“Boxeo”. “Más boxeo”. “Hoy nos ha dado por el boxeo”: doble homenaje a El Correo en el Parlamento

“Boxeo”. «Más boxeo». «Hoy nos ha dado por el boxeo». El Parlamento aprobó una declaración institucional en apoyo a los trabajadores de El Correo de Andalucía –el tercer periódico más antiguo de España tras el Faro de Vigo y el Diario de Cádiz– ante un ERE que supondría su desaparición y, en el desarrollo del debate, rememoró los históricos cintillos de Pepe Guzmán en las páginas de Deportes. «Mi idea de la vida es la siguiente página, el siguiente párrafo, la siguiente oración», decía Bukowski. Lo que aplicado al político supone «el siguiente Pleno» o, en su defecto, «el siguiente mitin». En épocas preelectorales, ambos escenarios se confunden. Aparte del intercambio de golpes entre políticos, la jornada dejó un anunció: la reunión entre la ministra Montero y el consejero Arellano para abordar la financiación prometida por Pedro Sánchez será el 8 de octubre.

En el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, igual que en los bares cofrades, hace tiempo que los días se cuentan al revés. Cualquier gesto se entiende como un indicio, o no, del posible adelanto electoral. Los partidos, en cualquier caso, están en (pre)campaña. El aparato mediático difunde vídeos, tuits, Facebook Live, mensajes de WhatsApp, fotos y estados de Instagram… con los 30 segundos del corte del líder. De los primeros espadas, arrancó el tercio Maíllo: «No ha preguntado por la reforma laboral de Rajoy», le señaló a la presidenta, Susana Díaz, que le recordó «a Mayra Gómez Kemp» y «una de sus frases del ‘1, 2, 3’»: «No miento pero no digo toda la verdad». Hasta ahí pudo leer Maíllo, antes de aludir a una «Andalucía como barracones de criados», en referencia al turismo y la precariedad laboral, bajo «los designios de quienes quieren que sólo sirvamos copas en los bares». «Usted se ha dedicado a las intrigas de palacio, a la conspiración; que si me voy a Madrid, que si adelanto elecciones. Y no se habla de lo que no ha hecho: gobernar Andalucía. Convoque ya».

«Hoy me sitúa en el ‘1, 2, 3’; usted me recuerda a don Cicuta, amargado por la deriva a la que lleva a IU», respondió Díaz mientras Maíllo agitaba las manos, el aplauso en lengua de signos. «Su intervención roza la turismofobia», dijo Díaz, en «su alocada –término muy utilizado por la presidenta en sus respuesta a Maíllo– carrera a la destrucción de IU». La presidenta recordó que IU llevaba la cartera de Turismo con Griñán y «el consejero Rafael Rodríguez puso las bases de lo que se está consiguiendo: en España el empleo en el sector decrece y en Andalucía crece».

«As time goes by»

Juan Marín preguntó por el nivel de ejecución del Presupuesto, a lo que la presidenta respondió que «es superior al mismo momento del año pasado». Marín pidió algún anuncio «pero que no sea como la Autovía del Almanzora», pendiente «desde 1985». «A Andalucía el reloj del progreso se le ha parado», dijo. Díaz defendió que el propio Marín reconocía que la ejecución estará «por encima del 95%» y criticó que Cs «ha avalado los Presupuestos de Rajoy que han machado a Andalucía» pero no los de Sánchez porque «dependen de intereses nacionales». «La partitura la escribe el señor Rivera. Usted la toca y desafina. Veremos cómo Rivera le dice de nuevo: tóquela de nuevo, señor Marín», señaló, parafraseando una de las frases que se atribuye pero que no aparece en «Casablanca». A medida que pasa el tiempo –«As time goes by–, la relación de PSOE-A y Cs se ha ido desgastando, ante la certeza de que «siempre nos quedarán las elecciones».

