Podemos ad portas

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Íñigo Errejón, en “las setas” de la Encarnación. Por Kiko Hurtado.

La energía potencial de la gravedad no detiene su funcionamiento, como los países con Gobiernos en funciones; la arena no deja de caer en el reloj y el calendario dibuja siete días y seis noches hasta el 26J. La última semana de campaña, aderezada con la estimación de voto del CIS, pesa en el ambiente. Los ataques del PSOE a Podemos van in crescendo. Los morados continúan susurrando aquello de «Pedro, yo no soy tu enemigo». El PP se agarra al voto útil. En Ciudadanos emulan a las tropas del General Santana, «los que tocaban a degüello» con la mira puesta en Rajoy. Socialistas y naranjas han elevado su acuerdo (de intento) de Gobierno a pacto de no agresión. El término «ocasión» proviene del latín «occasio», que significa «oportunidad». Andalucía pasa por el destino final, 61 escaños en liza. Entre la ocasión de unos partidos, la brontofobia y el ocaso de otros.

La jornada de campaña amaneció cargada de efemérides. Un 18 de junio de 1815 Napoleón fue derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El PSOE tiene en Andalucía su particular Santa Elena, refugio o exilio. Susana Díaz volvió a llamar a la socialdemocracia a no «dejarse arrastrar por el populismo» y a consolidar su «cambio progresista», rechazando los «saltos en el vacío». «Hace falta de nuevo volver a levantar el puño, la rosa, el PSOE, para darle a España oportunidades, a millones de hombres y mujeres que en cuatro años y medio lo han perdido todo», señaló desde Torremolinos (Málaga) ante un auditorio Príncipe de Asturias lleno. Díaz reivindicó lo que significa «el PSOE de siempre», aludiendo a los «momentos decisivos» con Felipe González y Rodríguez Zapatero. «Urge quitar a Rajoy», señaló, sin olvidar a «ese otro por el que ahora tenemos que ir a elecciones, que dice que es socialista y que se ha enamorado de Zapatero», en referencia a Pablo Iglesias. «Para mí no es de fiar, porque si yo quisiese vender Coca-Cola y dijese que me encanta el sabor de la Coca-Cola, pero os pido que bebáis Pepsi, pues estoy engañando a los dos», señaló. «El señor Iglesias puede reivindicar ser socialista, puede querer decidir en nuestro partido, pero si verdaderamente quiere ser socialista, el que es verdaderamente socialista vota al PSOE». «Ni quiero aquel que no quiere reformar nada porque significa más sufrimiento ni quiero al otro que lo quiere cambiar todo porque dice que nada de lo que se ha hecho en España desde la Transición merece la pena», insistió. «Hay que quitar de un lado al indolente, al profundamente mentiroso; pero sobre todo a ese Rajoy insensible que no le duele nada, no le duele ver cómo tiene el país», arremetió. «No quiero hacer la revolución, quiero hacer reformas y que la gente viva mejor», señaló, para remarcar que no quiere «el camino del odio ni del rencor» citando, «orgullosa de pertenecer a la escuela de la vieja socialdemocracia», a Anguita y sus herederos.

Tal día como ayer, de 1178, en Canterbury (Inglaterra) cinco monjes divisaron en la Luna la colisión de un meteorito que formó el cráter ahora llamado Giordano Bruno. También, en 1429 Juana de Arco venció al ejército inglés en la Batalla de Patay. Desde Cádiz, Juanma Moreno subrayó la importancia del voto realmente «útil». Antes de las elecciones del 20D, Aznar recomendó no polarizar la campaña, ante la hipotética necesidad de un PSOE derrotado pero no en ruinas. El PP tiene otra estrategia. El presidente del PP-A pidió «el voto directo al PP», ya que el «único voto útil» que sirva de «dique de contención de las políticas extremistas y populistas». Moreno recordó que «en un alarde de sinceridad» Ciudadanos ha dicho que «no va a apoyar al PP y Rajoy en ninguna circunstancia». Esto es, el pacto con el PSOE «sigue vigente» y el voto a la formación naranja es «un voto indirecto al PSOE» y, por tanto, «un voto intrascendentes, que no es útil». Moreno alertó también del hecho de que algunos dirigentes del PSOE estén «ya diciendo abiertamente que apuestan por un acuerdo con Podemos», advirtiendo a los «moderados del PSOE» de que «su voto puede derivar en llevar a Pablo Iglesias a la Moncloa». «El voto indirecto no vale. Sólo hay un voto claro, útil y nítido, que es el voto a Mariano Rajoy», subrayó Juanma Moreno.

Un 18 de junio de 2010 murió Saramago, autor de cabecera en Podemos, autor de «El Evangelio según Jesucristo» y el «Ensayo sobre la ceguera». Desde unas abarrotadas «setas» de la Encarnación, epicentro del 15M en Sevilla, el secretario político de Podemos y candidato al Congreso por Madrid de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, insistió en la estrategia de cortejo socialista y señaló que el 26J «es una final en la que se está jugando la soberanía de España contra la soberanía de Panamá». Errejón, que comparte lista con comunistas añejos como Monereo o anarcosindicalistas como Cañamero, llamó a decidir entre «pasado y futuro». Errejón insistió en que en Andalucía se juega el «desempate» y volvió a tender la mano al PSOE, al que «vamos a necesitar» en el Gobierno del «cambio». «Algunos dirigentes del PSOE se han manifestado en este sentido, a otros les cuesta y no quieren decidir de qué lado caerá la moneda», señaló, alabando la «generosidad» del ex presidente Zapatero por su «tono». El dirigente que no supo ver la crisis y después la negó, según el cerebro político de Podemos, «quizás esté entendiendo mejor el momento histórico y la encrucijada». La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, defendió que «Andalucía no se usa como piedra arrojadiza ni se construye contra nadie». «Nos ha dolido en el corazón ver a dos ex presidentes de la Junta caminito de los banquillos», susurró ayer la diputada que en el Parlamento gritó al PSOE que «el cortijo apesta». Cuando Aníbal Barca estaba «ad portas» de Roma desoyó a su lugarteniente Mahárbal y no arrasó la cuna del imperio. Decidió aislar Roma y desplegar una intensa labor diplomática. Errejón solicitó ayer a Susana Díaz que «no se equivoque de adversario» y señaló que «para defender a Andalucía hay que sacar al PP».

