Cuatro bodas y un funeral

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Expectación máxima en el Salón de los Espejos del Palacio de San Telmo durante la toma de posesión de los nuevos consejeros. Foto de Manuel Olmedo

Los universos son cíclicos. Se crean o nacen; se expanden, frenan en seco, se contraen; colapsan y, eterno retorno, vuelta a empezar. El trajín de San Telmo, con la puesta de largo de los consejeros de Juanma Moreno en el Salón de los Espejos escondía tras las bambalinas el adiós de los que se van. El engranaje del poder. «He dejado todo recogido y he pasado la fregona», bromeaba más allá del arco de seguridad una asesora de comunicación. La política se rige por los principios de la vida. Unos llegan, otros marchan; en el marco de lo que supone la cuarta celebración institucional por parte del Gobierno PP-Cs, tras las dos jornadas de investidura y la toma de posesión del máximo dirigente popular en el Parlamento andaluz. Bajo la luz cenital de la antigua Escuela de Mareantes –con la venia de Vázquez Consuegra–, el día después del «Blue Monday», «cuatro bodas y un funeral».

El protocolo marcaba chaqueta, hasta para los fotógrafos. Fuera de San Telmo hace frío. Unos ocho grados a la intemperie. En el interior, calefacción máxima. Tras presidir la toma de posesión de su 11 inicial –Marín, Bendodo, Del Pozo, Velasco, García Valera, Imbroda, Aguirre, Blanco, Crespo, Ruiz y Carazo–, Juanma Moreno señaló, haciendo referencia también al consejero de Educación y ex seleccionador nacional de baloncesto: «La pelota echa a andar».

Por entonces, el socio de investidura de Moreno, Vox, ya había enviado un comunicado con su reclamación de inmediata expulsión de 52.000 inmigrantes irregulares. A un WhatsApp de Vox le sucede una catarata de titulares. Tanto el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, como el hombre fuerte del Ejecutivo de Moreno, el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, con prudencia el primero y habilidad el segundo, echaron balones fuera. «No me corresponde» hablar de inmigración, señaló el médico rural. «Llevo 14 minutos en el cargo –dijo Bendodo tras comprobarlo en su Garmin de corredor de fondo– y mi primera llamada ha sido a Totalán para conocer cómo va el rescate de Julen». «Todo por su orden vamos a ir abordándolo, tenemos una hoja de ruta marcada y transparente, conocida por todos, firmada con luz y taquígrafos, con 21 medidas para los cien primeros días y 90 medidas en la hoja ruta del gobierno del cambio con Ciudadanos y un documento de investidura entre PP y Vox que también vamos a cumplir a rajatabla», garantizó Bendodo.

Vox pide foco, así en las bodas como en los entierros. A su entrada al Salón de los Espejos, la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, la máxima autoridad socialista presente en la sala junto a Jiménez Barrios, saludó a todos los portavoces parlamentarios y miembros de la Mesa de la Cámara. Al juez Serrano, portavoz de Vox en las Cinco Llagas, lo miró a la cara –en el neocórtex, tras la oreja derecha, está la zona del cerebro implicada en la interpretación de los pensamientos internos de otras personas– y se dio la vuelta. «Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos», escribió Calderón. Como decía Camba, «todo hombre que muere por una idea es un apóstol». El partido de Abascal tiene doce diputados en la Cámara como doce discípulos. Serrano recordó que el acuerdo de investidura de PP y Vox incluye una defensa expresa de la Semana Santa, después de trascender un artículo pretérito de la titular de Igualdad, Rocío Ruiz, de Cs, en el que califica la celebración como «desfiles de vanidad y rancio populismo cultural». Tal fue el revuelo que se vio obligada a pedir perdón por una tribuna de hace cinco años. «No representa ni lo que pienso ni lo que defenderé como consejera». Ruiz, precisamente, fue una de las consejeras, al igual que el popular Jesús Aguirre, que al tomar posesión del cargo juró o prometió no desvelar las deliberaciones del «Consejo de Ministros», lo que provocó la sonrisa, primero, y la risa, después, en el Salón. Moreno estuvo rápido en su intervención y señaló que «todo se andará», que España «es una gran nación» pero toca trabajar por Andalucía. Marín juró el cargo dos veces, a las 11:17 como vicepresidente y a las 11:19 como consejero de Turismo, Regeneración Democrática, Administración Local y Justicia. Marta Bosquet se emocionó más que él. En ese intervalo de 120 segundos Juan Marín se convirtió en el cargo de Cs con más poder de España, como vicepresidente de un Gobierno con un presupuesto de más de 34.000 millones. Tras tomar posesión, la consejera de Empleo, con el tesón de los hermanos Wright, apuntó que «esta misma tarde» empezaba a trabajar «contra la precariedad laboral» porque «habrá muchos padres de familia viéndonos ahora y que no llegan a fin de mes».

Entre los asistentes, los alcaldes de Almería y Málaga –al que el Gobierno le da «buenas vibraciones»–; el negociador de Cs, Villegas cuyo parecido es más que razonable con el cura de la comedia romántica de Hugh Grant y Andie MacDowell, y Loles López, flamante portavoz parlamentaria del PP-A, que entró en la sala a las 10:49; Rafa Carmona, otrora consejero en el Gobierno que no fue de Arenas; o el propio presidente de honor del partido y Gabriel Amat, a los que citó expresamente Moreno en su intervención. El presidente también subrayó la necesidad de «una nueva forma de hacer política», «un nuevo estilo» al fin de «prestigiar la vida pública». Desde «la sensatez» y «con la máxima honestidad», prometió que «no van a defraudar». Einstein advirtió sin referencia física alguna que la gravedad no era una fuerza, como sostenía Newton, sino una deformación del espacio, lo que puede remitir a los más de 36 años del PSOE en la Junta. El PP y Cs –los que llegan– ya venden la especie de que son indivisibles como un número primo. El PSOE –los que se van– se aferra a sus desvelos en San Telmo, entre Calderón de la Barca –«La vida es sueño»–, y el título de la obra de Milena Busquets: «También esto pasará».

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El “código Rancio”, un universo “a la diestra del cielo”

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Julio Muñoz Gijón, gato entre los tres palos, modernito runner (se lo perdonamos), respetuoso cofrade en silencio (también se lo perdonamos), ex delegado de clase de Periodismo en la promoción 99-03, padre de Silvio, insigne organizador de parrandas, bético, comunicador de talento y sevillano con ange’ (que es lo contrario al malaje). Foto de Pepe Lugo

“La’vangelio” es como se dice en Sevilla a los axiomas kantianos, las verdades evidentes. También es una expresión muy de la periodista Inma Carretero, natural de Cumbres Mayores, de donde procedían las chacinas de Hermanos Gómez, que linda con la casa de Lopera. En Sevilla, el que no se encuentra es porque no sabe que anda perdido. Julio Muñoz Gijón (Sevilla, 1981), que no es el alter ego del Rancio Sevillano porque no hay dos personas sino una dualidad en un ser –ying y yang, Sevilla y Triana- se adentra en el origen insospechado de la misteriosa expresión hispalense.  Los inspectores Jiménez y Villanueva se enfrentan en la sexta edición de la saga –“El enigma del evangelio Triana” (El Paseo)- que arrancó con “El Asesino de la Regañá” –y que ha sido adaptada a TV y teatro- “a un secreto que ni el del Código Da Vinci”. Julio Muñoz desentraña los secretos de la hermandad Serva la Bari, guardiana de las esencias de la sevillanía, en la búsqueda de un documento apócrifo que develaría los verdaderos hechos y lugares de la vida de Cristo y las ocultas razones por los que la Gracia se ha mantenido firme en Sevilla.

