerio. Lo anunció en Jaén, la provincia con mayor producción de aceite de oliva del mundo –550.000 hectáreas de olivar, el 20% de la producción mundial– y donde la confluencia Podemos-IU cuenta con más opciones de mejorar los resultados del 20N. Se atribuye a un presidente mexicano, Luis Echeverría Álvarez, la frase: «Antes estábamos a un paso del precipicio… ahora hemos dado un paso al frente». El mensaje de la PAC se repite como un karma. Al reclamo de la presidenta de la Junta ayer se sumó la Diputación de Cádiz. Ante las confluencias, el voto rural, histórico granero socialista, se sitúa en el centro del tablero electoral. Como si los puentes fueran una invención de la poderosa industria de los candados o de Federico Moccia, la socialista Irene García exigió «cambios» para «evitar perjuicios a pequeños agricultores y ganaderos». El voto es una cosa muy disputada. En el campo suele decirse: «Quien siembra y cría, tanto gana de noche como de día».

La “reprobación De Llera” y el “Periodismo Cien Montaditos”

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Susana Díaz y De Llera, en plena reprobación. Foto de Manuel Olmedo.

Empezó el día muy poético en el Parlamento andaluz, con Maíllo citando a León Felipe (supuestamente): “Las palabras no sirven, son palabras”. Mercedes de Pablo apuntaba después en Twitter que la cita en realidad es de Alberti. “Rafael no se enfadaría”, añadió Maíllo. Si el coordinador de IU en Andalucía, que sabe latín, puede equivocarse, cualquiera puede hacerlo. Y no es en este caso por las confluencias. (Que también). Continuó en la sesión vespertina Mario Jiménez con la lírica y le pidió “unas palabras a Machado” no sabemos si vía ouija, vía wikipedia o vía biblioteca.

Las cosas se fueron poniendo tensas, como en la RAE. Se debatía la reprobación del consejero Emilio de Llera. Susana Díaz se sentó junto al consejero, para que la retrataran; y se fue. La diputada Patricia Navarro (PP), recién operada de apendicitis, sin embargo, vino expresamente al Parlamento para reprobar a De Llera porque el presidente del Parlamento le negó la delegación del voto en otro alarde de comprensión y democracia. La intervención de José Antonio Castro, por parte de IU, fue un tirón de orejas desde el cariño. IU estaba más por ponerle un “coach” a De Llera que por reprobarle, por eso anunció su abstención. “Cuídese, contrólose y no meta más la pata”. Pero la retranca castrense hizo mella en el consejero, que miraba el móvil y no sabía muy bien dónde meterse, después de llegar del Rocío, con la que estaba cayendo, para la cosas del Plan Romero. La portavoz del PP, Carmen Crespo, centró su intervención en que De Llera es un “dique de contención” en el caso de los ERE más que en las declaraciones en sí. Llegado este punto, el debate fue deslizándose entre el homenaje bizarro al Mineralismo de Arrabal y el tributo sutil a Beckett, Ionesco y el absurdo. Marta Bosquet, por Ciudadanos, anunciaba el apoyo a la reprobación pero en su tono, en sus gestos y hasta en sus palabras no había atisbo alguno de reprobación. La portavoz de C’s incluso besó a De Llera tras confirmar su voto. Del turno inicial de palabra, quedaba claro que, aunque se le reprobara, en el trasfondo se teatralizaba a modo de “remake” el “Yo quiero tener un millón de amigos” de Roberto Carlos. El brasileño, pero no el que jugó en el Real Madrid sino el cantante al que el lateral izquierdo con la voz que tendría Harpo si no fuera mudo le debe su nombre. (De los mejores de la historia en su puesto, por cierto).

Emilio de Llera está por ver si es o no de los mejores consejeros de la historia de la Junta. En determinadas declaraciones, por decir muchas veces lo que todo el mundo piensa y no se atreve -porque no es político, vaya, sino fiscal en excedencia- ha metido la pata. Más allá de sus declaraciones sobre la independencia de los jueces -¿En serio se puede uno escandalizar por eso, más allá del paroximo de que lo diga el titular de Justicia?- o sobre la capacidad de trabajo y la belleza de la jueza Alaya -dos aspectos que puede ver cualquiera con ojos en la cara-, a De Llera se le puede reprochar falta de sensibilidad y empatía en algunas afirmaciones en relación al caso Marta del Castillo.

El diputado de Podemos Moreno Yagüe, alias Hackabogado, siguió en la misma línea que IU y C’s. Reprobando, pero “sólo la puntita”. En el grupo de Podemos había dudas sobre el sentido del voto y hasta se barajó la elección individual en plan Eurovisión. La actuación matutina de Susana Díaz – “Si ustedes quieren nombrar consejeros, ganen las elecciones”-, tras mentar Juanma Moreno el apellido Moriche, y la posterior de Mario Jiménez, en cuanto terminó de citar a Machado, fue determinante para orientar el sentido del voto de la formación morada hacia la reprobación. “El Sr. De Llera tiene parte de razón en sus declaraciones. Nuestra justicia está muy mal”, señaló Moreno Yagüe, a quien no deben confundir con Josema Yuste de Martes y 13.

Entrado en materia Mario Jiménez, empezó por acordarse del cuerpo de letrados del Parlamento. Mario Jiménez es al PSOE lo que Arbeloa al Madrid o la Selección. Un tipo que resuelve, lateral derecho nato, puede jugar por la izquierda si se tercia y no va a dudar en ir a la espinilla si hace falta. Tal fue el tono de Jiménez que Carmen Crespo se ofuscó. “Usted ha sido un radical en esta tribuna”. Tanto subió el tono, que le faltó a la portavoz popular decir aquello de “Estoy cansada de la familia Rivera. No era tu marido, Pepa”. Para hacerse una idea, en los mercados de Sevilla, se grita menos que en el Parlamento andaluz.Así estaba la película cuando volvió Susana Díaz, otra vez a fotografiarse con De Llera. Paco Correal escribía del cierre de la calentería del Postigo y Emilio de Llera -también Susana Díaz- salió calentito del Parlamento. De Llera fue reprobado.