Tal día como ayer de 1942 nació Paul McCartney, uno de los dos cantautores, en definición de Sabina, de los Beatles. Ciudadanos llevó su «banda de rock», en descripción de Juan Marín, al Muelle de la Sal de Sevilla. Entrada discreta bajo el Puente de Triana. Abrió el acto Virginia Millán Salmerón, más hecha sobre el escenario que en la anterior campaña. De producirse unas terceras elecciones, la candidata de C’s por Sevilla igual puede romper en diputada. A la telonera siguió Juan Marín, con vocación de Ringo Starr, compartiendo méritos en el logro electoral y electoralista de la reforma del impuesto de Sucesiones. «Decían que era imposible», insistió. «Sigan ustedes viendo cómo lo hacemos nosotros», «recojan firmas» para «ponerse la medalla» del próximo logro, dijo en referencia a los populares andaluces. «Las encuestas siempre se equivocan con nosotros», aseguró para presentar a un presidente «con las manos limpias, honesto y con un proyecto claro». C’s insistió en que es «un proyecto de país» de «centro», aunque hasta los acordes de su sintonía empiecen a confundirse con los del PSOE. Rivera, bajo el sol de justicia sevillano, prescindió de americana –lo cual no deja de ser noticia– y recurrió al polo azul marino y recordó «la tierra de mis abuelos». Rivera animó a votar «con ganas de cambiar las cosas» y no «con miedo o sed de venganza». Podemos y PP fueron el principal objeto de sus críticas, con «la subasta de promesas que no se van a poder cumplir». «No dejemos que sólo los extremos vayan a las urnas», señaló, no sin recordar que «en un solo año» C’s «ha logrado cambiar más cosas que otros en 35». No fue una referencia al Ibex sino a los años de oposición del PP en Andalucía. «Algunos se piensan que el cambio es proponer disparates, como prohibir la Semana Santa», advirtió, arremetiendo contra la «sopa de letras» de Unidos Podemos. «Hace un año Chaves decía que los de C’s éramos unos chantajistas. Se tuvo que ir a su casa», como «Griñán», señaló. En alusión a Rajoy, recordó que «no hay nadie imprescindible». «Algunos quieren bloquear este país pensando más en su sillón que en España», dijo, avanzando que la continuidad del PP es «el caldo de cultivo del populismo». C’s, en su particular «Octopus Garden», en tanto trata con el PSOE de incubar un huevo sin cáscara, se ofrece al electorado descontento del PP.

El “agravio” de la PAC is blowing in the wing

La confluencia comunista apuntó a la inquietud socialista como uno de los motivos de su unión. Igual que la respuesta en la canción de Bob Dylan, el mensaje del «agravio» a Andalucía con la Política Agraria Común (PAC) ya está flotando en el viento. El argumentario ha entrado en precampaña con relativo éxito. Hay reclamos electorales que, como los agujeros negros, aparecen y se esfuman. La deuda histórica, por ejemplo. Otros, igual que los zapatos que se compran en los chinos, apenas dan para una temporada. El mensaje de fondo a trasladar al votante, sobre todo agrario, y que corre a más velocidad que el SMS de «Pásalo» en 2004 gracias a las redes sociales, es: «Rajoy maltrata a Andalucía». La PAC, beneficiosa o perjudicial, pasa por una de las políticas más importantes y un elemento esencial de la UE. El mensaje, no obstante, se dirige a Rajoy, cuyo Gobierno en cuatro años ha dejado a través de los diversos sistemas de financiación fondos superiores al Presupuesto más expansivo de la Junta este tiempo (más de 31.000 millones). Agravio a los agricultores andaluces, y más aún «a los que menos ayudas reciben», se repite.

El presidente del PP-A, Juanma Moreno, criticó en su visita a Cañete de las Torres (Córdoba) la posición de los socialistas respecto a la PAC. «Están muy nerviosos ante la campaña. Pero ese nerviosismo no puede llevar a mentir, a faltar a la verdad», reclamó Moreno, que se presentó en su día como «nieto de jornaleros». Moreno reclamó a Díaz que deje de «retorcer los argumentos para pelearse con el Gobierno de España, echarle la culpa de todo lo que sucede a Rajoy y ella no asumir ninguna responsabilidad». «Ya sabemos que a Susana Díaz le gustan mucho las peleas», indicó. «Le pedimos que empiece arreglando su casa. Que afortunadamente pudimos evitar esa tarifa plana que nos iba a imponer Zapatero y que la agricultura ha vuelto a contar para este Gobierno después de muchos años olvidada». Moreno señaló que estaría «encantado» de brindar con Díaz en la Feria de Córdoba «por el bien» de la región. La ministra de Trabajo, Fátima Báñez, desde Huelva, destacó que Andalucía es la «más beneficiada» por la PAC al recibir más del 30% de estos fondos. «Gracias a las gestiones del Gobierno, España no ha perdido 3.500 millones», dijo.

Susana Díaz ya ha enviado la carta al presidente del Gobierno pidiendo la revisión de las ayudas de la PAC, incluyendo el olivar de secano en pendiente, la uva pasa y la revisión del diseño de la remolacha para «acabar con los agravios». Díaz reclama una conferencia sectorial antes del 1 de julio y señala a Rajoy que Andalucía ha perdido el 7,5% de los presupuestos destinados a las políticas agraria y pesquera. «La única comunidad –dijo– a la que se le han recortado los fondos de Desarrollo Rural», en concreto un 10%. Susana Díaz, desde Córdoba, tierra también de aceites, habló de un «reparto caprichoso» porque «maltrata a Andalucía». La presidenta respondió a Moreno que brindará en la Feria de Córdoba cuando pida a Rajoy que corrija la PAC.

La consejera de Agricultura, Carmen Ortiz, anunció que el martes se reunirá con Asaja, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias para presentar la nueva propuesta de su departamento que justifica la necesidad de incluir al olivar de pendiente en las ayudas de la PAC y que enviará al Ministerio. Lo anunció en Jaén, la provincia con mayor producción de aceite de oliva del mundo –550.000 hectáreas de olivar, el 20% de la producción mundial– y donde la confluencia Podemos-IU cuenta con más opciones de mejorar los resultados del 20N. Se atribuye a un presidente mexicano, Luis Echeverría Álvarez, la frase: «Antes estábamos a un paso del precipicio… ahora hemos dado un paso al frente». El mensaje de la PAC se repite como un karma. Al reclamo de la presidenta de la Junta ayer se sumó la Diputación de Cádiz. Ante las confluencias, el voto rural, histórico granero socialista, se sitúa en el centro del tablero electoral. Como si los puentes fueran una invención de la poderosa industria de los candados o de Federico Moccia, la socialista Irene García exigió «cambios» para «evitar perjuicios a pequeños agricultores y ganaderos». El voto es una cosa muy disputada. En el campo suele decirse: «Quien siembra y cría, tanto gana de noche como de día».

El disputado voto de “Los Santos Inocentes”

A mi padre le gusta Karlos Arguiñano. Mucho. Mi madre, que estuvo en el punto de mira del Gobierno, es de la otra mitad de España que piensa que ese derroche de felicidad suyo resulta insultante y que no para de decir tonterías, que parece que está borracho. Parece, dice. Hasta aquí, las dos Españas en mi casa.

Mi padre, que no es nada de meterse en política ni de meterse en casi nada, viene a ser el español medio, al que de verdad sólo le saca de su rutina cosas muy gordas y parece que sólo conoce a personajes que trascienden lo mundano respecto a lo cotidiano. “Se ha muerto Cruyff”. Paco de Lucía. “El pequeño ése del Barcelona dicen que es mejor que Maradona”.  El propio Maradona. Ronaldo -el de verdad- , cuando contradecía las leyes de la física. “Se ha muerto Miliki”. El final de Arrayán. Pacquiao. Juan Imedio. En fin, estas cosas. A mi padre, para que se hagan una idea, le regaló mi madre por Reyes el último disco de Arcángel -que resulta que también le gusta, igual que Diana Navarro-, que es paisano suyo y todo, de Huelva, y si se le pregunta si le gustaría que se lo firmara, te contesta que, mientras el disco suene, a él le vale lo mismo la firma de Arcángel, de San Pedro o que el dependiente de la tienda le ponga una X detrás de la carátula.