Igual que Robert Martín, el Zoolander de Torre del Mar, Julio Muñoz “practica la inteligencia, la cultura, la filosofía, el saber estar, la educación”. También varios deportes –el running y el boxeo- y es de raza blanca –en julio, agosto, septiembre, se broncea un poco pero no mucho-. Julio Muñoz supone, junto a Roberto Leal –“Hasta luego, Maricarmen”-, la punta de lanza de la promoción 99-03 de la Facultad de Comunicación de Sevilla. Una galaxia de Povedanos –la cuchipanda, según Gómez y Méndez- en la que el primer día de clase ya anunciaron un oscuro porvenir –“negro azabache, mirad la magia de mi melena”- al modo del supuesto anuncio de Schakleton: Se buscan hombres para viaje peligroso. Salario bajo, frío penetrante, largos meses en la más completa oscuridad, peligro constante, y escasas posibilidades de regresar con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito”. En realidad, el universo del Rancio ya estaba allí y cuando en clase hablaban de Gutenberg,  ya conocía el olor de la imprenta de su padre y los recovecos y misterios de la ciudad como si los llevara grabados en las palmas de las manos, un particular catálogo de seres y estares en el que igual cabía Mágico González que Kasumov, Cassius Clay, Jonhny Ekströn, Paco Gandía, Pepe el muerto, el Tato Abadía, Ivanov, Neri Alberto Pumpido o Tab Ramos. Todos en procesión, “a la diestra del cielo”. Como Silvio, el rockero. Como en la canción que compuso Al Stewarts después de ver “Casablanca”: “No te molestes en pedir explicaciones, sólo te dirá que ha venido en el Año del Gato”. En este caso, según la agenda que publicó, en el Año del Altramuz. Un universo rancio tejido entre los límites de La Parrapa y el Guirigay, en la frontera entre lo temible y lo acogedor. Zonas de avituallamiento tras las enseñanzas del eminente Vicente Romano allende Radio Pirenaica, los vaivenes de González Galiana –Benigni desdoblado- o la semiótica oculta tras los abrazos de los Teletubbies desentrañada por Francisco Sierra (con voz impostada de oficial) y Caballero. Las jornadas en Gonzalo Bilbao se hacían largas como un Año Murillo y, al contrario que en las películas, lo importante eran los créditos. Como dijo Monseñor Amigo de su ídolo Silvio: “En cuanto podía asentarse mínimamente en un sitio, volaba”. “El trabajo es para no arruinarte, eso lo tengo claro. Seguramente no voy a ser millonario nunca, pero sí voy a ser tela de feliz”, señala Muñoz Gijón. En las librerías de Sevilla vende más que el Planeta. Reciente Premio Blogosur por el programa “Abierto a las 10”, que conduce junto a Luis Márquez –también de la promoción 99-03- Rocío Vicente y Juan Amodeo; y Premio Talentia. “Que el humor nos sirva para ser un poco mejores”, defiende. El secreto del éxito nace “cuando no te dejas caer en las manos de la costumbre y de hacer las cosas porque siempre se han hecho así”. También en las sempiternas listas de cosas por hacer. Sevillano de botellín, Bami, Matalascañas, bares, Betis, Sevici y Footers. “La felicidad consiste en no ser feliz y que no te importe”, según Miguel d´Ors. El“me conformo con todo”, que decía Silvio. Julio Muñoz cuenta que su hijo –a quien le escribió el cuento ilustrado “La mejor ciudad del mundo” y se llama como el rockero- anda “loco con Harry Potter” y en una cena, varita en mano, soltó: “¡Expecto Patronus!”. A lo que su familia respondió: “¡Omnium Sanctorum!”. El Rancio tiene calle suficiente para saber que en Sevilla a la hermana de Harry Potter, la llamaban Misi y a su prima, Susi. Amenaza con “Tinnitus”, “un libro serio”. Julio Muñoz y/o el Rancio, igual que Sevilla –“origen y destino”-, que “cuando escarbas hay una Sevilla subterránea”, señala que “el fracaso es no intentar nada”, lo que conduce a una de las enseñanzas de la puesta de largo de “El asesino de la regañá”, entre “gente con patillas”, cuando “llegó uno con Patrico, chaqueta de ‘vámonos que nos vamos’, castellanos buenos” y, muy serio, le dijo: “Rancio, hay un nazareno repartiendo botellines en la puerta”. Y cuando Julio Muñoz ya esperaba la mano abierta en rostro, añadió: “Por un lado me jode y por otro me gusta”. “Lo malo del esfuerzo es que cuesta trabajo”, resume. “Todo se puede” en la vida, (menos quitarle el pimiento al serranito, que es un sacrilegio).

“Tengan cuidado ahí fuera”

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Juanma Moreno, séptimo presidente de la Junta de Andalucía, sexto sin contar el período preautonómico. Foto de la cuenta personal del Twitter de @JuanMa_Moreno

En el intervalo de tiempo que arquea dos veces la ceja izquierda, Arenas -al que le dan la enhorabuena a la entrada, como a los suegros en las bodas- ya ha ubicado a todo el espectro parlamentario, ujieres incluidos y hasta a Sor Úrsula, el fantasma del antiguo Hospital de las Cinco Llagas. También a los periodistas. “Te había visto fuera y no nos hemos saludado”, señala, entre la advertencia y el halago. Arenas, de hecho, es un maestro en el arte del mantener el equilibrio entre el palo y la zanahoria. “También te he visto a ti, ni lo dudes, y también sé quién eres tú (o como poco, tiene que parecer que sé quién eres tú porque aunque tú no te creas importante, o sí, para mí todo detalle es importante y, en el peor de los casos, por si acaso)”, sería la traducción libre a las freudianas maneras. Arenas, que por momentos mira al infinito de sus adentros como un matemático buscando el origen del cero, se sienta al lado de José Caballos, con trienios en el Parlamento como para llamarle John Horses y encargarle una banda sonora a Ennio Morricone. Dos cabezas privilegiadas al lado. Caballos fue quien mandó al destierro de Madrid a Susana Díaz cuando ésta todavía no tenía consejeros áulicos, áureos ni máximos que alimentaran su mesianismo. Del combate federal con Pedro Sánchez a esta parte, a Susana le pasó lo que a Cuéllar en el Betis. Se fueron o se quisieron ir -que no es lo mismo, pero es igual- y a la vuelta ya no eran los mismos a ojos de la gente porque, de hecho, no eran los mismos. Lo escribió Sabina y lo cantó mejor que nadie Ana Belén: “En Macondo comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”. Susana Díaz, acebrada y hermosa como una Dolorosa, entró por un lateral del Parlamento, en un principio desapercibida, a las 12 horas y 27 minutos, hablando de “responsabilidad” y presentándose como “la garantía de la defensa de la igualdad”. Dos minutos antes, a las 12:25 horas, Juanma Moreno apareció en escena, arrullado por un enjambre de medios, mostrándose “muy ilusionado” en “un día para la esperanza y la ilusión”. Cientos de personas, mujeres en su mayoría, alentadas por el PSOE, Podemos, IU, los sindicatos y colectivos sociales y hasta por el Gobierno en funciones, ya protestaban a las puertas del Parlamento contra la “dictadura patriarcal”. “No era el momento”,  señaló Moreno.