Entonces, empezó a correr como la pólvora la especie de que se trataba del primer consejero reprobado en la historia del Parlamento. Así salió publicado en la mayoría de medios, aunque no se ajustaba a la realidad. De los últimos diez años a esta parte, los medios han prescindido de los periodistas con mayor bagaje. El periodismo en los años del Twitter. El nuevo periodismo no es para viejos. Si quiera es periodismo. David Simon. El creador de “The Wire” recuerda que “el periodismo, cuando se practica adecuadamente, es un acto increíblemente delicado, ético y exigente de tiempo que requiere conocer un asunto, mantener las fuentes, saber qué usar y qué no usar de estas fuentes, volver cada día para saber qué es nuevo y relevante en la institución que estás cubriendo y escribir de un modo sofisticado que a la larga desvele cosas complicadas sobre esa institución. Es algo que no puede hacerse desde el cuarto de estar, sino desde la calle y con llamadas telefónicas. La mejor gente que he conocido lo hacía, y cubría las instituciones durante ocho, nueve o diez años. En los periódicos de hoy en día, los reporteros con 10, 15 o 20 años de experiencia se han ido y no confío en que vayamos a descubrir lo que deberíamos descubrir en el ayuntamiento, en el departamento de policía o en el sistema escolar porque el reportero de 24 años que lo cubre lleva sólo seis meses”.

Resulta que antes que De Llera, la entonces consejera Magdalena Álvarez ya fue reprobada. Es cierto que el Parlamento informó mal.  Lo que conduce al: “¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?”, que decía Groucho Marx. La credibilidad se gana día a día, palabra a palabra, titular a titular; pero se pierde en segundos. La máxima de que hay que hacer “más con menos” es una falacia. Hacen falta Pepones y Pavones en las redacciones. Con menos, de pura lógica, siempre, quitando un hipotético arreón de dignidad inicial, siempre se hará menos. En los Cien Montaditos no busquen caviar. 

 

La reprobación del consejero De Llera o “la que has liao’, pollito”

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El consejero De Llera, en el Pleno en el Parlamento de Andalucía. Foto: Manuel Olmedo.

La última propuesta de reprobación en el Parlamento andaluz data de 2012, a cuenta de los asaltos a supermercados encabezados por el entonces diputado de IU y alcalde de Marinaleda (Sevilla), Juan Manuel Sánchez Gordillo.

Se reprobaron los asaltos pero no a Sánchez Gordillo en sí. Por entonces IU era socio de Gobierno del PSOE en la Junta. Fue una suerte de «sí pero no». Un quiebro al principio clásico-lógico-filosófico de no contradicción, también llamado a veces principio de contradicción, según el cual una proposición y su negación no pueden ser verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido. La «reprobación De Llera» lleva el mismo camino.

A Sánchez Gordillo no se le reprobó personalmente por su condición de parlamentario y el PSOE-A remite ahora al informe que los letrados elaboraron entonces para que no se tramite la iniciativa contra el consejero de Justicia por censurar en una entrevista en Ondaluz TV que los jueces de instrucción actúen «como si fueran reyes de Taifas», acusar a sus compañeros fiscales de no ser «independientes» porque pueden «recibir instrucciones de superiores jerárquicos» y éstas pueden ser «de una manera u otra», dependiendo de su «color político»; o subrayar que «los jueces son independientes, pero son tan independientes y tan irresponsables que hacen lo que les da la gana», recordando que «Hitler era independiente y fíjese la que montó». Al día siguiente, tras la petición de dimisión de las asociaciones de juristas y las críticas de todos los partidos y los miembros de la judicatura, un comunicado matizaba las palabras del consejero que, sostenía, formaban parte de una valoración crítica del sistema en su conjunto pidiendo disculpas tanto a los profesionales de la justicia como a los votantes de Podemos – «Si sube, es que la sociedad está enferma», dijo también–, por haberse expresado de forma «desafortunada».

El PSOE-A criticó que Podemos, C’s e IU actúen como «mariachis» del PP-A al apoyar que la reprobación del consejero De Llera llegue al Pleno, lo que consideró «ilegal». En realidad, el PP siempre ha sido más de Nino Bravo.La estratagema burocrática, la vía Sánchez Gordillo, es el último recurso de los socialistas para evitar la reprobación de un consejero al que, justificada o injustificadamente, se le atribuye buena parte del mérito o demérito –siguiendo con el principio de contradicción– de lograr que la jueza Alaya –quien calificó al alto cargo andaluz como un «notorio detractor» de su trabajo– siga con la instrucción de las diferentes macrocausas que afectan a la Junta de Andalucía.

A diferencia de otras votaciones (como con la negativa a aprobar una ley de atención temprana) en las que hubiera quedado en evidencia la debilidad en la Cámara del Gobierno de Susana Díaz (la oposición ha tumbado esta legislatura dos leyes de la Junta), el PSOE-A no cuenta con la posibilidad de tirar del «comodín» de Ciudadanos. Tras las críticas del PP-A a la «doble vara» de medir de la formación naranja al apoyar la continuidad del consejero Arellano pese a estar siendo investigado por el TSJA, Juan Marín anunció que su grupo va a apoyar la proposición no de Ley (PNL) que defiende hoy en el Pleno de la Cámara el PP-A para reprobar a De Llera por sus declaraciones «desafortunadas e impropias de un consejero de la Junta» sobre la justicia. Ciudadanos, haciendo equilibrios de nuevo sobre el principio de contradicción, no obstante, no va a pedir la dimisión del consejero, ya que considera que su continuidad o no en el Gobierno andaluz está en manos del criterio que tenga la presidenta, Susana Díaz. En Juan Marín, bético confeso, ha calado otro principio filosófico que tuvo gran arraigo a finales del siglo XX en Sevilla. “Lo que diga Donmanué“, versión 3.0.