Mi padre, a ver, para que me entiendan, mi padre es Alfredo Landa. Cada vez que veo “Los Santos Inocentes” me harto de llorar; yo, que tengo una incapacidad congénita para llorar más de una vez al año (y unos berrinches que me cojo el día en cuestión…). No tanto por el personaje y/o la historia de España, la intrahistoria y sus entrañas, me harto de llorar porque Alfredo Landa es mi padre.

Como digo, mi padre, es muy español (aunque no le guste el fútbol). Muy español no porque un día parara el taxi cuando un señor de las vascongadas se cachondeaba mientras contaban en la radio el último atentado de ETA, y el recuento incesante de víctimas, y le soltara un “ya se está usted bajando, me cago en dios”. Aquello no fue por español sino porque se estaba rifando una hostia y el señor de Euskadi tenía todas las papeletas. Ni siquiera fue por nacionalismo. Mi padre está muy a favor de que el que no esté a gusto, que se vaya pero dar por culo, lo justo. Lo de aquella carrera en el taxi fue la versión hispana de la no violencia de Gandhi. No violencia “si no me toca los güevos”. Tampoco es muy español porque lleve pulseritas rojigualdas o de la República. Mi padre lo más que ha llevado en su vida en la muñeca es un reloj Casio, y de los básicos. Mi padre habrá besado la bandera de España únicamente cuando hizo la mili. Para que se hagan una idea, mi padre fue feliz en la mili. No porque tuviera la más mínima vocación sino porque nació en la posguerra y en el servicio militar tenía garantizadas un par de comidas al día. La pasó en Ceuta pelando a los compañeros, mayormente, y maldita sea la hora, que se llegó a creer que tenía idea de pelar y de chico me dejaba como un Cristo. De hecho, después de la mili, mi padre sólo peló asiduamente a mi abuelo, que era calvo y tenía poco que cortar; a un Bretón que estaba de los nervios y tenía nombre de capitán del Chelsea -Terry-; y a mí. A mí, que cuando salía Miguel Bosé en la tele con la coleta cantando “Bandido”, lo flipaba sentado a los pies de la tele, en el poyete de la mesa camilla, mientras mi padre, sentado en la silla como dios manda, al fondo juraba en arameo por el “maricón de los cojones”. Lo que para un niño de cuatro, cinco o seis años resultaba fascinante, para mi padre -el español medio, repito- era una provocación. Más aún siendo Bosé hijo de quien es. Miguel Luchino González Dominguín Bosé, se llama, y algún apellido me falta. Mi padre es muy de los toreros, de hecho varias veces le he sorprendido diciéndole a mi hijo “Tú vas a ser torero, pero de los que se arriman”. Mi padre puesto a valorar, valora más la valentía que el arte. Alfredo Landa total. De bruto, y de tierno. “Dónde cojones irá con esa pinta”, seguía despotricando mi padre mientras yo, en el subsuelo de la camilla, miraba con admiración a Miguel Bosé con el pañuelo en el bolsillo de los vaqueros. Como si lo estuviera viendo. Ahora entiendo que mi padre, como España, como pasa con Antonio Alcántara en “Cuéntame” -que si no pasa por nuestro padre, es clavado a nuestro tío- fue evolucionando o, simplemente, cambiando. De una España gris oscura tirando a casi negro o directamente de luto -a mi abuela Eduarda yo sólo la conocí enlutada hasta la cabeza, toda su vida de negro-, se fueron adquiriendo otros matices cromáticos. Mi padre, criado en el campo, de la Sierra de Huelva, de Zufre, casi extremeño -no dejen de visitar el Bar de los Benitos, que son mis primos-, donde la hermana de Griñán tiene casa, fue aprendiendo lo que era la democracia y las libertades poco a poco. Como el país. Casi sin darse cuenta. A medida que pasaban los años, fue viendo con normalidad lo que es normal, es decir, la diversidad, al punto que cuando a mí me dio por ir con coleta por la vida nunca me dijo siquiera “Niño, dónde vas con esos pelos”; y no saben ustedes la vara que me dio mi madre durante años.

Reconduciendo, como diría Teodoro Montes en la comisión de investigación de la formación, mi padre es lo que era un español medio hasta ahora. Un tío que (casi) lo único que sabe hacer es trabajar, desde que tenía 5 o 6 años y al que su abuelo le liaba los cigarros para que diera sus primeras caladas. Pues eso, el español medio hasta ahora, jubilado ya, con sus achaques, aficionado a los programas de cocina, cocinillas y amo de casa de los 65 a esta parte, con su inteligencia emocional -de la otra nunca ha ido sobrado, el teórico del carnet de conducir se lo sacó a la decimoquinta- es de izquierdas man non troppo, que significa “no demasiado”, papá. Centro izquierda, vaya. Votó al PSOE siempre que pudo, hasta que no tuvo más remedio que “cagarse en la puta madre de estos tíos que nos están robando”. Entiéndase, mi padre trabajaba de 8:00 de la mañana a 1:00 de la noche fácil todos los días, parando a medio día a comer media hora o comiendo cuando podía y en la tele día sí y día también salía Roldán, el hermano de Alfonso Guerra, el otro y el de la moto. Ya he mencionado que se trata de una generación que lo único que sabe hacer, y no es poco, es “trabajar como un cabrón de sol a sol”. Cuando el PSOE de Felipe González ya apestaba, votó por oposición “al del bigote”. (Mi madre le fue fiel hasta el final a Felipe, pero es que mi madre es felipista igual que las niñas de ahora son Believers). España vivió unos años buenos. Los años buenos de la burbuja. Con las bombas del 11M, como el españolito común, fue a votar influenciado por este acontecimiento. Si no, igual ni hubiera ido. Confió en ZP y ocho años después no tuvo más remedio que cagarse también en sus muertos. Mi padre es muy de cagarse en las cosas. Muy como La Casera, se viene arriba con nada y se queda en nada antes. En Andalucía creo que siempre ha votado al PSOE. De Arenas, por lo que sea, simplemente no se fiaba. En las pasadas elecciones nacionales votó a Pedro Sánchez. Desde ayer, ya sabe que hay elecciones anticipadas. La sensación de mi padre, de la calle, o sea, es que “a Rajoy no lo quiere nadie y si no lo quiere nadie, por algo será”. “Pero el tío no se va”. “Como todos quieren que sea vaya, yo también quiero que se vaya”. Pedro Sánchez le parece que ha estado mareando la perdiz, “tonteando” con unos y con otros. Podemos no le gusta “ni un pelo”. “El de la Coleta, ni a tiros. Ése es un radical. Del partido de Hugo Chávez, del que le decía al Rey ‘por qué no te callas‘”. “Así que voy a votar al pequeño”, dice. 

“¿El pequeño quién es, papá?”. El pequeño, obviamente, por eliminación, es Albert Rivera, el niño bonito de Metroscopia, que no es que sea pequeño pero que tampoco es grande y más comparado con Rajoy y Pedro Sánchez. Al españolito medio más o menos informado y preocupado por las cosas del día a día le parece que Rivera “ha intentado hablar con todos”. Por eliminación y por eso, igual le premian. “Eso sí, gana otra vez el PP”, sentencia. El PP, el suelo de los siete millones de votos no hay quien se los quite. Así haga el pino puente Rita Barberá, Rodrigo Rato y el señor Bárcenas. Así pillen a Marcelo, el ángel de la guarda del ministro de Interior, como en aquel temazo de Sabina para un programa de cocina de la época. Con las manos en la masa. 

