Ángeles de la guarda para los nadie

Reportaje de personas sin techo con los servicios sociales del A

Fotografía de Manuel Olmedo.

La rutina pudiera tener sabor a croquetas. En Navidad, a mantecado, a alfajor, a mazapán, quizás. En la noria de este mundo hay quien muere de hambre y quien muere de indigestión. La justicia y la libertad son dos siamesas que fueron separadas en el parto. Con o sin crisis, nivel de vida equivale a nivel de consumo; calidad de vida, a cantidad de cosas que uno tiene; y a los pobres no les gusta comer promesas. En verano, en la calle, hace todavía más calor. Y en invierno, a la intemperie, el frío se mete en los huesos y tirita hasta el alma. Igual, un día o una noche, sólo queda de ellos un cuerpo frío, sin manta, con un perro al lado que llore, junto a un cartón con una leyenda escrita a boli Bic. Aquí yace Fulano de Tal, tuvo dos amores, algún amigo, varias deudas y unos calcetines a medio zurcir. En Sevilla, este año se han dedicado 4.120.000 euros a las personas sin hogar. En 2011, se atendió a 564 usuarios. Este 2012, sólo hasta finales de noviembre, van más de 600 casos. El destino es un croupier desalmado. Sigue leyendo