Dentro del salón de Plenos ya estaba, junto a Ramón Fernández-Pacheco (corbata azul eléctrico), De la Torre, el alcalde de Málaga, no el actor; corbata rosa palo, en plena forma -es lo que tiene la natación y bañarse con dos cubos de agua-, un clásico -que le pregunten a Bendodo, que no andaba lejos, previsible consejero de Presidencia- que escribe en el móvil con lápiz táctil. Zoido se sienta en primera fila,  entre Villalobos. El socialista de La Roda de Andalucía Fernando Rodríguez, a la diestra. La malagueña Celia, con un abrigo a modo de chupa rockera, a siniestra. En la sacristía está Jaime Raynaud, dandi del Parlamento, ahora con bigote y sin escaño. Cerca, Tarno, José Luis Sanz y Juan Bueno, otrora delantera stuka del PP de Sevilla.

Moreno arrancó apelando al niño Julen, desaparecido en Málaga, e inmediatamente  a la humildad, al cambio -palabra que usó 47 veces en su discurso- y al diálogo. Sin complejos apeló al acuerdo con Vox y con Cs y se definió como “reformista radical”. Su primera referencia histórica fue Adolfo Suárez: “Soy una personal normal y voy a gobernar desde la normalidad”. La posterior referencia fue Plácido Fernández Viagas, primer presidente autonómico, y Mariano Rajoy, último presidente del Gobierno del PP y el hombre que le mandó de vuelta a Andalucía -“Tú lo has querido, Juanma”, dijo en su proclamación-. Moreno será el séptimo presidente de la Junta (tras Fernández Viagas, Escuredo, De la Borbolla, Chaves, Griñán y Díaz) y el primero que no es del PSOE. Susana Díaz y Chiqui Jiménez Barrios comentan algo y ríen. Juanma Moreno también cita a Blas Intante, Lorca… María Zambrano. Entre el público, precisamente, está el ex director de la fundación que se queda “con toda su obra”, Francisco Conejo. A la 12:55 se apela a la unidad nacional y a que “en el interior de San Telmo haya tanta luz como en su fachada”. Aparecen Sartre y después Kennedy -“la dificultad es una excusa que la historia nunca acepta”-. Casi en el lateral del estrado, la “ministra Fátima” atisba una sonrisa sólo al alcance de la Gioconda de Leonardo y de ella. Celia Villalobos tiene el móvil en la mano, sin Candy Crush. Moreno Bonilla recuerda el aniversario de la muerte del diputado malagueño Antonio Garrido Moragas. Aplaude toda la Cámara. “Por una cultura  cum laude”, dice. Celia sonríe. “Que se cumpla su sueño”. Villalobos se emociona. Se le escapa una lágrima. “Sweet!”. No muy lejos están también Cano Bueso, en el corredor del Inem, y el presidente de la Cámara de Cuentas. En la parte de atrás,a poca distancia de Carlos Mármol, anda Javier Aroca con fular andalusí. La ingrávida Noelia Acedo le explica algo a David Gistau, articulista con hechuras de jugador de rugby. Los primeros espadas mediáticos están en las Cinco Llagas, Ana Pastor, Àngels Barceló, Gonzo. La expectación es máxima. Bendodo, el hombre llamado a poner en hora la Junta, mira su Garmin. Rosario Soto, como los futbolistas con el partido a punto de acabar, tiene un arrebato de alegría y señala que esto está hecho. A las 13:39 se nombra a “la familia” como un concepto “transversal”. Los guiños a Vox fueron continuos. Santiago Abascal tenía sitio reservado pero faltó. Antonio Sanz, siempre cerca de Arenas, es el único que sigue con el chaleco, símbolo de la toma de la Junta por el PP. Juama Moreno acaba de nuevo con Adolfo Suárez. “Lo que nos proponemos es algo parecido a una Transición y por eso digo hoy, como Adolfo Suárez, en aquellos momentos trascendentales de la historia de España, que ‘no puedo asegurar soluciones inmediatas a todos los problemas ni que de la noche a la mañana se satisfagan todas las reivindicaciones, incluso las de estricta justicia pero sí puedo comprometer y comprometo mi esfuerzo, mi honor y mi fe en Andalucía”. También promete  que serán “tan prudentes como audaces”.  Juanma Moreno citó hasta a Magallanes. La prudencia es la elegancia del marino.

En el aniversario del nacimiento de Luther King, Moreno vino “para cumplir un sueño colectivo y llego con el ejemplo de los que entregaron su vida al servicio de los demás”. Recordó a Luis Portero, Muñoz Cariñanos, Martín Carpena, Alberto y Ascen. Las víctimas de Eta. Y apeló “al espíritu de la concordia”, de “Ayamonte a Pulpí”, como decía Susana Díaz que conoce Andalucía. Moreno, elegante tras un arranque en modo moción de censura al PSOE, le reconoció a Susana Díaz y al PSOE su labor. “Hoy es siempre todavía”, acabó con Antonio Machado.

“Buen discurso, ¿verdad, Martínez?”, le dijo Celia Villalobos a Teófila, presente en el acto como el resto de los históricos ex candidatos del PP (también estaba Gabino Puche) salvo Hernández-Mancha. “No se ha dejado nada”, señalaba Patricia del Pozo, que reconocía: “Pensé que nunca iba a vivir esto”. El PP presidirá la Junta con su peor resultado. “El cambio es ley de vida. Si el futuro es cambio, podemos decir con claridad que hoy comienza el futuro de Andalucía“, concluyó Juanma Moreno tras hora y cuarto prometiendo por encima de las posibilidades reales de cualquier dirigente, desde la bajada del impuesto de Sucesiones a la subida de salarios en Sanidad. Tras el discurso, los lumpos acecharon al presidenciable. Fotos y alboroto. Fuera, más protestas. Tras una pancarta de “Aljarafe antifascista” gritaban “Andalucía será la tumba del fascismo”. Treinta y ocho años cumple “Canción Triste de Hill Street“. El PSOE-A se quedó a las puertas de 37 en la Junta. “Tengan cuidado ahí fuera”. El 155, como el artículo de la Constitución, es el autobús que recorre toda la comarca. “El cambio” arrancó un día después del aniversario de la muerte de Humphrey Bogart. Cuando se cumplen 64 años del estreno de Benny Hill, el Reino Unido tumba el acuerdo del Brexit con la UE para un divorcio ordenado. La segunda parte del debate de investidura coincide con los 463 años del acto celebrado en Bruselas en el que Carlos I de España y V de Alemania cedió a Felipe II la Corona. A Susana Díaz, entretanto, le aguarda una ruptura abrupta con el PSOE pero, de momento, como en Casablanca, siempre le quedará San Vicente. Canción triste de Ferraz Street.