Podemos, por su parte, a pesar de la alusión del consejero en sus declaraciones televisivas, decidió no desvelar el sentido de su voto tras reunirse para debatir su posicionamiento. Aseguran que hay división en el grupo. La abstención morada salvaría a la presidenta andaluza de la tesitura de la reprobación. La portavoz del PP-A en el Parlamento, Carmen Crespo, señaló que la presidenta «sabrá lo que hace» si el consejero es reprobado y no lo cesa. A esta hora, la reprobación del sin par Emilio De Llera, con ese aire a Luis Varela en “Camera Café”, apunta a remake del histórico “la que has liado’, pollito”.

El disputado voto de “Los Santos Inocentes”

A mi padre le gusta Karlos Arguiñano. Mucho. Mi madre, que estuvo en el punto de mira del Gobierno, es de la otra mitad de España que piensa que ese derroche de felicidad suyo resulta insultante y que no para de decir tonterías, que parece que está borracho. Parece, dice. Hasta aquí, las dos Españas en mi casa.

Mi padre, que no es nada de meterse en política ni de meterse en casi nada, viene a ser el español medio, al que de verdad sólo le saca de su rutina cosas muy gordas y parece que sólo conoce a personajes que trascienden lo mundano respecto a lo cotidiano. “Se ha muerto Cruyff”. Paco de Lucía. “El pequeño ése del Barcelona dicen que es mejor que Maradona”.  El propio Maradona. Ronaldo -el de verdad- , cuando contradecía las leyes de la física. “Se ha muerto Miliki”. El final de Arrayán. Pacquiao. Juan Imedio. En fin, estas cosas. A mi padre, para que se hagan una idea, le regaló mi madre por Reyes el último disco de Arcángel -que resulta que también le gusta, igual que Diana Navarro-, que es paisano suyo y todo, de Huelva, y si se le pregunta si le gustaría que se lo firmara, te contesta que, mientras el disco suene, a él le vale lo mismo la firma de Arcángel, de San Pedro o que el dependiente de la tienda le ponga una X detrás de la carátula.

Mi padre, a ver, para que me entiendan, mi padre es Alfredo Landa. Cada vez que veo “Los Santos Inocentes” me harto de llorar; yo, que tengo una incapacidad congénita para llorar más de una vez al año (y unos berrinches que me cojo el día en cuestión…). No tanto por el personaje y/o la historia de España, la intrahistoria y sus entrañas, me harto de llorar porque Alfredo Landa es mi padre.

Como digo, mi padre, es muy español (aunque no le guste el fútbol). Muy español no porque un día parara el taxi cuando un señor de las vascongadas se cachondeaba mientras contaban en la radio el último atentado de ETA, y el recuento incesante de víctimas, y le soltara un “ya se está usted bajando, me cago en dios”. Aquello no fue por español sino porque se estaba rifando una hostia y el señor de Euskadi tenía todas las papeletas. Ni siquiera fue por nacionalismo. Mi padre está muy a favor de que el que no esté a gusto, que se vaya pero dar por culo, lo justo. Lo de aquella carrera en el taxi fue la versión hispana de la no violencia de Gandhi. No violencia “si no me toca los güevos”. Tampoco es muy español porque lleve pulseritas rojigualdas o de la República. Mi padre lo más que ha llevado en su vida en la muñeca es un reloj Casio, y de los básicos. Mi padre habrá besado la bandera de España únicamente cuando hizo la mili. Para que se hagan una idea, mi padre fue feliz en la mili. No porque tuviera la más mínima vocación sino porque nació en la posguerra y en el servicio militar tenía garantizadas un par de comidas al día. La pasó en Ceuta pelando a los compañeros, mayormente, y maldita sea la hora, que se llegó a creer que tenía idea de pelar y de chico me dejaba como un Cristo. De hecho, después de la mili, mi padre sólo peló asiduamente a mi abuelo, que era calvo y tenía poco que cortar; a un Bretón que estaba de los nervios y tenía nombre de capitán del Chelsea -Terry-; y a mí. A mí, que cuando salía Miguel Bosé en la tele con la coleta cantando “Bandido”, lo flipaba sentado a los pies de la tele, en el poyete de la mesa camilla, mientras mi padre, sentado en la silla como dios manda, al fondo juraba en arameo por el “maricón de los cojones”. Lo que para un niño de cuatro, cinco o seis años resultaba fascinante, para mi padre -el español medio, repito- era una provocación. Más aún siendo Bosé hijo de quien es. Miguel Luchino González Dominguín Bosé, se llama, y algún apellido me falta. Mi padre es muy de los toreros, de hecho varias veces le he sorprendido diciéndole a mi hijo “Tú vas a ser torero, pero de los que se arriman”. Mi padre puesto a valorar, valora más la valentía que el arte. Alfredo Landa total. De bruto, y de tierno. “Dónde cojones irá con esa pinta”, seguía despotricando mi padre mientras yo, en el subsuelo de la camilla, miraba con admiración a Miguel Bosé con el pañuelo en el bolsillo de los vaqueros. Como si lo estuviera viendo. Ahora entiendo que mi padre, como España, como pasa con Antonio Alcántara en “Cuéntame” -que si no pasa por nuestro padre, es clavado a nuestro tío- fue evolucionando o, simplemente, cambiando. De una España gris oscura tirando a casi negro o directamente de luto -a mi abuela Eduarda yo sólo la conocí enlutada hasta la cabeza, toda su vida de negro-, se fueron adquiriendo otros matices cromáticos. Mi padre, criado en el campo, de la Sierra de Huelva, de Zufre, casi extremeño -no dejen de visitar el Bar de los Benitos, que son mis primos-, donde la hermana de Griñán tiene casa, fue aprendiendo lo que era la democracia y las libertades poco a poco. Como el país. Casi sin darse cuenta. A medida que pasaban los años, fue viendo con normalidad lo que es normal, es decir, la diversidad, al punto que cuando a mí me dio por ir con coleta por la vida nunca me dijo siquiera “Niño, dónde vas con esos pelos”; y no saben ustedes la vara que me dio mi madre durante años.