Si la campaña electoral no cambia mucho la cosa, que no la va a cambiar, en base a la realidad de la calle de mi padre, todo apunta a que Ciudadanos esta vez sí puede ser la bisagra para que el pacto encaje. Todo dependerá, como hace cinco meses, de si don Mariano se entera de que “todo el mundo quiere que se vaya”. A Javier Clemente también le cuadraban las estadísticas hasta que se tuvo que ir por cojones. Está por ver si Rajoy quiere irse como Luis Aragonés -que eligió su destino, aunque fuera por cabezonería, y quedó como dios- o tiene que venir Chipre a ganarnos para que, como le dijo mi padre a aquel señor de las vascongadas, “se vaya de una vez a tomar por culo”. Los “Santos Inocentes” lo tienen clarinete. Hay que pensarse dos veces la opción de preguntarle a mi padre “si tiene huevos”. Hay que pensarse dos veces, señorito, si conviene matar a la milana y jugar con la paciencia y el pan de los millones de personas que, como “Paco, el bajo” o como mi padre, suponen el último reducto de decencia en un cortijo con pintas de Babel y ventanas a la calle. Lo escribió Delibes: “El pájaro perdiz no abandona el surco cuando apeona a ocultarse”.

“The truth is out there”

«Yo no entiendo de venganzas ni perdones. El olvido es la única venganza y el único perdón», sostenía Borges, presuntamente autor de cabecera de Zapatero y a ello se agarra el PSOE. Chirbes esculpió a tinta que un delito es «un negocio sin capital inicial» emparentando con la máxima de Balzac: «Detrás de la fortuna, el crimen». Podemos suscribe. El resentimiento del PP aspira a ser fructífero asido a Asimov: «Negar un hecho es lo más fácil; mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho». El Parlamento constituye hoy la comisión de investigación sobre el fraude en la formación, la segunda, tras los ERE, en los últimos 20 años. La crispación, lejos de la voluntad común de esclarecer la gestión de los fondos de formación desde 2002, es la única constante hasta ahora tras el bloqueo de las iniciativas que preceden a la constitución de la comisión.

El PP propone que el presidente de la comisión sea rotatorio y por sorteo. En Génova 13 la lotería es una forma de vida. En la calle San Fernando es toda una estrategia.De hecho, algunas voces apuntan que en el alma de Juanma Moreno mora un niño de San Ildefonso. «Hablo con la autoridad que da el fracaso», dijo F. Scott Fitzgerald y evoca el portavoz parlamentario del PP-A, Carlos Rojas. C’s se opone a la petición popular y propone a su diputado Julio Díaz, que también contaría con los votos socialistas. C’s, como «jugador número 12» del PSOE. En este arranque de legislatura, los cuadros de Ciudadanos se han destapado como más de Susana Díaz que en la misma Triana. Juan Marín acumula méritos para ser el padrino del pequeño “Chicharito”. Podemos postula a Begoña Gutiérrez como presidenta de la comisión en los ratos libres que le dejen las rencillas con Participa Sevilla, el franquiciado podemita que les ha salido un poco rana; IU presentará candidato si hay consenso y el PSOE renuncia a esta posibilidad. El PP pretende que declaren Susana Díaz y los ex presidentes Chaves y Griñán. El portavoz socialista, Mario Jiménez, exige «seriedad y rigor» y sostiene que «no tiene ningún sentido» citar a Díaz. Podemos recalca que no permitirá un «desfile» de cargos sin depurar responsabilidades. Hasta julio, la Junta ha reclamado la devolución de 71,9 millones por ayudas concedidas desde 2007 sin justificar. La Administración concedió 1.613 millones. Hasta 18 juzgados investigan el fraude en los cursos de formación. Para abrir boca, la nueva temporada de Expediente X arranca con homenaje en las Cinco Llagas. Pasarela de otoño. «The truh is out there».

El pez golfar

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Las vacas se vuelven locas; los pollos se resfrían; y los mismos peces que en navidad beben y beben y vuelven a beber, resulta que en verano muerden en el agua. Que me cuenten cómo le explico a mis sobrinas que Nemo sigue siendo bueno, que no es el responsable de que una niña esté ingresada por el ataque de un pez golfar, palabra que debe ser al lenguaje de los peces lo que el adjetivo “postmoderno” al hombre actual. Esto es, o muerdes o te comen.

Las vacas se vuelven locas; los pollos se resfrían; los peces muerden; y el hombre arriesga y extermina miles de vidas para buscar “armas de destrucción masiva” que resulta no existen o no se encuentran o, en otros casos, para derrocar a tiranos dictadores que nosotros mismos colocamos no hace demasiado tiempo, que la memoria a veces dura lo que la erección a un eyaculador precoz. Muy poquito. No, que a mi no me pasa. No, que eso es mentira. No, que no fue por las armas, que fue por dinero. Ah, pues dilo, coño, que lo sabemos todos. Es que o muerdes o te comen.

Las vacas se vuelven locas; los pollos se resfrían; los peces muerden; el hombre invade países y mata por dinero; y los presidentes de Gobierno –léase Ansar, escríbase Aznar- trabajan para multinacionales de la comunicación, en unos casos, o juegan al Risk y a firmar la paz con asesinos terroristas, en otros –léase Rodríguez, escríbase Zapatero-.

Por si todo esto es poco, Superman está muerto y acabó tetrapléjico, por más que se empeñen en resucitarlo los de la Warner; los payasos de la tele –mitos de nuestra infancia- reconocen en programas de corazón –de corazones destrozados, quiero decir- que son alcohólicos y que se boicotean entre ellos al punto que ahora al cómo están ustedes responden “jodidos y jodiendo”; y Zinedine Zidane, insigne caballero del balón en los pies, vip vaporups (¡viva!) en el pecho y lúcida calva, resulta que es humano y si le mentas a la madre y a la hermana le sale el animal depredador, el pez golfar, que hasta los hombres con mayor proporción de cromosomas divinos llevan dentro. O metes cabezazos en el pecho o te matan, creo que le dijo a Materazzi.

Así, se nos van cayendo los mitos uno a uno y se nos queda el alma como cuando contemplábamos a Indurain desahuciado y sin fuerzas en su último Tour, que igual que los ricos también lloran, los héroes también caen y con ellos nuestros sueños e ilusiones de que ellos son lo que nosotros no hemos podidos ser. La decepción llega al comprender que son como nosotros. Muy poquito, como la erección del eyaculador precoz.Y podría ser peor, podría dejarte la mujer a la que amas. O podría haberte dejado ya. Lo dicho, como el pez golfar, o muerdes o la vida te come.

Zapatero I, el remendón; Chaves XVIII, el visionario; la crisis; los banqueros; el ajuar de cristal de bohemia: y al carajo el chiringuito

El señor Rodríguez Zapatero, y remendón, se ha reunido con el gremio de los banqueros de España. Para tranquilizarles por eso de la crisis y tal. La instancia elegida para el encuentro colgaba en sus paredes cuadros de Joan Miró tan claros e inteligibles como las informaciones de economía de los periódicos.