El “iscosistema” en el Parlamento andaluz y la melva canutera

Anda el personal alterado ante la posibilidad de que Vox juegue un papel preponderante en el Parlamento andaluz esta XI Legislatura a punto de arrancar. Ciudadanos hace como que se echa las manos a la cabeza cuando se entera de que Juanma Moreno se ha tomado un café en el Alfonso XIII con Francisco Serrano, líder de Vox en Andalucía. Cabe recordar que para que “el frente del cambio” logre el objetivo de desalojar al PSOE de la Junta tras 36 años de gobiernos socialistas, necesitan, al menos, el voto de cuatro de los doce diputados de Vox o el apoyo súbito del propio PSOE o de los aficionados a la autocrítica “pero sólo un poquito” de Adelante Andalucía. El escenario en el Parlamento se asemeja a la situación que describía Diego Torres -probablemente el periodista que mejor fabula de España y Argentina- durante el pasado Mundial en relación a Isco Alarcón. Al juez Serrano, de nombre Francisco como el futbolista de Arroyo de la Miel, se le achaca también que “cuando baja al medio, no es para jugar rápido con balón y moverse, sino para trasladar y frenar el juego”. Dentro del propio vestuario, según Diego Torres, los galones a Isco -que, por otro lado, estaba desarrollando a la perfección su juego hasta que de unas semanas a esta parte ha entrado en barrena- motivaron las críticas por el paso del juego de toque rápido de la España del tiki-taka a una posesión más densa que conlleva una horizontalidad excesiva que algunos denominan tiqui-tuqui. Es decir, el juego de Isco implica, para bien o para mal -y en función del partido- que todo pase por él. Exactamente como pasa con el juez Serrano en el Parlamento.

Las andanzas de otro juez en excedencia, Juan Ignacio Zoido, también desvelan al personal. Zoido, cospedalista declarado y casadista de segundo turno, iba de número 1 por Sevilla por el PP con el objetivo claro de gestionar, junto a José Antonio Nieto, la miseria posterior al 2D y el seguro fracaso de Juanma Moreno. La caída en votos del PP en Andalucía fue suficiente para colocar a Juanma Moreno como el principal candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía. La noche de las elecciones, Zoido ya estaba en Madrid. Días después, tras la dulce derrota popular, como pasó con el alcalde de Vejer -casadista éste de origen que también renunció al Parlamento-, anunció que seguiría en el Congreso.

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“Cuando el dedo de Zoido señala la luz, es que puede haber melva cerca”. Proverbio apócrifo. / Foto: PP

De Zoido ya quedó dicho que igual que José Tomás tiene un misterio, él tuvo un ministerio. Desde esta misma y modesta tribuna, incluso, se le alertó de aquello del “memento mori”. De hecho, hasta se puede entender la decepción que supone votar a un candidato concreto y que a las primeras de cambio se haga un “hasta luego, Lucas”. Lo hizo el ex fiscal Jiménez Villarejo, el tío de Trinidad Jiménez, que pasaba por una eminencia en el desenmascaramiento del sistema establecido entre bambalinas, cuando Podemos se presentó a las Europeas con la cara de Pablo Iglesias como logo -y muchos votantes poco asiduos a la TV aún no sabían ni quién era señor de la coleta-, y lo hace ahora el juez Zoido. Villarejo tuvo la visión de dejar Podemos cuando apenas entraba. En descargo de Zoido, lejos de motivos espurios como los que se le han achacado, cabe recordar que, tras su salida del Ayuntamiento de Sevilla y el fenómeno de convertirse en ministro-alcalde, hay que ponderar su labor para la descentralización convirtiendo Sevilla en sub-sede ministerial, y la labor que viene realizando como embajador de la melva canutera, de la que se declara gran aficionado y cuyas bondades ha llevado por Madrid y toda España.  La próxima estación puede ser llevar el pescado azul que pertenece a la familia de los Scombridae a Bruselas, conquistar Europa. El imperio de la melva se expande. Tras la renuncia de Zoido hay motivos de peso: no es lo mismo la melva canutera que la melva convencional.

El “cambio” en Andalucía y la paradoja del gato de Schröedinger

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Juanma Moreno, “informe caritas”: mirada gatuna / Foto: PP-A

Ciudadanos insiste en llevar la negociación para el «cambio» en Andalucía a los límites entre lo temible y lo acogedor. El partido de Rivera, que marca el rumbo desde Madrid aunque Marín se declara autónomo, encalla la negociación con el PP en su querencia de que sea el PSOE quien participe de un cambio «como fuerza constitucionalista» –con su abstención o su apoyo– que supone el final de 36 años de gobiernos socialistas. Cs quiere que el PSOE se eche a sí mismo de la Junta. El entorno popular se muestra «muy preocupado» por la deriva del partido naranja en la negociación. «Entendemos que el cambio no es posible con el partido que queremos cambiar», resumió Moreno. «El PSOE es protagonista pasivo», señaló.

La comunicación no verbal de los interlocutores –el «informe caritas» en el argot periodístico– mostraba a Juan Marín serio y menos sonriente que en el primer encuentro de hace dos semanas, cuando se iniciaron los contactos para cerrar un programa como paso previo para la negociación del Gobierno y la composición de la Mesa del Parlamento –órgano clave porque es el presidente de la Cámara quien propone al candidato para la investidura– y Juanma Moreno, otro tanto. Rivera no quiere presentarse como responsable de cualquier acuerdo con Vox.

Las dos formaciones posponen la negociación a próximas citas, a pesar de que deslizaron que en el acuerdo programático se trabaja sobre 80 puntos. La fecha máxima es el 27 de diciembre, como marca el Estatuto en base a los comicios. Marín aludió a discrepancias en los asuntos sobre regeneración democrática y limitación de mandatos. El asunto de fondo, no obstante, estriba en la necesidad de los apoyos de Vox –al menos cuatro votos a favor–. Cs insiste en «la vía constitucionalista».

Fuentes cercanas al entorno de los populares ven esta alternativa imposible e incluso se muestran en contra de alcanzar un acuerdo con los socialistas. «Lo que Cs plantea al PSOE es la voluntad de que asuma lo que los andaluces han votado», señaló Marín. Los socialistas, por su parte, insisten en que han ganado las elecciones, lo que lleva la negociación a los terrenos de la paradoja de Schröedinger, el científico que propuso encerrar a un gato en una caja opaca con una ampolla de veneno y, por otro lado, un martillo que al activarse rompiera la ampolla y teóricamente acabara con el felino. La negociación para el cambio en Andalucía, como el gato de Schröedinger, está viva y muerta a la vez. «Es un acuerdo complicado, bastante difícil. Después de 40 años de gobiernos del PSOE nadie podía pensar que se iba a solucionar en pocos días. No ha sido posible cerrar un acuerdo programático porque hay diferencias en apartados importantes», se excusó Marín después de dos horas de negociación con los populares en la Cámara, tras dos semanas de contactos. Cs plantea como condición también –a diferencia del acuerdo con el PSOE de la pasada legislatura– un calendario de cumplimiento «de 100 días». Cs se queja de que el PP aboga por una supresión nacional de los aforamientos, algo que reconoce el propio Moreno en defensa «de la igualdad» territorial pero sin que para el PP suponga un escollo insalvable y estando de acuerdo «en el fondo». En la teoría de Schröedinger, solo abriendo la caja se podía saber si el felino había sobrevivido. En el pacto andaluz, sólo traspasando el límite de Vox es posible saber si el cambio es posible. Todas los datos demoscópicos, y los partidos así lo reconocen sotto voce, coinciden en que en caso de repetición de elecciones, los beneficiados son el PSOE, que evitaría la abstención a la que atribuye gran parte de su amarga victoria del 2D, y Vox. «Si el PSOE quiere bloquear, tendrá una responsabilidad», insiste Marín, que apela a «la visión de Estado» al tiempo que acepta que «el PP puede hablar con quien le dé la gana» en alusión al café de Moreno con Serrano, el hombre de Abascal en Andalucía, quien casualmente ayer estuvo en Sevilla.