Reconduciendo, como diría Teodoro Montes en la comisión de investigación de la formación, mi padre es lo que era un español medio hasta ahora. Un tío que (casi) lo único que sabe hacer es trabajar, desde que tenía 5 o 6 años y al que su abuelo le liaba los cigarros para que diera sus primeras caladas. Pues eso, el español medio hasta ahora, jubilado ya, con sus achaques, aficionado a los programas de cocina, cocinillas y amo de casa de los 65 a esta parte, con su inteligencia emocional -de la otra nunca ha ido sobrado, el teórico del carnet de conducir se lo sacó a la decimoquinta- es de izquierdas man non troppo, que significa “no demasiado”, papá. Centro izquierda, vaya. Votó al PSOE siempre que pudo, hasta que no tuvo más remedio que “cagarse en la puta madre de estos tíos que nos están robando”. Entiéndase, mi padre trabajaba de 8:00 de la mañana a 1:00 de la noche fácil todos los días, parando a medio día a comer media hora o comiendo cuando podía y en la tele día sí y día también salía Roldán, el hermano de Alfonso Guerra, el otro y el de la moto. Ya he mencionado que se trata de una generación que lo único que sabe hacer, y no es poco, es “trabajar como un cabrón de sol a sol”. Cuando el PSOE de Felipe González ya apestaba, votó por oposición “al del bigote”. (Mi madre le fue fiel hasta el final a Felipe, pero es que mi madre es felipista igual que las niñas de ahora son Believers). España vivió unos años buenos. Los años buenos de la burbuja. Con las bombas del 11M, como el españolito común, fue a votar influenciado por este acontecimiento. Si no, igual ni hubiera ido. Confió en ZP y ocho años después no tuvo más remedio que cagarse también en sus muertos. Mi padre es muy de cagarse en las cosas. Muy como La Casera, se viene arriba con nada y se queda en nada antes. En Andalucía creo que siempre ha votado al PSOE. De Arenas, por lo que sea, simplemente no se fiaba. En las pasadas elecciones nacionales votó a Pedro Sánchez. Desde ayer, ya sabe que hay elecciones anticipadas. La sensación de mi padre, de la calle, o sea, es que “a Rajoy no lo quiere nadie y si no lo quiere nadie, por algo será”. “Pero el tío no se va”. “Como todos quieren que sea vaya, yo también quiero que se vaya”. Pedro Sánchez le parece que ha estado mareando la perdiz, “tonteando” con unos y con otros. Podemos no le gusta “ni un pelo”. “El de la Coleta, ni a tiros. Ése es un radical. Del partido de Hugo Chávez, del que le decía al Rey ‘por qué no te callas‘”. “Así que voy a votar al pequeño”, dice. 

“¿El pequeño quién es, papá?”. El pequeño, obviamente, por eliminación, es Albert Rivera, el niño bonito de Metroscopia, que no es que sea pequeño pero que tampoco es grande y más comparado con Rajoy y Pedro Sánchez. Al españolito medio más o menos informado y preocupado por las cosas del día a día le parece que Rivera “ha intentado hablar con todos”. Por eliminación y por eso, igual le premian. “Eso sí, gana otra vez el PP”, sentencia. El PP, el suelo de los siete millones de votos no hay quien se los quite. Así haga el pino puente Rita Barberá, Rodrigo Rato y el señor Bárcenas. Así pillen a Marcelo, el ángel de la guarda del ministro de Interior, como en aquel temazo de Sabina para un programa de cocina de la época. Con las manos en la masa. 

Si la campaña electoral no cambia mucho la cosa, que no la va a cambiar, en base a la realidad de la calle de mi padre, todo apunta a que Ciudadanos esta vez sí puede ser la bisagra para que el pacto encaje. Todo dependerá, como hace cinco meses, de si don Mariano se entera de que “todo el mundo quiere que se vaya”. A Javier Clemente también le cuadraban las estadísticas hasta que se tuvo que ir por cojones. Está por ver si Rajoy quiere irse como Luis Aragonés -que eligió su destino, aunque fuera por cabezonería, y quedó como dios- o tiene que venir Chipre a ganarnos para que, como le dijo mi padre a aquel señor de las vascongadas, “se vaya de una vez a tomar por culo”. Los “Santos Inocentes” lo tienen clarinete. Hay que pensarse dos veces la opción de preguntarle a mi padre “si tiene huevos”. Hay que pensarse dos veces, señorito, si conviene matar a la milana y jugar con la paciencia y el pan de los millones de personas que, como “Paco, el bajo” o como mi padre, suponen el último reducto de decencia en un cortijo con pintas de Babel y ventanas a la calle. Lo escribió Delibes: “El pájaro perdiz no abandona el surco cuando apeona a ocultarse”.

Torres Hurtado: límite 48 horas

Encuentro con el alcalde de Granada Jose Torres Hurtado

El alcalde de Granada, José Torres Hurtado. Foto cedida por Manuel Olmedo.

Sin que conste rastro del apellido Torres Hurtado en los llamados Papeles de Panamá, la filtración de documentos, por la simple coyuntura, por el mero «efecto mariposa», porque sea la gota que colma el vaso en un contexto de hartazgo político, puede suponer el punto de inflexión para la dimisión del alcalde de Granada. El PP le ha dado 48 horas. El lunes, como muy tarde, debe ser ex alcalde. Aunque la petición de dimisión era firme, empezaba a considerarse en el partido la opción que defiende el regidor de tomar una decisión sobre su futuro a partir del 12 de mayo que testifique ante el juez. El mismo día que Alfonso X, en coalición con Abu Yusuf y los Banu Ashqilula, atacó Granada en 1280. Torres Hurtado defendió su postura en público y en privado ante los dirigentes del PP. No lo pudo decir más claro ni tampoco más alto. La noche del jueves, Juanma Moreno consideraba esta postura. Así lo señaló en la Cope. En la mañana de ayer, tenía prevista una comparecencia pública en Sevilla. Entremedio, José Manuel Soria dimitió como ministro por la onda expansiva de los Papeles de Panamá. Moreno Bonilla suspendió la rueda de prensa y el PP dio, oficialmente, hasta el lunes para que Torres Hurtado dimita. El presidente del PP-A, en principio, atenderá hoy a los medios «sobre asuntos de actualidad política en Andalucía». La cita es en junto a la Plaza de Cuba de Sevilla. Más se perdió en el 98. Los casos del ex ministro Soria y de Granada, sumados al reciente de Valencia, se presentan en lo que se considera una previa electoral. El PP toca a rebato. Está en juego el Gobierno central.