Para quien no lo sepa –algún pingüino extraviado o algún esquimal que haya invernado-, los banqueros son esos señores nada chistosos con chistera o bombín, depende; pajarita o corbata, depende; y muchos millones siempre ganados a costa de los intereses que pagamos con el hinchazón de nuestros euríbors el resto de españolitos de a pie; menos en el caso de Emilio Botín, que en lugar de millones tiene billones, que lo dice el Financial Times, vulgo, el Timo de las Finanzas.

Los banqueros son esos señores tan simpáticos que, antes de entrar en la reunión con el señor Zapatero, y remendón, se comentaban unos a otros el color del último yate adquirido. (Nota: los ricos adquieren -del latín, “quieren hacia”-, no compran, que ya pagamos nosotros). “Sí, el mío es del color de cada lunes de octubre”. (Negro). “El mío, del color del íbex”. (Rojo). “El mío, color incremento del IPC en las gráficas”. (Azul).

Como puede apreciarse, el gremio de los banqueros es descojonante. Pero ellos son unos profesionales como la copa de un pino. Mantienen la carita de estirados, mientras, por dentro, se parten de risa pensando que entre todos nosotros les vamos a pagar los platos que ellos han roto, colocando una pieza de la vajilla, de cristal de bohemia, encima de otra, y otra, y otra más. Y los analistas avisando: que se va a romper el ajuar, oiga. Que se va a romper el chiringuito. Y al carajo el chiringuito.

Pero no pasa nada. Ellos no pagan. Pagamos nosotros. Ellos nos se quedan parados. Nos quedamos parados nosotros. Para eso, cuando las ganancias eran billonarias –aún lo son, ver la previsión del Bebauva, vulgo BBVA- las repartieron entre todos, como buenos hermanos. ¿Eh? ¿Cómo dice? Que me comentan que no repartieron nada. Ahora, si tiene un espejo a mano, mírese la cara de tonto.

Ignoro si la crisis es más mala que los banqueros, pero peor fama si tiene. La crisis –para quien no lo sepa- es el monstruo más grande que jamás haya existido en todo el universo conocido. A su lado, el Coco -y hasta Supercoco, con su capa y su casco de caballero andante- es una mariquita. En el colegio, a los niños malos los profesores ya les dicen: “O me haces caso o llamo a la crisis”. Lo que pasa es que los niños saben que la crisis no va a venir así como así, igual que la caja de Pandora no la abre un cerrajero cualquiera. Para que la crisis venga, como ha venido, hay que ir construyéndole un caminito para que pueda llegar. Hay que soplar el globo de la avaricia hasta reventarlo. Y en ese punto, cuando el globo revienta, los que lo reventaron ponen cara de incrédulos, esconden las ganancias bajo la almohada, y dicen: “Que venga alguien a zurcirme el globo, que si se cae, nos caemos todos”.

Aquí es donde aparece el señor Rodríguez Zapatero, y remendón, ofreciendo remiendos de confianza. Y su amiga, la señora Mari Tere de la Vega, diciendo: “Tranquilos, los dineros están asegurados”. Y Pedro Solbes revelando la gran verdad: “Los ahorros de los españoles están garantizados”. Efectivamente, están garantizados porque nunca han existido ahorros de los españoles, porque el 80% de los ingresos familiares se dedican a pagar el piso, unos pisos que han sido vendidos un 40, 50, 60% por encima de su precio real, sin que nadie diga nada, mientras unos silbaban, otros cobraban y otros jugábamos a imitar a ambos, que ya cobraremos nosotros cuando revendamos el chiringuito. Pero el chiringuito se ha ido al carajo.

Y aquí, por estar donde estamos, aparece el faraón Manolo Chaves XVIII, que son los años que lleva en el poder, y su capacidad para ver el futuro. Chaves XVIII, el visionario. Cada una de sus modernizaciones andaluzas –la primera, la segunda y la tercera; cuidado que ya mismo mete la cuarta y el coche se pone a 60-, cada una de sus modernizaciones al ralentí son un ejercicio de predicción y prospección refutado con los hechos. El estadista Chaves ha estado trabajando para que los andaluces sintamos la crisis de los banqueros lo menos posible. Aquí en el sur, la cosa ha variado, pero poco. Estamos como estábamos. En la cola de todos los indicadores económicos. El visionario Chaves –lastrando el globo que ahora hace como que remienda el señor Zapatero, y remendón- ha salvado al pueblo de darnos la gran hostia. No te tires, que ya te empujo yo.

A punto de caer ya al suelo y partirnos la cara, más que el dolor de la hostia, duele más la hostia sin golpe de saber que la opción a la política visionaria de Amenofis Chaves XVIII, el visionario; y a los remiendos del señor Zapatero, y remendón, la otra opción son los amigos de los banqueros. Y, entre todos ellos, yo me quedo con la crisis.

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“Los Beatles” y los siete enanitos, de fiesta “new age” en un velódromo

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Fotografía de Ke-Imagen.

Las personas tienen un reloj biológico y sufren por los cambios horarios. Las células también calculan el tiempo y pueden sincronizarse para realizar acciones. Algo así como Felipe González y Alfonso Guerra 19 años después –aclaran en el autobús de campaña socialista; no desde las elecciones del 96, como se venía cifrando– de su último mitin juntos, ayer, en el velódromo de Dos Hermanas, bastión del PSOE, «mancillado» por los populares en 2010, con casi 30.000 simpatizantes en las gradas.

Cualquier tiempo pasado fue anterior. Si se miran las encuestas del CIS, puede asegurarse que también mejor. Sea como fuere, los protagonistas de «Parque Jurásico 4: regreso al pasado», según comentó el secretario regional del PP, Antonio Sanz, en Twitter, se bastaron, se sobraron, para empequeñecer la figura del candidato Rubalcaba sobre el escenario. «Es muy complicado cantar después de Camarón», dijo en referencia a un mitin anterior. «Hoy me habéis puesto a los Beatles», comentó Rubalcaba. «Son dos insustituibles, muy difíciles de superar. Pero lo que es insuperable es su hoja de servicios», continuó. A partir de ahí –y antes, Basilia Sanz, Susana Díaz, Pepe Griñán, Guerra y el propio Felipe– una serie de propuestas (pedirle cuentas a los bancos, liderazgo y autonomía de la política frente a los mercados, la dación como forma de pago…) que estos años han sido rechazadas en el Congreso por el mismo PSOE, por lo que el discurso, aparte de suscitar la euforia y la llamada «fuerza del sur», tiene la credibilidad de los siete enanitos en una fiesta «new age».

En todo organismo existen células que van a su bola. Ese papel adopta Guerra en el PSOE. El del barquero que suelta sentencias. «Amarga la verdad y quiero echarla de la boca». «Rajoy tiene prisa para seguir durmiendo la siesta, pero en la Moncloa». «Es la primera campaña sin Eta, y nadie habla de eso. No soportan que haya derrotado a Eta un Gobierno socialista». «Socialismo es que nadie tenga tanto como para poner de rodillas a alguien y que nadie tenga tan poco como para sentir la humillación de ponerse de rodillas». Guerra alzando los brazos, cual Júpiter blandiendo el rayo, llamando «mafiosos» a los distintos elementos del sistema financiero, y el velódromo de Dos Hermanas aplaudiendo en pie.