Teresa Rodríguez señaló que «hemos pasado de la ‘Andalucía imparable’ a una presidenta inaugurando una tienda que vende calcetines a 2 euros porque explota» a trabajadores. «Vamos a dejarnos de milongas», indicó, apuntando que «100.000 millones después (de ayuda europeas) volvemos a ese furgón de cola de la UE» y esos fondos «también han servido para los ERE, el fraude de la formación, las redes clientelares o para comprar la paz social, que es peor que la corrupción». Susana Díaz defendió que «nadie se cree que estemos peor que hace 3 años» y apeló «a la crisis brutal». «En esta legislatura, el PIB per cápita ha subido 4 puntos», señaló, antes de decirle a Rodríguez que «la economía tampoco es lo suyo». «Hemos perdido 13 puntos de PIB durante la crisis, igual que la media de España. No es la Andalucía negra que ha querido retratar», indicó. La líder de Podemos replicó que «ha dejado caer que tengo problemas de formación. Yo no he tardado 10 años en acabar la carrera. Si nos las buscamos, nos las encontramos». «Estamos peor que hace 10 años», continuó. «Tiene usted la piel muy fina. Es un usted un ejemplo de sabiduría y conocimiento», ironizó la presidenta, que señaló que «la economía no es ningún milagro» sino fruto de «la planificación».

Juanma Moreno explicó que «tras 5 años como presidenta», «Andalucía se ha empobrecido. Ha crecido dos puntos la tasa de pobreza. Hay menos convergencia. La sanidad está colapsada. La educación ha empeorado. Hay hasta más aulas prefabricadas. El desempleo está en torno a un millón. Se ha pasado la mitad de las legislatura de primarias. Criticó los 80 días de investidura y ahora está dispuesta a quitar 100 días de Gobierno con un adelanto electoral». «Exigían 4.000 millones de la financiación autonómica y ahora la que era su consejera y ahora ministra, Montero, le ha dado 1.400 a Cataluña y a Andalucía, cero», señaló el popular, que añadió que Díaz «tiene miedo a elecciones junto a Pedro Sánchez, a la sentencia de los ERE que condene 20 años de gobiernos del PSOE y la verdad de la Faffe». «Cuando habla de inutilidad le presto mucha atención porque en eso es una autoridad», replicó Díaz. «Es ahora o nunca para usted. De ahí su ataque de nervios en cada intervención. Lleva 15 meses anunciando elecciones. Tiene miedo de irse de la política por la puerta de atrás. Es lo que teme y lo que próximamente le puede ocurrir». Díaz insistió en que «no vamos a renunciar ni a uno de los 4.000 millones» y en que «el 8 de octubre la ministra y el consejero» concretarán los asuntos que Pedro Sánchez le prometió a ella, como la inversión por población que recoge el Estatuto. Esa jornada, casualmente, el equipo de Susana Díaz, el Betis, se enfrenta al de Sánchez, el Atleti. El 8 de octubre del pasado año en Barcelona tuvo lugar una manifestación por la unidad de España. En 1988 también en Barcelona, Freddie Mercury realizó su última presentación. El Parlamento, que aprobó una PNL para la prevención del suicidio, hace equilibrios para mantener el debate vivo en tanto se convocan unas elecciones con mítines en la Cámara pero aún sin fecha. «The show must go on», que cantó Freddy Mercury.

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“¿En qué momento se jodió el PSOE, Zavalita?”

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Susana Díaz flanqueada por Juan Cornejo y Micaela Navarro. Por Manuel Olmedo.

Entre los rigores del verano y el rigor mortis postelectoral y ante el Comité Director, máximo órgano entre congresos, existía cierta expectación en conocer si la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, acertaría a responder algo así como «en qué momento se jodió el Perú» que cuestionaba el Zavalita de Vargas Llosa pero aplicado a los socialistas y al 26J y a si desde el sur se abrirá la veda para un hipotético apoyo/abstención a un Gobierno de Rajoy.

La primera cuestión planteada en Fibes se zanjó con una «autocrítica» resumida en el hecho de que «no es la primera vez que el PP gana en Andalucía». Lo que, traducido a la tropa, por si se vislumbrara la sombra de un resquicio de crítica, viene a significar que Susana Díaz –«No me gusta perder ni al parchís, ya lo sabéis», repitió– no se hace responsable de un hito histórico negativo. Todo lo contrario, aunque el PP obtuvo más de 98.000 votos que el PSOE y Unidos Podemos creció más en voto absoluto en esta comunidad coincidiendo con la mayor pérdida de votantes del PSOE de España, Susana Díaz defendió que Andalucía ha sido la clave para evitar el llamado «sorpasso» y para que el PSOE no obtuviera unos resultados aún peores.