El PSOE esgrime los casos de Torres Hurtado y Soria para presionar a favor de un «Gobierno de cambio», en palabras del portavoz parlamentario socialista Antonio Hernando. El propio Pedro Sánchez, que sigue de gira por Andalucía, confía en alcanzar un acuerdo con C’s para presentar una moción de censura contra Torres Hurtado, señaló en Onda Cero. El secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, defendió que «cada día es más evidente que España necesita un cambio de Gobierno». Un argumentario que se va a repetir hasta que haya una jornada de reflexión preelectoral. Cornejo criticó que Moreno «no ha dado la cara».

En el PP-A habló la portavoz en el Parlamento, Carmen Crespo, para expresar las dudas sobre si hubo un dispositivo «desproporcionado», como señaló la Fiscalía del Estado –que pudo recurrir el auto de registro y no consta que lo hiciera, criticaron las asociaciones de juristas–, en la detención del alcalde o si se «sobreactuó» en el desarrollo de la ahora bautizada como «operación Nazarí». «Son preguntas que hay que aclarar por el bien de la democracia y de los derechos fundamentales», dijo. La presión para la dimisión irradió ayer del PP de Granada. El secretario general, Santiago Pérez, apoyó la petición de la dirección de Génova y de la calle San Fernando para que Torres Hurtado dimita. «Desconocemos cuál será el siguiente paso, el presidente regional ha dado un plazo al alcalde para que reflexione, vamos a respetarlo y a suscribir lo que ha dicho la dirección nacional y regional», indicó. La decisión, añadió, compete a Madrid. Pérez anunció contactos «informales» con C’s con la «esperanza de poder salvar el Ayuntamiento» para el PP. También en la esfera local, el PSOE ha iniciado los contactos para una moción de censura y volvió a rechazar la opción de Sebastián Pérez, presidente del PP granadino y número dos en el Consistorio, como regidor. IU anunció una ronda para la moción. «En IU no nos parece creíble que la dirección del partido y su presidente provincial no supiesen nada de lo que se estaba cociendo», señaló el coordinador local, Joaquín Vega. Podemos presentó un decálogo de buenas prácticas para elegir al futuro alcalde. La secretaria del partido morado en Andalucía, Teresa Rodríguez, recordó al alcalde: «Soria ya ha dimitido por sus mentiras, ahora es su turno». Vamos Granada cree que el PSOE dará un «paso adelante» por el cambio.

El portavoz del Gobierno local, Juan García, apoya al regidor y habla de un «ataque» al PP. La edil investigada Isabel Nieto, aguantando las lágrimas, criticó el «abuso de poder» y se remontó al «franquismo» por los métodos «desproporcionados e innecesarios». Torres Hurtado –que mantiene su agenda oficial para hoy– asegura que se siente «indefenso» y exige saber quién dio la orden de su arresto. Entiende las medidas del PP pero no la «precipitación». Manuel Jabois abre su último libro con una cita de Xacobe Casas: «No eran los pájaros que volaban. Era el cielo, que caía».

“Houston, tenemos un problema”. (“Toda la vida no es más que mientras tanto”)

Encuentro con el alcalde de Granada Jose Torres Hurtado

El alcalde de Granada José Torres Hurtado Foto: Manuel Olmedo

«El tiempo que me corresponda, que me dejen o que Dios me dé salud», señaló el alcalde de Granada sobre su permanencia en el cargo que ostenta desde hace cuatro mandatos durante la rueda de prensa que ofreció en el Ayuntamiento para dar los detalles sobre su retención e imputación de diez cargos por presunta corrupción urbanística.El PP, en el que milita desde 1982, ya le había pedido la dimisión aunque Torres Hurtado dijo conocer la suspensión cautelar de militancia en ese momento. El calendario marcaba como efeméride, 46 años, el célebre «Houston, tenemos un problema». El ambiente recordaba a la misión del Apolo 13 en la madrileña calle Génova, también 13, y en la sevillana San Fernando . «El tiempo que me dejen» está condicionado, aparte de por los requerimientos del partido del que ha sido expulsado cautelarmente junto a su edil de Urbanismo, Isabel Nieto, por la presión del resto de fuerzas tanto en Granada como en Madrid, además de la sociedad granadina, que ayer se concentró frente al Consistorio.

Torres Hurtado desveló que la UDEF le solicitó «escrituras» de sus propiedades y, según fuentes de la investigación, se investigan posibles participaciones del regidor en constructoras que se hayan visto favorecidas por diferentes proyectos. Torres Hurtado reiteró ayer en Onda Cero que «de momento» no se plantea dimitir y que tomará una decisión al respecto cuando declare el 12 de mayo en el Juzgado de Instrucción número 2 de Granada y conozca «por qué» se le acusa. La ronda de declaraciones a las 17 personas en libertad con cargos, entre ellos funcionarios y empresarios, arranca el 26 de abril. Por su edil de Urbanismo, pone «la mano en el fuego». La suspensión de militancia le parece bien porque «por nada del mundo haría daño al PP». El regidor insistió en que se siente «perseguido» después de casi una treintena de denuncias urbanísticas y defendió que «no se puede poner a una persona en la calle porque haya una sospecha de investigación». La portavoz del PP-A en el Parlamento, Carmen Crespo, reiteró la petición «absolutamente razonable y razonada» de que Torres facilite la «gobernabilidad». El vicesecretario de Coordinación Política del PP-A, Toni Martín, también confía en que el alcalde «recapacite» y renuncie. «Hay que saber interpretar la reivindicación de la sociedad, que nos exige responsabilidad y contundencia», destacó.