Griñán y González son más de hablar de Grecia y de sus libros. Cosas de estadistas. «Es la primera vez que me ven leyendo un papel en un mitin», dijo el ex presidente, mientras recitaba la receta contra la crisis «que presenté en Europa hace más de dos años». Si se la pasó a Zapatero –a quien por cierto, nadie citó–, se ve que tampoco le tuvo muy en cuenta. El innombrable apenas fue invocado por Griñán en un lapsus: «El sur va a empujar a Zapa… Rubalcaba hacia el futuro». El auditorio, con cintura y tablas, fajado en mítines, coreó «Rubalcaba, presidente».

El PSOE optó, hace tiempo y en directo desde el Congreso, por la apoptosis. El suicidio celular. Zapatero se vio en la tesitura de condenar al partido, y a él mismo, al fracaso, virando sus políticas a la derecha al dictado de los mercados, o dejar el país a la deriva del rescate financiero. De la apoptosis a la metástasis apenas hay un paso. La campaña dibuja un candidato con el sambenito de gen improductivo, Rubalcaba, en tanto ha sido copartícipe –si suyo es el éxito de acabar con Eta, como defendieron Guerra y González, suyos son los cinco millones de parados– del Gobierno ZP. Y otro –bipartidismo manda–, Rajoy, que se presenta con vocación de cianobacteria, promotor de cambios. Puede que el bastión de Dos Hermanas pase a ser para el PSOE como Granada para Boabdil. Seguramente, también habrá lágrimas. «La fuerza del sur». La «vieja guardia». El mitin más multitudinario. Dos Hermanas, último reducto socialista. Sarajevo también era un punto pequeño y cambió el mapa de Europa. Felipe –en el velódromo, «más corre el mastín que el galgo»– se arriesgó a hacer un pronóstico de las autonómicas, no de las generales. «En marzo cumpliré 70 años y si no ganamos en Andalucía, me retiro a Honolulu». Lo bonito del pálpito ganador es que sólo se nota tras haber ganado. «All you need is love», y millones de votos.

Barcelona o la (re)creación del fútbol: Hefesto en el Olimpo

El día en que se marchó del Fútbol Club Barcelona, Ricardo y Nacho lo dibujaron en un barquito (de cáscara de nuez) dejando atrás una gran nave, llevándose el timón. Igual que Hefesto, tuvo que irse del Olimpo. Porque la lucidez duele.

Tiene el frío de los que han vivido mucho -que ya decía Avicena que las vidas se miden por su intensidad, no por su duración-, pero su mirada fija, penetrante, irradia esquirlas de oro robadas del mismo infierno. De infierno amable. Tiene los ojos de Vulcano en la fragua y perfil de navaja buena. Irradia la naturalidad y la calma con que los líderes se mueven en medio del caos. Y tiene los pies en el suelo, aunque su material genético descienda del mismo Apolo, el que robó la luz a los dioses. “Yo tengo la obligación de saber el porqué de las cosas”, dijo un día a sus colaboradores. Como en el campo, el eje sobre el que todo gira.

“Cuando las órdenes son razonables, justas, sencillas, claras y consecuentes, existe una satisfacción recíproca entre el líder y el grupo”. Esta sentencia atribuida a Sun Tzu en el El Arte de la Guerra condensa el respeto de los campeones de Europa hacia Guardiola, al que tratan como a un hermano mayor. El mérito es de él, dicen. “El entrenador nos ha hecho triunfar y somos esclavos de su credibilidad”, asegura Messi. Y él se quita de en medio y se quita el sombrero y dice que nones, que se siente “un hombre afortunado”, consciente de que –como Toni Nadal aconseja a Rafa Nadal- creerse superior por ser bueno dándole patadas al balón –o a una pelota amarilla con una raqueta de tenis- es tan absurdo como creerse superior por ser bueno jugando al escondite. Y es por eso que son superiores: porque juegan como si no lo fueran.

“Tres títulos a la primera es sólo para los elegidos”, le dijo ZP a Guardiola en su primer “éxito” como pseudoministro de Deportes. “No sé si podré estar mucho tiempo”, respondió Pep. Capricornio, obsesivo, perfeccionista. Perfecto. Se dignifica y dignifica a los que le rodean. En la sala de prensa, a cada plumilla llama por su nombre. Quiere saber todo. Conocimiento y respeto. Porque sabe que todo gira sobre él. Elegante y seductor, como Humphrey Bogart en un banquillo dándole una calada al tiempo.

Guardiola convenció a sus jugadores de que podían ganar todo el primer día que entró en el vestuario, llegado de la Tercera División del fútbol español. “Si me creéis, ganamos todo”. Y ganaron la Liga de calle, exhibición en el Bernabeu incluida. La Copa del Rey, sacando el balón jugado en cada saque de puerta desde las esquinas del área. Y la Liga de Campeones, contra el equipo que nunca había perdido una final, el que dirige el mismo entrenador –Alex Ferguson- que llegó a Old Trafford cuando él era un recogepelotas que abrazaba a Víctor Muñoz tras alcanzar la final de la Copa de Europa contra el Gotemborg en 1986. La triple corona (de laurel). Los títulos quedan en los museos y las hemerotecas. El fútbol queda en la memoria.

“Dedico esta Copa al fútbol italiano y especialmente a Paolo Maldini, que no se preocupe porque tiene la admiración de toda Europa”, manifestó Guardiola tras la final de Roma, donde jugó medio año y donde sufrió a Capello. Los mediocres temen a los machos alfa de la manada. Su sola presencia les asusta porque para ganarse el respeto de los compañeros sólo necesitan ser ellos mismos. Nada más. Está hecho de hueso y talento. Y eso da miedo. En Roma, siempre cenaba donde cenó por última vez Pasolini, en el barrio de San Lorenzo, que así se llama el sol y, como la cabra tira al monte, Prometeo tira hacia la luz. Restaurante Pommidoro. Cuando llegó a Italia, le vinieron a decir: dónde vas, canijo. El Pep acabó como capitán del Brescia, un equipo menor de gladiadores. Un Numancia en el que jugaba un niñodios, Roberto Baggio, que reconoce que Pep era el entrenador en el campo de aquella escuadra. El equipo se mantuvo en la Serie A.

A Pep Guardiola le gusta llevar a sus hijos al colegio cada mañana. Tras ganar la Copa del Rey o, antes, tras el partido del Bernabeu, los niños se asomaron por la ventana y empezaron a aplaudir. “¿Por qué aplauden, papá?”, preguntó Màrius. “Porque están felices, hijo”. Prometeo le robó la luz –la felicidad- a los dioses. Y los niños aplaudimos. Es un enorme ser, Guardiola. Un misterio, Pep. Por las cuestas de Roma, donde dicen que conducen todos los caminos de la tierra y el Olimpo, se le ve desaparecer con su barba de siete días, cabalgando sobre una sonrisa. Igual que Vulcano, tiene la mano de Afrodita. En la ciudad eterna, conquistó la gloria y la memoria. Morituri te salutant.