El coordinador de la negociación por parte del PP, Elías Bendodo, ya habría cerrado los puntos básicos con Vox. Juanma Moreno habla de «matices y algunas discrepancias» que forman parte de «la estrategia» de Cs y recuerda que el «cambio es urgente» y que no alcanzar un acuerdo supone «un fracaso descomunal del centro derecha y algunos tendrán que dar explicaciones ante la sociedad».

El juez Serrano y el sexo de los ángeles

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Serrano, última barrera en la negociación de PP y Cs para la investidura. Foto: Manuel Olmedo

Al juez Serrano ya se le conoce como el sherpa porque por un módico precio te lleva a la cima en la negociación para la investidura de la XI Legislatura. El juez Serrano –nota mental: se escribe juez pero se lee “abogado especializado en asuntos de familia pero magistrado en excedencia tras ser readmitido por el CGPJ en ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo que ordenó su rehabilitación una vez cumplida la condena a dos años de inhabilitación especial para cargo público que le impuso el TSJA como autor de un delito de prevaricación judicial por alargar las vacaciones de un niño con su padre, sin consultar a su madre, para que pudiese salir en una procesión de Semana Santa-, como decimos, el abogado-magistrado no admitirá un ninguneo y quiere participar en las negociaciones e influir en el pacto de investidura. «Vox y voto». Abascal reiteró que no serán «obstáculo para un cambio político en Andalucía» pero «tampoco seremos una alfombra para la continuidad del socialismo con otras siglas». El pacto ignífugo que plantea Ciudadanos –alcanzar un acuerdo con PP y que sean los populares los que, llegado el caso, negocien con el partido de Abascal y Serrano para no quemarse de cara a próximas citas electorales– se ha topado no sólo con la terca realidad de los más de 400.000 votos y doce escaños que contemplan al quinto elemento del Parlamento andaluz sino con los propios principios básicos de la aritmética. PP y Cs necesitan, como mínimo, el voto de cuatro diputados de Vox en segunda votación y para la composición de la Mesa del Parlamento su apoyo a una propuesta que, de entrada, contempla cuatro miembros para populares y naranjas quedando solo tres libres para otras tantas fuerzas pero con la problemática añadida de que al PSOE, por proporcionalidad en el resultado electoral –ganó los comicios, aunque sin opciones de sumar mayoría– le corresponderían tres. Vistos los precedentes de la pasada legislatura, cuando el PSOE acabó presidiendo el Parlamento y hasta la comisión de investigación sobre sus propias y presuntas irregularidades en la Faffe (poca cosa, el gasto de miles de euros en alternes, por ejemplo),  en las principales casas de apuestas ya sostienen que los socialistas acabarán con la mayoría de puestos de la Mesa del Parlamento.

Entretanto, el PSOE-A sigue con su debate sobre el sexo de los ángeles. Mi paisana Verónica Pérez -quien elevó a los registros de Escarlata O’Hara su soliloquio en aquella histórica toma de la calle Ferraz- aclara qué es Vox sin caer en la cuenta de que los resultados del 2D tienen más que ver con que el electorado no tiene ya muy claro lo que es el PSOE. José Mercé ha roto en extraordinario analista político, por cierto. Sin salir de Sevilla, y aprovechando el “metrominuto” de la memoria, cabe recordar que allá por 2004 el Ayuntamiento entregó dinero en bolsas de plástico, exclusiva de Iria Comesaña -42.000 euros en metálico-, a través de una empresa a familias gitanas para que abandonaran un barrio, con el compromiso explícito de no asentarse en el Polígono Sur. Cabe recordar que la comunidad musulmana lleva como poco dos décadas tratando de encontrar un emplazamiento para su mezquita en la capital andaluza, con el rechazo de los barrios -manifestaciones incluidas- en los que se barajó el proyecto. En 20 años han tenido poder en el Consistorio, PP, PA, PSOE, IU, PP de nuevo y PSOE otra vez. Ni rastro de Vox, aunque hicieran un vídeo con el miedo al Islam. Le Pen, el Ku Kux Clan y Salvini también les hubieran felicitado. Barrio de la Macarena, año 2018. Decenas de vecinos protestan porque la zona está llena de indigentes, alcohólicos y drogadictos que, en reiteradas ocasiones, beben, se drogan, orinan, defecan, fornican junto a sus soportales o en los cajeros de las sucursales.  Reclaman un reparto equitativo de los servicios sociales por la ciudad. En la Macarena, el PSOE perdió 3.600 votos; el PP, 2.700; Cs, 2.000; Podemos e IU, otros 2.000; y Vox ganó 3.000 sufragios. La pregunta es clara: ¿Querría Verónica Pérez a tres o cuatro personas en estado de embriaguez de madrugada discutiendo casi a diario bajo su ventana con todo lo que conlleva? Los vecinos de la Macarena tampoco. Se puede simplificar la cosa, escandalizarse por las reacciones de la gente, desde la atalaya de Twitter, pero en democracia manda el ruido de la calle. Vox no requiere explicaciones porque si algo tiene es un mensaje claro. Cristalino. Vox lo que requiere son soluciones. En Almería, donde más crece Vox, existe un reconocido problema de fracaso escolar. La propia Junta de Andalucía coincide en el diagnóstico con Vox: “la diversidad”. «No podemos olvidar que las familias que llegan con otra cultura e idioma presentan dificultades añadidas para obtener éxito en el mundo escolar», señaló la consejera Sonia Gaya.  La respuesta de la Junta a la información: “Cualquier comparación con la atención a la diversidad y la igualdad de Oportunidades con el discurso excluyente y de expulsión de Vox sencillamente es pura ficción. Almería vive una realidad sociodemográfica que requiere una atención especial: la que tiene la administración autonómica y la de un profesorado dedicado y comprometido con todo el alumnado, incluido el inmigrante. ¿Vox acabaría con los programas de atención al alumnado inmigrante? Cabe recordar, como ejemplo, que más de 103.000 alumnos y alumnas inmigrantes son beneficarios de diversos programas de atención al alumnado de origen extranjero. La Junta siempre ha pensado en educar en igualdad con una escuela abierta e inclusiva, otros quizás quieran o piensen lo contrario”. ¿El problema es que hay muchos inmigrantes? No. El problema es que en las Aulas Temporales de Adaptación Lingüística, con 3.000 escolares en 71 centros de Primaria y 39 de Secundaria, hay 72 docentes (a 41 alumnos por profesor). El problema es que los padres quieren que sus hijos aprendan al mismo ritmo que los niños de Castilla y León o que cuando van al centro de salud les atiendan bien y rápido. ¿Son racistas? Son personas, no son ángeles. Minuto y resultado: doce diputados, 400.000 votos. La solución para la gripe, de nuevo, la canta José Mercé. Las respuestas estaban escritas por las paredes: “Emosido engañado”.