Sobre la segunda cuestión, Díaz insistió en defender el «no» a la investidura de Rajoy argumentando que, en el caso de los socialistas andaluces, está aún más «justificado» porque tienen «la obligación de defender a Andalucía» y apelando al «agravio» a la comunidad. Textualmente: «Si está justificado en estos momentos el no de los socialistas de España imaginen del PSOE de Andalucía, hemos sido maltratados». Ya en modo estadista, Susana Díaz insistió en liderar un bloque socialista de castigo a Juncker en Europa en caso de producirse una sanción a España y Portugal por parte de la UE. El Comité Director aprobó una resolución al respecto. Díaz fue más allá y aseguró que «tendrían que ser multado Rajoy y sus ministros» por «los regalitos fiscales para obtener rédito electoral», anunciando ante «un doble apretón de tuercas» a los servicios públicos que «en Andalucía no vamos a recortar ni un euro porque hemos cumplido».

Susana Díaz recordó que han pasado «200 días de las primeras elecciones generales, sin la posibilidad de que se forme Gobierno. No vamos a comportarnos de manera irresponsable pero no vamos a responsabilizarnos de lo que no nos corresponde». La líder socialista indicó que «ha ganado Rajoy, a él le corresponde darle a este país un Gobierno. A él le corresponde ese toro. Vamos a asumir nuestra responsabilidad, ir a la oposición», señaló. La presidenta andaluza reiteró que a ella le costó formar Gobierno «80 días». «Es indiscutible que han ganado las elecciones pero que hay mayoría muy amplia que no comparte su hoja de ruta». ¿Como para formar una alternativa de Gobierno? «No lo creo», indicó Díaz, añadiendo que «así lo dije en el Federal» e insistiendo en su aviso para navagantes: «Alimentar determinados sueños se puede convertir en una pesadilla». El tono fue el de: «Un Lannister siempre paga sus deudas», para el imaginario de serie. A la oposición, o sea. «Al PP le toca moverse un poquito, con seriedad. No es fácil. Eso es lo que le molesta a Rajoy, que cuesta trabajo. Es su responsabilidad y han pasado 200 días», repitió, para criticar el «escasísimo nivel» del PP-A al responsabilizar al PSOE-A de «unas terceras elecciones».

«El PP nos ha adelantado por 98.000 votos», señaló. «Nos han sacado 2,5 millones en España», contraargumentó. «No es la primera vez que el PP gana en Andalucía, la última fue en 2011 y nos sacó 400.000 votos. Cinco meses después de esas generales, hubo autonómicas, las de la pancarta y los trajes de El Corte Inglés que se quedaron para repartir canapés, y nos quedamos a apenas 40.000 votos. Después, hubo unas autonómicas, y 400.000 votos sacó el PSOE al PP», señaló. «Los andaluces pueden votar una cosa u otra pero en las autonómicas tienen claro quiénes les generan confianza», subrayó, apuntando a «un análisis sesgado» y cifrando que «sólo en Murcia el PP ha sacado el doble al PSOE que en toda Andalucía». «No hemos ganado pero estamos en la medida de lo que se ha sacado en España», concretó, atribuyendo a «la concentración del voto de la derecha y la fragmentación en la izquierda» las causas del naufragio. «Para que no gobierne la derecha, el PSOE tiene que se hegemónico en la izquierda», aseguró. «La estrategia del miedo del PP ha tenido éxito estas elecciones y es mucho más exitosa si tiene en frente una fuerza oportunista, radical, como Podemos. Sólo la mera hipótesis de que existía la posibilidad de alcanzar el Gobierno con Podemos nos ha restado mucha credibilidad. Lo dije el primer día», recordó. «En Andalucía hemos ayudado muchísimo a que no hubiese sorpasso», dejando con 537.000 votos «a Podemos, lo mismo que en diciembre a pesar de que se tragaron a IU». «Sólo recuerda que fui tan bueno como cualquiera, y mejor que la mayoría», decía Ethan Hawke en Gattaca, un filme de ciencia ficción.