Futurama (o el mañana)

Máquinas que piensan como hombres. Hombres que piensan y sienten como máquinas (como siempre, o sea). Teléfonos móviles que proyectan imágenes holográficas al hablar y que sirven de mando para la televisión, donde, de una u otra manera, siguen Matías Prats y Ana Blanco dando el telediario y, por supuesto, siguen Los Simpsons, temporada 358. Como toda la vida de dios.

Aparatos domésticos que lanzan un haz visual con la imagen de los seres queridos que ya se fueron, como si siguieran vivos y perduraran más allá de la memoria. Cadenas musicales con las que, al apretar un botón, U2 –el grupo clásico que dejaron los años de antes la colonización humana de varios satélites y pseudoplanetas- o los Beatles –que siguen siendo eternos- se aparecen en el salón de casa y dan un concierto. Juntos o por separado. Raphael, Rodolfo Chikilicuatre, Demiss Roussos y Michael Jackson son grandes mitos, por cierto.

Hombres casados con máquinas con apariencia humana: unos robots –se puede elegir rostro y medidas, incluso copias de personas si éstas han vendido sus derechos de imagen- que realizan el acto sexual mecánicamente -también está la opción del sexo virtual- sumisamente, sonríen, les gusta el fútbol, cocinan y durante las conversaciones asienten cada tres segundos. El producto más vendido durante más de medio siglo. La publicidad decía: “Lo que usted busca. Si se cansa, sólo tiene que darle al botón de ‘stand by’. Si se casa, se arruina”. Lo mismo que antes de la colonización humana de varios pseudoplanetas y satélites, pero con el ahorro de discusiones y divorcios. Lo mismo que antes, pero con la posibilidad de tener al lado a alguien con la cara de Sara Montiel en sus tiempos mozos, el trasero de Belén Esteban –que ha pasado a la historia como el paradigma del talento del ser humano-, la cintura de María Dolores de Cospedal o Shakira, y los pechos, por ejemplo, de Marujita Díaz –galardonada con varios premios Grammy póstumamente-.

Máquinas que niegan que son máquinas y aseguran ser hombres, igual que hay hombres que no lo son y creen serlo y máquinas que inventan máquinas y Juegos Olímpicos de hombres; de máquinas; y de hombres y máquinas. En natación, siempre gana Michael Phelps. Este año, Michael Phelps Jr., tataratarataranieto del nadador que ganó ocho oros en Pekín 2008. Al parecer, la marihuana,que se vende en los estancos desde el 2117, es el secreto. La mejor es la marihuana del águila.

Multinacionales textiles de la marca Camps, que adquirió la firma Zara tras el éxito de sus trajes. La gran sensación es el esmoquin Aznar, una prenda que resalta los abdominales y el bigote. Y el pantalón vaquero “Lady Gaga”. “Para marcar paquete”, dice el anuncio.

El mono es una especie protegida en Gibraltar, por lo que los llanitos temen que se cumpla la leyenda y el Peñón retome la titularidad española, el Estado más meridional de los Estados Unidos de Europa, que se anexionó a la antigua Portugal recuperando el nombre de Iberia tras el affaire a principios del siglo XXI entre José Luis Rodríguez Zapatero, que siempre se declaró afrancesado y con talante, y Carla Bruni, que siempre se confesó polígama. La titularidad de Mallorca la comparten la Little Bretaña (un país que ha menguado) y Alemania. En Estados Unidos, después de un siglo, un candidato blanco, la gran minoría étnica, opta a la Casa Blanca. Palestina existe. Geográficamente, está en lo que en el siglo XX se denominaba Groenlandia. El inglés, el francés, el español, el chino y el togolés son idiomas obligatorios en todo el mundo conocido. El tongolés es el lenguaje para los negocios poco lícitos. La Academia Rumsfeld es la mejor para aprenderlo.

Los desnudos de Scarlett Johannson compiten en precio de venta con los clásicos del siglo XX de Marilyn Monroe, María Teresa Fernández de la Vega, Nicolás Sarkozy, Isabel II de Inglaterra, Cayetana James-Stuart y Federico Trillo Figueroa. Los periódicos en papel existen. Son obligatorios en las escuelas, universidades, bibliotecas, taxis, autobuses, metros y bares. El consumidor medio, no obstante, se informa a través de los diarios electrónicos y los móviles. Con los libros ha pasado igual. “Los hombres que no amaban a las mujeres” se ha equiparado como clásico de la literatura a “El Quijote”. En Iberia, un nuevo premio literario ha irrumpido con poderío. Por supuesto, de la editorial Planeta, que se fusionó con Prisa justo antes del fin de la crisis de los medios de comunicación. El certamen, que ha mermado la popularidad del Premio Nadal, se denomina Premio Federer.

Los terremotos –que en el siglo XXI alcanzaron una frecuencia semanal- se controlan mediante la dinamo gravitacional. Con este método, también se disuelven las tormentas y los huracanes. Naciones Unidas tiene su titularidad, aunque la primacía de los países africanos se deja sentir en las decisiones. Los países ricos del siglo XXI aceptaron, por así decirlo, el poder de África por un periodo similar al que han vivido en la pobreza para mantener la riqueza de un tercio del mundo. Llevan un año así. Así que quedan, en principio, más de veinte siglos de capitalidad mundial en el hemisferio sur.

La energía atómica es, junto a la solar y la eólica, la gran fuente de energía mundial. En el 2006, se consiguió la energía de fisión a partir de una determinada masa crítica de elementos de núcleo inestable. Es más, los humanoides funcionan con una pequeña batería de energía nuclear. El agua es un producto totalmente diferente a lo que se conocía como H20. El agua natural es un producto de lujo. Las grandes masas de población subsisten con agua desalinizada y Casera blanca, aunque en la antigua dehesa rusa siguen prefiriendo el vodka. Coca-Cola, ahogada por las deudas, entre anexionarse a Pepsi o buscar otra salida, optó por “huir hacia adelante” y en 2054 compró la antigua Cruzcampo. Actualmente, la Cruzcampo fresquita es la bebida más consumida del mundo.

En las farmacias venden “virus saludables”, nacidos de la ingeniería genética. Se trata de virus que infectan selectivamente las células que se desea para destruirlas –como los tumores- o para introducir en ellas un código genético. Así se combate el envejecimiento –la esperanza de vida son 120 años y la jubilación se aplazó a los 80 años con la nueva Ley Fraga- o los resfriados -que no gripes- A, B o C. La medicina psicológica patentó los reguladores emocionales, unos principios farmacológicos que inhiben o estimulan las emociones. El válium del siglo XXII. La mayoría de la población es calva; y la mitad estéril, curiosamente, la que guarda mayor parecido con Obélix, es decir, los ciudadanos obesos. Existen cabinas de autosuicidio, que fueron muy usadas durante la gran crisis del año 2082, muy similar a la de 2009. En la actualidad, los periodistas son los principales usuarios de esta tecnología. Es lenta y dolorosa. Hay quien dice que les recuerda a su profesión. Ellos hablan de “muerte vocacional”.

En el 2111, se colonizó un satélite hallado en la Galaxia de Andrómeda. “Un pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la humanidad”, dijo, tras hacer unas fotos, el astronauta chino que pisó la nueva luna. (Los chinos lo copian todo, sí). Cuando llegaron los norteamericanos, mucho más peliculeros, dijeron: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”. Los chinos, que ya estaban allí, hicieron una foto y siguieron con lo suyo, aunque, tras varias películas, en la Tierra aún hay quien cree que los primeros pobladores del espacio fueron los americanos.