Un pacto ignífugo, un candidato anti “Dora, la exploradora” y un señor de Murcia

“‘Tú dices: todo’, y yo te digo: ‘Sí; todo, todo, todo'”… Los versos que adornan los cuadros de la exposición en el Salón de Usos Múltiples del Parlamento de Andalucía componían a modo de premonición la metaobra del pacto entre PP-A y Cs de cara a la conformación del nuevo Gobierno denominado -más de 36 años de ejecutivos socialistas nos contemplan- del “cambio” (y lo que te rondaré, morena). “En este manantial abrevaron los dioses sucesivos”… (“Nacimiento del Guadalquivir”) y allí se presentaron Juan Marín, en el papel de Héctor, y Juanma Moreno, en el papel de Aquiles. En la sala tomó cuerpo una tercera presencia, clave en esta historia: Vox, en su papel de Caballo de Troya (con los que es sabido que hay que tener cuidado, porque, como poco, tienen premio en la rima). En una mesa redonda se sentaron los citados Marín -con su clásica camisa azul, su clásico peinado, sus clásicas gafas, todo él un clásico- y Moreno -con corbata y de vuelta al zapato formal con doble hebilla. “Malamente”, dirían Rosalía, Lourdes Lucio y Carlos Mármol-, dispuestos a conformar la “doble M”, y Loles López, Teodoro García Egea, Maroto, el de la moto, que al parecer es Villegas, Ana Llopis y Marta Bosquet. Fuera también se dejaron ver Elías Bendodo y Carmen Crespo. En resumen, entre otros, tres mujeres; al menos, dos personas que hace años que tiraron todas las puertas de los armarios; y un señor de Murcia. “Un viaje de mil millas comienza con un primer paso”, declaró vía Twitter García Egea. Lo cual, siendo de la zona oriental de España, trasciende la metáfora, porque llegar de Murcia o Almería a Sevilla es un suplicio sin coche oficial. Supuestamente, en la mesa redonda -de banda ancha, podría decir Susana Díaz-, estaban representantes de gran parte de lo que presuntamente abomina Vox y, sin embargo, lo que ellos decidan tendrá que ser aceptado por la formación ultracatólica si de verdad los de la Reconquista, los no xenófobos pero sí ordenados -como el chiste- y los que “aman a las mujeres” quieren el cambio para Andalucía. Carrèrre insinuó que Truman Capote con “A sangre fría” se salvó como escritor pero se condenó como ser humano. A esto alude el PSOE con la posibilidad de pactar con Vox. Por ello, el partido de Albert Rivera plantea un pacto ignífugo, sin posibilidad de quemarse. Cs se entenderá con PP y será el PP quien se meta en el fango de Vox. (Susana Díaz, entretanto, prosigue prisionera de la hybris, el pecado de soberbia y orgullo, decían los griegos, en el que incurren los que han sido mimados por la diosa Fortuna. También decían los griegos, que la hybris lleva aparejada un castigo divino del que Némesis, diosa de la justicia retributiva, se encarga. A Susana Díaz, como a los saltadores de pértiga, todavía le queda tocar suelo y cuanto más alto alcanza uno, más dura es la caída). El destino al que se aferra Cs, por tanto, su apuesta, es el de, como escribió Galdós en “Zaragoza”, “poder vivir, como la salamandra, en el fuego”. Rivera es consciente de que aunque se diga que la fe mueve montaña, en realidad la explicación proviene de las placas tectónicas. De ahí la estrategia anti  “Dora la Exploradora”, esto es, presentar la opción de Marín como presidente de la Junta “porque no tiene mochila” (de corrupción, se entiende) -esta metáfora sólo está al alcance de niños de tres años- y por si suena la flauta. (Cabe recordar que Pedro Sánchez ha colado como presidente del Gobierno o que el Leicester ganó una Liga).  Tal día como el que arrancó la negociación entre la doble M -Moreno y Marín- en el Parlamento de Andalucía, nacieron Gardel y Julio del Caro, por lo que se celebra el Día Internacional del Tango. De momento, pretenden cuatro de siete puestos de la Mesa, que es un órgano que históricamente da mucho juego para las crónicas banales pero que es básico para el devenir de la legislatura. El juez Serrano ya ha dicho que en la negociación del pacto quiere Vox y voto -hoy estamos que lo tiramos con los juegos de palabras, oiga-. “El cambalache” ha comenzado y ya lo cantó Enrique Santos Discépolo.

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Juan Marín y Juanma Moreno se abrazan ante el escrutinio de Maroto /Foto: PP-A

“Boxeo”. “Más boxeo”. “Hoy nos ha dado por el boxeo”: doble homenaje a El Correo en el Parlamento

“Boxeo”. «Más boxeo». «Hoy nos ha dado por el boxeo». El Parlamento aprobó una declaración institucional en apoyo a los trabajadores de El Correo de Andalucía –el tercer periódico más antiguo de España tras el Faro de Vigo y el Diario de Cádiz– ante un ERE que supondría su desaparición y, en el desarrollo del debate, rememoró los históricos cintillos de Pepe Guzmán en las páginas de Deportes. «Mi idea de la vida es la siguiente página, el siguiente párrafo, la siguiente oración», decía Bukowski. Lo que aplicado al político supone «el siguiente Pleno» o, en su defecto, «el siguiente mitin». En épocas preelectorales, ambos escenarios se confunden. Aparte del intercambio de golpes entre políticos, la jornada dejó un anunció: la reunión entre la ministra Montero y el consejero Arellano para abordar la financiación prometida por Pedro Sánchez será el 8 de octubre.

En el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, igual que en los bares cofrades, hace tiempo que los días se cuentan al revés. Cualquier gesto se entiende como un indicio, o no, del posible adelanto electoral. Los partidos, en cualquier caso, están en (pre)campaña. El aparato mediático difunde vídeos, tuits, Facebook Live, mensajes de WhatsApp, fotos y estados de Instagram… con los 30 segundos del corte del líder. De los primeros espadas, arrancó el tercio Maíllo: «No ha preguntado por la reforma laboral de Rajoy», le señaló a la presidenta, Susana Díaz, que le recordó «a Mayra Gómez Kemp» y «una de sus frases del ‘1, 2, 3’»: «No miento pero no digo toda la verdad». Hasta ahí pudo leer Maíllo, antes de aludir a una «Andalucía como barracones de criados», en referencia al turismo y la precariedad laboral, bajo «los designios de quienes quieren que sólo sirvamos copas en los bares». «Usted se ha dedicado a las intrigas de palacio, a la conspiración; que si me voy a Madrid, que si adelanto elecciones. Y no se habla de lo que no ha hecho: gobernar Andalucía. Convoque ya».