Licantropía electoral

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Parlamento, preguntas a la presidenta Susana Díaz. Fotón de Manuel Olmedo.

La «licantropía clínica» es un síndrome en el que el paciente cree que puede convertirse, o que se ha transformado ya, en un animal. Con el anuncio de nuevas elecciones –advenimiento, por otra parte, presente del 20N a esta parte–, el político sufre unos síntomas que sólo acaban, si es que terminan, la noche de autos electoral, tras la consabida «fiesta de la democracia» en la que todos los partidos impenitentemente ganan. El Parlamento no es ajeno a los designios electorales. Más aún, viene siendo lo que Guernica a la Gran Guerra mundial. Un laboratorio, un anticipo meridional de posibles pactos y contiendas por venir. El 20N confluye en las Cincos Llagas. Como Picasso respondiendo a sus críticos –«Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera»–, Susana Díaz anunció, durante la sesión de control, que el paro bajará de las 950.000 personas este mes, insistió en que «hay que derogar la reforma laboral» y dejó un nuevo argumento para la confrontación electoral: la PAC.

Díaz anunció que va a solicitar a Mariano Rajoy que «se revisen» las ayudas asociadas a la Política Agraria Común para evitar la «competencia desleal» entre productores de distintos países de la UE y Andalucía. El portavoz socialista, Mario Jiménez, hizo de telonero del argumento electoralista, criticando los «902 millones perdidos con un reparto injusto propiciado por el PP». Mario Jiménez esta vez no «pidió unas palabras a Antonio Machado», como en el Pleno anterior, y habló de un «robo a mano armada al campo». «Han mentido en los criterios de reparto», dijo, aludiendo a «un castigo pendiente de Cañete». «Es una agresión sin precedentes, no una reducción progresiva. Quién sabe si el dinero del campo andaluz no termina en Panamá. Pero Cañete no sabe nada», dijo. Para el PSOE, en un tráiler de lo que se verá en sesión continua en la campaña sobre todo en la Andalucía rural, caladero de votos socialistas, se trata de «una estrategia premeditada de hacer daño» con la «callada sumisa del PP y la falta de respuesta del Gobierno de España». «Pido su valoración, presidenta», dijo Mario Jiménez, como cuando Michael Laudrup daba una asistencia, con la mirada en el tendido. Así se las ponían a Romario.

Susana Díaz recordó que «Andalucía fue leal» y negoció «siempre al lado de España». «En el reparto salimos perdiendo», destacó, apuntando con vocación de eslogan al «hachazo de Cañete». «Quien más necesita esas ayudas, por primera vez es el más castigado. El 80% de agricultores que reciben menos de 5.000 euros en ayudas». Y aludió al PP-A: «A los que recogen tantas firmas, que pidan que el impuesto Sucesiones para las explotaciones agrícolas desaparezca». La Junta, por carta, va a «exigir que antes del 1 de julio se revise y se le dé a Andalucía lo que es suyo y de justicia».

Susana Díaz acusó a Juanma Moreno de «mentir» sobre el impuesto de Sucesiones en Madrid. El líder popular le reprochó que esté «mareando la perdiz» con un grupo de trabajo que lleva seis meses. «¿Tanto hay que estudiar?». Díaz tiró de cifras. «Supuestamente este impuesto no existía en Madrid y ahora dice que esta comunidad ha recaudado 550 millones por el mismo, más de lo que recauda Andalucía». Tras interpelar Juanma Moreno a Ciudadanos, Susana Díaz recurrió al mismo argumento que usó para defender que el reprobado De Llera siga en el cargo. «Si quiere debatir con Marín, gane las elecciones», le dijo, aludiendo al «nerviosismo electoral y la pelea dentro del ámbito de la derecha». Una estampa propia del cuadro del Matrimonio Arnolfini que representan PSOE y C’s en Andalucía y que, con las elecciones tan cerca, rompió el presidente del Parlamento negando la palabra al líder de Ciudadanos.”La semana pasada me equivoqué”, dijo Durán. A Marín -cuyo grupo en el Pleno anterior apoyó la “reprobación de De Llera”, aunque con dos besos al final- se le quedó cara de Viktor Narvorski en “La terminal” de Spielberg. “Krakozhia“. Spoiler: El PSOE le dejará vivir en el aeropuerto pero sin visado ni nacionalidad, en tanto se piensa de qué lado calza, al menos hasta las elecciones.