El PSOE no sólo da «24 horas» a Torres Hurtado para dimitir, antes de empezar a contactar con el resto de fuerzas para forzar una moción de censura, sino que rechaza la posibilidad de que su sustituto sea el número dos en la Corporación y presidente del PP de Granada, Sebastián Pérez. Sería un «cambio de cromos», según el portavoz municipal socialista, Francisco Cuenca. El PSOE exige la dimisión de los investigados alcalde y delegada de Urbanismo, así como del presidente popular granadino porque «la corrupción está instalada en todo el PP de Granada». Pérez es «corresponsable político», según el PSOE provincial. El PP solicitó a Torres Hurtado que dé «un paso al lado» por la «gobernabilidad». El vicesecretario de Organización popular, Fernando Martínez-Maíllo, justificó la suspensión de militancia en la «gravedad» de los delitos: cohecho, fraude en la contratación, asociación ilícita, prevaricación, tráfico de influencias, malversación, estafa, falsedad en documento mercantil, administración desleal y contra la ordenación del territorio. No obstante, pidió respeto a la «presunción de inocencia».

La moción de censura es una opción cada vez más cercana para la toma de Granada. El PP tiene 11 ediles; PSOE, 8; C’s, 4; Vamos Granada, 3; y Para la Gente (IU), 1. La mayoría absoluta está en 14 ediles, lo que conduce al axioma de Rajoy en el Congreso: «No se trata solamente de hacer un Gobierno, se trata de constituir un Gobierno que pueda ser un Gobierno». Una lógica que explica también que C’s señalara el «desorbitado» despliegue policial (Juan Marín) y, aunque le pese a su portavoz local, no se cierre a dialogar con el PP.
El portavoz de C’s, Luis Salvador, que tras el arresto hablaba de una moción, y que propició el nuevo mandato popular a pesar de que solicitó la retirada de Torres Hurtado, señaló que el partido naranja no tiene «ni un solo interés» en que Sebastián Pérez sea alcalde. C’s aboga ahora por abrir negociaciones sin descartar al PP. Salvador calificó como «enajenación mental política» la renuncia del alcalde a dimitir. «Está totalmente fuera de la realidad», añadió. El vicesecretario general de C’s, José Manuel Villegas, indicó que van a «plantear vías alternativas para que haya otro Gobierno libre de cualquier sospecha de corrupción».

El portavoz de IU, Francisco Puentedura, también rechazó la posibilidad de Sebastián Pérez como alcalde y reclamó a la Junta que retire las competencias urbanísticas como medida preventiva. Podemos también apuntó «la responsabilidad política importante» del presidente del PP granadino.Torres Hurtado, que lleva 34 años en cargos públicos, señaló tras su detención que «no habido corrupción antes, después ni ahora». Juan Ramón Jiménez, no obstante, dejó escrito que «toda la vida no es más que mientras tanto». Torres Hurtado, perito agrícola, en su día, comparó a Zoido con un rotavator. “Sirve para donde le pongan”. Está por ver si Juanma Moreno es una segadora capaz de cortar de raíz con el alcalde de Granada y con la (presunta) corrupción.

La rueda de prensa del alcalde de Granada, tras su detención, en parte, define a una persona marcada por el carácter. «Tengo la satisfacción de haber dados muchas satisfacciones al PP», recordó. Torres Hurtado ha ganado cuatro elecciones consecutivas, tres con mayoría absoluta. En septiembre de 2013, Torres Hurtado (Píñar, 69 años, ingeniero técnico agrícola, ex delegado del Gobierno), declaró por otro caso archivado. Espontáneo y directo –lo que a veces le ha jugado malas pasadas, como el «cuanto más desnudas, más elegantes»–, crítico hasta con el propio Gobierno del PP y la financiación local. Populista y cauto, campechano y superviviente de un infarto de cerebelo. Tras su detención señaló: «No sabéis lo que resiste un tío de Los Montes, y chico, que eso también da mucho aguante».

“El melocotonazo de miedo” de los Faffe (o “La mandanga” en el Parlamento)

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Susana Díaz y Chiqui Jiménez Barrios, por Manuel Olmedo

Las caras en la bancada de Susana Díaz eran un poema. En este caso, hasta podría pasar por buena la analogía de Teresa Rodríguez entre Miguel Hernández y su compañero de partido «Unchained» en las protestas –a lo Tarantino o a lo Cañamero–. La profesión va por dentro. Una máxima que, por otro lado, también sirve de explicación a las labores de los ex Faffe, y similares, cuyas funciones, como era público y notorio, no saben explicar ni en la comisión de investigación sobre los fondos de formación. Otra vez toda la oposición en contra de Susana Díaz. Como en aquellos 80 días de (no) investidura. (La estaban peinando). El PSOE no consiguió ni un solo apoyo a su Decreto-Ley –«decretazo de enchufados» definieron– en el Parlamento. Todos los grupos votaron que no. En puridad, C’s amagó con votar en contra y finalmente, con esa querencia del partido naranja en Andalucía a intentar evitar disgustos a su socia de investidura, se quedó en abstención. Ciudadanos quería pero no podía –a lo Millán Salcedo– ante la falta de consenso y la notoria imposición. Es la segunda vez que cae esta legislatura un Decreto-Ley de Susana Díaz. En septiembre tampoco salió adelante el remitido a la Cámara para reconocer a los funcionarios de la Administración regional los servicios previos como personal interino y así computar la antigüedad en los concursos de traslado y promoción interna.