«Hoy me sitúa en el ‘1, 2, 3’; usted me recuerda a don Cicuta, amargado por la deriva a la que lleva a IU», respondió Díaz mientras Maíllo agitaba las manos, el aplauso en lengua de signos. «Su intervención roza la turismofobia», dijo Díaz, en «su alocada –término muy utilizado por la presidenta en sus respuesta a Maíllo– carrera a la destrucción de IU». La presidenta recordó que IU llevaba la cartera de Turismo con Griñán y «el consejero Rafael Rodríguez puso las bases de lo que se está consiguiendo: en España el empleo en el sector decrece y en Andalucía crece».

«As time goes by»

Juan Marín preguntó por el nivel de ejecución del Presupuesto, a lo que la presidenta respondió que «es superior al mismo momento del año pasado». Marín pidió algún anuncio «pero que no sea como la Autovía del Almanzora», pendiente «desde 1985». «A Andalucía el reloj del progreso se le ha parado», dijo. Díaz defendió que el propio Marín reconocía que la ejecución estará «por encima del 95%» y criticó que Cs «ha avalado los Presupuestos de Rajoy que han machado a Andalucía» pero no los de Sánchez porque «dependen de intereses nacionales». «La partitura la escribe el señor Rivera. Usted la toca y desafina. Veremos cómo Rivera le dice de nuevo: tóquela de nuevo, señor Marín», señaló, parafraseando una de las frases que se atribuye pero que no aparece en «Casablanca». A medida que pasa el tiempo –«As time goes by–, la relación de PSOE-A y Cs se ha ido desgastando, ante la certeza de que «siempre nos quedarán las elecciones».

Teresa Rodríguez señaló que «hemos pasado de la ‘Andalucía imparable’ a una presidenta inaugurando una tienda que vende calcetines a 2 euros porque explota» a trabajadores. «Vamos a dejarnos de milongas», indicó, apuntando que «100.000 millones después (de ayuda europeas) volvemos a ese furgón de cola de la UE» y esos fondos «también han servido para los ERE, el fraude de la formación, las redes clientelares o para comprar la paz social, que es peor que la corrupción». Susana Díaz defendió que «nadie se cree que estemos peor que hace 3 años» y apeló «a la crisis brutal». «En esta legislatura, el PIB per cápita ha subido 4 puntos», señaló, antes de decirle a Rodríguez que «la economía tampoco es lo suyo». «Hemos perdido 13 puntos de PIB durante la crisis, igual que la media de España. No es la Andalucía negra que ha querido retratar», indicó. La líder de Podemos replicó que «ha dejado caer que tengo problemas de formación. Yo no he tardado 10 años en acabar la carrera. Si nos las buscamos, nos las encontramos». «Estamos peor que hace 10 años», continuó. «Tiene usted la piel muy fina. Es un usted un ejemplo de sabiduría y conocimiento», ironizó la presidenta, que señaló que «la economía no es ningún milagro» sino fruto de «la planificación».

Juanma Moreno explicó que «tras 5 años como presidenta», «Andalucía se ha empobrecido. Ha crecido dos puntos la tasa de pobreza. Hay menos convergencia. La sanidad está colapsada. La educación ha empeorado. Hay hasta más aulas prefabricadas. El desempleo está en torno a un millón. Se ha pasado la mitad de las legislatura de primarias. Criticó los 80 días de investidura y ahora está dispuesta a quitar 100 días de Gobierno con un adelanto electoral». «Exigían 4.000 millones de la financiación autonómica y ahora la que era su consejera y ahora ministra, Montero, le ha dado 1.400 a Cataluña y a Andalucía, cero», señaló el popular, que añadió que Díaz «tiene miedo a elecciones junto a Pedro Sánchez, a la sentencia de los ERE que condene 20 años de gobiernos del PSOE y la verdad de la Faffe». «Cuando habla de inutilidad le presto mucha atención porque en eso es una autoridad», replicó Díaz. «Es ahora o nunca para usted. De ahí su ataque de nervios en cada intervención. Lleva 15 meses anunciando elecciones. Tiene miedo de irse de la política por la puerta de atrás. Es lo que teme y lo que próximamente le puede ocurrir». Díaz insistió en que «no vamos a renunciar ni a uno de los 4.000 millones» y en que «el 8 de octubre la ministra y el consejero» concretarán los asuntos que Pedro Sánchez le prometió a ella, como la inversión por población que recoge el Estatuto. Esa jornada, casualmente, el equipo de Susana Díaz, el Betis, se enfrenta al de Sánchez, el Atleti. El 8 de octubre del pasado año en Barcelona tuvo lugar una manifestación por la unidad de España. En 1988 también en Barcelona, Freddie Mercury realizó su última presentación. El Parlamento, que aprobó una PNL para la prevención del suicidio, hace equilibrios para mantener el debate vivo en tanto se convocan unas elecciones con mítines en la Cámara pero aún sin fecha. «The show must go on», que cantó Freddy Mercury.

Última hora (para morir matando)

La última hora de hace un rato decía que han muerto dos periodistas franceses que estaban raptados en Malí. En Sevilla, 53 profesionales de la comunicación llevan varios años secuestrados y, pese a todo, con las agallas y la suprema dignidad –para entendernos, los huevos del caballo de Espartero- de arrancarse la mordaza de la boca y gritar y seguir contando las verdades del barquero, la información de la comunidad, la ciudad, la provincia; el horóscopo del día, la cartelera; la última derrota del Betis. Informando y defendiendo su empleo. La SER y El País se han hecho eco. Inma Carretero y Carlos Mármol lo cuentan mejor que yo.

El que más y el que menos habrá visto sus nombres –últimamente no firman como protesta por el impago de varios salarios y pagas tras unos recortes que ríase usted de Robespierre y la guillotina-, dando la cara en cada noticia, en cada pieza, en cada plaza. Igual no los conocen ni les ponen cara porque los buenos profesionales suelen ser poco amigos de salir en la foto. Pero yo sí los conozco. He reído, he llorado, he amado, he contado, me he comido broncas y madrugadas en vela y cenas junto a un teclado, he cantado goles y algún Roland Garrós y hasta el Tour de Francia, con ellos. Son de la familia, han sido raptados y llevan meses sobreviviendo sin cobrar, sin saber para quién trabajan, sin director, en un limbo jurídico en el que apenas caben tres opciones: irse con una mano delante y otras detrás, meterle fuego a la empresa o postularse para la próxima beatificación papal trabajando a razón de unas 10-14 horas diarias sin ver un duro con el que comer y pagar el techo bajo el que vives y el pan de tus hijos con estoicismo y profesionalidad para sacar temas, preguntar y repreguntar en cada rueda de prensa y rendir un velado homenaje a Nacho Cano (más teclados que manos) cada jornada. Su puta madre, “el fallo positivo”. Los trabajadores de El Correo de Andalucía –el periódico lo fundó un cardenal- han optado por la santidad. Gandhi, en estas circunstancias, probablemente, hubiera reinventado el concepto “mechero y bidón de gasolina”. “Naturaleza muerta” la versionó Jose. (“Y llorar y llorar y llorar, por él. Y esperar, y esperar, y esperar, por él”).