Previamente, el diputado Sergio Romero había espetado al consejero de Presidencia que «la Administración andaluza es un caos y la transparencia deja mucho que desear». El PP defiende que donde hay menos impuestos, se recauda más porque no se obliga a los herederos a renunciar y recuerda que lo que solicita es una bonificación del 99% para hijos y familiares directos, no para el resto de herencias. «No hay verdad. Sólo hay percepción», decía Flaubert.

No se olvidó Susana Díaz de Podemos, cuya líder, Teresa Rodríguez, fría como un «ok» en una respuesta de WhatsApp desde que soltó en las Cinco Llagas que «el cortijo apesta», preguntaba «a cambio de qué, ¿de más deuda, de una nueva burbuja?», van a adelantar los bancos los pagos a los proveedores, el penúltimo as en la manga anunciado por la presidenta. Díaz acusó a Rodríguez de «falta de rigor» y señaló que «la demagogia puede tener éxito, sólo hay que ver a Donald Trump, pero no ayuda a la gente». El primer presidente republicano de EE UU, Abraham Lincoln, sostenía: «Si dispusiera de seis horas para cortar un árbol, pasaría cuatro afilando el hacha». Los grupos políticos andaluces, con Susana Díaz destacada, velan armas para el 26J.

El horror

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Imagen de ASSOCIATED PRESS.

“El horror es frío y reflexivo. El horror está ahí, en el mundo”, escucho a Pérez Reverte. Así ha sido siempre. Así es todavía. Desde la Guerra de Troya que narró Homero hasta las Torres Gemelas. Frío y reflexivo podría equivaler a cruel e inhumano. Frío y reflexivo jamás podrá significar casual porque la reflexión implica, necesariamente, previsión.

El mismo día en que el Parlamento de Canarias reclamó al Gobierno que la Armada blinde las costas y que la UE establezca un fondo de emergencia para hacer frente a “crisis humanitarias derivadas de avalanchas inmigratorias”, arribó a las “islas afortunadas” un cayuco de nombre Titanic con 78 inmigrantes a bordo. El horror, en ocasiones, se viste de un triste humor negro que no hace gracia ni a su puta madre. Presidía la proa del cayuco una lápida de madera escrita en caracteres árabes, como una premonición del destino.

Irónicamente, la mayoría de estos desheredados de la Tierra, hermanos del hambre, concluyen su odisea en un puerto llamado “de los cristianos”. En este punto se conjugan de golpe los valores católicos. Occidente pone la caridad, cura las hipotermias y manda poco a poco, que para el horror también hay lista de espera, al inmigrante de vuelta a la pobreza, de vuelta al horror. La fe y la esperanza corren a cargo de África, que Occidente ya es tierra de poca fe y mucha mala hostia.

Lejos del Puerto de los Cristianos, Benedicto XVI advierte a los polacos del peligro del nuevo enemigo de la Iglesia: el relativismo. El hambre –primera causa mundial de muerte- no es tan prioritaria para el Vaticano. Relativamente lejos de Polonia, en Cádiz, con el último ascenso del equipo, apareció por las gradas una imagen de Ratzinger con una bufanda del equipo amarrillo donde se leía: “Ese Cai, oé”. Me cuentan en La Caleta que es habitual ver a “Bebetinto XVI” – que así le llaman- por el Carranza, adaptando el mayor clásico del cancionero gaditano. Así, de igual modo, su homólogo vaticano parece que también ha hecho suyo, en sus mensajes semidivinos y pasteurizados, el eslogan gaditano en versión adaptada, olvidando que el horror es frío y reflexivo y sigue aquí cada día. “Esto es el primer mundo y aquí hay que mamar”, parece decir, rozado como está por el dedo que insufló de vida a Adán en la Capilla Sixtina.