El satélite fue bautizado como 月亮, que se lee “Mulejos” y, en español quiere decir, “a tomar por culo de lejos”. Aquello es Benidorm en sus buenos tiempos, pero a lo bestia y con microclima. En sus inicios, todo el mundo se tumbaba en las costas de “Mulejos” con su traje de astronauta de neopreno. Posteriormente, se colonizaron más satélites y pseudoplanetas. Se exterminó toda forma humana de estos lugares que no tuviera pechos. Fue “en defensa propia”, según Naciones Unidas. Algunos “marineros de las estrellas” intentaron formalizar relaciones con las formas de vida exterior y con pechos. La Iglesia , ahora bajo el mandato de Benedicto LIII, sigue sin elecciones en el Vaticano, niega que los curas tengan erecciones y censura este tipo de uniones. Como desde que San Pablo, el autor intelectual, lanzara la empresa y como en el siglo XXI. Como toda la vida de dios, o sea.

“Hasta que la política nos abandone” (una canción de Perales)

«Aunque haya ganado las elecciones, jamás olvide que al final va a perder el poder. Prepárese usted. La victoria de ser presidente desemboca fatalmente en la derrota de ser ex presidente. Prepárese usted. Hay que tener más imaginación para ser ex presidente que para ser presidente. Porque fatalmente dejará detrás de sí un problema con nombre: el suyo». Lo escribió Carlos Fuentes en «La silla del águila» como si tuviera presente la situación de Chaves y Griñán; no hace tanto, amigos, compañeros de cineclub y residentes en Sevilla.

Manolo (Chaves) y Pepe (Griñán) son ya un retrato abocado al sepia, historia de cuerpo presente de la Junta y del PSOE andaluz, que no es lo mismo aunque desde hace tres décadas parezca que es igual. La de Chaves y Griñán es una renuncia en diferido, como la indemnización por el despido de Bárcenas. «Las mayores mentiras se dicen siempre en silencio» (Robert L. Stevenson). Chaves y Griñán se marchan motu proprio. «Por motivos personales» pero empujados por el partido, la situación y el bloqueo del Parlamento. La salida menos honrosa (y “virgencita, que me quede como estoy”) tras una vida en la política. El fin del trayecto, en diferido, con la certeza, aunque en voz alta se niegue, de que, salvo excepciones, en España nadie deja la política sino que es la política la que abandona al político.

Tras el titubeo característico de su oratoria y la imposición consecuente del paso dado por Griñán anunciando su salida «para evitar presión al partido», Chaves comunicó a Ferraz que no se presentará de nuevo como diputado por Cádiz. Chaves no ha podido manejar los tiempos tras ponerlo su otrora amigo Griñán a los pies de los caballos, (los) Podemos y (los) Ciudadanos. En Ferraz, si no directamente sí con indirectas, como en un monólogo de Gila, le señalaron la salida a Chaves, que cumplirá 70 años en julio y fue diputado en las primeras elecciones democráticas (1977), presidente de la Junta 16 años y vicepresidente del Gobierno. Desde San Telmo, la respuesta de Susana Díaz al correo de Griñán con asunto «por mí que no quede, que no se diga, ahí os quedáis» fue un lacónico: «Déjame a mí que yo gobierne esto».

Aunque animales políticos ambos, la naturaleza de Chaves y Griñán es muy diferente. Chaves sólo aceptó, cuando se escuchaba el tantán de guerra de los ERE, una escapada «hacia arriba», de la mano de Zapatero, en la Semana Santa de 2009. Se trata de dos personalidades complementarias si se quiere pero antitéticas. Uno, listo y experto en el arte del status quo; inteligente, culto y no exento de soberbia, el otro. Ambos, tan cercanos antes y alejados desde que Chaves eligiera por democracia dactilar como sucesor a Griñán, se exponen ahora, con el fin de su aforamiento, a formar parte de la instrucción de la jueza Alaya. La renuncia de los ex presidentes, de facto, al margen del valor simbólico, sólo les afecta a ellos mismos en tanto el burladero aforado del Congreso y el Senado se derrumba. Los ex presidentes no han podido salir por la Puerta del Príncipe. Del desarrollo del proceso judicial dependerá que haya puerta de enfermería. La situación procesal de Griñán, como ex consejero que desoyó los informes de la Intervención, se antoja más complicada que la de Chaves. También difiere la aceptación de la realidad procesal, una vez desterrada la teoría de «los cuatro golfos» (Chaves y después asumió la tesis Griñán) y el «es imposible que la jueza me impute» (Griñán dixit). «No hubo un gran plan pero hubo un gran fraude», mantuvo Griñán en el Supremo. «He renunciado a todo, qué más quieren que haga», señaló tras su renuncia. «Yo no renuncio a nada», indicó Chaves, que en el Supremo se limitó a señalar que no sabía nada o que le era imposible conocer a los 200 directores generales de las consejerías, entre ellos, Guerrero. «No soy ningún Superman», indicó en la SER, con el pensamiento de reojo en el orgullo de su antiguo amigo Pepe. Griñán trató de manejar la situación heredada tras Chaves, de crear (leves) cortafuegos con las ayudas, de separar el PSOE de la Junta, algo que pronto vio que era como extirpar un parásito del órgano anfitrión y a lo que acabó renunciando en nombre de un bien mayor: conservar el poder. Retrasó las elecciones en 2012, consiguió una dulce derrota para gobernar y en 2013 se marchó por «motivos personales». Como ahora Chaves. Esta vez Griñán sí ha admitido la erosión por los ERE. En un comité director, Griñán alzó la voz y echó en cara a los presentes la situación. «Todos sabéis de dónde vengo y cómo me iré. No todos podéis decir lo mismo». Los presentes agacharon la cabeza. Después siguieron conspirando.

«Cuando el tiempo nos alcanza»
En la primera parte de su biografía, Alfonso Guerra citaba a Percy Shelley: «Nadie apedrea un árbol que no esté cargado de frutos». Los nuevos partidos han puesto en el punto de mira a los ex presidentes, igual que el cazador buscar cobrarse una pieza de caza mayor, en el nombre de la regeneración democrática. Se trata más de un gesto simbólico que del fin de una era. A los ex consejeros imputados en los ERE nadie les ha pedido su dimisión. A Alfonso Guerra, en la infancia, le llamaron el «resucitado» porque sobrevivió a una enfermedad de las que se te llevaba por delante. Ni Chaves ni Griñán han sobrevivido a los ERE, por más que hayan tratado de alargar la agonía. Cuenta también el Guerra en sus memorias que un día le cogió Felipe y le dijo: «Alfonso, si tú ves que yo algún día pierdo el sentido de la realidad, me desvío de la senda acertada, adviértemelo para corregir inmediatamente. Y si te ocurre a ti, yo te llamaré la atención». El auriga que susurra al oído «recuerda que eres mortal». Memento mori, que en el caso de Chaves y Griñán suena al “Frente a frente” de Jeanette con unos ojos cargados de mirada y la postdata: «Que Alaya nos coja confesados. Hasta aquí hemos llegado».