 

Los que están y los que se fueron o se tuvieron que ir. Iria Comesaña, (Inma Carretero), Dani Cela, (Isabel Atencia), Luis A. Lastra, (Javi Alonso), (Juan Carlos Blanco), (Carmen Rengel), Isabel Morillo, (José Manuel Cabello), (Antonio Acedo), Pepe Gómez Palas, Juan Contreras, Juan Rubio, Isabel Campanario… son el presente de 115 años de historia del periódico decano de la capital de Andalucía. Y eso (y el trabajo incontestable de 53 profesionales –y de los que se fueron-), como poco, merece un respeto que ni los pseudoempresarios, ni los políticos que hacen enjuagues con pseudoempresarios le han tenido ni antes ni ahora, mirando para otro lado mientras un chatarrero con ínfulas y sin oleoducto encarga a un Luis Oliver de la vida con distinto apellido que despelleje y entierre el cuerpo sin pagar siquiera los gastos del sepelio. Por un euro. En Infojobs aparece estos días una oferta de trabajo como “envasador de tripas”. Los trabajadores de El Correo, desgraciadamente, pueden poner en el CV que tienen experiencia sobrada en la materia. “De tripas, corazón” le pueden poner de nombre a este postgrado vital. El Correo no se muere, a El Correo lo están matando. Sin eutanasia, a dentelladas.

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El presente navega tan rápido que ya se ha extinguido, en estos tiempos en los que los derechos ganados a sangre (también los laborales) tienen la querencia de la pelusa de polvo: no moverse bajo la cama o de un sucio y lúgubre rincón donde sobrevivimos, no vaya a ser que encima nos barran. La última hora de hace un rato, con sus periodistas franceses muertos en Malí, ya es pasado. Estar en conocimiento de un delito como un secuestro y no actuar también es delito y en el caso de un diario fundado por un cura no tendría más que nunca, si cabe, perdón de dios. Los trabajadores secuestrados de El Correo de Andalucía se concentran este lunes 4 de noviembre a las 12:00 en Plaza Nueva y arrancan varios días de huelga. El corredor de la muerte es tanto o más cruel que la ejecución. Recordatorio: los crímenes prescriben antes que las heridas.

Entre la mitología y la demagogia

La reforma del sistema de financiación se ha convertido en el principal argumento del PSOE de cara a unas hipotéticas elecciones. La Junta, que abrió un frente común con todos los agentes sociales tras la derrota de Susana Díaz en las primarias socialistas, urge a la reforma. Los tiempos, no obstante, no coinciden con los argumentos que van esgrimiendo los diferentes expertos que se citan desde el 13 de septiembre en el grupo de trabajo abierto en el Parlamento. Mientras los políticos hablan de puertas para afuera de la urgencia de la reforma, de puertas para adentro, los técnicos describen la anatomía del hipotético cambio del sistema de financiación con los rasgos de un animal mitológico.

Este semana, el portavoz del grupo socialista en la Cámara, Mario Jiménez, llamaba «a la responsabilidad de los grupos para que seamos capaces de, en 10 o 15 días, empezar a consensuar las conclusiones del grupo de trabajo y que Andalucía pueda tener la financiación que necesita y acabar con el castigo del PP». Las palabras de Jiménez difieren de las opiniones de los expertos, que señalan la dificultad de la materia. Tal es el grado de la problemática que ni el propio PSOE-A se ha sentado aún con su dirección federal para conjugar una postura conjunta. Esta semana, Pedro Sánchez sorprendió en Granada con su propuesta del sistema de pensiones.

En la última sesión del grupo de trabajo, el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo Santiago Lago Peñas advertía de que «tenemos una reforma de la financiación autonómica por delante, que es urgente, es necesaria y es difícil; hay que reconocer que es difícil». Lago Peñas abría el melón de las diferencias con las comunidades de régimen foral, un debate en el que los grupos, ni siquiera el PSOE como precursor de la reforma desde Andalucía, se atreve a entrar. «El sistema foral es una anomalía desde una prospectiva comparada». «Además, la forma en la que se aplica acaba generando un volumen de recursos extraordinario en comparación al resto para una presión fiscal que está por debajo de lo que existe en territorio común». «Hay tres casos extraños en España: «País Vasco, Navarra y Canarias». «Si dejamos al margen las forales, las de común tienen en general un problema de suficiencia que tiene que ver fundamentalmente con que en España queremos una cartera de servicios potente, con una sanidad universal buena, con una educación pública de calidad y con unos copagos y unas tasas ya en el escalón universitario que son bajas en perspectiva internacional», expuso. «Queremos ley de dependencia, unas buenas pensiones, queremos un montón de cosas, pero, claro, luego no recaudamos, no tenemos recursos para eso», señaló. «Somos incoherentes colectivamente», diagnosticó. «Tenemos un problema de insuficiencia generalizado y a mi juicio la reforma de la financiación autonómica tendría que venir acompañada desde la reforma fiscal de verdad, no una reforma de parches y remiendos sino una reforma que afronte los diferentes problemas del sistema entre los cuales aparece su capacidad recaudatoria», añadió, señalando que «en toda la UE somos el país con un sistema tributario más descentralizado», «en el top cinco mundial de descentralización de ingresos». El experto señaló que a «Andalucía lo que le interesa muchísimo es la nivelación total», esto es, «que se vuelva a lo que había antes de 2009». Es decir, una enmienda a la totalidad a la reforma del Gobierno Zapatero que contó con el beneplácito expreso de la Junta.

El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid Ruiz Huerta Carbonell recordó que «conseguir acuerdos constituye una tarea especialmente complicada» y apuntó que «hablar de la financiación sin tener en cuenta la crisis es dejar el análisis muy cojo». «Una vez aprobado el sistema de 2009 y firmado por todos los partidos, pasó apenas un año para ponerse todos de acuerdo en que era un desastre, lo cual da también idea del mundo en que vivimos, las presiones que se viven», señaló. Ruiz también advirtió de que el sistema con las comunidades forales, «sin precedentes en el ámbito internacional», «plantea una dificultad enorme». El problema del «statu quo». Ángel de la Fuente, director de Fedea, uno de los mayores expertos en la materia, recordó que el sistema de reparto no es «la carta a los Reyes Magos». Pese a las prisas de cara a la galería del PSOE-A, el grupo de trabajo determinó que sus conclusiones no irán al Parlamento hasta abril. Montoro tampoco tiene prisa. Las eminencias en la materia coinciden: la vía para tener más recursos pasa por subir impuestos. «Y si alguien quiere, que dé la cara, que los ciudadanos sepan quién los sube y a qué se destinan», apuntó De la Fuente. Todo lo cual, incluida la encuesta electoral que el PSOE-A se ha dedicado a difundir y que dibuja al partido de Susana Díaz como el único con capacidad para formar Gobierno en Andalucía, remite a Henry Kissinger: «En política no interesa la verdad; lo que cuenta es lo que la gente percibe como verdad». «La ciudadanía castiga a una oposición destructiva que no está defendiendo los intereses de nuestra tierra», señaló Mario Jiménez sobre la encuesta de intención de voto.

GRUPO DE TRABAJO

El grupo de trabajo del Parlamento no llevará sus conclusiones a la Cámara hasta abril. Foto: Parlamento de Andalucía