El Pleno del Parlamento rechazó convalidar el Decreto-Ley 1/2016, de 15 de marzo, por el que se modifican la Ley 2/2015, de 29 de diciembre, de medidas urgentes para favorecer la inserción laboral, la estabilidad en el empleo, el retorno del talento y el fomento del trabajo autónomo; el Decreto-Ley 6/2014, de 29 de abril, por el que se aprueba el Programa Emple@Joven y la Iniciativa @mprede+, y el Decreto Ley 9/2014, de 15 de julio, por el que se aprueba el Programa Emple@30+. La Disposición Adicional Primera del Decreto-Ley acaparó gran parte de las críticas. La misma hace referencia a la participación del personal laboral del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) en la prestación de servicios y desarrollo de programas, lo que, para los sindicatos equivale a «burlar» los fallos que han impedido que «enchufados» desempeñen potestades públicas.

El consejero José Sánchez Maldonado justificó la disposición, en base a lo aprobado en Consejo de Gobierno el 15 de marzo, en que la norma trata de facilitar el acceso a todos los ayuntamientos a los planes que recoge la norma, aunque tengan deudas con Hacienda o condenas por despido improcedente. Maldonado defendió que estos trabajadores –los «enchufados», según los sindicatos– «conocen los territorios y las características» para desempeñar la función y recordó que fueron «sancionados por despido nulo el año anterior a la convocatoria de las ayudas». El consejero aludió a «un servicio público de calidad» y la necesidad de «atender el volumen de personas desempleadas» (981.950, según las cifras del pasado lunes) y «agilizar labores admisnitrativas». Maldonado, al fin, habló de «dar respuesta a los más de 100.000 jóvenes inscritos en el sistema de garantía juvenil» y «combatir los efectos de la crisis».

El diputado José Antonio Castro (IU) reprochó a la Junta las «deficiencias del Decreto-Ley», con «tantísimos errores que lo hacían inaplicable» Castro calificó como «una vergüenza» que haya pasado «año y medio para poder desarrollar planes de empleo que todavía están exclusivamente en los papeles». «El proyecto de ley eran un auténtico truño», señaló. Los «cambios», reconoció, son «necesarios, añadiendo: «¿Por qué hacen esto? ¿Por qué se cargan el contenido?». Castró señaló «una puñalada trapera desde el punto de vista jurídico técnico». «Traen un chatanje: ayuntamientos y parados frente laborales del SAE», denunció.«No es de recibo ese debate. Retiren el Decreto-Ley y traiganlo sin Disposición Adicional Primera», finalizó.

El diputado Hernández White: (C’s) criticó que el Gobierno «no ha contado con sindicatos» ni con el resto de partido. Rechazó aprobar la disposición « con personal de una fundación disuelta, en los tribunales». «C’s no apoya la convalidación del decreto ley en las actuales condiciones», zanjó.

Romero Sánchez (Podemos) consideró «redundante un decreto que en marzo ya era urgente y todavía no se ha tomado ninguna medida» y acusó a la Junta de utilizar este instrumento «como ley escoba» para «alejar del control parlamentario la actividad legislativa». Podemos rehusó la «dinámica de volver a crear exoneraciones de manera general, lo único que produce es una puerta abierta la fraude» y exigió una «mejora de financiación» para los ayuntamientos.

El diputado Miguel Ángel Torrico (PP) acusó al consejero de «faltar al respeto a los 109 diputados». «Se acabó el mangonear. No vamos a permitir que encubran la entrada en la función pública de empleados de Faffe», indicó. «Eso es un zasca en toda la boca, que diría mi niño», añadió. «Pepín, tírale a ver si cuela», indicó como posible sugerencia a la iniciativa de colar en una proposición no de ley -aprobada el 25 de febrero con los votos del PSOE y C’s y que instaba a la Junta a eliminar requisitos de la Ley General de Subvenciones y en la Ley de Hacienda Pública andaluza a los ayuntamientos- la posibilidad de que el personal laboral del SAE , en su mayoría procedentes de la extinta Faffe –y que está en los juzgados ya como pieza separada del fraude en la formación–, puedan ostentar las labores de los funcionarios. «La oposición pone en peligro el empleo de los laborales en el SAE y los planes de empleo para más de 30.000 andaluces», barruntó después el portavoz socialista Mario Jiménez.

Con todo, la disertación más clara al respecto sobre lo sucedido la hizo José Luis Cantero hace décadas, en la introducción de una de sus canciones. El tema Faffe -un “melocotonazo de miedo”- y el decreto ley tumbado a la Junta, así como la posición del PSOE, lo explica muy bien el Fary, que tampoco era funcionario, porque era autónomo, en apenas cuarenta segundos:

Sherlock Kennedy Rus

Sevilla 15-03-2016 Miguel Rus, presidente de la CESFoto: Manuel Olmedo

Miguel Rus, presidente de la CES, por Manuel Olmedo

Sucedió a Antonio Galadí -que era muy del sombrero cordobés- por aclamación y ha sido reelegido sin oposición. Miguel Rus dirige la patronal sevillana -la CES- sin necesidad de levantar la voz pero pendiente de cada detalle. En Sevilla, Randolph Hearst se pronuncia Juan Robles. Y el I+D+i más visible radica en los veladores, con sus aspersores y estufitas. «¿Esa bicicleta de quién es, María Luisa?», pregunta a su (hoy) contracturada jefa de comunicación tras capear al sol de frente desde la azotea de la nueva sede de la calle Granada, desde cuya oficina, dotada de proyector, se ve el Ayuntamiento, como si fuera un contrapoder en el mismo centro neurálgico de la capital. María Luisa Roldán, en sí misma, tiene una entrevista, con todo el empresariado en la cabeza. ¿Qué fue antes María Luisa Roldán o la CES?

Rus posa con la Torre Pelli de fondo, Torre Sevilla publicidad mediante (contactar a través del correo electrónico). A sus pies, el Laredo, hasta donde llega el imperio Robles, y la vista alzada sobre veladores. «Nadie quiere sacar la torre en las fotos», comenta. En estos cuatro años se ha puesto fin al subarrendamiento en la Cámara de Comercio. También se han tomado decisiones dolorosas para lograr la supervivencia. Miguel Rus conforma la tercera generación de una familia de empresarios vinculada al ámbito de la construcción. Hijo de Antonio Miguel Rus Velázquez y nieto de Salvador Rus López, fundador de la empresa que lleva su apellido. Primo de periodista de la agencia Efe, Manolo Rus, con quien comparte talante y «pelazo». Familiar también de otra plumilla, Marta Rus, que llevó la comunicación de IU. Es diplomado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla (1987). Después, ingresó en el departamento de Administración de la empresa Salvador Rus López Construcciones. En 1994 fue nombrado director económico-financiero. En 1996, apoderado del Grupo Salvador Rus, ahora Grupo Rusvel, que, en Sevilla se pronuncia igual que el apellido del trigésimo segundo presidente de los EE. UU. (El ordinal lo he buscado en Wikipedia, “obviusly”). Miguel  Rus tiene un aire a lo Kennedy y hechuras de alcalde. (Aviso para navegantes que busquen candidatos). En 1998 se convirtió en gerente de las empresas filiales y responsable de desarrollo inmobiliario. En 2001 en consejero delegado. Desde 2003 controla el grupo desde el puesto de consejero delegado de Grupo Rusvel y de todas sus empresas. Como presidente desde 2007. En sus respuestas, aunque no le gustan los focos y se le nota, hace gala de una educación y un trato exquisitos. Incluso recuerda a Benedict Cumberbatch cuando, interpretando a Sherlock, se instalaba en su «palacio mental» antes de ofrecer alguna solución a los misterios. De construcciones regias o plebeyas, no en vano, tiene mucha idea, como presidente de Gaesco desde 2007, a cuya fundación estuvo muy ligado su abuelo, que la presidió en los 70. Tras toda la mañana de entrevistas, se va en moto –nada de coche oficial ni chófer, a la anticasta se le cae la definición de casta– a su empresa, «que la tengo abandonada». Miguel Rus, a diferencia de muchos políticos, tiene un trabajo. Y da trabajo.Tiene por delante varios días fuera. Después, Semana Santa mediante, más entrevistas. Es un hombre de partos difíciles, bebés grandes, de más de cuatro kilos. En uno de los partos se tuvo que salir. En otro, a su mujer se le abrieron los puntos de la cesárea anterior. Los Rus, estirpe sevillana de pelazo, que pisa callado pero fuerte. En su despacho tiene una foto con Joan Rosell, actual presidente de la CEOE -a la que tras la crisis igual le añaden un OÉ OÉ; y quedaría CEOE-OÉ-OÉ-.  Miguel Rus le exige a sus empresarios cuando vienen con un problema “que traigan varias soluciones, para planteárselas a la Administración”. Tras cuatro años en la CES, el tipo está igual. Alguna cana como mucho, quizás. «La profesión va por dentro. Cuando llevaba dos años, parecía que ya eran cuatro», asegura.

El tiempo pasa lento en Sevilla. Tiene en la cabeza -aparte del pelazo- proyectos para todos los rincones de Sevilla. Un aparcamiento aquí, un túnel allá. Intangibles que no veremos. “Sevilla es eterna y se eternizan sus proyectos. Hay demasiadas opiniones o se le da demasiado valor a opiniones de sectores poco representativos que en muchos casos no busca el interés general ni el bien común. Necesitamos más políticos valientes, decididos, que sepan primar el interés general. No podemos, por ejemplo, en la Gavidia hacer un modelo de un proyecto protegido que no tiene sentido, aparte de estar construido con unos materiales contaminantes. Se le da un altavoz a veces exagerado a personas que no son las de verdad representativas de los intereses generales. Los que tenemos que estar al frente de esas manifestaciones somos los representantes de las distintas asociaciones, que de verdad defendemos el interés general y no con decisiones parciales, personales, a veces con intereses propios y sectarios o extremistas. Son opiniones muy personales que se llevan a un extremo que al final provoca la paralización de una ciudad o transmiten la impresión de ciudad paralizada”. 

“Más que un cambio de modelo productivo necesitamos un cambio de modelo legislativo y de actitud”, asegura. “Dentro del concepto de cambio de modelo, las empresas lo que queremos no son subvenciones, son facilidades. Queremos en todo caso incentivos que ayuden a la puesta en desarrollo, más a la financiación o apoyo en las etapas iniciales”. Se le acusó de cercanía al PSOE por sus críticas al Gobierno de Zoido. “Que este Ayuntamiento, al ser del mismo color de la Junta, debe generar unas expectativas de que pueda desbloquear algunas cosas, todos esperamos que sea así, sea del mismo partido o no. Sevilla necesita que se desbloqueen esos proyectos y uno de los retos de este alcalde -Juan Espadas- es aprovechar que ha estado trabajando en la Junta en diversos cargos y sabe cómo trabaja esa administración, la forma de interpretarla por los funcionarios y cómo eliminar las trabas para desarrollar esos proyectos”. Del anterior regidor: “No eran tan malas nuestras relaciones con Zoido, con quien me llevo magníficamente. Lo único, que él está para defender unas cosas y yo defiendo el interés de los empresarios. Zoido lo ha dado todo por esta ciudad. Lo digo en la CES, quizás lo importante no es el presidente, es tener un gran equipo. Yo creo que no ha sabido o querido o podido tomar las decisiones adecuadas para que Sevilla fuera más rápido en esa salida de la crisis”. Sobre la actual situación de Gobierno en funciones, “lo más grave es que cada mes sin Gobierno disminuye una décima la expectativa de crecimiento”. Eso sí, prefiere “un Gobierno en funciones que un Gobierno con Podemos”. “Elemental”, que en realidad es algo que Sherlock Holmes nunca dijo a Watson en las novelas de Sir Arthur Conan Doyle.